viernes, 21 de diciembre de 2012

Cartel de Mujeres



Presencia  de las mujeres en los ruedos taurinos data de varios siglos atrás, aquí hablaremos de algunas mujeres que el tiempo las crónicas y los grabados las han hecho sobrevivir hasta nuestros días.
Armando Enríquez Vázquez

A pesar de que el mundo taurino puede parecer un mundo totalmente de hombres y machista además, lo cierto es que las mujeres pasaron la barrera de la afición y la leyenda de las desata pasiones, musas y amantes deseadas por los diestros desde hace siglos.
Se dice que la presencia de las mujeres en el toreo inicia en siglo XVII, y de la primera mujer torera que se tiene noticia es  de Francisca García, que en 1744 solicitó permiso para rejonear en la plaza de Pamplona. Solicitud que le fue negada por dos años consecutivos por parecer a las autoridades un acto indecoroso. Sin embargo toreo en otras plazas de España. Años después, en 1816, Nicolasa Escamilla “la Pajuelera” fue inmortalizada en uno de los grabado de Francisco Goya ejecutando la suerte de varas, o sea picando a un toro bravo en la plaza de Zaragoza. De Nicolasa se sabe que nació el pueblo de Valdemoro y que inició su carrera taurina en 1776 en Madrid. Su apodo le venía de que se dedicaba a vender unas pequeñas antorchas de azufre llamadas pajuelas.  Y aunque en el caso de “La Pajuelera” hubo clérigos que se declararon en contra de la actividad de la mujer en las corridas de toros, por denigrar a la fiesta y al sexo femenino, existe también el caso de Doña María de Gaucín quién después de actuar durante algunos años en los ruedos españoles terminó tomando los hábitos para convertirse en monja, incluso se dice que toreó con los hábitos puestos antes de entrar al convento.
Durante el reinado de José Bonaparte, conocido como Pepe Botella por su alcoholismo, se autorizó la participación de las mujeres en la fiesta de toros, así se comenzaron a crear las famosas cuadrillas de mujeres entre las que destacan la de Francisca Coloma, la de una sesentona llamada Martina García y la de Dolores Sánchez “La Fragosa”, el traje de luces de las matadoras por lo general incluía una falda corta para permitir la movilidad de la diestra. Sin embargo algunas comenzaron a vestirse de con ternos iguales a los de los hombres.  Surgió también la famosa cuadrilla de las señoritas llamada la Noya, que significa muchachas en catalán.
Durante el siglo XIX y principios del siglo XX las mujeres en los ruedos alternaron con figuras aclamadas del toreo, pero en 1908 el gobierno español lanzó un decreto prohibiendo a las mujeres torear entonces hace su aparición un extraño caso dentro del toreo el de María Salomé Tripiona o Tripiana “La Reverte” que había toreado como mujer hasta antes de la prohibición y tras esta reapareción con el nombre de Agustín Salomé, A la fecha no es claro, ya que lo testimonios son diferentes entre los que la conocieron y los médicos que alguna vez tras una cornada la examinaron si “la Reverte” era hombre o mujer pero lo que es seguro es que el primer caso de travestismo en  los toros.
La prohibición fue levantada en los años de la Segunda República Española y vuelta a imponer con la llegada de los franquistas al poder y no fue derogada hasta 1974.



Publicado en thepinkpoint.com.mx el 19 de Diciembre de 2012
Foto: bermemar.com