jueves, 6 de diciembre de 2012

Stephanie St. Clair, la mujer que enfrentó a la Mafia



En plena época de la prohibición, cuando los italianos, irlandeses y judíos trataban de hacerse de territorios en todos los Estados Unidos, una mujer negra en Harlem, los confrontó administrando y defendiendo sus propios negocios ilegales.
Armando Enríquez Vázquez
Eran los años de la prohibición. Luciano, Torrio, Dutch Schultz, Lansky, Luciano, Masseria, se disputaban la distribución y el control de alcohol y drogas a lo largo y ancho de los Estados Unidos, así como la prostitución y la trata de personas. En Harlem, Nueva York, sin tanto escándalo, una mujer comenzaba a amasar una fortuna que pronto llamaría la atención de los mafiosos. Curiosamente una mujer negra en tiempos donde el racismo todavía no era bien visto en los Estados Unidos.
Stephanie St, Clair, fue el nombre de esta extraordinaria mujer, nacida en La Martinica en 1886, llegó a los Estados Unidos en 1912, procedente de Marsella. Saint Clair, rápidamente se unió a la pandilla de los “Cuarenta Ladrones”, una pandilla de irlandeses formada a mediados del siglo XIX y que es considerada por muchos como la primera pandilla en Nueva York. Los miembros de los “Cuarenta Ladrones” eran conocidos por violentos y despiadados, las mismas organizaciones delictivas italianas no se atrevían a oponérseles. Hay quienes dicen que St. Clair llegó a ser la jefa de la pandilla por un tiempo.
En 1922 Stephanie, invirtió en la lotería de números en Harlem, la cual consistía en que los jugadores escogieran tres números y el ganador se llevaba una ganancia sustancial, como ejemplo si el número costaba un dólar la persona podía ganar 600 dólares, varias loterías se jugaban a la semana en Harlem, incluso en los mejores momentos del juego se llegaban a jugar varias al día. Al inicio la Inversión de St. Clair en esta estafa fue de 10,000 dólares de su propia bolsa, pero en pocos meses estaba ganado millones de dólares en las loterías que no costaban un dólar por número, sino cinco o diez centavos. Se dice que en un año había ganado 500 millones de dólares.
Stephanie comenzó a ser conocida como “Madame St. Clair”, “Queen”, “Queenie” y algunos llegaron a llamarla “Dragon Lady”. Una mujer alta y despiadada, que se abrió paso en el crimen organizado de Nueva York que era dominado por hombres blancos. Al final de la prohibición y con la baja en los negocios que para muchos que implicó la legalización del alcohol, los mafiosos neoyorquinos voltearon la mirada hacia lo que sucedía en la comunidad negra. El Famoso Dutch Schultz comenzó a cobrar una cuota a los corredores de la lotería en Harlem, sin embargo St.Clair y su lugarteniente y asociado Bumpy Johnson, se negaron a pagar por lo que fueron asediados y atacados por la gente Schultz a manera de intimidación. Finalmente Bumpy Johnson buscó una alianza con Lucky Luciano y logró hacer un trato con el que él velaba por los intereses de las Cinco Grandes Familias en Harlem. Bumpy trató también de persuadir a St. Clair de unírsele en el negocio con los italianos, al principio ella rechazó la invitación de Bumpy y decidió mantenerse por su cuenta. Bumpy, continuó por un tiempo cuidando los intereses de su antigua jefa.
También a principios de la década de los años treinta Stephanie St. Clair fue una pieza importante en contra de la policía de Nueva York. Cuando empezaban los problemas con Schultz, los policías a los que St. Clair sobornaba  comenzaron a traicionarla y arrestar a sus corredores. Schultz y sus socios italianos buscaron todas las maneras para intimidar y acabar con el negocio de la rebelde St. Clair. Entonces St. Clair decidió atacar utilizando a la prensa local y pago varias notas en las que acusaba a la policía de Harlem de corrupción. La respuesta por parte de las autoridades fue inmediata y St. Clair fue arrestada, acusada de juego ilícito y sentenciada a ocho mese de prisión. Una vez liberada la mujer pidió testificar en el Comité Seabury, que se acaba de constituir y cuyo objetivo era desenmascarar la corrupción de policías y jueces en Nueva York. El Testimonio de St. Clair decía que de 1923 a 1926, ella había pagado a la policía de Harlem más de seis mil dólares para evitar arrestos y proteger a todos aquellos involucrados en sus loterías y que a pesar de ello la policía había arrestado a algunos de sus hombres. El testimonio al parecer o es le pareció a St. Clair fue en vano, por lo que decidió apelar al alcalde de Nueva York: Jimmy Walker. Se entrevistó con él y le puso sobre la mesa los problemas que tenía con Schultz, pero esta entrevista tampoco tuvo resultado alguno ya que Walker quien también era investigado por el comité Seabury, renunció a su cargo y huyó a Europa.
Así que llegó un momento en que los atentados por parte de Schultz eran tantos que St. Clair no tuvo más que negociar con él por el bienestar del negocio. Incluso Schultz llegó a poner precio a la cabeza de St. Clair y ella tuvo que vivir escondida durante un tiempo. En 1935 Schultz fue asesinado por orden de los grandes jefes de la Mafia. Stephanie St. Clair aprovechó para mandar u telegrama a la cama del hospital donde Schultz agonizaba, el texto era sencillo y conciso: Cosechas lo que sembraste. 
Tras la muerte de Schultz St. Claire continuó operando pero comenzó a bajar su ritmo de trabajo, en la década de los años cuarenta Bumpy, se convirtió en el líder de la mafia en Harlem.
Poco a poco St. Clair comenzó a abandonar las actividades ilícitas. La relación con Bumpy  parece que se mantuvo a lo largo de la vida de ambos personajes. Bumpy murió en 1968. Stephanie St.Clair lo hizo en 1969.
Foto: blackpast.org
Publicado en thepinkpoint.com.mx el 5 de diciembre de 2012