lunes, 2 de marzo de 2015

Underwood regresa.



La tercera temporada de House of Cards está disponible a desde el viernes en Netflix y los hábitos de consumo de entretenimiento siguen haciendo a un lado a la televisión.
Armando Enríquez Vázquez
Frank Underwood uno de los villanos más brillantes en el mundo de las series está de vuelta. El viernes 27 de Febrero Netflix puso a disposición de sus subscriptores trece nuevos capítulos de la serie dramatizada que revolucionó el mundo del entretenimiento: House of Cards.
Hace dos años Netflix sacudió al mundo de la televisión cuando en contra de lo que querían hacer creer los medios establecidos lanzó House of Cards. Demostrando que los contenidos en Internet pueden tener una duración mayor a los 10 minutos, pueden ser de gran calidad y sobre todo son comercialmente rentables. Pero sobre todo acabó con el mito de la penetración de Internet en la población mundial. También puso en claro que las productoras de contenidos ya no necesitan intermediarios para distribuir sus producciones.
La serie de Netflix estelarizada por Kevin Spacey y Robin Wright fue un éxito instantáneo. House of Cards, es un fenómeno mundial. Tal fue el éxito que ese mismo año Netflix lanzó otras dos series originales; Orange is the New Black, un sitcom y Hemlock Grove, una serie fantástica para publicó adulto joven.
House of Cards está basada en una en una exitosa serie de televisión del mismo nombre de los años noventa de la BBC, a su vez basada en una novela llamada House of Cards también, escrita por Michael Dobbs.  
Michal Dobbs, creador de House of Cards, es un político y escritor inglés considerado como una de las mentes más brillantes del partido conservador inglés, fue asistente de Margaret Tatcher, consultor de la Primera Ministro y encargado de sus discursos, Dobbs también fue funcionario del partido conservador durante el gobierno de John Major y en alguna ocasión el periódico inglés The Guardian lo describió como El operador de Westminster.



 Dobbs escribió en 1989 la novela House of Cards cuya trama se centra en un ambicioso líder de los conservadores, Francis Urquhart, quien tras la renuncia de Margaret Tatcher se dedica a planear como ocupar el puesto de Primer Ministro. La novela y su adaptación a la televisión fueron un éxito en Inglaterra y es considerada una de las cien mejores series de televisión producidas por la BBC. Dobbs escribió dos libros más sobre Urquhart y la televisora británica produjó ambos creando una trilogía sobre el ficticio político. Dobbs reconoció hace tiempo que al crear a Urquhart, se inspiró en Ricardo III  de Shakespeare, así de siniestro y maquiavélico es el personaje, pero tiene a su favor el ser carismático a diferencia de deforme monarca inglés.
El nombre del personaje principal de la serie cambió cuando esta se tropicalizó para el mercado norteamericano por el de Frank Underwood.
En materia de series con temática política, tal vez sólo los daneses con Borgen han creado una serie tan adictiva y bien resuelta.
La serie de Netflix fue reconocida por los espectadores, los críticos y los medios. House of Cards, recibió el mejor de los reconocimientos de la industria contra la que en teoría competía cuando recibió nominaciones en las principales categorías de los premios Emmy.
Muchas son las ventajas de las series por internet; poder ver los 13 capítulos cuando uno quiera y a  la hora que quiera, la principal. Hoy los hábitos de consumo de entretenimiento ya no están dictados por los medios, sino por la importancia que tienen para el espectador. Estos mismos hábitos permiten a los productores ofrecer sus series a una ventana de consumidores que abarca a casi todo el planeta.
La televisión como la conocemos vive sus últimos momentos. Las audiencias más jóvenes no la necesitan, las de mayor poder adquisitivo tampoco. Los usuarios de la televisión se van volviendo viejos y analfabetas tecnológicos, carentes de poder adquisitivo en su gran mayoría, por extensión poco atractivos para los anunciantes.



De acuerdo con la AMIPCI (Asociación Mexicana de Internet) en su estudio de 2014; el 51.2% de los mexicanos utilizan ya Internet, con un crecimiento entre 2013 y 2014 de más de 10%, y dudo que la tendencia vaya a retroceder.
Netflix se ha dedicado en los últimos tiempos a salvar series que resultaban incosteables para las cadenas de televisión pero tienen una base de fanáticos a nivel mundial que ayuda a la recuperación de la inversión, estableciendo la supremacía entre los nuevos medios virtuales en su contienda sobre los viejos medios y segmentando más a las audiencias, pero asegurando su público.
Otros medios de Internet han mostrado que lo importante en materia de entretenimiento está por pasar en esta plataforma y no en la pantalla de la televisión. Amazon firmando a Woody Allen para la primera serie del cineasta, Hulu comprando los derechos de CSI y produciendo una serie de J.J. Abrams sobre una novela de Stephen King, llamada 11/22/63.
En Latinoamérica y para los más de 470 millones de hispanohablantes en el mundo, está Clarovideo pero el nicho de mercado ya esta en la mira de Netflix que se encuentra produciendo su primera serie en México; Club de cuervos.

Frank Undewood regresó y Netflix está lista para acabar con esa pequeña competencia que para ellos representan ya las cadenas de televisión.

publicado en thepoint.com.mx el 23 de febrero de 2015.
Imagenes Netflix.com
                bbc.com