sábado, 30 de julio de 2016

Educación, demagogia, crimen y política.



La presidencia de Peña Nieto ha demostrado una vez más su debilidad, su falta de valor y de voluntad para enfrentar a un grupo de choque, disfrazados de maestros.

Armando Enríquez Vázquez

Por razones para todos más que obvias, por fin el gobierno Enrique Peña Nieto se vio obligado en la voz de Aurelio Nuño, secretario de educación a abrir la tan cacareada reforma educativa al punto principal de su existencia: La creación de un nuevo modelo educativo de nuestro país.
Para burócratas como Enrique Peña Nieto y Aurelio Nuño la reforma se limitaba a una reestructuración administrativa que planeaba eliminar a los maestros revoltosos, mismos que fue el PRI quien creó en la década de los años noventa del siglo pasado. Pero como en más de una ocasión a estos jóvenes príistas les salió el chirrión por el palito y hoy los maestros revoltosos ya lograron imponer sus condiciones; aquellos líderes que fueron arrestados y acusados de delitos de malversación de fondos de los erarios nacional y de los diferentes estados, han sido liberados para que puedan seguir haciendo de las suyas. La excepción sigue siendo Rubén Núñez ese cínico que, como otros en el pasado, Flavio Sosa por ejemplo, que se han dedicado a vaciar las arcas oaxaqueñas sin llevar ningún beneficios a la base de los maestros que movilizan para secuestrar de una u otra a ciudadanos y ciudades.
La presidencia de Peña Nieto ha demostrado una vez más su debilidad, su falta de valor y de voluntad para enfrentar a un grupo de choque, comandado por hampones que nada saben, ni entienden de la necesidad de crear un sistema educativo de calidad que saque a la mayoría de los mexicanos del circulo de pobreza en el que vive. Parece que el mismo interés que tiene el gobierno por mantener la cultura de la ignorancia y la dádiva en los más necesitados es la propuesta de los líderes disidentes y revolucionarios de la CNTE y mejor ni hablamos de los del SNTE.
Hoy cuando en esa manera absolutamente demagógica de crear foros que no sirven para nada porque la política nacional en materia de educación, cualquiera que esta vaya a ser, será dictada desde Los Pinos como sucedió con el asunto de los foros sobre la legalización de la marihuana a los cuales no se les dio la suficiente difusión, ni la suficiente cobertura mediática por así convenir a los intereses del PRI y a la decisión Peña Nieto.
En el caso de la educación el asunto es infinitamente más delicado, más complejo y más contundente para el futuro del país. Han pasado ya décadas donde los gobiernos federales y estatales en especial los gobiernos de Oaxaca, Chiapas, Michoacán han financiado una supuesta disidencia magisterial, creando así, para nadie es secreto, grupos de choque y de esquiroles en lo que en un principio fue la llamada verdadera disidencia magisterial que se oponía a la tiranía del SNTE, que no es sino el mayor ejemplo, por el número de afiliados, de un sindicato charro, lo mismo que los de PEMEX, ferrocarrileros, en un país donde ya nadie sabe lo que es un tren, electricistas y otros que de una u otra manera representan a los más corrupto y sucio del PRI y su sector obrero.
Pero volviendo al asunto de los foros que el gobierno ha prometido realizar con motivo de crear ese modelo educativo, será muy interesante ver cuáles son las propuestas del gobierno, del SNTE y de la CNTE, que ya rechazó la reforma porque seguramente de educación los líderes no saben nada. En tiempos donde la educación está en la mira a nivel mundial de especialistas en la materia, con la tecnología disponible que ofrece opciones de enseñanza y aprendizaje que realmente sobrepasan ya ese modelo caduco del maestro como autoridad en un salón de clases y proponen al maestro como un guía en el aprendizaje. Hoy que existen sistemas que se aplican donde la lección es la tarea y el salón de clases se convierte en el lugar donde se resuelven las dudas de la lección, ¿Cuál será el planteamiento de un grupo, tan ignorante, ten intransigente y tan opuesto al cambio como es el magisterio mexicano?
¿Qué saben los líderes de la CNTE de tecnología? ¿Qué saben los del SNTE de la misma materia? ¿Le queda claro al gobierno federal que hoy más que nunca se necesitan diferentes modelos educativos para las comunidades rurales que para las urbanas?
La discusión sobre educación en México durante las últimas décadas se ha limitado a un asunto político, no ha existido un debate académico, ni pedagógico, mucho menos tecnológico a no ser los negocios que los últimos tres gobiernos han hecho con diferentes plataformas y tablets o computadoras que han comprado y regalado sin ton ni son a los niños, aun así, estos elementos tecnológicos que han puesto en manos de los niños los hacen más hábiles en la búsqueda de información que muchos de los maestros. La misma ciudadanía hemos aprendido a definir el tema de la educación en nuestro país a partir de los desmanes de los maestros disidentes y hacemos juicios de valor que nada tienen que ver con la responsabilidad del estado en el asunto de la educación.
La caída de los niveles de la educación en México, ya sea la pública y la privada es la misma, existen excepciones, pero la política de la SEP y del gobierno de permitir la apertura de escuelas privadas a diestra y siniestra a lo largo de sexenios, sólo ha repercutido en esos estándares negativos que tenemos en la prueba PISA a todos los niveles y el último lugar que ocupamos entre los países miembros de la OCDE.
No hay duda que la reforma educativa es una cuestión de importancia nacional, una estrategia para las futuras generaciones que no se puede resolver desde la visión simplemente administrativa de Enrique Peña Nieto y su cada vez más inútil secretario de educación, como mucho menos se puede reducir al artero secuestro de la sociedad, la economía de las diferentes regiones bloqueando carreteras y vías primarias de tránsito para proteger los privilegios de un grupo de personas que nada o muy poco entienden de la educación y de personas como Andrés Manuel López Obrador que obsesionado con su ambición de ser presidente apoya las propuestas menos inteligentes con tal de oponerse a los gobernantes, pero en materia educativa el eterno aspirante a la presidencia carece de una propuesta. A lo largo de más de una década de ser un golpeador político con aspiraciones imperiales se ha olvidado que más allá de emular a Pepe El Toro, se necesitan ideas y propuestas para levantar a México y más en materia educativa.
Será importante en los foros escuchar las demandas de los padres y las propuestas de pedagogos, maestros y especialistas en el diseño educativo que tomen en cuenta tanto las nuevas tecnologías, como la capacitación de los docentes para que la apliquen. La brecha generacional entre muchos maestros y sus alumnos no se limita a la edad. Está determinada en muchas ocasiones por el analfabetismo tecnológico y el rechazo de los maestros a evolucionar.

publicado en blureport.com.mx el 26 de julio de 2016