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sábado, 28 de marzo de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Winston Hill




Este tacle ofensivo del equipo campeón de 68 es recordado por los aficionados de los Jets y ahora lo será por todos los amantes del futbol americano.

Armando Enríquez Vázquez

Los Jets de Nueva York han ganado un sólo Superbowl, sorprendiendo a los dueños de la vieja liga, la NFL, cuando el quarteback estrella de los Jets, Joe Namath, predijo que los neoyorquinos iban a derrotar a los Potros de Baltimore, los grandes favoritos del Superbowl III y de esta manera convertirse en el primer campeón del futbol americano profesional representado a la entonces nueva liga la AFL.
Entre lo jugadores que la tarde del 12 de enero de 1969 vistieron el jersey del equipo ganador se encontraba un tacle que a lo largo de 15 temporadas cuidó el lado ciego de Joe Cool. Su nombre Winston Hill.
Winston Hill nació el 23 de octubre de 1941 en Joaquin, Texas. Durante sus años de preparatoria fue campeón de tenis. Jugó para la Universidad del Sur de Texas. En 1963 durante su elegibilidad fue seleccionado por los Potros de Baltimore, irónicamente, en la ronda 11 de la selección de jugadores colegiales, los Potros cancelaron su contrato pocas semanas después y Hill fue contratado como agente libre por los Jets de Nueva York de la AFL, que estrenaban nombre durante esa misma temporada. A lo largo de los siguientes 14 años Hill fue uno de los jugadores clave de la franquicia.
Con el número 75 en su jersey Hill logró proteger a lo largo de quince temporadas a Joe Namath y abrir los huecos para corredores y el mismo mariscal de campo durante las catorce que ambos jugaron para los neoyorquinos.
Los Jets eran en 1968 el joven equipo de la principal ciudad del este de Estados Unidos, tenían mucho que hacer para conquistar la plaza que pertenecía desde los años veinte a los Gigantes de Nueva York. Fueron la espectacularidad del juego de Namath, su arrogante y carísmatica personalidad los principales factores para posicionar al equipo, el otro factor fue todos los que hicieron su trabajo bien para que las bravuconerías y palabras de Namath se sostuvieran.
Hill fue exactamente eso tanto en los Jets como en su última temporada que jugó junto con Namath en los Carneros de Los Ángeles. En una entrevista que Namath ofreció al protal se Sports Illustrated en enero de este año, al enterarse de la elección de Hill como miembro del Salón de Fama, Namath declaró: No recuerdo ha nadie que le haya ganado un solo duelo a Winston. Nunca nos decepcionó, Winston era el Hombre.  
Durante los años sesenta y setenta las estadísticas de un tacle ofensivo eran mínimas por no decir nulas. Sabemos que Hill jugó 195 encuentros con los Jets, lo que se mantiene como el récord en la franquicia para un jugador de la línea ofensiva. A lo largo de su carrera recuperó 4 fumbles.
Winston Hill es el cuarto miembro del equipo campeón del tercer Superbowl en ser electo como miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano, junto con Namath, Don Maynard, receptor y miembro fundador de la franquicia y Weeb Ewbank el único entrenador de los Jets que ha levantado el trofeo del Superbowl.
En 1977 Hill se retiró y abrió un restaurante en Denver. En 2010 fue electo para formar parte del anillo de honor en el estadio de los Jets. Hill murió en Denver el 26 de abril de 2016.
Dios mío, era un jugador excepcional, sin él o con alguien de menores capacidades jugando su posición jamás hubiéramos logrado el campeonato. Declaró Namath en la misma entrevista.


imagen newyorkjets.com

domingo, 6 de octubre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1965




Durante la temporada de 1965 los Empacadores lograron su noveno título en la NFL y esta vez la final no fue contra los Gigantes de Nueva York.

Armando Enríquez Vázquez

La famosa frase: Las ofensivas ganan juegos, las defensivas campeonatos, se cumplió con creces cuando los Empacadores de Green Bay conquistaron el noveno título de la NFL en 1965. Ese año la defensiva ganó los juegos y el campeonato. Por primera vez en seis años Jim Taylor no ganó más de mil yardas durante la temporada normal. Paul Hornung y Bart Starr tuvieron una temporada llena de lesiones, y aunque Starr inició en los 14 encuentros de la temporada, lo cierto es que no los terminó todos. Ese año previo al inicio de la temporada El Nuevo Estadio de la Ciudad, casa de los Empacadores fue rebautizado y oficialmente declarado Lambeau Field en Honor a Curley Lambeau el fundador de los Empacadores.
La ofensiva de los Empacadores fue calificada como la número 12 de una NFL que tenía en ese momento 14 equipos.
Los Empacadores fallaron en sus intentos por llegar al juego de campeonato en 1963 y 1964, a pesar de terminar con temporadas ganadoras. El éxito de Vince Lombardi hacía que los dueños de otros equipos voltearan a verlo y a pesar que tenía un contrato firmado con los de Green Bay. Wellington Mara, el dueño de los Gigantes de Nueva York y antiguo jefe de Lombardi, intentó un par de temporadas contratar a Lombardi sin éxito.
En la selección de jugadores estudiantiles de 1965, los Empacadores escogieron a Donny Anderson, primera selección del equipo, quien portó el número 44 en su Jersey con el que jugó hasta 1971 cuando salió del equipo, Donny era half back. El tacle defensivo Jim Weatherwax y al linebacker Phillip Vandersea. Estos tres son los que sobresalieron.
Los Empacadores enfrentaron a sus rivales habituales de la Conferencia Oeste. La temporada inició el 19 de septiembre cuando los Empacadores enfrentaron y derrotaron a los Acereros de Pittsburgh, de la Conferencia Este, en su casa por marcador de 41-9. En su primer juego en casa vencieron la siguiente semana a los Potros de Baltimore, equipo que habría de convertirse en el rival a vencer en la temporada, por primera vez. Los Empacadores ganaron los primeros 6 juegos de la temporada y después tuvieron tres semanas desastrosas perdiendo dos encuentros y apenas ganando el tercero. En esas tres semanas los Empacadores sólo anotaron 23 puntos. El 12 de diciembre volvieron a enfrentar a los Potros de Baltimore esta vez en Baltimore y volvieron a ganar esta vez por marcador de 42-27. La última semana los Empacadores llegaron a San Francisco con una marca de 10 ganados y 3 perdidos con una esperanza de ganar el juego y llegar a la final de la NFL. Sin embargo, la tarde en San Francisco no resultó un día de campo para los de Green Bay a pesar de que los 49ers terminaron en cuarto lugar de la conferencia. El marcador final fue un empate a 24. Los Empacadores empataron en el primer lugar de la conferencia con los Potros de Baltimore lo que los llevó a jugar un encuentro entre las dos escuadras en Lambeau Field para definir al campeón de la conferencia y equipo a enfrentar al campeón de la Conferencia Este; los Brown de Cleveland.
El encuentro que se llevó a cabo el 26 de diciembre enfrentó a dos equipos sin quarterback titular. Johnny Unitas de los Potros estaba lastimado y para colmo lo mismo sucedía con su reemplazo, ese día fungió como quarterback de los Potros Tom Matte quien era el corredor estrella de los potros y había jugado como mariscal de campo en sus días de colegial con la universidad de Ohio. Pero los Empacadores no estaban mejor Bart Starr resultó lesionado en la primera jugada ofensiva de los Empacadores, al intentar detener Don Shinnick, linebacker de los Potros que había interceptado el primer pase de Starr y llevó de regresó hasta la zona de anotación. Bart Starr no regresó por el resto del juego. Los controles de los empacadores estuvieron a cargo de Zeke Bratkowski, el sustituto de Starr que venía de los Carneros de Los Ángeles.
En la crónica del Journal Sentinel de Milwaukee se destaca la labor de Bratkowski y sobre todo de la defensiva de los Empacadores que no permitió que en la segunda mitad del encuentro los Potros pasaran de la yarda 50. Mientras los Empacadores tuvieron 23 primeros y diez, mientras que los Potros solo tuvieron 9. En yardas por aire los Potros lograron 32 contra 250 de los Empacadores, por tierra los Potros obtuvieron 143 yardas contra 112 de los de Green Bay. Los Empacadores perdieron el ovoide en 4 ocasiones, mientras que los Potros sólo una.
A pesar de las estadísticas los Empacadores estuvieron muy lejos de ganar de manera sencilla y fueron perdiendo a lo largo de todo el partido. El encuentro terminó con el marcador de 10 -10, obligando a tiempos extra y muerte súbita como marcaban las reglas de la NFL en esos días. La anotación de los Potros en el primer cuarto en el regreso de un fumble y después en el segundo un gol de campo, habían tenido a los de Baltimore a la cabeza durante todo el encuentro. Los Empacadores habían logrado empatar el encuentro con un gol de campo en el último minuto del tiempo regular. El héroe de la tarde y tal vez de la temporada fue Don Chandler, el pateador de los Empacadores que durante un quinto cuarto que se jugó hasta el minuto 13 cuando Chandler pateó el golde campo que dio la ventaja y el pase al juego de campeonato a los Empacadores.
El 2 de enero de 1966 Los Empacadores de Green Bay enfrentaron a los Browns de Cleveland en Lambeau Field. Ese día las cosas fueron diferentes, los Empacadores no tuvieron problema de ganarle a los campeones de la NFL en 1964 que intentaron defender su título. Paul Hornung anotó por tierra con un acarreo de 13 yardas, Bart Starr lanzó un pase de 47 yardas a Carroll Dale para anotar y Don Chandler pateó tres goles de campo para la victoria de los empacadores por marcador de 23 a 12. La defensiva interceptó en dos ocasiones; Herb Adderley y Willie Wood. Los Empacadores sólo permitieron ocho primeros y dieces y los Browns fueron incapaces de anotar en la segunda mitad del encuentro. Los Empacadores solamente le permitieron a los Browns 64 yardas por tierra, mientras que Hornung y Taylor consiguieron 194 yardas entre los dos y cada uno corrió esa tarde más yardas que los Browns. Bart Starr completó diez de dieciocho pases y lanzó para una ganancia de 147 yardas. Así los Empacadores de Green Bay consiguieron su
La temporada de 1965 marcó ya una competencia importante entre la NFL y AFL feroz. Durante la selección de universitarios elegibles para jugar de manera profesional, la AFL consiguió a uno de los jóvenes universitarios más deseados por la NFL; Joe Namath, lo que agregó mayor visibilidad a la nueva liga que había en cinco años ganado un espacio entre los aficionados norteamericanos al futbol americano profesional y ya no estaba lejos la derrota de la terquedad de George Halas y sus aliados.
Como dato curioso: En la temporada de 1965, la NFL decidió agregar a los oficiales en el campo de juego un sexto elemento al que llamó Juez de Línea, esto en respuesta a la forma de jugar del quarterback de los Vikingos de Minnesota que se movía de una lado al otro detrás de la línea huyendo de los defensivos adversarios, para lanzar en cuanto podía, muchas veces se puso en duda si el mariscal de campo de los Vikingos había cruzado la línea de scrimmage, la función del Juez de Línea, entre otras cuidar que el quarterback se no cruce la línea de scrimmage antes de lanzar un pase. En un principio esta decisión de la NFL fue conocida como La regla Tarkenton.




Imagen:packerhistory.net

sábado, 26 de mayo de 2018

La despiadada garza que llegó a la NFL de Guatemala.





Ted Hendricks el legendario linebacker que a lo largo de 15 temporadas logró ganar cuatro anillos de Superbowl.

Armando Enríquez Vázquez

Con una estatura superior a los 2 metros, quien no recuerda al linebacker que con el número 83 plateado sobre el jersey negro de los Raiders se paseaba enmascarado por la banca, jugaba con fiereza tal que sus adversarios lo evitaban y que ganó tres Superbowls con esa franquicia. Pero antes del Superbowl XI, Hendricks había ganado ya un Campeonato de la NFL seis años antes con otro equipo. Es curioso saber, como él lo confiesa en una entrevista a con el locutor Charlie Boots de la estación de los Raiders, que su primer deporte fue el soccer que jugaba en sus viajes a su natal Guatemala con sus primos.
Theodore Paul Hendricks nació en la ciudad de Guatemala el 1º de noviembre de 1947, su padre era norteamericano y su madre guatemalteca con lo que Hendricks ostenta la doble nacionalidad. Estudio en la Universidad de Miami y jugó como profundo. Fue en esos años y gracias a su estatura y lo largo de sus brazos que se ganó el apodo de Garza Enojada, que lo acompañó a lo largo de su vida profesional y que hoy es el sobrenombre con el que cariñosamente lo llaman los aficionados de los Raiders. En 1969, fue seleccionado en la segunda ronda del draft por los Potros de Baltimore, Don Schula, entonces entrenador en jefe de los Potros le cambió la posición a Linebacker.
Ya bajo la dirección de Don McCafferty como entrenador en jefe Hendricks llegó por primera vez a un Superbowl. En el Superbowl V los Potros de Baltimore derrotaron a los Vaqueros de Dallas por marcador de 16-13 la mínima diferencia de puntos con la que se ha ganado un Superbowl a lo largo de la historia del juego. Curiosamente el jugador más valioso del juego fue el linebacker de los Vaqueros Chuck Howley.
En 1974 Hendricks fue cambiado a los Green Bay Packers y durante el año que jugó con el equipo de Wisconsin, esa fue la única temporada en que Hendricks no vistió el número 83, los Packers le asignaron un número acorde con los linebackers; el 56. Al año siguiente Al Davis el dueño de los Raiders cambió dos selecciones del draft por el contrato de Ted Hendricks quien las siguientes nueve temporadas y acompañó a la franquicia en la obtención de tres títulos de la NFL. Los Superbowls XI, XV y XVIII con los Raiders le dieron a Hendricks tres anillos más. En el primero los Raiders derrotaron a los Vikingos de Minnesota 32 -14, en el segundo a las Águilas de Filadelfia 27-10 y finalmente en el Superbowl XVIII los Raiders derrotaron a Pieles Rojas de Washington por marcador de 38 -9.
Hendricks que jugó 215 encuentros seguidos a lo largo de su carrera ha sido sin duda uno de los linebackers más importantes en la historia de los Raiders y en la historia del futbol americano profesional. Su fama como uno de los mejores en su posición era tal que alguna vez en la desesperación de que el equipo contrario, en esa ocasión los Delfines de Miami, estaba jugando por aire, Hendricks le gritó al quarterback que corriera la bola, a lo que este respondió señalando hacía la banca, al lugar en el que se encontraba Don Schula: “A él es quien debes de pedírselo”.
Lyle Alzado dijo: “Nunca he jugado con un hombre como él. Sonríe mientras esta jugando. De verdad esta sonriendo en el campo de juego.” A lo que Hendricks contesto. “No es una sonrisa amable. Es una sonrisa malévola.” Incluso el mismo Alzado alguna vez los describió como “un hombre muy extraño”, lo que suena perturbador viniendo de Alzado.
Hendricks además era famoso al interior del equipo por sus excentricidades, como llegar al entrenamiento a caballo o contratar a una stripper que llegó al campo de práctica cubierta por una gabardina, de la que se despojó para dar dos vueltas, desnuda al campo de entrenamiento para distracción de todos los presentes.
Hendricks terminó su carrera con 26 intercepciones para 332 yardas y un touchdown. Logró 4 safeties, recuperó 16 fumbles y bloqueó 25 patadas entre patadas de despeje e intentos de gol de campo.
En 1983 Hendricks se retiró del futbol americano. Desde 1990 forma parte de los miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.  


imagen: lakersball.com

jueves, 22 de diciembre de 2016

Las Panteras de Carolina el sueño de un hombre.




Un ex jugador de la NFL que llevó el futbol americano a su estado natal tras un trabajo de seis años de convencimiento y ser dueño de franquicias de comida.

Armando Enríquez Vázquez.

Jerry Richardson nació el 11 de julio de 1936 en Spring Hope en Carolina del Norte, egresado de una pequeña universidad llamada Wofford, Jerome Richardson fue seleccionado como la treceava elección de los Potros de Baltimore en 1959. Jugó dos temporadas con el equipo comandado por el legendario Johnny Unitas. Una vez que finalizó su carrera como jugador profesional de futbol americano Richardson se dedicó a los negocios y en específico a los restaurantes. Junto con un antiguo amigo de Wofford, estableció los primeros restaurantes de una franquicia de hamburguesas llamada Hardee’s en Spartanburg, Carolina del Sur. Durante los siguientes años Richardson, se convirtió en uno de los empresarios más importantes en Carolina del Sur en el área de alimentos.
En 1987, Jerry Richardson comenzó a negociar con la NFL una franquicia para el estado de Carolina del Norte, tras largos seis años de tira y afloja finalmente el 26 de octubre de 1993 le fue otorgada la franquicia número 29 de la NFL. Así, Jerry Jones se convirtió en el primer jugador de la NFL, desde George Halas dueño de los Osos de Chicago, en convertirse en dueño de un equipo.
El nombre del equipo fue idea del hijo de Jerry, Mark, quien además sugirió también los colores del uniforme manteniendo que el azul, negro y plateado eran consistentes con la idea de una pantera.
El equipo que representa hoy a las dos Carolinas quedó ubicado en la División Oeste de la Conferencia Nacional de la NFL junto con los 49ers de San Francisco, los Halcones de Atlanta, Los Carneros de San Luis y los Santos de Nueva Orleans. En la actualidad, las Panteras están ubicadas en la División Sur de la Conferencia Nacional junto con los Bucaneros de Tampa Bay, y sus viejos conocidos los Santos de Nueva Orleans y los Halcones de Atlanta.
El primer encuentro de temporada oficial en el que participaron las Panteras se llevó a cabo el 3 de septiembre de 1995 en la casa de los Halcones de Atlanta. Las Panteras con Dom Capers como entrenador y Kerry Collins como quarterback llevaron el partido a tiempos extra y finalmente perdieron por un marcador de 23 a 20. En esa misma temporada en la semana 10, las Panteras se convirtieron en el primer equipo debutante en ganarle al campeón de la NFL, al vencer a los 49ers de San Francisco por marcador de 13 a 7 en el legendario Candlestick Park. Durante la primera temporada las Panteras jugaron en el estadio de la Universidad de Clemson, porque su estadio no estaba terminado.



Esa primera temporada resultó una temporada perdedora para la nueva franquicia con un record de 7 ganados y 9 perdidos.
El primero de febrero de 2004, las Panteras llegaron a su primer Superbowl, ese día se enfrentaron a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Estadio Reliant en Houston. Los Patriotas ganaron 32 a 29. Doce años después en el Superbowl 50 las Panteras hicieron su segunda aparición en el juego por el campeonato de la NFL, en esta ocasión frente a los Broncos de Denver el 7 de febrero de 2016, en el Estadio Levi’s en Santa Clara y de nuevo perdieron esta vez por un marcador de 24 a 10.
A lo largo de su historia las Panteras sólo han retirado un número de sus jerseys, el 51 que identificó a Sam Mills, linebacker, quien sólo jugó dos años en la franquicia de 1995 a 1997, pero a partir de ese momento trabajó en el equipo como Asistente de la defensiva y entrenador de Linebackers hasta 2004, año en el que le fue diagnosticado cáncer que lo habría de terminar matando al año siguiente. Mills fue una pieza muy importante para la llegada de las Panteras a su primer Superbowl.
Entre los datos curiosos en la historia de las Panteras vale la pena mencionar que, durante la temporada de 1996 en un partido en contra de los Acereros de Pittsburgh, la botarga de la mascota de las panteras llamada Mr. Purr, saltó y tomó un balón en la zona de anotación que aún estaba vivo, lo que ocasionó que se decretara un touchback en contra de las Panteras.
A sus ochenta años de edad Jerry Richardson sigue siendo el dueño de las Panteras de Carolina y es uno de los dos dueños de equipos de la NFL que han sido los únicos dueños de su equipo, el otro es Robert Mc Nair dueño de los Texanos de Houston.

publicado en DeLaPizarraALaCancha en septiembre de 2016
imagenes football-office.blogspot.com
               nfl.com

domingo, 11 de octubre de 2015

Los Cuervos de Baltimore un ave de un plumaje muy especial.



Tras la repentina desaparición de los Potros de la ciudad de Baltimore habrían de pasar doce años para que la ciudad tuviera un nuevo equipo de la NFL, envuelto en la misma controversia con la que la ciudad perdió a los Potros.
Armando Enríquez Vázquez.
La mañana del 29 de marzo de 1984, la ciudad de Baltimore se despertó para descubrir que no tenía ya equipo de futbol americano profesional en la NFL. Los Potros habían vaciado el estadio y se habían trasladado a la Ciudad de Indianápolis. Robert Irsay, dueño de la franquicia se había llevado no sólo al equipo a Indianápolis, sino el nombre del equipo y todos los derechos asociados con él. Quince camiones ocupados de la mudanza y la protección de las autoridades del estado de Indiana borraron en unas horas la historia del futbol americano en la ciudad de Baltimore.
A lo largo de los siguientes doce años la Ciudad de Baltimore, que había acogido a leyendas de la NFL como el mismo Johnny Unitas se encontró sin equipo de futbol americano. En 1995 se anunciaron dos equipos de expansión para la NFL, Baltimore tenía esperanzas que rápidamente fueron borradas al saberse  por voz de Paul Tagliabue comisionado de la NFL que las franquicias de la NFl había sido otorgadas a ciudades menores en tamaño y audiencias a Baltimore: Charlotte en Carolina del Norte y Jacksonville en Florida. No parecía existir esperanza para los aficionados de Baltimore. A pesar del desprecio del comisionado que declaró en su momento que la ciudad podía abrir otro museo con el dinero que pensaba destinar a la franquicia, algunos operadores del gobierno de la ciudad comenzaron a buscar la forma de atraer a Baltimore a alguna de las franquicias existentes de la liga.
Su principal objetivo fue Art Modell, dueño de los Browns de Cleveland que llevaba un par de años quejándose la situación económica del equipo y de la falta de apoyo por parte de las autoridades de la ciudad para hacer mejoras en el estadio de los Browns. El 6 de noviembre de 1995 Art Modell anunció que los Brown serían trasladados a la ciudad de Baltimore. La declaración de Modell no sólo enfureció a los habitantes de Cleveland que se preparaban a votar en un referéndum el aumento de impuestos para remodelar el estadio de Cleveland, si no que los llevo a tomar acciones legales en contra de las decisiones del dueño, la más importante de ellas fue que Modell, se podía llevar la franquicia de la ciudad, pero no el nombre del equipo. Los logros y records de los Brown permanecerían en la ciudad y donde fuera que el equipo de Modell jugará lo haría desde cero. Sin una historia que los respaldara, Modell realizó focus groups, encuestas telefónicas y 100 nombres para iniciar la elección terminó siendo el de cuervos en clara referencia a uno de los más notables habitantes de Baltimore; Edgar Allan Poe y su poema  El cuervo.
El comisionado acordó con las autoridades de Cleveland darles su lugar de nuevo en la NFL, después de tres años. A lo largo de esos años Cleveland se quedó sin equipo en la NFL. Sólo el nombre, las historias y las marcas individuales les quedaban a los aficionados para recordar a su equipo que transformado jugaba en Baltimore.
El logo que el equipo portó en el casco de 1996 a 1998 con un cuervo con las alas abiertas que mostraba un escudo con la letra B, fue objeto de una demanda por parte de un trabajador de seguridad y artista gráfico que demandó a los Cuervos por plagio. Tras un arrglo de tres dolarés y el reconocimiento por parte de una corte de la propiedad del diseño por particular, Modell hizo una consulta entre los aficionados quedando al final el perfil del cuervo con la letra B integrada.
Los Cuervos ganaron su primer encuentro en 1996 a los Raiders de Oakland pero terminaron la temporada con un record perdedor. Su entrenador era Ted Marchibroda ex jugador de los Potros de Baltimore. Sólo cuatro temporadas después, en el año 2000, y bajo la dirección técnica de Brian Bilick, los Cuervos lograron jugar y ganaron su primer Superbowl al vencer a los Gigantes de Nueva York por marcador de 34 a 7. El jugador más valioso del encuentro fue el linebacker de los Cuervos Ray Lewis.
En 2004, La NFL obligó a Modell a vender la franquicia por sus pobres resultados económicos y antes de que el dueño pudiera pensar en volver a mover al equipo de ciudad.  
Art Modell murió a la edad de 87 años el 6 de septiembre de 2012, a lo largo de esa temporada los Cuervos jugaron con un parche en el uniforme con el nombre del empresario y le dedicaron la temporada. Los Cuervos llegaron ese año por segunda ocasión al Superbowl. Por primera vez el juego por el campeonato de la NFL, enfrentó a dos hermanos como entrenadores generales de los equipos a enfrentarse. John Harbaugh entrenador de los Cuervos y JIm Harbaugh que era el entrenador de los 49ers de San Francisco.  En esta ocasión el jugador más valioso del Superbowl fue Joe Flacco quarterback del equipo y el encuentro marcó el final de la carrera de Ray Lewis quien a principios de la temporada anunció que ese sería su último año como profesional. En el Superbowl XLVII los Cuervos derrotaron a los 49ers de San Francisco por marcador de 34-31.
A pesar de ser una joven franquicia los Cuervos cuenta con seis miembros de la organización que son parte del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, de estos cuatro son jugadores que en su  momento vistieron el jersey de los cuervos: Rod Woodson, Shanon Sharpe, Dion Sanders y Jonathan Ogden. Los otros dos Mike Singletary y Ozzie Newsome fueron grandes jugadores en su momento pero trabajaron como entrenador, en el caso de Singletary y en la administración Newsome con los Cuervos.
Las grandes rivalidades de los Cuervos se dan al interior de su propia división, la norte de la conferencia americana, donde los Acereros de Pittsburgh se han vuelto el rival a vencer todas las temporadas y donde se encuentran los Brown de Cleveland, que no olvidan, ni perdonan el origen de la franquicia de Baltimore.

Claro que los Cuervos deberían agradecerles a los aficionados y autoridades de Cleveland el haberlos despojado del nombre, de los colores del uniforme y de las marcas del equipo, de lo contrario tal vez el mal fario los seguiría y nunca hubieran llegado a un Superbowl como es el caso de los Brown.

imagen: en.wikipedia.org

viernes, 20 de marzo de 2015

Los primeros Texanos de Dallas.




A lo largo de la historia de la NFL, la ciudad de Dallas en el Estado de Texas ha tenido tres franquicias de futbol americano profesional y el estado tres llamadas Texanos. Los Texanos del empresario Giles Miller fue la primera.
Armando Enríquez Vázquez.
Al finalizar la temporada de 1951 de la NFL, los Yanks de Nueva York fueron puestos a la venta, su dueño y fundador Ted Collins no podía ya con los gastos de la franquicia, que había fundado en 1944 y establecido en un principio en Boston.
Los Yanks jugaron en Boston hasta 1949, ese año cambiaron su sede a la ciudad de Nueva York y por dos años cambiaron de nombre por el de Bulldogs,  En 1951 cambiaron de nuevo de nombre a su original Yanks, para finalizar su historia con él. La franquicia fue puesta a la venta por la NFL. El comprador fue un grupo de empresarios de Texas, al frente de este grupo se encontraba un hombre llamado Giles Miller. Como resultado de esta compra el Estado de Texas tuvo por primera vez un equipo profesional de una de las principales ligas deportivas de Estados Unidos.
La idea que alentó a los empresarios a comprar una franquicia de la NFL, fue la gran popularidad que el futbol americano colegial gozaba en el estado. Como nombre se escogió el de Texanos, sobre el de Rangers que también estuvo entre las opciones. Como ciudad sede se eligió a Dallas y como estadio se estableció el Cotton Bowl que tenía una capacidad para 75,000 aficionados.
Junto con la franquicia, Miller adquirió a casi todos jugadores de los Yanks. Así como los colegiales que habían sido seleccionados por los neoyorquinos. La primera selección fue Les Richter, un guardia quien en 2011 fue electo como miembro del Salón de la Fama.
El entrenador Jim Phelan, fue un destacado jugador con la Universidad de Notre Dame y miembro del Salón de la Fama del futbol americano colegial desde 1973, pero su carrera como entrenador en la NFL resultó desastrosa.
Para muchos expertos en el deporte, los Texanos de Dallas de 1952 se encuentran entre los peores equipos en la historia de la NFL. Su historia no sólo es la de un equipo perdedor en el emparrillado, los Texanos nunca cumplieron las expectativas de Miller en la taquilla tampoco. Con un promedio de tan solo diez mil espectadores durante sus juegos en casa, Miller se declaró incapaz de cumplir con los compromisos económicos del equipo y después de siete derrotas, optó por regresar la franquicia a la NFL, que para los juegos finales de la temporada reubicó a la franquicia en Hershey, Pensilvania, aunque su único juego como locales en el final de la temporada lo jugaron en el Rubber Bowl en Akron Ohio.
En esa ocasión enfrentaron a los Osos de Chicago de George Halas. Era un día de acción de gracias en Estados Unidos, antes de los profesionales habían jugado un par de preparatorias locales con una mayor asistencia que el partido profesional. Los Texanos y los Osos sólo lograron atraer 3,000 aficionados al juego. Halas estaba tan confiado en la victoria de su equipo que decidió jugar con su segundo equipo, los Texanos sorprendieron al entrenador de Chicago y ganaron el juego por marcador de 27-23, logrando la única victoria de la temporada y de su historia.
Al finalizar el encuentro Phelan declaró:
Es muy difícil mantener los ánimos en un equipo como este, sin casa y sin público, un equipo que sólo juega para Bert Bell.
Bert Bell era el entonces comisionado de la NFL.
Los números de los Texanos pueden dar una buena idea de lo malo que fueron. En 12 encuentros de su única temporada los Texanos recibieron 427 puntos en contra una promedio de más de 35 puntos por encuentro. Lanzaron sólo 12 pases de anotación y 30 intercepciones. Los Texanos consiguieron anotar un promedio de 15.2 puntos por juego.  A lo largo de sus doce juegos los Texanos perdieron la posesión del balón en 55 ocasiones.
Al terminar la temporada de 1952, la franquicia desapareció. En 1953 una nueva franquicia surgió en la NFL; Los Potros de Baltimore. A pesar de que algunos insisten en que los Potros son la continuación de los Yanks y de los Texanos, el equipo de los Potros nunca han admitido ser parte de la historia de esa franquicia y tanto ellos como la NFL los consideran como una franquicia independiente.

Ocho años después dos franquicias compitieron por la afición de la ciudad de Dallas, los Vaqueros de la NFL y los Texanos de la AFL.

imagen: pasttimesports.biz

viernes, 27 de septiembre de 2013

La noche que Baltimore se quedó sin potros.





Como por arte de magia el 29 de marzo de 1984 la ciudad de Baltimore se levantó para descubrir que su equipo de futbol americano había desaparecido.
Armando Enríquez Vázquez.
Los Potros de Baltimore nacieron el 28 de diciembre de 1946, cuando la franquicia de los Halcones Marinos de Miami de la recién formada AAFC fue comprada por un grupo de empresarios de Maryland que se llevaron la franquicia a la ciudad de Baltimore y le cambiaron el nombre por el de Potros.
La All American Football Conference o AAFC se fundó en 1944, con  la intención de acabar con la supremacía de la NFL, como única liga de futbol americano profesional. Fundada por Arch Ward, un periodista deportivo de la ciudad de Chicago y algunos empresarios de norteamericanos, la liga sólo funcionó hasta 1949. Tres equipos sobrevivieron a la Conferencia y pasaron a ser parte de la NFL, los 49ers de San Francisco, Los Brown de Cleveland y los Potros de Baltimore.
Durante las siguientes décadas los Potros se convirtieron en un equipo emblemático del futbol americano profesional con su Quarterback Johnny Unitas, que llevó al equipo a los campeonatos de la NFL en 1958 y 1959. Más tarde al fusionarse con  la AFL los potros participaron en el Superbowl III que perdieron frente a los Jets de Nueva York. Dos años después el 17 de enero de 1971, en el Superbowl V los Potros vencieron a los Vaqueros de Dallas 16 a 13 y se convirtieron en los campeones del futbol americano profesional y fue la última vez que la franquicia teniendo Baltimore como sede apareció en un juego de campeonato.
En 1972 en un extraño movimiento cambio la historia de los Potros, el empresario de Chicago Robert Irsay compró a los Rams de Los Ángeles, para después intercambiar franquicias con el dueño de los Potros de Baltimore Carroll Rosenblum. Cuatro años después Irsay declaró que la ciudad de Phoenix le había ofrecido una jugosa oferta para cambiar la sede de la franquicia. Unos meses después a principios de 1977 Irsay cambió el nombre del ofertante por el de la cuidad de Indianapolis. En 1979 Irsay amenazó con mudar la franquicia a Los Ángeles, Memphis y Jacksonville. El trasfondo de todo esto era que desde un principio el estadio de Baltimore; propiedad del gobierno y el cual era compartido con los Orioles franquicia de las Ligas Mayores de Beisbol. Las instalaciones eran insuficientes para ambas empresas. Los equipos tenían que compartir vestidores, las oficinas eran insuficientes para el personal de ambos equipos. El problema era real, como  lo era la ambición de Irsay que lo hizo olvidarse de lo importante, que era el equipo en sí, de tal manera habían caído los Potros que en 1983 eligieron como primera selección a un joven quarterback de la Universidad de Stanford de nombre John Elway. Ante la posibilidad de jugar para el equipo de Baltimore, Elway amenazó con dejar el futbol americano y dedicarse a jugar beisbol con los Yanquis de Nueva York. Los Potros se vieron obligados a intercambiar a Elway con los Broncos de Denver. Irsay fue un desastre como dueño de los Potros. Jugadores, staff y los habitantes de Baltimore nunca le tuvieron estima alguna, como al parecer el no la tuvo por la franquicia.
En 1984 Irsay volvió a la carga con su petición por mejoras al estadio de los Potros. Pero en esta ocasión las negociaciones fueron de mal en peor. Al grado que el legislador local del estado de Maryland, Thomas L. Bromwell propuso a la legislatura local la expropiación del equipo para luego venderlo a empresarios de Baltimore.
Otras ciudades tenían en esta ocasión ofertas claras y ciertas para el cambio de sede de los Potros. Pete Rozelle, el comisionado de la liga, declaró que la NFL no intervendría en el cambio de sede del equipo. Mientras que las autoridades del Estado de Maryland y de Baltimore intentaban buscar soluciones con el empresario, para evitar que el equipo desapereciera.
El 28 de marzo de 1984 la legislatura de Maryland aprobó una ley que permitía a la Ciudad de Baltimore la expropiación de la franquicia. Esa noche camiones de mudanza llegaron al campo de entrenamiento de los Potros y se llevaron todo. Por los siguientes doce años en Baltimore no hubo equipo de la NFL y los potros cabalgan desde entonces en Indianápolis.
Al mediodía del 29 se firmó la ley de expropiación pero los Potros ya no estaban en la ciudad. Más tarde una corte federal declaró que la acción judicial en contra de Irsay y los Potros no tenía valor alguno pues el equipo ya estaba fuera de la jurisdicción de la ciudad de Baltimore al momento que esta se firmó. El mismo 29 de marzo el alcalde de Indianápolis anunció la llegada de la franquicia a la ciudad y la jugosa negociación, para el empresario, que pactó con Irsay.
Bajo el mando de Irsay, para muchos habitantes y posibles patrocinadores de Baltimore fue imposible crear un sentido de lealtad hacia un equipo que cada dos por tres amenazaba con cambiar su sede como única solución a sus problemas.
El cambio de ciudad no hizo de los Potros un mejor equipo y la franquicia siguió sufriendo por los siguientes años, a pesar de tener dinero suficiente para pagar los caprichos de Irsay. En enero de 1997 Robert Irsay murió y fue sustituido como dueño por su hijo Jim, quien en ese momento se convirtió en el dueño de un equipo de futbol americano más joven en la NFL. Diez años le costó al heredero lograr que su equipo llegara de nuevo a un Superbowl y lo ganara. Los Potros comandado por Payton Manning derrotaron a los Osos de Chicago en el Superbowl XLI, el 4 de febrero de 2007, en el estadio de los Delfines de Miami.
La ciudad de Baltimore obtuvo de nuevo un equipo de futbol profesional en la NFL, cuando en 1996 los Brown de Cleveland se mudaron a la ciudad. El nombre de la nueva franquicia celebra a uno de los más celebres ciudadanos y una de sus magistrales obras al llamarse Cuervos, en honor a Edgar Allan Poe y su poema El cuervo. Desde su fundación los cuervos han ganado en dos ocasiones el Superbowl. En 2001 el Superbowl XXXV y esta año al ganarle a los 49ers de San Francisco la edición XLVII del Superbowl.
Robert Irsay permanece, hasta la fecha, en la lista de los dueños de equipos más despreciados de la historia de acuerdo con varios historiadores del deporte.

Publicado en thepoint.com.mx el 24 de Septiembre de 2013
Imagen: sportslogos.net

martes, 21 de agosto de 2012

Johnny U, el hombre que tuvo lo que quiso y mucho más.







Entre las leyendas del futbol americano, nadie más importante qué el que para muchos es y ha sido el mejor quarterback de todos los tiempos: Johnny Unitas. 
Armando Enríquez Vázquez
Aparte de las cifras, que hablan de la eficiencia de un jugador, existen otros factores que hablan de los grandes jugadores del pasado de la NFL, la capacidad de liderazgo, la fuerza, su carisma y sus triunfos. Su determinación. En la categoría de los grandes líderes de su equipo se encuentra Johnny Unitas.
John Constatine Unitas nació en Pittsburgh, Pensilvania el 7 de mayo de 1933. A los cuatro años quedó huérfano de padre y su madre se hizo cargo de la familia. Desde los primeros años de escuela Johnny leía y jugaba futbol americano. Durante la secundaria y la preparatoria Unitas jugó como corredor y quarterback, jugó en la Universidad de Louisville. En su primer juego lanzó 11 pases consecutivos tres de ellos para anotación y aunque Louisville perdió el encuentro con un gol de campo, los Cardenales habían encontrado a su quarterback titular. Sin embargo Unitas no resultó ser el quarterback que llevará a su alma mater a campeonatos, ni mucho menos, resultó un quarterback inconstante y durante el último año en la Universidad a pesar de ser el capitán del equipo no pudo jugar mucho debido a una lesión que le impidió jugar la mayor parte de la temporada. Una vez terminada la temporada Unitas fue seleccionado por los Acereros de Pittsburgh como novena selección colegial en 1955.
Antes de iniciar la temporada, el coach Walt Kiesling decidió cortar a Unitas, pues no veía en él el talento que requería un quarterback de la NFL. A pesar de que uno de los hijos de Art Rooney, dueño de los Acereros, escribió a su padre una larga  e inútil carta de por qué el equipo debía conservar a alguien como Unitas, al que ni siquiera se le daba la oportunidad en los entrenamientos, y sin embargo era a los ojos del hijo del dueño el mejor quarterback que tenía el equipo en ese momento. Los Browns de Cleveland, lo invitaron al campo de entrenamiento pero tampoco fue reclutado por el equipo, aunque prometieron invitarlo el año siguiente a su campo de entrenamiento. Unitas entonces se dedicó a trabajos de la construcción para mantener a su esposa y a su pequeño hijo. Pero el sueño de jugar futbol americano estaba muy lejos de haber desaparecido. Los fines de semana jugaba en una liga de semi profesional de Pittsburgh donde actuaba como pateador, safety y quarterback por seis dólares el partido. El equipo se llamaba los Carneros de Bloomfield.
Cuenta una anécdota que un día Unitas iba manejando, cuando se detuvo frente a un semáforo, a su lado quedó un carro en el que iban Art Rooney Sr.,  Art Rooney Jr.,  otro de los hermanos Rooney y el coach Kiesling. El Rooney que iba manejando se puso a platicar con Unitas. Después de arrancar el dueño de los Acereros preguntó a su hijo con quién platicaba y él le contestó que con Unitas, al saberlo pidió a su hijo que alcanzara el carro de Johnny. En el siguiente semáforo Art Rooney Sr. llamó a Unitas. Johnny saludó al dueño de los Acereros y el hombre le dijo:
- “Te deseo mucha suerte y ojala te conviertas el mejor jugador de futbol americano del mundo.”
Entonces según la historia volteó y miró de manera reprobatoria a Kiesling.
En 1956, el gerente general de los Potros de Baltimore, Don Kellett, llamó a Unitas para invitarlo al campo de entrenamiento de los Potros. ¿Cómo se habían enterados los Potros de Unitas? Es una historia que no está clara. Don Kellet decía que el nombre de Unitas surgió en una lista de prospectos y a él le recordó al jugador. El legendario entrenador de los Potros Weeb Ewbank, contaba que la carta de una fan del equipo de Bloomfield recomendando a Unitas, había llegado a las oficinas de Baltimore.
Contra el consejo de uno de sus tíos, que no quería ver a Unitas rechazado una vez más, Unitas y un compañero de los Carneros de Bloomfield, consiguieron dinero prestado para la gasolina y el alojamiento, y emprendieron el viaje a Baltimore. Ewbank vió en Johnny todo lo que le fue imposible Kiesling y contrató a Unitas.
Ese mismo año Unitas obtuvo la titularidad con los Potros, en un partido contra los Osos de Chicago el quarterback de los Potros George Shaw sufrió una fractura en la pierna. Unitas entró y según el mismo decía su primer pase en la NFL fue una intercepción de los Osos, que llevaron el ovoide hasta las diagonales de los Potros. A pesar del desaguisado, la primera temporada profesional de Unitas lo puso como el novato del año de la NFL con un 55.6% de pases completos el mejor de sus días.
En 1957, Unitas llevó a los Potros a su primera temporada con record ganador y fue nombrado el jugador más valioso de la NFL.
En 1958, los Potros comandados por Unitas ganaron su primer campeonato de la NFL en contra de los Gigantes de Nueva York, en lo que se conoce como el mejor juego de futbol americano que se haya jugado. En tiempo extra y muerte súbita los Potros ganaron ese día 23 a 17. Con una ofensiva que concluyó en la yarda uno de los Gigantes entonces Unitas le dio el balón a Alan Ameche. El partido fue uno de los primeros en ser transmitido en todos los Estados Unidos. El primero bajo las nuevas reglas de la NFL en llegar a tiempo extra y muerte súbita. Tras el juego la popularidad del futbol americano creció de manera muy importante.
En 1959 los Potros lograron su segundo campeonato, una vez más en contra de los Gigantes de Nueva York esta vez la victoria fue más sencilla y los Potros ganaron 31-16. 1960 trajo a los Potros lesiones y cambios. Ewbank fue despedido y en su lugar, el dueño contrató al que entonces sería el entrenador más joven de la NFL; Don Schula. Los Potros volvieron a un campeonato de la NFL hasta 1964, cuando Unitas, a pesar de tener uno de sus mejores años, perdió el juego contra los Browns de Cleveland.
En 1965 los Green Bay Packers de Vince Lombardi sacaron a los Potros del juego de campeonato. En 1967 Unitas tuvo otro año memorable aunque en la post temporada volvieron a ser eliminados, esta vez por los Carneros de Los Ángeles. Ese año Unitas ganó su cuarto título como jugador más valioso de la NFL.
El año del tercer Superbowl, Unitas estuvo lastimado casi toda la temporada y la titularidad como quarterback la tenía Earl Morrall, sin embargo Morrall no pudo hacer frente a la magia de Namath y los Jets. Unitas fue puesto como quarterback en el último cuarto del juego y le dio a los Potros su única anotación del partido. A pesar de jugar sólo el último cuarto Unitas terminó el encuentro con más yardas ganadas que Morrall.
El tiempo le haría justicia y le daría la segunda oportunidad que Johnny no desaprovechó, en el Superbowl V frente a los Vaqueros de Dallas. Los Potros ganaron 16-13.
En Septiembre de 1972 Unitas se enfrentó por última vez a Joe Namath en un juego histórico en el que Unitas lanzó 376 yardas y tres touchdowns que de nada sirvieron contra el neoyorquino que lanzó 496 yardas, seis anotaciones y la victoria de 44 -34 para los Jets.
En 1973 Unitas fue transferido a los Cargadores de San Diego y se retiró al año siguiente tras 17 años en la NFL, en su momento Unitas dejó muchas marcas en el futbol americano, una de las más impresionantes es su record de 47 juegos consecutivos anotando un touchdown.
Unitas regresó a Baltimore y se estableció en la ciudad, en 1984 cuando se dio la extraña mudanza de los Potros a medianoche vaciando el estadio. Unitas, molesto cortó toda relación con el equipo y su entonces dueño Robert Irsay. A pesar de ello el número 19 usado por Unitas sigue siendo uno de los números retirados por el equipo que ahora juega en Indianapolis. Unitas y otras glorias de los Potros lucharon por obtener una nueva franquicia para la ciudad de Baltimore y cuando en 1996 los Cuervos de Baltimore aparecieron en el escenario de la NFL, Unitas los reconoció como el verdadero heredero de los Potros de Baltimore y no a los de Indianapolis.
El 11 de septiembre de 2002 Johnny Unitas murió de un infarto. Tras su muerte los aficionados de los Cuervos pidieron a la ciudad poner su nombre al estadio de futbol americano, sin embargo la petición no fue concedida por no ser tan lucrativa como otras. Una estatua de Unitas fue develada a la entrada del estadio.  


Publicado en thepoint.com.mx el 21 de Agosto de 2012
Foto: unitaswestand.com