martes, 18 de octubre de 2016

Sobre ninis y la reforma educativa.



Una educación cómo la que existe en México, tiene como consecuencias la existencia de esos jóvenes llamados ninis, el aumento de la pobreza extrema y por supuesto en la inseguridad y el crimen.

Armando Enríquez Vázquez

Dice un antiguo proverbio chino:  Da un pescado a un hombre y le quitarás el hambre por un día, enséñalo a pescar y se la quitarás para siempre.
De acuerdo con el último informe de la OCDE, del que nadie en el gobierno parece estar ocupado, México se encuentra en el quinto lugar en el mundo en población joven que ni estudia, ni trabaja. Los famosos ninis. De acuerdo con el organismo internacional el 22.1% de jóvenes mexicanos entre los 15 y 29 años de edad se encuentran en esa situación que los acerca al crimen organizado y reafirma los círculos perversos de pobreza que tanto le interesa a la partidocracia mantener. Sobre todo al PRI y al corrupto, ahora sí admitido por él con su torpe cita bíblica, Enrique Peña Nieto.
Como se quiera ver el reporte de la OCDE referente al 2015, muestra como después de tres años la reforma educativa es un fracaso. Y es un fracaso por esa visión administrativa y nada pedagógica que el gobierno federal se ha empeñado en darle. Los alumnos siguen siendo pesimamente instruidos por métodos arcaicos que en nada hacen atractiva la instrucción.
La reforma educativa, no ha sido efectiva porque tanto la SEP como SEGOB están ocupadas negociando con los verdaderos enemigos de la educación en nuestro país; los líderes de la CNTE, mientras en el otro extremo, los sumisos líderes del SNTE sólo están dispuestos a aceptar sin cuestionar, todo aquello que la llamada autoridad educativa del país les indique. La prioridad para ambas estructuras sindicales es únicamente el dinero y no perder sus canonjías, el de Peña Nieto ganarse los votos del magisterio. A ninguno de los tres les importan los niños y mucho menos la educación.
Tal vez, como en otras cuestiones que no son de importancia para la partidocracia, es hora de que la sociedad civil se haga escuchar y proponga las reglas que creen un modelo educativo cuyos resultados sean egresados de calidad en todos los niveles del sistema educativo. Jóvenes y niños curiosos y con ganas de continuar su proceso de aprendizaje sabiendo que las oportunidades de empleo, desarrollo y bienestar son posibles gracias a una educación eficiente.
Desgraciadamente son los políticos mexicanos y todos los monstruos que crearon en su modelo educativo los peores enemigos del desarrollo del país, y su visión corrupta de la política y el servicio civil los obliga a promover un México de obreros, albañiles y taxistas que sólo piensen que el bienestar social está dictado por las dádivas de un gobierno estatista basado en un paternalismo que denigra a los seres humanos.
Una educación cómo la que existe en México, no sólo tiene como consecuencias la existencia de esos jóvenes llamados ninis, si no obviamente en el aumento de la pobreza extrema y por supuesto en la inseguridad y el crimen, incluyendo por supuesto el crimen organizado.
Un gobierno, y en este sentido son culpables rojos, azules, amarillos, morenos, turquesas y verdes, que se preocupa por la igualdad y los derechos de la diversidad sexual y que olvida cosas básicas que afectan a las mayorías como una educación sexual preventiva que evite los embarazos en adolescentes enseñándoles el uso de métodos anticonceptivos y de prevención de enfermedades de transmisión sexual, obviamente está afectando la realidad de la mayoría y solamente está ejerciendo una discriminación contra la mayoría de los mexicanos.
Los mismo sucede con la educación en general, no son los derechos de los maestros los que deben importar, si no los de los alumnos, que a final de cuenta son la mayoría y los ciudadanos que habrán de ver por su desarrollo personal y por extensión del país.
Eso en la mente del gobierno carece de sentido. Un ciudadano educado cuestiona y difícilmente será parte de esos grupos clientelares que únicamente saben vivir del presupuesto.
En ese sentido, nos encontramos en medio de una discusión bizantina, donde políticos y líderes sindicales ocupan el centro, en lugar de los temas que realmente impactan en la educación y los estudiantes. Los padres de familia que pagan impuestos son las víctimas de funcionarios y carroñeros de los sindicatos que junto con sus descomunales aparatos burocráticos agotan el presupuesto, que debería estar destinado a los hijos de los contribuyentes.
Hoy la educación no puede estar cimentada en maestros que son analfabetas digitales, maestros que pueden ser cuestionados sin ningún problema por alumnos que tienen acceso a toda la información posible a través de un teléfono.
No se puede pretender que bajo estas condiciones el maestro mantenga la tradicional postura de autoridad doctoral. Hoy los maestros tienen una función de facilitadores, de acompañantes de la educación, de promotores de la curiosidad del alumno. Pero este tipo de temas no han sido puesto en la mesa por ninguno de los grupos participantes en la discusión porque implica mermas en la plantilla de personal tanto al interior de la SEP, como de las organizaciones sindicales.
De acuerdo con un informe de UNICEF, rápidamente desmentido por la Secretaria de Educación Pública, publicado el pasado mes de septiembre 4.1 millones de niños y adolescentes entre 3 y 17 años de edad no tienen acceso a las escuelas.
La demagogia y los eufemismos de Peña Nieto, el secretario del ramo y la cada vez más anodina propaganda sobre la reforma educativa carecen del sustento para decir que esta reforma es un éxito y los informes y estudios de organismos extranjeros demuestran con cifras frías la triste realidad de México y el menos alentador futuro para millones de mexicanos condenados a la pobreza.

publicado en blureport.com.mx el 7 de octubre de 2016
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