miércoles, 27 de enero de 2016

Dos series mexicanas.



Sin duda es Canal Once el que ha marcado la pauta en cuanto a series en nuestro país.

Armando Enríquez Vázquez.

En el mercado de las series mexicanas la televisión pública sigue siendo la que marca la pauta, porque a pesar del muy buen inicio que tuvo TV Azteca con Drenaje Profundo en 2010, y las diferentes tropicalizaciones que Televisa hizo de otras tantas series argentinas y sus producciones de contenidos propios como Cloroformo y Los héroes del Norte, series muy mediocres comparadas con la oferta de la televisora del Ajusco. Televisa compró franquicias en Argentina, como Los simuladores, Detectives y hermanos o Mujeres asesinas que a pesar de haber mejorado los valores de producción de las originales y que habiendo funcionado bien en la televisión de paga, no encontraron el mismo eco en la televisión abierta pues fueron programadas en los canales menores de la televisora y no en su canal estelar.
Canal Once fue pionero junto con TV Azteca en la producción de series de televisión, en su apuesta televisiva ha tenido grandes aciertos como XY (2009), Bienes raíces (2010), la tropicalización de la serie argentina Soy tu fan (2010)  y terribles fracasos como Niño Santo (2011)  o Los Minondo (2010).
Sin duda es Canal Once el que ha marcado la pauta en cuanto a series en nuestro país. Este año se estrenaron dos series poco tiempo antes de que saliera Enriqueta Cabrera Cuarón, que tanto daño hizo al Canal Once llenando la pantalla durante los primeros dos años y medio de su administración la barra del canal con los típicos programas, que supuestamente son culturales a partir de ser aburridos y esquemáticos, que son lo que gran parte del aparato de burocrático que llegó de la mano de la actual administración entiende lo que es la televisión de estado. Pero, finalmente se encontraron los recursos para invertir en series y no sólo en la barra de talk shows nocturnos, de los cuales sobresalen Primer Plano, Espiral, los ya tradicionales de Cristina Pacheco y Lo sagrado y lo profano, los demás resultan para el olvido, como ha sucedido siempre con los noticieros oficialistas del canal, lo cual es una lástima porque sobre todo el nocturno tiene como titular a una de las grandes informadoras de nuestro país Adriana Pérez Cañedo.
Las dos series que estrenó Canal Once son Paramédicos en su segunda temporada, una serie cuya primera temporada fue producida bajo la administración de Rafael Lugo Sánchez en el sexenio de Felipe Calderón y que probó desde esa primera temporada una muy buena factura y una buena respuesta por parte de la audiencia. Paramédicos es una coproducción de Canal Once con la productora Lemon Films, que ha creado películas como Km 31, Atando cabos y Rescatando al soldado Pérez entre otras, la serie cuenta además con el apoyo y la asesoría de la Cruz Roja Mexicana. Paramédicos es sin duda una serie mexicana que ya quisiera poder producir cualquiera de las cadenas de televisión privada abierta en México. Inteligente con una buena estructura, con personajes complejos, con líneas argumentales que atrapan al espectador y que son lo que falta en las propuestas de Televisa, por ejemplo. La serie parte de la premisa tan gustada en nuestros tiempos de estar basada en hechos reales y la puesta en escena, la interpretación y la dirección tanto de escena, como de cámaras cumple con el cometido de entretener y llevar al espectador si este lo quiere a cierta reflexión.



Paramédicos es una de esas series que vale la pena tener en casa, pero la que llama la atención de la nueva oferta de Canal Once es sin duda Kin.
Canal Once tiene ya muchos años con la mejor barra infantil de toda la oferta en la televisión abierta nacional, la cual no sólo se compone de programación comprada como 31 minutos, Los cuentos de la calle Broca, El cordero Shaun, El mundo de Beakman, etc. También se ha dedicado a producir desde principios de la década pasada a series infantiles muy exitosas como El diván de Valentina (2003).
Kin es una serie cuya primera temporada constó de 13 episodios, dirigida al gran público infantil de Canal Once, un público que como ya mencionamos a lo largo de décadas se ha vuelto fiel y exigente con el canal y la calidad de contenidos. El éxito de la barra infantil del Once ha llevado a la dirección del Canal a dedicar una de sus señales multiplexada, en la nueva señal de Televisión Digital, únicamente a programación infantil.
Kin, idea de Patricia Arriaga y dirigida por el director de cine Gerardo Tort. Coproducida por la compañía Bravo y Canal Once es una serie muy bien lograda que apostó por una historia compleja narrada en flasbacks y flashforwards, así como diferentes timelines entre el pasado y el presente, sobre un grupo de niños en un campamento de verano en la zona arqueólogica de Palenque. Tres de ellos deciden vengarse de otro más pequeño y jugarle una broma pesada que parece revertírseles y en la cual hasta el inspector de policía encargado del caso ve amenazada su salud mental al enfrentarse a una realidad alterna que nadie tiene que ver con el racionamiento clásico de occidente. En paralelo se cuenta l historia de la sucesión del trono de Palenque entre el infante Pakal, y su ambicioso y cruel primo Kunabal. Los personajes van y vienen a través de portales en el tiempo y tanto los niños van a ayudar a que la profecía que hará Pakal un gran emperador se cumpla, los aliados de Kunabal intentaran impedirlo en nuestro tiempo de la misma manera que lo harán en el año 615 en medio de la selva.
Kin es sin duda lo mejor que en materia de series de entretenimiento se ha realizado este año en nuestro país, tanto para la televisión abierta, de paga o en las nuevas plataformas de Internet. Kin es una serie atractiva para niños, adolescentes y adultos, la trama atrapa al espectador desde el primer episodio. El único pero es que al haberla programado de manera diaria uno se queda con las ganas de que de manera inmediata inicie la segunda temporada, para conocer el posible desenlace. Una temporada de 20 capítulos hubiera estado muy bien para Kin.

publicado en roastbrief el 19 de octubre de 2015.
imagenes: Oncetv