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jueves, 17 de marzo de 2016

Mi lista de series en 2015.




No son muchas, ni siquiera diría que son un puñado, pero creo que si tienes la oportunidad de verlas estarás de acuerdo conmigo, porque hoy los contenidos televisivos no tienen nada que pedirle al cine.

Armando Enríquez Vázquez

Aquí una pequeña recomendación de los que fueron mis series favoritas este 2015, el orden de aparición no tiene ningún significado. No son muchas, ni siquiera diría que son un puñado, pero creo que si tienes la oportunidad de verlas estarás de acuerdo conmigo, porque hoy los contenidos televisivos no tienen nada que pedirle al cine y un gran número de grandes historias se están contando en la actualidad se encuentran en las pantallas chicas y a tan sólo un click de distancia.
Fargo. La segunda temporada no tiene desperdicio, desde las extraordinarias actuaciones de Kirsten Dunst, Ted Hanson, Patrick Wilson, Bokeem Woodbine, Zahn McClarnon, la producción ejecutiva de los hermanos Cohen y un gran argumento, complementado por unos guiones de capítulo que nos recuerdan lo mejor de los hermanos Cohen. Llena de guiños a la película original y satirizando la premisa de la que se abusa en todas las películas el día de hoy, sobre la veracidad de los hechos, sin que me quede claro por qué. Todos sabemos es la ficción. Divertida en su atrocidad, sorprendente en la rutinarias y aburridas vidas que plantea, Fargo en su segunda temporada supera con creces la historia de la primera temporada y nos recuerda lo extraordinario y fuera de lo común que es la vida de cada uno de nosotros. Lo ridículo e inexplicable que hace maravillosa e intransferible la experiencia individual de la vida a partir de la violencia gratuita.
Mr. Robot la más desconcertante, paranoica, revolucionaria, contestataria y brillante serie que vi en el año. Los adjetivos para describir Mr. Robot pueden sonar como de crítico de música punk o darkhetto inspirado, pero la verdad es que, si la demencia puede ser descrita en imágenes y con una narración inconexa, el resultado se encuentra sin duda en Mr. Robot. Con poca o nula empatía por ninguno de los personajes marginales de la serie y con un paquete de guiones oscuros, nada sencillos y llenos de una perversidad oculta, una cámara capaz de desesperar a cualquiera, la serie es una hipnotizante rebanada que nos habla de la clandestinidad y las teorías de conspiración cada día más reales desde la mente psicótica de un hacker incapaz de socializar y que por lo tanto solo ve e intuye la punta del iceberg desde su propia experiencia, que de manera Descartiana es la única para él.
American Crime. Como una serie de viñetas de la vida de todos aquellos que se ven afectados por un crimen, sin que importen los policías, abogados o jueces, la primera temporada de esta serie es un análisis del complejo tejido social de Estados Unidos que se dice un país de libertades, tolerancia y democracia, en la que realmente lo único que parece existir es el racismo, el clasismo y la discriminación por cualquier causa o motivo. Con una cámara que tiene una vida propia y diferente a los diálogos de los personajes, con actuaciones poderosas y guiones con las suficientes vueltas de tuerca para mantenernos en nuestros sillones American Crime es una serie nada complaciente con el destino de los personajes y mucho menos con las audiencias a las que en teoría va dirigida.



Broen/Bron tercera temporada. Después de dos años regresó la extraordinaria serie sueca/danesa Broen. El final de la segunda temporada hacía difícil pensar en una tercera temporada con uno de los personajes principales encarcelado con una larga sentencia por cumplir. Sin embargo, la tercera temporada es sin duda la más poderosa, perturbadora y entrañable de la saga.  No sólo la nada autocomplaciente trama, sino el cada vez más oscuro desarrollo de la personalidad casi autista de Saga Noreen, quien tiene que enfrentar un nuevo caso, un nuevo compañero investigador y toda una serie de situaciones, de esas con las que la vida nos sorprende, no siempre para bien y que escapan a la lógica textual a la que obedece la detective sueca. La serie está sin duda en su mejor momento y espero de todo corazón que la próxima entrega sea tan siniestramente bella como lo fue esta tercera.
Existe una tendencia parece en las series y existen algunas que son un hibrido entre la miniserie y la serie, al tener temporadas unitarias; American Horror Story parece haber puesto la pauta y ha sido imitada de manera magistral por American Crime, Fargo y True Detective, cuya segunda temporada a pesar de un final muy flojo, superó a la primera, a mi gusto, por mucho. Este tipo de serie franquicia muestran como una serie puede reinventarse y contar historias ad hoc a su esquema, sin tener que agotar a los personajes o forzar líneas argumentales que como espectadores adivinamos muy limitadas desde la primera temporada y que son lo que termina por hundir a las series no planeadas a la vuelta de dos o tres temporadas.
Carlos Rey Emperador, la nueva serie histórica de Televisión de Española y continúa las andanzas de la monarquía española que gobernó uno de los imperios más grandes que ha visto la humanidad, pero carece de la fuerza de actoral de Isabel y para los que conocemos un poco de la historia de nuestro país la forma en que está representada la Nueva España y su importancia son sólo un pobre reflejo de la realidad, creo que sucede lo mismo con las actividades del Emperador del Sacro Imperio Romano allende las fronteras ibéricas esta tristemente representada, en esta ocasión la superproducción de la televisión española fue superada por la pretensión y los costos de una producción de ese tamaño. De cualquier manera, es una excelente manera de acercar a todos los curiosos a leer y enterarnos de la historia de Carlos V y su época.
Este año también despedimos a una de las grandes series Mad Men, con una temporada muy floja y ciertas líneas argumentales cerradas con broche de presión, los últimos siete capítulos de la historia sobre la vida de un loco e impostor publicista en la década de los años sesenta del siglo pasado, terminó con dos notas que hicieron época y marcaron a la publicidad, como muchas otras reflejadas en la serie; el surgimiento de las voraces corporaciones que arrasaron, no sólo en la publicidad, con las empresas pequeñas y medianas en aras de abarcarlo todo, y un comercial que se volvió famosos junto con su jingle en todo mundo el de Coca Cola en el que jóvenes cantan y comparten la bebida,
Finalizó también Downtown Abbey reivindicando al mas vapuleado de los personajes y dando un lugar a la diversidad de manera elegante.




Continuaron con tropiezos mayores o menores Game of Thrones, separada la trama ya de las novelas, Los 100, The americans, Penny dreadful, House of Cards, Peaky Blinders, Broadchurch y the Fall, esperando nuevas temporadas en los próximos meses y ver si nos pueden sorprender nuevamente.

publicado en roastbrief el 21 de diciembre de 2015
imagenes Mr. Robot
                Fargo
                Bron

lunes, 7 de septiembre de 2015

Jerry Della Femina, sexo, drogas y Madison Avenue.



El primer creativo italo-norteamericano, dueño de su propia agencia de publicidad escribió en 1971 un libro que años después serviría como una de las inspiraciones para crear Mad Men.
Armando Enríquez Vázquez.
En su primer día de trabajo como supervisor creativo en la entonces afamada agencia de publicidad neoyorquina Ted Bates & Co. Jerry Della Femina se reunió con los ejecutivos de cuenta, directores de arte, copys y ejecutivos de la firma para llevar a cabo el brainstorming para una nueva cuenta. Se trataba de una empresa de aparatos electrónicos japonesa llamada Panasonic, de pronto Della Femina gritó: Lo tengo. Los demás asistentes a la junta voltearon interesados a ver al nuevo miembro de la empresa y en teoría genial y brillante creativo. De los mismos maravillosos seres creadores de Pearl Harbor llega hasta ustedes. Al parecer nadie se rio. Años después en una entrevista radiofónica para la NPR, Della Femina concluyo su recuerdo de la anécdota: por las caras de los presentes me di cuenta de que no iba a durar mucho en esa empresa. Pero la frase se volvió una leyenda dentro de la publicidad y el título del libro de memorias que en 1971 Jerry Della Femina, décadas antes de terminar su carrera publicó y que se convirtió en un texto obligado de la publicidad. Jerry Della Femina, estaba en lo correcto y al poco tiempo abandonó la agencia para fundar la suya propia.
Jerry Della Femina, nació en Coney Island, Brooklyn el 22 de julio de 1936 en el seno de una modesta familia trabajadora, su padre trabajaba las salas de formación del New York Times y desde los once años Jerry comenzó a trabajar como mensajero en el diario, entre los paquetes y recados que debía llevar se encontraban los que iban dirigidos de las agencias de publicidad al diario y viceversa. Jerry entonces veía a los ejecutivos de la agencias con los pies en la mesa, reclinados en su sillas, los veía tirando dardos en horas de oficina y como él ha contado en muchas ocasiones decidió que esa debía de ser una buena vida y abandonó un futuro prometedor en mensajería para tratar de trabajar en publicidad.
Una de sus primeras apuestas habiendo terminado una mínima educación formal fue presentarse en J. Walter Thompson que llevaba la cuenta de Ford y en específico, el área publicitaria dedicada a las camionetas de la empresa ofrecía un puesto para un Copy Jr., a pesar de que el director de los creativos le dio el visto bueno al portafolio que Jerry le presentó, sus palabras finales fueron definitivas. A Ford no le gusta trabajar con la gente de tu tipo. A mediados de los años cincuenta la publicidad era un negocio de anglosajones protestantes. La barrera de la raza impedía a judíos, italianos y otros grupos étnicos trabajar en las cuentas de los grandes productos de consumo de Norteamérica. Años después escuchó a David Ogilvy en una conferencia referirse al creciente número de hombres y mujeres en publicidad que no eran anglosajones, para cerrar su intervención diciendo: Los locos se han apoderado del manicomio. Della Femina interrumpió su aplauso al darse cuenta que uno de esos locos, a los que Ogilvy se refería era él.



Jerry Della Femina se convirtió con el tiempo en el primer creativo de origen italiano en la publicidad corporativa de Estados Unidos, en esos años la agencia Doyle, Dane, Bernbach DDB con un creativo judío creó una de las campañas más memorables de la historia de la publicidad. La de Volkswagen en Estados Unidos. Sacudiendo para siempre los estereotipos anglosajones de la publicidad. Los locos no sólo se habían apoderado del manicomio, sino que pronto impondrían nuevas y más atractivas reglas, lejos del puritanismo anglosajón.
Jerry Della Femina hizo de su agencia no sólo un negocio sino llevo la idea de la diversión creativa a su máxima expresión. Durante 30 años su agencia llevó a cabo de manera secreta una competencia anual para encontrar a la persona más deseada sexualmente en la agencia. Había diferentes categorías; la mujer más deseada, el hombre más deseado, el menage a trois, el homosexual y la lesbiana más deseada y los premios iban desde un fin de semana en el Hotel Plaza para pareja más deseada, sin importar que uno hubiera votado por el otro, hasta un tercer lugar que era una noche en el sofá de la oficina de Della Femina. Lo curioso es que el concurso fue a lo largo de los años un éxito y todos en la agencia participaban creando sus propias campañas publicitarias.
Jerry cree que el sexo en trabajo es importante y dice que se siempre lo alentó abiertamente en sus agencias, como una forma de incrementar la productividad y creatividad. El sexo existía ya en las agencias de publicidad antes de la revolución sexual de los sesenta, pero nadie hablaba de ello de manera franca.
Además los excesos de alcohol y drogas eran un denominador común del negocio como lo retrata la serie de Mad Men. Dice Jerry que muchas veces las oficinas de la agencia se llenaban del dulce aroma de la cannabis  y en otras ocasiones el postre del almuerzo era un whisky doble.
Como todo rockstar que se precie de serlo, Jerry Della Femina, sus socios, empleados y agencias fueron mucho más que sexo, drogas y diversión. La publicidad es un negocio y las agencias de Jerry ganaron el suficiente dinero para permitirle sus excentricidades. Della Femina llevó cuentas importantes como la de la cerveza Beck, que era la primera cerveza en ventas en Alemania y llegó a ser  la primera cerveza importada en ventas en Estados Unidos, asimismo Della Femina Travisano & Partners fue la primera agencia de publicidad en tener como cliente a un equipo de Ligas Mayores de Beisbol; los Mets de Nueva York. Della Femina creo las frases; Vuelve la magia y atrapa a las nuevas estrellas, para la franqucia. Della Femina es recordado en Estados Unidos también por la creación del personaje Joe Isuzu, un vendedor de autos más que mentiroso para la compañía automotriz Isuzu.
De acuerdo con Della Femina el anuncio de la que más orgulloso está, lo realizó para McGraw Hill y contó con la participación de Moshe Dayan, el primer ministro Israelí. La frase principal, idea de Jerry iba acompañado por un texto de Dayan. La frase principal era: Antes de que Hitler asesinara a seis millones de judíos, tuvo que quemar seis millones de libros.
Della Femina es un hombre una gran inventiva y en una entrevista recordó que un día llegó a una junta con los ejecutivos de las cámaras Bolex, quienes le exigieron una idea para su producto, entonces Jerry tomó una hoja en blanco y leyó para los ejecutivos un brief maravilloso acerca de los recuerdos y el paso del tiempo, cuando terminó, levantó la mirada del papel en blanco solo para descubrir a uno de los ejecutivos a punto de llorar. La idea fue aceptada y el negocio se cerró en ese momento. Al salir de la junta el socio de Jerry se acercó a él y le dijo: Espero que te acuerdes de lo que dijiste palabra por palabra porque eso es lo que vamos a hacer. Jerry confesó que no recordaba mucho de lo que había sucedido en la junta.

Lo primero que conocí de este extraordinario y creativo personaje fue otra de sus frases. La publicidad es lo más divertido que puedes hacer con la ropa puesta. Y desde que la leí la frase, hace ya muchos años creo que esa es la forma como debe uno ver y abrazar la profesión a la que se dedica. Jerry Della Femina cumplió 79 años, hoy edita un pequeño diario en East Hampton, Nueva York, llamado The Independent que tiene su versión en Internet y Jerry tiene una columna titulada La tinta de Jerry.

publicado en thepoint.com.mx el 31 de agosrto de 2015
imagenes: theguardian.com
                 amazon.com

lunes, 1 de junio de 2015

El gran impostor.




Llegó a su fin una de las series mejor escritas y más llamativas de la televisión, tras ocho años en el aire y siete temporadas. Una serie que será recordada entre otras cosas por recordar una época y a una sociedad que nos parecen muy lejanas.
Armando Enríquez Vázquez.
Hace ocho años apareció en la pantalla chica un impostor. Trabajando en un negocio que utiliza la creatividad para engañar, para desviar la atención, para engatusar, para seducir con los pocos o nulos argumentos de seducción que puede tener cualquier producto: La publicidad.
Donald Draper, cuya verdadero nombre era Richard “Dick” Whitman, engañaba, seducía y engatusaba con su nombre y su personalidad a mujeres, jefes, compañeros de trabajo, clientes incluso a esa familia que había creado como ideal dentro de uno de sus comerciales. Operando desde una pequeña agencia de publicidad en Nueva York llamada Sterling Cooper en referencia a los dos socios y dueños de la misma.
La serie inició con una de las campañas más importantes en el mundo del tabaco previa a la de Marlboro y que en realidad  no fue creada en la década de los años sesenta del siglo pasado como implica la serie, sino a principios del siglo. Me refiero a la frase que por décadas definió y caracterizó a uno de los cigarrillos de mayor consumo en Estado Unidos, It’s Toasted de Lucky Strike. La impostura terminó el pasado domingo 17 de mayo con el capítulo final de Mad Men y acabó con otra impostura: Don Draper responsable de una de las mejores y más memorables campañas de Coca Cola.
Durante ocho años marcas icónicas de Estados Unidos y del mundo, aparecieron por las oficinas de Sterling, Cooper y todos los nombres y cambios que sufrió la agencia hasta terminar siendo devorada por McCann Erickson; Heinz, Jaguar, Chevrolet, Hilton, Playtex, Hershey, Aquanet, Right Guard, Clearasil, Mohawk Airlines y finalmente Coca Cola.
Mad Men no es un programa acerca de la publicidad, es una serie en el que sus personajes pertenecen al mundo de la publicidad. Mad Men nos permitió tener una visión de una época reciente de la sociedad, que fue muy bien reconstruida con todas esas contradicciones que hoy hacen a los políticamente correctos fruncir el ceño y sacar su moralista dedito flamígero; doctores fumando en consultorios, basura que se tiraba sin preocupación en el campo tras un día de campo, comentario misóginos y racistas, ciudadanos negros logrando sus primeras victorias en el campo de la igualdad y laboral. Se aceptaba a las negras, pero jamás recepcionistas nos dejan claro en un capitulo.
En Mad Men están además todos los estereotipos de la publicidad y los cuales muchos dentro del mundo de la publicidad se desviven todavía por hacer verdaderos; el insufrible ejecutivo de cuentas, Pete Campbell, capaz de vender su alma y la de los demás miembros de la Agencia al diablo, incluyendo el cuerpo de la jefa de personal, con tal de ganar una cuenta. El creativo todo poderoso y arrogante, Don Draper, que se basa más en la capacidad de convencimiento de su discurso que en realmente lo brillante de una idea. Los copy especie de minions inagotables en su desquiciada forma de hacerse notar, siempre en grupo peleando y balbuceando un lenguaje inentendible al resto de la población. El cliente insoportable, con caprichos y delirios de grandeza que llegan al extremo de dejar tuerto a Ken Cosgrove. Los caprichosos dueños Sterling y Cooper y sobre todo los excesos, vicios, sexo, ese glamour que muchos anteponen en sus historias antes que la creatividad necesaria en el efímero trabajo de la publicidad. Un mundo aparente con el que muchas veces algunos intentan escaparse dell burocrático trabajo en la publicidad.
La impostura de la impostura. Mad Men es sin duda una de las mejores series de televisión que se han escrito y más allá de ciertos hilos narrativos que cerraron en una ambiente de felicidad un tanto cuanto simplones como el final de Peggy, en general la dureza de los escritores no dudó en poner fin a personajes de manera brutal, sencilla, nunca sangre, ni estridentismos, pero por lo mismo más brutal. Mad Men siempre estuvo más cerca del género de la pieza, que del melodrama o del drama, lo que no excluye momentos melodramáticos en su narración. Secuencias como la del directivo inglés que pierde el pie con una podadora, El viaje de LSD de Roger Steling y su esposa, Betty Drapper matando a las palomas del vecino, el fantasma de Bert Cooper despidiéndose de Don en una especie de musical, o Peggy patinando en las oficinas vacías de Sterling, Drapper and Cooper, Mientras Roger Sterling toca un órgano eléctrico.
Con el final de la serie a Don Draper se le permitió alcanzar el paraíso de la impostura al crear uno de los íconos de la publicidad mundial. Mad Men no es una serie de publicidad y sin embargo a través de ella vimos temas históricos e importantes de la publicidad como la diferenciación del producto, la segmentación de mercados, la llegada de la televisión y su rápido protagonismo en el mundo de la publicidad, el crecimiento del personaje de Harry Crane se debe a la llegada de la televisión y a la visión que él tiene del futuro del medio.

Mad Men llegó a su final entre dos de las grandes modas de finales del siglo XX y el inicio de este, La Yoga y la Coca Cola.

publicado en thepoint.com.mx el 25 de mayo de 2015
imagen flickr.com 

martes, 19 de mayo de 2015

Ernesto Garcia Cabral el chango que dibujo cientos de carteles para el cine.



Uno de los más prolíficos e importantes artistas gráficos del siglo XX en nuestro país también, colaboró con la firma Bayer en publicidad y comunicación interna, además de diseñar cientos de carteles para el cine nacional.
Armando Enríquez Vázquez.
Dentro de la plástica y la gráfica nacional pocos artistas han tenido la alegría y la sensualidad que dibujó con una elegancia muy lejana al nacionalismo que proclamaban los tres muralistas socialistas que después de la Revolución dictaban el estilo de la pintura en nuestro país, como Ernesto García Cabral, El Chango.
En 1943 en un texto Diego Rivera parece un elogiarlo, aunque se notan ciertos tintes de reproche:
Si Cabral, hubiera tenido menos éxitos femeninos en París, probablemente hubiera trabajado más en los problemas técnicos de la pintura; su alegre facilidad por los placeres lo empujó a la obra rápida que puede hacerse en unos cuantos minutos de juerga alegre. De todas maneras, G. Cabral es hoy una personalidad nacional e internacional
A lo largo de su vida el talento de Cabral lo hizo realizar murales en México y en el extranjero de la misma forma que lo hizo Diego en su momento. Cabral fue un personaje extrovertido y carismático que conoció a todo tipo de personalidades, su obra es muy extensa y abarca no sólo la pintura, realizó las portadas e ilustraciones para la Revista de Revistas, Jueves de Excélsior, por más de veinte años pero además es el responsable de cientos de carteles de cine para muchos de los clásicos del cine nacional, eso sin contar su trabajo en publicidad que está un tanto cuanto olvidado.



Ernesto García Cabral a quien apodaban el Chango nació en Huatusco Veracruz el 18 de diciembre de 1890. Demostró su interés y talento en el dibujo desde los primeros años de vida. A los doce años daba clases de dibujo en la escuela de su pueblo natal y en 1906 el alcalde de Huatusco pidió al gobernador de Veracruz, Teodoro A. Dehesa, su apoyo para conseguir una beca para el joven García Cabral, al año siguiente el gobernador otorgó a Ernesto García Cabral la esperada beca para estudiar en la Academia de San Carlos en la Ciudad de México.
Casi desde su llegada El Chango comenzó a colaborar en diferentes diarios con sus caricaturas, en 1910 trabaja para las revistas Frivolidades y La Tarántula. Fortunato Herrerías su jefe fue testigo del levantamiento en armas de los Serdán en Puebla y se comunicó inmediatamente vía telégrafo con García Cabral para describirle lo que vio y el dibujante pudiera llevar a cabo una serie de ilustraciones que acompañaran el reportaje de Herrerías. García Cabral realizó 10 ilustraciones del suceso que hoy se encuentran en el recinto del museo de la Revolución en Puebla y que son consideradas las primeras imágenes del conflicto armado.
Las caricaturas que García Cabral hizo de Madero, una vez que este se convierte en candidato y más tarde en presidente de la República le hacen ganar una beca del gobierno a Paris. Ya en la capital francesa García Cabral conoce a una serie de intelectuales y personajes tanto nacionales como extranjeros. Es en esa época cuando conoce a Diego Rivera, pero más importante es la relación que entabla con Isidro Fabela que le consigue un trabajo en la embajada y cuando Madero es asesinado y la beca se termina, Fabela ayudó a El Chango a huir a Argentina donde de igual manera trabaja en la embajada de México, aunque también en ambos países se dedicó a publicar caricaturas en diferentes medios. En 1918 regresó a México y comenzó a colaborar con Revista de Revistas donde muchas de sus portadas serán claros ejemplo del art deco, que muestran imágenes distintas a esa visión idílica y campirana que muchos querían hacer ver de México.
Hay una de una mujer bailando, dibujada en 1925, podemos pensar que es una striper y la audiencia netamente masculina son siluetas en negro que hacen pensar en el diseño más de ochenta años después de los primeros posters de Mad Men. Una arlequín de 1927 que es una obra de arte por su movilidad. Una mujer a la moda cuya silueta es dibujada por el viento que ciñe su ropa al cuerpo para dejar al descubierto la sexual silueta de la joven.
García Cabral tiene un papel fundamental en la publicidad de nuestro país, no únicamente por los cientos de carteles publicitarios que realizó a lo largo de su vida para clientes de todo tipo y tamaño, sino por la visión clara y especifica que tenía de la función del cartel publicitario. El Chango, jamás fundó o participó de manera directa en una agencia de publicidad, pero muestra de su gran talento es el editorial que hizo para la revista Fantoche Semanario Loco, de la cual fue subdirector.



Fantoche un payaso chaparro y calvo increpa a los posibles anunciantes en el cuarto número de la revista:
Un momento señor anunciante: Intente convencerme de que un anuncio con un humor sano no es efectivo. Demuéstreme que un anuncio alegre no es del interés general. Demuéstreme que yo, Fantoche, no soy y nunca seré el más original personaje. Demuéstreme que sin anuncios graciosos el interés de los lectores está satisfecho, que leerán sin problema las páginas de una revista. Demuéstreme que saldré de la circulación y que ya no lo haré de la forma barbará en que lo he hecho. Demuéstreme que lo gracioso no genera optimismo y de que no revela una gran cultura. Por último demuéstreme que por estas razones usted retirará su publicidad. ¡Demuéstreme!
En el transcurso de la semana más de ochenta empresas contactaron con el caricaturista para anunciar sus productos con él.
La alianza estratégica más importante de García Cabral en su vida la hizo con la farmacéutica alemana Bayer. García Cabral trabajó con la marca de 1926 a 1964, haciendo anuarios con caricaturas de los más importantes médicos en México, carteles comerciales y encargándose de las ilustraciones para una publicación de Bayer llamada Gacetilla Bayer.
En 1940, El Chango García Cabral incursionó en el campo de la promoción cinematográfica al diseñar la campaña de stills y carteles para la película Ahí está el detalle protagonizada por Cantinflas, dirigida por Juan Bustillos Oro y producida por Grovas-Oro Films.
Así comenzó otra etapa en la vida artística de Ernesto García Cabral, hay que mencionar que el Chango había ya tenido un par de acercamiento con el arte del siglo XX, como actor en películas del cine mudo mexicano en la década de los veinte, pero su paso como actor fue sin pena ni gloria, en cambio los carteles que creó para diferentes películas mexicanas aprovechando su talento artístico son verdaderas obras de arte y de colección. Entre las películas para las que El Chango realizó carteles se encuentran; El Rey del barrio, El revoltoso, Viaje a la Luna, El bello durmiente, todas ellas protagonizadas por Tin Tán, Las tres alegres comadres, ¡Qué lindo cha cha cha!, Dicen que soy comunista, Miradas que matan, Águila o sol, entre muchas otras.



El Chango fue un hombre de su siglo y también participó en la televisión en dos momentos de su vida. En dos programas que alineaban a un grupo de caricaturistas. En 1952 en Duelo de Dibujantes Raleigh y seis años después en Puntadas Pintadas.
Ernesto García Cabral murió el 8 de agosto de 1968.

Gracias a la labor de sus hijos y nietos y bajo la iniciativa de Juan José Arreola en 1978 se fundó el Taller de Ernesto García Cabral dedicado a recuperar y promover la obra del artista a la fecha se han catalogado más de quince mil obras del autor.

publicado por thepoint.com.mx el 11 de mayo de 2015
imagenes: cabral.com.mx
                  

miércoles, 29 de abril de 2015

Insultante publicidad automotriz.



La poca seriedad de los creativos de ciertas agencias de publicidad da como resultado una publicidad grotesca y que insulta al consumidor. También la culpa es del anunciante que no da importancia a su producto.

Armando Enríquez Vázquez

En la década de los años sesenta que una agencia de publicidad pudiera conseguir la cuenta de una empresa automotriz representaba un gran logro. Por un lado, daba prestigio, podía incluso impulsar a la agencia a un nivel internacional, por otro provocaba la mirada de mucha gente en el mundo de los negocios lo que podía abrir la puerta para nuevos e importantes negocios.
Una cuenta automotriz bien llevada fue y es para algunas agencias un negocio a largo plazo. Las agencias ponían a sus mejores hombres para cumplir las expectativas de sus clientes en un negocio competitivo y que por lo menos cada año necesita vender nuevas unidades.
De una forma dramatizada todo esto lo vemos en una de las tramas secundarias a lo largo de la serie Mad Men. En el mundo real, la campaña que Bill Bernbach, Julian Koenig y Helmut Krone crearon para introducir el Volkswagen sedán en Estados Unidos, cambió el destino de la pequeña agencia llamada en ese entonces DDB, poniendo los cimientos de una de las más importantes agencias de publicidad de la segunda mitad del siglo XX.
De los tiempos de mi infancia y adolescencia recuerdo que la publicidad automotriz hacía mención a las cualidades y características del producto. Se lucía el auto o se contaba una pequeña anécdota acerca del orgullo de poseer el automóvil. Las versiones dobladas de los comerciales de televisión  de Volkswagen en Estados Unidos; uno el del cortejo fúnebre y la herencia, el otro de las maquinas que fallan llegaron a nuestro país y en ellas quedaba claro hasta para un niño que el Volkswagen era un auto eficiente, infalible y económico. En México se llevó a cabo una serie de muy vistosos comerciales en los ochenta y noventa. Recuerdo los de Mustang por carreteras americanas y que si no me equivoco fueron realizados por Pedro Torres para Walter Thompson. En este siglo Simón Bross realizó una emotiva campaña de despedida del Volkswagen Sedán. También la famosa frase: “¡Y la Cheyenne, Apá!” Son muestras de la creatividad que era común en la publicidad automotriz de nuestro país y que tenía que ver con el orgullo de poseer un vehículo de la marca anunciada.
Desgraciadamente parece que esta inventiva se encuentra a la baja, en los últimos meses me han llamado la atención una serie de comerciales automotrices, sobretodo radiofónicos, que ponen de manifiesto la mediocridad y falta de talento de publicistas y clientes para crear y elegir sus campañas.
El primero en asombrarme, pues me pareció increíble que una marca como GM que se levantó de sus cenizas en menos de una década, aprobara un comercial donde la idea principal asocia a una de sus marcas con la falta de ambición y metas, despreciando el esfuerzo, la tenacidad y disciplina de los tenistas. Al equiparar la preparación con el sencillo hecho de comprar un carro de la empresa para ganar boletos y de esta manera llegar al Abierto de Tenis de Australia. Si esa era la idea podía al menos haber comparado el esfuerzo para reunir el dinero para comprar el vehículo en cuestión con el del deportista profesional para alcanzar sus metas. Algo que no los hiciera ver como promotores de la mediocridad.
Renault, ha producido otro triste ejemplo, con un chillón e insultante: ¡C’est Magnifique!, que nada dice sobre los autos, y sí mucho de la incapacidad para resolver un comercial en 30 segundos. Hay dos versiones igual de estúpidas, la primera con dos personas discutiendo la correcta pronunciación de la frase, la segunda con una mujer al final que grita la frase con dicción perfecta, misma de la que adolece el locutor del comercial al principio pues con varias personas he comentado que el locutor parece decir Reloj y ni Renault.
Peugot ha producido un comercial con un variaciones de un  texto que pretende ser ingenioso, pero en realidad es tonto de: En Peugot las refacciones (servicio) son …. Y en el sur (norte, centro, ciudad) de México son… y dice exactamente lo mismo. Ni gracioso, ni ingenioso. La verdad es que da un poco de pena ajena escucharlo.
Finalmente en televisión me sorprendió la estulticia del creativo que ideó un comercial para Ford en el que habla del virus de la adultez y cómo este se elimina adquiriendo un carro de la marca de Ford que promociona el comercial.
Entiendo que más allá de las cualidades del producto, muchas veces se apela a sentimientos, al precio y a los sentidos del espectador. Hay un comercial de televisión promocionando el MIrage de Mitsubishi que creo que cumple muy bien su cometido llamando la atención del target joven al que va dirigido con los colores brillantes y la buena edición del comercial, sencillo, sin pretensiones, bien ejecutado y cumple con su objetivo. Lo que no se vale es partir de la base que la mala publicidad tiene el mismo éxito que la buena. A final del día no es lo mismo la comedia que el humor involuntario aunque los dos me produzcan una sonora carcajada.

Sí no todos los publicistas dedicados a los autos pueden ser Bill Bernbach, por lo menos deberían tener el recato de no hacer quedar mal a sus clientes ante los ojos del posible consumidor.

publicado en roastbrief.com.mx el 16 de febrero de 2015
imagen deathtoStock.com

lunes, 13 de abril de 2015

¡Llegó abril, a prender la televisión!



Los capítulos finales de una de las más exitosas series de televisión y la nuevas temporadas de otras dos hacen que celebremos la llegada de abril.
Armando Enríquez Vázquez.
El primer domingo de abril trajo consigo el inicio del final de una de mis series favoritas de televisión; Mad Men.
Mad Men es una de las series más interesantes, atractivas, mejor escritas y logradas desde mi punto de vista. A lo largo de ocho años y algo que se definen como siete temporadas, Mad Men logró recrear de manera fiel, no sólo la vida de los publicistas neoyorquinos de la década de los sesenta, si no la década misma a partir del microuniverso de una agencia de publicidad. Más allá de la premisa de la serie Mad Men; la impostura dentro del mudo de la mentira, nos mostró a lo largo de sus capítulos una sociedad cambiante y un mundo de la publicidad descubriendo nuevas opciones y mercados; la televisión como el nuevo medio para exponer productos  millones de personas, la segmentación de mercados y de medios. Cómo más allá del imaginario glamour de la vida de los creativos; modelos, alcohol, y buena vida.  La llamada creatividad frente a la pragmática realidad donde los clientes ante todo siempre pierden la razón. De tiburones de los negocios anteponiendo fusiones y adquisiciones de una agencia por otra, a los objetivos y sueños de los miembros de una agencia. Y sin duda uno de los grandes logros de la serie es habernos transportado a los sesenta. Sin lugar para lo políticamente correcto; cigarros prendidos en todos lados, pantalones con cintura a las caderas, peinados de salón, sombreros, patillas, drogas y divorcios. Discriminación y machismo.
Todo eso rodea a un grupo de sólidos personajes que a lo largo de ocho años nos han demostrado ser todo, menos ingenuos, bien intencionados o complacientes con audiencias acostumbradas a historias convencionales entre el chick flick y el mocudrama. Mad Men es un raro caso en la televisión, mucho más cercana al género dramático de la pieza que al recurrente melodrama. Mad Men ha logrado una gran audiencia a nivel mundial. Hace un año AMC la empresa de televisión responsable por la producción de Mad Men, despidió a su otro gran éxito Breaking Bad. Ahora es el turno para la serie que los puso dentro del mapa del entretenimiento.
Esperemos que el final esté acorde a como a lo largo de ocho años se han desarrollado los personajes de Don, Peggy, Pete, Joan, Roger y Betty.



El 12 de Abril, HBO estrena la quinta temporada de la más exitosa de las series producidas por la empresa de televisión de paga: Games of Thrones. La serie llega a la quinta temporada con un dilema; muchas de las líneas argumentales de La canción de hielo y fuego, la saga de 5 novelas,  hasta hoy y de la que faltan aún dos entregas de acuerdo con G. R. R. Martin autor de la misma, han llegado a su fin en cuanto a lo que hemos leído en las novelas y por otro con una sexta temporada ya firmada para 2016 exige la construcción de los cliffhangers para asegurar la paciente espera de los fans para la llegada de la entrega del año entrante. Martín ha declarado que la serie tomará un camino diferente al de la novela, lo cual puede ser una verdadera decepción para los fans de los libros que han aguantado la tiranía de un irrespetuoso Martin. El autor que se confiesa lento en su escritura ha retrasado por más de tres años la publicación de Winds of Winter, la sexta entrega de la saga, de la que se conocen un par de capítulos que el escritor ha publicado en su sitio de Internet para apaciguar a sus lectores que desesperados quieren saber qué es lo que va a pasar en Westeros.
¿Será capaz de mantener la intensidad y complejidad de la serie, que está fundada ante todo en la solidez de las novelas? ¿O la tiranía que impone el aire, hará que la trama comience a decaer al optar por soluciones sencillas y baratas que terminen por decepcionar a lectores y televidentes? De cualquier manera millones de personas alrededor del mundo esperan el estreno del primer capítulo de la nueva temporada.



Finalmente en la cronología de abril, BBC América estrena el 18 de abril la tercera temporada de la mejor serie de ciencia ficción en la televisión actual, Orphan Black; Clones, teorías de la conspiración, excepciones en los clones y un misterio genético por resolver son los ingredientes principales de la serie.
Pero todo ello tal vez se perdería en el mundo de los cientos de series de televisión si no fuera por la gran interpretación de Tatiana Maslnany de los diferentes clones, que ha logrado hacer de cada uno, un personaje entrañable con sus diferentes personalidades, empezando por Sarah Mannig personaje principal de la historia, la encantadora y llena de vida Cosima Niehaus, Allison la madre de familia, y la inolvidable psicópata Helena.  Sin mencionar los sentimientos de odio que nos produce la fría y calculadora Rachel. Esta tercera temporada tiene un reto mayor al entrar en la trama los clones masculinos y probablemente más de un clon infantil de Sarah.
Orphan Black promete mucha acción y muchos clones y se puede anticipar como dice el preventivo de BBC America. ¡Esto es una guerra!
Abril llegó y con él tres de las series más esperadas estrenan temporada.

Publicado por thepoint.com.mx el 6 de abril de 2015.
Imagenes amc.com
                hbo.com
                bbc.com

martes, 13 de mayo de 2014

Un hombre que ama NY.




Detrás del famoso logo de Yo corazón NY, está el talento de un diseñador neoyorkino que además ha diseñado portadas de discos, imágenes corporativas y el más reciente poster para Mad Men.
Armando Enríquez Vázquez.

Durante más de cuarenta años las camisetas, tazas, calcomanías, gorras y toda parafernalia con la letra, I seguida por un corazón y después las letras N Y, son indiscutiblemente parte de la iconografía de la ciudad de Nueva York y el logo más copiado en el mundo. Detrás de la idea se encuentra un gran diseñador gráfico, artista plástico y un amante incondicional de la ciudad.


 Esta es la historia de cómo decidí convertirme en un artista: Cuando era niño, un primo llegó a mi casa con una bolsa de papel y me preguntó si quería ver un pájaro. Pensé de inmediato que tenía un ave dentro de la bolsa. Contesté afirmativamente y él me enseño un pájaro que había dibujado con lápiz en la bolsa. ¡Quedé maravillado! Mi percepción en ese momento fue que había presenciado un milagro. En ese momento decidí que era lo que iba hacer en mi vida. Crear Milagros.
Milton Glaser.



Milton Glaser nació en la ciudad de Nueva York el 26 de junio de 1929 y estudió arte en la escuela de arte de Union Cooper en su ciudad natal y más tarde gracias a la beca Fulbright viajó y estudió en la Academia de las Bellas Artes en Bolonia, Italia. En 1954 formó parte de los fundadores de Push Pin Studio en Nueva York, una empresa dedicada al diseño gráfico. Y que junto con otro diseñador, Seymour Chwast dirigió por 20 años. En 1974 fundó Milton Glaser Inc. Antes en 1968, junto con el periodista Clay Felker fundó New York Magazine, una revista dedicada a la gran ciudad. Glaser dirigió la parte de diseño hasta 1977.
En 1977, la ciudad de Nueva York había dejado de ser la metrópoli glamorosa de las décadas pasadas. La deuda económica de la ciudad y la crisis de seguridad habían comenzado a afectar de manera muy importante su imagen a nivel mundial, por lo que el departamento de comercio de la ciudad se dio a la tarea de crear una campaña publicitaria para la ciudad, una campaña que promoviera el orgullo de ser neoyorquino y a la vez hiciera a la ciudad de nuevo atractiva para el turismo.
La agencia elegida fue Wells, Rich, Greene y el diseñador gráfico de esta campaña fue Milton Glaser. Lo primero que pensó Milton fue algo muy sencillo una frase en dos renglones encapsulados en el primero se leía I love  y en el segundo New York, la idea era sencilla y había sido aceptada por el encargado de la oficina de comercio William S. Doyle, de hecho se había iniciado ya la impresión de la frase en camisetas, calcomanías y papel, cuando un día Milton viajaba en un taxi y empezó a rayar en un pedazo de papel con una crayola roja, una nueva idea había surgido en su mente, reducir la frase a su mínima expresión y al mismo tiempo utilizar un tipo de acertijo en ella. Entonces escribió la I dibujo un corazón y escribió a continuación las letras N Y. luego pensó que la tipografía debía de ser la de una máquina de escribir y escogió la Americana Typewriter, la cual tuvo que ser modificada para hacerla más estética y acorde a la forma del corazón.
Años después en un documental Milton Glaser comentó;
Les explico a los alumnos en términos de teoría de la comunicación que el utilizar un acertijo es uno de los medios que hace que la gente tenga muy claro el mensaje. Al activar su mente para tratar de descifrar el mensaje sin duda lo recordarán de una mejor manera que sí les damos el mensaje de una manera directa.
Glaser se fue directo a las oficinas de Boyle y le presentó la nueva idea. Boyle aceptó la idea a pesar de que ya corrían gastos por la impresión del primer logo, pero al final Glaser tuvo la razón y el logo resultó un éxito. La campaña supuestamente duraría algunas semanas y constaba también de comerciales de televisión que utilizaban un jingle que decía: I Love New York,  lo cual no resultó cierto y el trabajo de Glaser después de cuarenta años sigue vigente y siendo utilizado y es identificado por la gente como parte de la ciudad.
En 2001, tras el ataque a las Torres Gemelas, Glaser hizo una versión nueva del logo una pequeña mancha negra en la parte inferior de izquierda del corazón y debajo del I corazón NY, la frase More than ever:
Un gigante seguro de sí mismo es difícil de amar, pero un gigante vulnerable es fácil de amar. Todos nos dimos cuenta de que nuestra ciudad era vulnerable. El corazón de todos nosotros nos decía: “Esta es mi ciudad, aquí es donde yo pertenezco”. Y me llegó la imagen de una mancha negra, una mancha negra en el corazón… Me dí cuenta que mis sentimientos por la ciudad se habían profundizado.
Declaró Milton Glaser en una entrevista que le hizo el periodista Chip Kidd.



El trabajo de Glaser no se limita al logo de la ciudad y entre sus otros trabajos muy reconocidos se encuentra la portada del disco de grandes éxitos de Bob Dylan, que editó Columbia Records en 1975, portadas de libros del escritor Philip Roth, La identidad corporativa de varias empresas, como la cervecería llamada The Brooklyn Brewery. Incluso a sus casi 85 años de edad sigue activo y diseñó un poster promocional para la última temporada de Mad Men. Su obra ha sido expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y en el Centro Georges Pompidou en Francia, entre otros. 



En alguna entrevista cuando le preguntaron a Glaser ¿Cuánto amas a Nueva York? Respondio:  Es difícil decirlo, es como si me preguntaras cuanto amo a mi madre. ¡Es mi ciudad!

Publicado en thepoint.com.mx el 6 de mayo de 2014