viernes, 1 de enero de 2016

Bienvenidos a la Ciudad de México.



Con la creación de la Ciudad de México, quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. 


Armando Enríquez Vázquez
En lo que parece más un golpe de estado que una reforma constitucional se aprobó la reforma que cambia el nombre al Distrito Federal, por el que siempre hemos usado de Ciudad de México haciendo de la capital de México un verdadero monstruo como el del doctor Frankenstein.
A los habitantes de la Ciudad esta reforma tan cacareada ni nos beneficia, y en teoría, tampoco nos perjudica sino todo lo contrario. Pero lo cierto es que nos afecta y por muchas razones.
La primera y más importante de todas es porque la fuerza política que menos nos importa a los capitalinos; el PRI, va a ahora a designar desde los diferentes poderes de la Nación a los representantes que habrán de crear la Constitución de nuestra Ciudad. El PRD, que desde tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno impulsó y promovió una reforma política de la ciudad que le diera autonomía y soberanía, que incluso cínicamente alguna vez utilizó el slogan La Ciudad de la esperanza, no sólo ha resultado el gran perdedor al aprobarse la reforma, yo lo veo como el gran traidor de los capitalinos que durante más de dieciocho años los hemos mantenido al frente de nuestra Ciudad. Al regalar a un partido de bandidos y tratantes de blancas, el derecho a decidir sobre el tipo de Ciudad que será la capital del país, cuando claramente son un partido minoritario para los más de ocho millones de habitantes de la Ciudad de México.
Los acuerdos que en los oscurito y la opacidad con que se llevaron estos para lograr la aprobación de la reforma, sólo nos demuestra, una vez más, que PAN y PRD bailan al son que el PRI les toca. La nueva estructura política de la capital, donde las delegaciones retienen todas sus desventajas y se les suman los vicios de los municipios sin que realmente lo vayan a ser, únicamente augura más corrupción y una mayor burocracia.
Quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. Los ciudadanos no tenemos voz ni voto en la decisión de qué tipo de ciudad queremos. La seguridad, el narcotráfico, la transparencia de la policía capitalina que se ha visto envuelta en robos y asesinatos en los últimos años, el tráfico y la corrupción de las secretarías encargadas de movilidad y construcción, las denuncias a lo largo de años de corrupción en delegaciones como Iztapalapa o Benito Juárez, no parecen importantes al PRD nacional y mucho menos del Distrito Federal, al entregar la capital al partido generador de todas las carencias del sistema democrático de nuestro país; crecer el número de personas que vivan del presupuesto y que seguramente verán la manera de medrar y abusar del ciudadano desde su escritorio, no nos beneficia en nada, sin embargo es una prioridad para una partidocracia que no sabe ya de donde sacar más dinero a los ciudadanos.
Lo que es peor la fuerza política, nos guste o no, que ganó mayoría en la Ciudad en las pasadas elecciones fue Morena, pero Morena no formará parte seguramente del grupo impuesto por senadores, diputados, el jefe de gobierno y hasta la presidencia de la República, así de cínicos, que crearán la constitución de la ciudad.
Yo no soy partidario de Morena y tampoco creo que sean distintos a los otros partidos, pero como primera fuerza de la Capital, deberían estar representados en esa proporción en el mal llamado constituyente, que tampoco incluye a las voces de la sociedad, tal vez porque para un partido como el PRI, que durante dieciocho años se dedicó desde la oscuridad de sus oficinas en la Ciudad a promover a proxenetas y la trata de personas, todos los ciudadanos somos, menos que cero a la izquierda. PAN y PRD que tienen bastiones en la ciudad se quitaron esta vez la careta para mostrar qué en agradecimiento a nuestra confianza y voto, ellos están dispuestos a seguir ignorándonos y actuar junto con el PRI.

La verdad es que a los ciudadanos nos preocupa más que viajar en el Sistema de Transporte Colectivo Metro sea seguro, empezando por el transito dentro de las muy sucias y llenas de ambulantes estaciones y no si existen nuevos personajes dentro del inoperante organigrama de Nuestra Ciudad. Pero como siempre habremos de jodernos tanto en los pasillos y escaleras del metro como en la forma en que van administrar nuestra Ciudad.

publicado en blureport.com.mx el 21 de diciembre de 2015 

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