jueves, 20 de diciembre de 2012

Una reforma que nos eduque a todos


Ante el anuncio de la reforma educativa de nuestro país, los involucrados parecen estar de acuerdo, pero falta la opinión de padres de familia y la inclusión de una reforma en la educación superior también.
 Armando Enríquez Vázquez
Habría que decir que es esperanzador que lo que no habían logrado doce años de panismo, se consiguió en dos semanas de nuevo príismo: Las bases de una reforma educativa tan necesaria en nuestro país y no esos parches idiotas de padres calificando a sus hijos.
Sabemos que los viejos políticos del PRI son duros y negociadores por excelencia, lo que le hayan propuesto y cedido a la dirigencia del SNTE es una de las cosas a las que debemos estar atentos. Tras doce años de una negativa y una defensa de lo indefendible de pronto el poderoso sindicato ha cedido. Habrá que estar pendientes también a la reacción del CNTE, aunque al final de cuentas con S o con C ambos organismos se han mostrado a lo largo de la historia por estar en contra de la educación y a favor de la impunidad y el retraso de nuestros niños. O sea, son lo mismo.
Pero el esfuerzo del gobierno se agradece y esperamos ver frutos; maestros incapaces despedidos y sus vacantes ocupadas por docentes entregados a la educación de nuestros niños, fomento a las humanidades, la ciencia y la lectura, que sean capaces de competir por puestos en las universidades y he aquí otro aspecto que la administración de Enrique Peña Nieto debe considerar.  Apoyar a las universidades públicas, sobre todo a la UNAM, que es el alma mater de millones de mexicanos y que debe contar con un mayor presupuesto que le permita ampliar la matricula.
México necesita no sólo niños y jóvenes educados, necesita profesionistas capaces y competitivos. Dar la oportunidad a nuestros egresados de bachillerato de encontrar más lugares en las universidades públicas y colegios técnicos para poder enfrentar la vida y conseguir los satisfactores que hagan crecer a la clase media como quiere el Presidente.
Las carreras técnicas deben ser una opción, no el “ni modo fue la única en la que pudo entrar”. La Secretaria de Educación tiene en sus manos el normar y hacer importantes a los CONALEP y Colegios de Bachilleres, que los alumnos se den cuenta de que están aprendiendo el oficio que quieren y no una salida fácil. Al final  de cuentas las carreras técnicas tienen tanta o más demanda laboral que las carreras a nivel licenciatura. También es el momento de regular a las escuelas privadas a todos los niveles y certificar que aquello por lo que los padres pagan sea una educación de excelencia para sus hijos, y no el negocio mercenario que muchos ven en la educación ofreciendo a veces una educación inferior a la de los planteles públicos a los estudiantes.
Durante años se ha escuchado al sindicato y a la coordinadora. Es hora de escuchar a los padres que enfrentan el ausentismo de los maestros. Es hora de que las juntas de padres sean un organismo regulador y no una extensión de las peticiones de los maestros directores y sindicato con sus absurdas exigencias. Hoy no sólo el gobierno debe evaluar a los maestros, también los padres de familia y poner el dedo en el abuso de monjas prepotentes, maestros abusadores y demás personajes de cuento de terror que pululan por las escuelas públicas y privadas de nuestro país. Es hora de crear una encuesta nacional por la educación donde los padres opinen sobre el sistema educativo que padecemos.
Es hora de impulsar más científicos, más técnicos, poner restricciones en las carreras que tienen mayor demanda y menos mercado laboral, eso es parte también que el Estado genere una mayor eficiencia en le educación y más niveles de bienestar. Lo que parece ser una manita de puerco a los sindicatos de la educación debe convertirse en una mano dura y certera porque en México ya basta de que el futuro del país, y más importante el futuro de millones de mexicanos que se sientan en una aula con ganas de aprender se haya convertido en un negocio y una falta de compromiso con los estudiantes, con los padres, con el país. Escudados por líderes mezquinos y ambiciosos o por directores/dueños de escuela que solo lucran con una nota y le ponen precio al pase de los estudiantes.
Espero que el gobierno sea capaz de lograr las metas que se propone en materia de educación y que conforme pasen los años de este sexenio estas metas se vuelvan más rígidas, más ambiciosas y que la generación de mexicanos que inicia sus ciclos escolares, dentro de 20 años pueda decir que la educación que recibieron en las escuelas públicas y privadas del país fue de la calidad suficiente para darles niveles de vida satisfactorios y no tengan que andar peleando por manejar un taxi o atender un puesto de tacos, que lejos de satisfacerlos como seres humanos es un factor de frustración y engendra mucha de la violencia que hemos visto recientemente, además de provocar la evasión de impuestos.
Espero que el gobierno atienda el llamado del rector José Narro y la Universidad Nacional de México, reconocida a nivel mundial también sea beneficiaria de esta reforma en la educación, porque los intereses de la derecha en México desdeñaron a la educación pública los últimos doce años.

publicado en blureport.com.mx el 13 de diciembre de 2012
imagen: 29palmhistorical.com