sábado, 6 de abril de 2013

Corrupción.



De Alaska a  Johannesburgo, de Tokio a Madrid, de Moscú a Nueva York, los políticos democráticos, empresarios, organismos internacionales financieros y humanitarios por igual, iglesias y monarquías demuestran que el poder es sólo un pretexto para despojar a los ciudadanos de sus recursos.

Armando Enríquez Vázquez 


En el 93 dilapidaron un Rey. Limpiamente, fue sacrificado en la plaza de Gréve. De su garganta degollada brotó una sensación nueva: la igualdad.
 Louis Ferdinand Celine. Semmelweis


Escandalosos sobornos y corrupción entre congresistas del partido demócrata que se quieren volverse republicanos para gobernar la ciudad de Nueva York. Una infanta de la casa real española que es imputada por la ley en un caso de corrupción. Curas pederastas. El amago y amenazas en contra de países enteros para poder mantener el espejismo de la unidad europea. La ineptitud de otros organismos internacionales que manejan un enorme número de recursos, que más allá de dar las soluciones esperadas, mantienen una obsoleta e inoperante burocracia.
Corrupción, no es algo nuevo. La corrupción es inherente al hombre y al poder, siempre ha estado ahí, pero no de la manera cínica, no con la prepotencia que la presume frente a los gobernados, no con el desdén con que se trata a sociedad civil. No con esos matices que cobra hoy.
La puntilla la acaba de dar el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), con la publicación de la lista de los evasores fiscales más importantes del mundo. Una vez más como en el caso de Wikileaks, como Anonymus, este no es el trabajo de un periodista, es un trabajo conjunto de periodistas a lo largo y ancho del mundo. Un trabajo, una vez más, de Legión.
Los nombres que aparecen y seguirán apareciendo en estos días y semanas incluyen a funcionarios de los gobiernos, por lo pronto, de Azebaiyán, el presidente mismo, miembros de los gobiernos o sus familiares canadienses, rusos, de países donde la pobreza es extrema; Paquistán, Filipinas, Tailandia, Mongolia. A nivel mundial empresarios, artistas, la nobleza, por lo menos una baronesa española. Los hijos del ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe. El tesorero de la campaña de Francois Hollande, el empresario mexicano Dionisio Garza Medina. El Deutsche Bank, curiosamente, asesorando a muchos de sus clientes para invertir en paraísos fiscales.
Tal vez, los mas 130,000 individuos que la lista revelan, no sean criminales, quizá sus inversiones no representen ningún rompimiento de leyes, pero su calidad de privilegio en comparación de los miles de millones a los que se nos pide ajustarnos el cinturón, a los que les desaparecen sus ahorros de los bancos europeos, esta no es una noticia que cause alegría o indiferencia.
A uno de los detenidos en el escándalo del congresista local del estado de Nueva York, que pretendía cambiar de partido, al más puro estilo de tantos políticos que conocemos en nuestro país, tantos que han antepuesto sus finanzas y ambición a sus supuestos ideales y compromiso con sus electores, para gobernar la ciudad más importante de los Estados Unidos, se le escucha decir en las cintas con las que se le inculpó: El dinero es la grasa que hace rodar el engranaje de manera correcta, para un lado, para el otro, para ninguno. Álvaro Obregón dijo en que nadie aguantaba un cañonazo de $50, 000.00. Quevedo, Gracían y tantos otros escritores antes que ellos ya habían hablado de la corrupción de funcionarios y particulares.
Aunque no va a ser posible erradicarla, porque es parte de la naturaleza humana, quisiera creer que la sociedad civil, ese 99%, o al menos un poco más del 1% que representan los responsables de crear y formar las políticas internacionales, y que nos hace mayoría. Ese porcentaje que no formamos parte del poder y la riqueza del Mundo, estamos alerta y listos para denunciar el intento de una tiranía mundial disfrazada de democracia, que cada vez intenta tener un mayor control sobre los ciudadanos comunes, un control similar al de la Rusia comunista, la China de Mao o la Corea del Norte de Kim Jong-un, permitiendo la existencia de una elite de privilegios y en algunos casos, fuera de la ley.
Las nuevas formas de gobierno igualitario y representativo se siguen gestando a pesar de los intentos de todos de minimizar la importancia política y social de Internet.

Publicado en blureport.com.mx el 5 de Abril de 2013
Imagen: cnnexpansion.com