miércoles, 3 de abril de 2013

Transistores biológicos



Investigadores de la Universidad de Stanford anunciaron la creación de uno de los componentes principales de la electrónica de nuestros días a partir de material biológico.

Armando Enríquez Vázquez

Drew Endy, uno de los especialistas en biología sintética de la Universidad de Stanford en Palo Alto California, anunció que junto con su equipo de colaboradores había logrado replicar un transistor a partir de partes biológicas.
La investigación se llevó a cabo en Bacterias de E. colli,  en el trabajo publicado en la revista Science, los investigadores explican como la serie de transistores funcionan en el organismo de la bacteria y como a partir de funciones de computadora son capaces de determinar el material genético de la bacteria.
Un transistor normal controla el flujo de electrones a través de los circuitos alámbricos, en el caso de los transistores biológicos, el circuito es sustituido por un filamento de ADN y en lugar de electrones lo que se controla son enzimas.
Endy y su equipo mostraron como diferentes formas de alinear y ordenar estos transistores biólogicos funcionan conectando y desconectando diferentes estímulos que permiten que se conserve la herencia genética que el investigador desea en el organismo.
La idea de los científicos es lograr computadoras biológicas capaces de realizar trabajos muy delicados, comenzando por llevar a cabo un biosensing más preciso. Por Biosensing se conoce, al proceso que realizan diferentes aparatos para medir las reacciones de los seres vivos y a partir de ellas poder determinar el estado de salud del organismo, eso en el mejor de los casos, pero también para alentar a conductas deseadas por la forma en la que el biosensor detecte y pueda administrar las reacciones del cuerpo. Hasta hace unos pocos años los médicos eran quienes detectaban estas alteraciones, pero la nueva revolución tecnológica está poniendo biosensores en las manos del hombre común, por ejemplo los relojes pulseras capaces de medir el ritmo cardíaco, así como aparatos caseros para medir la presión. Muchos de los promotores del biosensing están dedicados en cuerpo y alma al desarrollo y creación de aparatos que permitan al ser humano estar en contacto con el cyborg que creen que todos llevamos dentro. Controlar nuestras emociones a partir de controlar nuestro ritmo cardiaco, es una de las investigaciones de los biólogos dedicados al biosensing llevan a cabo. La administración de medicamentos a partir de nano robots o sensores que detecten la hora y dosis exacta de la medicación es otra.
Así es como lo ve Jerome Bonnet, otro de los bioingenieros que intervinieron en la investigación y principal autor del artículo, su idea es que los bisensores que se pueden activar con estos transistores podrán detectar, al principio, cambios en la química celular  como el aumento de los niveles de cafeína o de glucosa y poner un rápido remedio al mal.
A la larga esperamos que las biocomputadoras se puedan utilizar para estudiar y reprogramar Sistemas vivos, así como mejorar la terapéutica a nivel celular. Dijo Bonnet.  Me llama la atención que al parecer, Bonnet como buen ingeniero sustituye las palabras orgánicas por otras más acordes a su mundo. En este caso sistemas por organismos.
Pero al parecer el equipo de Stanford no es el único, ya que en febrero un grupo de científicos del MIT liderados por Timothy Lu, explicaron como habían utilizado un proceso similar para desarrollar circuitos en células para reconocer enfermedades, sin embargo el mismo Lu se mostró entusiasta ante la publicación de Endy. Al ser entrevistado por ScienceNOW, el científico explicó que el transistor de Endy demostraba que hacer transistores biológicos era posible, pero que estos, los de el equipo de la Universidad de Stanford, podían ser utilizados para amplificar señales muy débiles de la célula, una cualidad que podría ser de gran importancia para el diagnostico de enfermedades.
Pareciera que estamos ante un panorama científico y tecnológico prometedor en muchos frentes, sin embargo siempre hay una cosa preocupante detrás de cada uno de los asombros hallazgos e inventos que día a día se suceden: Los hombres que detrás del entusiasmo de los científicos financian los proyectos, y algunas veces el científico mismo. 

Publicado en blureport el 2 de abril de 2013
Imagen: extremetech.com