lunes, 3 de octubre de 2016

J.W. Foster, velocidad y un antílope sudafricano.



El hombre que fundó una de las más reconocidas marcas de zapatos deportivos buscaba que los atletas pudieran desarrollar mayor velocidad con mejores condiciones.
Armando Enríquez Vázquez

Una de las grandes innovaciones en materia de zapatos deportivos para el atletismo tuvo lugar a mediados del siglo XIX y el responsable fue un inglés llamado Joseph William Foster que nació en el pueblo de Bolton, hoy parte de la mancha urbana de Manchester en Inglaterra. Foster nació el 10 de mayo de 1881, a los catorce años practicaba atletismo y era miembro de un club local llamados los halconcillos, el joven tenía una meta; ser más rápido que los demás, por lo que decidió crear unos zapatos con picos que le ayudaran a tener una mejor tracción y aumentar la velocidad, para lo cual atravesó la suela de sus zapatos para correr con clavos. De acuerdo con su nieto de nombre J.W. Foster, también, para evitar acusaciones de otros competidores, su abuelo creó zapatos para sus amigos y pronto estableció un negocio al que llamó J.W. Foster and Sons. J.W. Foster el abuelo tiene el crédito de haber inventado los zapatos deportivos con clavos.
Los zapatos deportivos de Foster pronto se hicieron famosos entre los corredores, no sólo en Inglaterra, sino a nivel mundial. La fama tenía entre sus bases, además de los campeones mundiales que ya usaban los llamados Fosters en 1904, en una sólida campaña de publicidad en periódicos y otras publicaciones que incluían los programas de las carreras de caballos. La publicidad iba más allá de hablar de los Fosters como los mejores zapatos para corredores del mundo y J.W. Foster, ofrecía a cualquiera que pudiera demostrar lo contrario una recompensa de cien libras esterlinas, una cantidad desorbitante hace más de cien años. Se dice que Alfred Shrubb uno de los más grandes corredores de la historia del atletismo que rompió tres records mundiales entre 1904 y 1912, era un usuario habitual de Fosters.
El atletismo, a diferencia del futbol soccer, era una actividad elitista y no tenía grandes seguidores, por lo que la publicidad fue un factor determinante en el conocimiento de los zapatos conocidos al inicio como Spike Fires y después como Running Pumps. La llegada de la I Guerra Mundial detuvo el crecimiento de la empresa. Tras el conflicto armado y en los Juegos Olímpicos de 1924, la empresa recobró su fama cuando el equipo de atletismo de Inglaterra logró importantes triunfos. Los integrantes usaban los zapatos creados por Foster. Se dice que los zapatos para los entrenamientos de soccer y que más tarde se conocieron como sneakers también fueron un invento de la marca de J. W. Foster and Sons.
Foster murió en 1933 dejando a sus hijos, Billy y Jim, y a su viuda una empresa que producía zapatos para corredores, futbolistas, boxeadores, para cross-country, botas para rugby. Con el tiempo James se dedicó a la modernización de la empresa introduciendo máquinas que cosieran los zapatos, mientras que Billy se dedicó a continuar la tradición paterna y a fabricar zapatos a mano.
El 18 de mayo de 1935, nació el segundo James William Foster, nieto del creador de la empresa e hijo de James Foster, quien fue bautizado con el nombre del abuelo por haber nacido el mismo día que él. La II Guerra Mundial obligó a la empresa de los hermanos Foster a olvidarse por unos años de la fabricación de zapatos deportivos para dedicarse a las botas para el ejército.
Al finalizar la Guerra los hermanos Foster, se pelearon y dejaron de hablarse, por sus diferencias en la visión del futuro del negocio. Con la llegada de la tercera generación de Fosters, los hijos de James; Jeff y James William decidieron en 1958 crear una nueva empresa, heredera de J.W. Foster and Sons, a la que bautizaron en un principio como Mercury, sin embargo, al ya estar registrado ese nombre James Williams comenzó a buscar un nombre y terminó encontrando el de Rhebok en un diccionario que había ganado en una carrera atlética, el nombre se registró como Reebok.
El nombre de la marca tiene como origen el nombre de un antílope sudafricano llamado Grey Rhebok en afrikaan, que es el idioma de los europeos que fundaron Sudáfrica. El primer logo de la empresa llevaba la palabra Reebok junto a la bandera del Reino Unido, recordando el origen inglés de los zapatos para atletismo.



En 1982, Reebok revolucionó el mercado de los zapatos deportivos al presentar el primer zapato tenis para mujeres. El modelo que se llamó Freestyle, fue diseñado para las mujeres que se dedicaban a las nuevas rutinas de ejercicios llamadas aerobics y se convirtió en un zapato icónico y permitió a los Foster vender la empresa, aunque James William Foster, nieto se quedó trabajando en la empresa como el encargado de operaciones hasta 1989. En 1986, la gente de Reebok diseñó y produjo las botas que Sigourney Weaver utilizó en el clásico de ciencia ficción Alien. El pasado mes de abril Reebok sacó a la venta ese modelo de votas celebrando los 30 años de la película.
Hoy la marca Reebok pertenece a Adidas y se vende en todo el mundo.

publicado el 21 de septiembre de 2016 en thepoint.com.mx
Imagen Reebok.com