martes, 4 de octubre de 2016

Eulalia Guzmán mujer del siglo XX



Tiene un lugar especial en la arqueología nacional, pero además fue maestra, pedagoga, activista y mujer de ideales que vivió a lo largo del siglo pasado.

Armando Enríquez Vázquez

El año es 1949, el lugar es un pequeño poblado del estado de Guerrero llamado Ixcateopan, cercano a Taxco, se encontraron los fragmentos de dos textos que rápidamente los guerrerenses atribuyeron a fray Toribio de Benavente conocido como Motolinía, quien fue uno de los sacerdotes que habrían de convertirse en los historiadores del México prehispánico, con fuentes primarias. La prensa nacional comenzó a hacer un suceso del hecho y una mujer que tenía ciertos estudios de arqueología, pero era una gran maestra, pedagoga e historiografa, entusiasmada viajó al poblado para comprobar el hallazgo. Eulalia Guzmán estaba por enfrentar un momento que la borraría de la historia nacional y minimizó sus aportaciones a la cultura mexicana.
Eulalia Guzmán desmintió a los habitantes acerca del origen y antigüedad de los manuscritos, pero admitió que podía tratarse de transcripciones de textos de Motolinía conservados por la tradición oral del pueblo.
En los manuscritos se decía que bajo el altar de la iglesia de Ixcateopan se encontraban enterrados los restos de Cuauhtémoc el último emperador azteca. El gobierno federal decidió emprender la excavación y puso al frente de la misma a Eulalia Guzmán. El 25 de septiembre de 1949, Eulalia Guzmán declaró haber encontrado los restos del último emperador azteca. Inmediatamente los expertos del INAH llegaron a estudiar los restos, concluyeron que los restos pertenecían a diferentes individuos, incluida una mujer y dos niños, por lo que el hecho de que los restos fueran los de Cuauhtémoc fue de descartada y el trabajo, las declaraciones de Eulalia fueron descalificadas por todo mundo. Durante el resto de su vida la arqueóloga mantuvo su posición en cuanto al descubrimiento y su profesionalismo en el manejo de los huesos, pero nunca dejó de ser cuestionada, incluso se la calificó como fanática y loca.
Detrás de la vituperada mujer, se encuentra la historia de una mujer que luchó desde diferentes frentes por los derechos sociales de los mexicanos, en el campo educativo y también en campos políticos. Eulalia Guzmán nació el 12 de febrero de 1890 en San Pedro Piedra Gorda en el estado de Zacatecas. En 1898 la familia se mudó a la Ciudad de México y en 1906 a los dieciséis años, Eulalia Guzmán formaba ya parte de un club feminista que buscaba el sufragio para la mujer. Eulalia estudió para maestra y se recibió en 1910, fue cercana a la familia del presidente Francisco I. Madero y se dice que intercedió por el presidente ante el asesino Victoriano Huerta. Venustiano Carranza en 1914 la comisionó a estudiar y aprender nuevos métodos de enseñanza en Estados Unidos. Cercana a José Vasconcelos, en la década de los años veinte y siendo este último rector de la Universidad Nacional, Eulalia Guzmán fue la representante de nuestro país en el Primer Congreso Panamericano de Mujeres.
Durante esos años Eulalia ocupó diferentes cargos en el sistema educativo mexicano y publicó libros importantes para la pedagogía nacional como La escuela nueva o de acción.
Ya en 1913 la arqueología había llamado la atención de la joven y en ese año tomó un curso que impartió el antropólogo estadounidense Franz Boas en nuestro país. En 1930, retomó su gusto por la materia y estudió una maestría en filosofía. En la facultad conoció a Alfonso Caso quien la invitó a visitar las excavaciones que bajo su mando se estaban llevando en el sitio arqueológico de Monte Albán. A pesar de su interés por los sitios arqueológicos se puede decir que una de las grandes aportaciones que hizo Guzmán fue en el campo de la historiografía, viajando por Europa, consultando documentos de la conquista y sacando de los sótanos de las bibliotecas códices prehispánicos olvidados por los europeos.
Entre 1936 y 1940 Eulalia visitó bibliotecas en Berlín, Londres, Oxford, Viena, Milán, Bolonia, Florencia, Bruselas entre otras ciudades, manifestando a las autoridades mexicanas su preocupación por el descuido en el que los europeos habían dejado caer el enorme acervo de manuscritos americanos.
La II Guerra interrumpió estas investigaciones. Eulalalia centró buena parte de sus investigaciones en la investigación de los originales de las Cartas de Relación Hernán Cortés, documentos que microfilmó y a los cuales dedicó mucho tiempo tratando de demostrar las faltas en las que el conquistador español cayó al describir la civilización Mexica.
En 1942 viajó a Estados Unidos y trató de llevar a cabo un programa de alfabetización a través de dibujos animados con el estudio de Walt Disney. Proyecto que finalmente no se llevó a cabo.
Poco antes de que sucedieran los hechos de Ixcateopan, Eulalia Guerrero fue una de las fundadoras del Partido Popular Socialista junto con Vicente Lombardo Toledano, un partido que con el tiempo habría de volverse en satélite del PRI, antes de desaparecer en la noche de los tiempos.
Después de los hechos de Ixcateopan, en donde hasta su antiguo amigo Antonio Caso puso en duda la investigación de Guzmán, la arqueóloga, maestra y pedagoga no se dejó caer y regresó a loa docencia, viajó a diferentes congresos por el mundo y publicó su análisis crítico de Las Cartas de Relación. Ayudó a Diego Rivera a seleccionar y separar las copias de las piezas originales de la colección de objetos prehispánicos del pintor para la creación del Anahuacalli.
Eulalia Guzman murió el 1º de enero de 1985, en la Ciudad de México.
En 2012 el Instituto Nacional de Antropología e Historia anunció el fin de la catalogación del extenso archivo que Eulalia Guzmán dejó y fue donado por sus familiares, en la década de los noventa, al INAH, consistente en más de tres mil doscientos expedientes. Ixcateopan de Cuauhtémoc, en Guerrero adoptó el nombre del último emperador azteca, sin que nada pueda confirmar que los restos del noble mexica estén enterrados en ese sitio.

publicado en mamaejecutiva.net el 26 de septiembre de 2016
imagen:paginasprodigy.com