jueves, 4 de abril de 2013

Películas, televisión y noticias



Hace poco vi la serie de HBO The Newsroom la reflexión sobre lo que pasa en la industria de noticias en los Estados Unidos tristemente es muy similar a lo que pasa en nuestras pantallas televisivas.
 

Armando Enríquez Vázquez

La primera película sobre el mundo de las noticias que recuerdo haber visto fue Network, a mediados de los setenta, la película dirigida por Sidney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky, ganadores ambos del Oscar por esa película, que también ganó el Oscar y arrasó con todas las categorías de actuación ese año. Como último dato curioso Peter Finch, el actor que estelarizó la película, fue el primer actor en recibir el Oscar de manera póstuma, muchos años después Heath Ledger el segundo. Pero hablando de la película; esta narra la historia de un viejo conductor de noticias, viudo, sólo, amargado y sin rating al que la cadena de televisión decide despedir por no representar ya ningún negocio para la compañía, el día que le dan la noticia de que es su última semana al frente de la emisión, el hombre decide anunciar al final de la transmisión que se va del noticiero y que lo hará suicidándose frente a las cámaras, obviamente el morbo gana, la audiencia sube y el conductor no pierde el trabajo, entonces el hombre es utilizado por los dueños de la estación que convierten su noticiero en un exitoso programa para la clase media enojada por la crisis de aquellos años, llegando a los primeros sitios de audiencia. Cuando los ratings vuelven a bajar de manera peligrosa, los ejecutivos de la cadena no despiden al periodista, sino que planean y producen su asesinato en vivo y a todo color. Años después llegó otra película de noticieros película llamada Broadcast News que hablaba de los noticieros de los años ochenta, William Hurt protagonizaba al nuevo prototipo del conductor de noticiero estelar, y de acuerdo a otro de los personajes de la película al diablo, por que el diablo es atractivo, carismático, lo que seduce a sus seguidores, a quienes no les importa, ni se cuestionan la manipulación de la información o si a lo que llaman información lo es realmente. En los noventas otras dos grandes historias acerca de la manipulación de la verdad en los noticieros, Wag the Dog, con Dustin Hoffman y Robert de Niro, produciendo una guerra en estudios de televisión para salvar al Presidente. Una noticia falsa pero bien producida que hace que la gente la crea real. Mad City del gran director griego Costa Gavras, con John Travolta, Dustin Hofman y Alan Alda, donde un reportero mediocre y en decadencia se aprovechara de una situación y de un hombre en situación desesperada para recobrar su cuadro a nivel nacional sin importarle la desgracia que cause. Mad City es una forma torcida y sucia de aprovechar una situación como la de Dog Day Afternoon, sin la honestidad del personaje que interpreta Al Pacino en esa cinta de los setenta.
La primera década del siglo XXI, nos trajo el estreno de una película reflexiva, basada en personajes reales de la historia reciente de los Estados Unidos, acerca de la coerción del poder de censura del gobierno norteaméricano sobre los medios en tiempos del McCarthismo y la fuerza de la verdad. Good Night and Good Luck. Dirigida por George Clooney y con la actuación en el papel principal de David Strathairn, intepretando al periodista Edward Murrow y su cobertura sobre las acciones del nefasto senador. 
En la serie The Newsroom, producida por HBO, el discurso inicial de Jeff Daniels, protagonista de la serie, promete algo que la serie no es, una serie acerca de cómo se encubre la verdad en los medios informativos de los Estados Unidos. Lo que sí es la serie, además de un melodrama digno de Ismael Rodríguez, así de bueno, es una reflexión de cómo las noticias sólo están basadas en los ratings, en como antiguos conductores de noticias, que comentaban y editorializaban sobre la nota han desaparecido para dar espacio a lectores de telepromter, con más ganas de ser la mascota favorita de la audiencia y de los ejecutivos de la cadenas de televisión que de informar y como los negocios de los dueños de las estaciones de televisión, son los que dictan la pauta de los pseudo-periodistas que aparecen en pantalla.
Curiosamente cuando vi la mayoría de todas estas películas jamás pensé que algún día trabajaría como productor de un noticiero. Hoy que, ya estoy lejos de la producción de noticias, y no por mi voluntad, para desarrollar nuevos proyectos, estas películas y serie me han hecho reflexionar y recordar. La mayoría de los noticieros en las cadenas de televisión y radio en México sirven a los oscuros propósitos de los dueños de las cadenas. Televisa, MVS, Cadenatres, cada uno ha tenido que silenciar a quién por decir la verdad viola sus acuerdos y coqueteos con el poder, en el caso de MVS esa misma presión a la inversa, y gracias por los rating que no se perdieron, los obligó a revocar su decisión. Pero a diferencia de los casos de las películas y series mencionadas, yo ví a gente tan tonta, capaz de pegarse un tiro en el pie para silenciar a su voz más importante y con mayor credibilidad, por ser incómodo ante el poder naciente de las elecciones pasadas, no por insultar, ni calumniar, simplemente por cuestionar, que terminaron sacrificaron su propio canal y su rating por ser mascotas del PRI. Claro tienen lectoras de noticias que ni siquiera saben leer el teleprompter y su seriedad informativa radica en los chismes de espectáculos que son el perfecto reflejo de sus directivos y dueño. Porque para ellos más vale el servilismo y los negocios turbios que la credibilidad, experiencia y el nombre de un verdadero periodista.
Yo los incito a ver cada una de esas películas y la serie The Newsroom, disfrutarlas como entretenimiento y después si quieren reflexionar y comparar con el panorama nacional donde tantas películas o series acerca del tema se podrían hacer y sin embargo la censura y los intereses de dueños de los medios se interponen con una idea tan insultante como es la de hacer televisión interesante para los mexicanos que sólo quieren ver sus telenovelas y futbol con,  eso son felices, y para los que crean que la frase surgió en Avenida Chapultepec o en los foros de San Ángel, mejor los invito a que busquen en  La televisión más abierta que nunca.  
 


Una versión abreviada fue publicada en blureport.com.mx el 3 de Abril de 2013
Imagen:suizer.com