lunes, 24 de agosto de 2015

Vendiendo burros a la orilla de la carretera.




La leyenda identifica el final de los años veinte como el inició de uno de las empresas clásicas de Nuevo León en el norte de México.
Armando Enríquez Vázquez.
Tras el movimiento armado la revolución tenía como tarea el reconstruir el país que había quedado destrozado tras más de diez años de guerra. La infraestructura carretera era una prioridad, había que reestablecer la comunicación y el comercio entre ciudades y pueblos. En 1925, el entonces presidente Plutarco Elías Calles creó la Comisión Nacional de Caminos. En 1928, la carretera que une a las ciudades de Monterrey y Nuevo Laredo estaba en construcción, con el tiempo esta carretera sería parte de la carretera federal 85 que parte desde la Ciudad de México. En ese año se construía un tramo que pasaba por la población de Ciénega de Flores en el estado de Nuevo León.
Ciénega de Flores se encuentra al norte de Monterrey y entonces como ahora era un pequeño poblado dedicado básicamente a la ganadería.
 Ahí una mujer de nombre Fidencia Quiroga Chavarria comenzó a vender comida a los trabajadores de la carretera. Entre los guisos que Fidencia vendía se encontraba el machacado con huevo. Un platillo cuyos ingredientes principales eran la carne seca, cebolla, jitomate, chile y por supuesto huevo. Acompañado de tortillas de harina más de uno debe haberse hecho un burro, o sea haber envuelto el machacado con huevo en una tortilla de harina.
Por supuesto que Fidencia no inventó la carne seca, de hecho secar o deshidratar la carne al sol es una técnica muy antigua desarrollada por todos los pueblos que habitan tierras desérticas para preservar el alimento conseguido a través de la caza y hacerlo durar evitando la descomposición. Existen evidencias de que los neandertales secaban la carne de los mamuts. En la zona norte de nuestro país la técnica era conocida por desde tiempos prehispánicos por los diferentes grupos étnicos que han habitado la zona como los Tarahumaras y los Apaches. Por machacado o machaca se entiende la carne seca desmenuzada a golpes para hacerla más sencilla de masticar.  
Fidencia Quiroga Chavarria, nació el 16 de noviembre de 1884 en Ciénega de Flores, de acuerdo con Antonio Guerrero Aguilar en su blog. Se casó con Reynaldo Quiroga y de acuerdo con el mismo texto el matrimonio adoptó un par de niñas.
El famoso machacado con huevo que preparaba Fidencia, parece tampoco ser de su invención aunque como es típico en todas las regiones cuando se quiere declarar un plato como regional, más de una leyenda así lo afirma, para que hoy muchos crean que el platillo nació al pie de la carretera en Ciénegas de las Flores.
Claro, la carretera se terminó y por años el pueblo se convirtió en una parada más en el viaje. El Merendero Quiroga, de cual era dueña Fidencia, quién además de cocinar se encargaba de atender de manera personal y saludar de mano a los comensales, era un lugar obligado para almorzar, Fidencia, a la que comenzaron a llamar de cariño Tía Lencha, empezó a cobrar fama en la región. En 1935 Fidencia enviudó y junto con sus hijas y un medio hermano continuó con el negocio.
Pero la verdadera visión vino por parte de uno de los hijos de su medio hermano Juan de Dios Quiroga; Ambrosio Quiroga Treviño, quién nació en año de 1938. En 1956, con una inversión inicial de cien pesos Ambrosio inicio la venta de la machaca en la Ciudad de Monterrey puerta por puerta.
Tras veinte años de trabajo, un año después de la muerte de su Tía Fidencia a la edad de 91 años, en 1976 Ambrosio formó la empresa que lleva el sobrenombre de la laboriosa mujer; Tía Lencha. Ambrosio construyó una planta procesadora de carne seca y comenzó a distribuir su producto en el noreste de la república.
Hace ya más de quince años tuve la oportunidad de visitar el merendero donde aún se sirve el machacado con huevo de la Tía Lencha en Ciénega de Flores, es un restaurancito muy sencillo, como lo son en los pueblos del norte de nuestro país, en uno de los muros hay un cuadro de la Tía Lencha preparando el afamado platillo, pero también en el lugar se prepara un caldillo de machacado que para mí gusto supera y por mucho al tradicional desayuno con huevo.

La marca se distribuye hoy no sólo en Nuevo León, sino en todo el país y en Estados Unidos. Ambrosio Quiroga Treviño murió en 2006.

publicado el 17 de agosto de 2015 en thepoint.com.mx
Imagen: elmexllc.com