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miércoles, 6 de octubre de 2021

Un nuevo camión.

  


Una de las frases del multimillonario y empresario inglés Sir Richard Branson dice que los negocios son como los camiones; si pierdes uno, detrás viene otro.

Armando Enríquez Vázquez

La última década ha sido una caída libre para Televisa, la falta de una respuesta rápida para posicionarse en el mercado de las plataformas de contenidos de Internet de manera importante provocó que la empresa perdiera a un gran número de su público. La estupidez que corrió entre sus llamados creativos de publicidad con nombres para las marcas de la empresa tan inocuos y ridículos como Izzy o Blim, anulando el ya posicionado de Cablevisión en el caso del primero, no ayudaron. Los recortes constantes a lo largo de dos lustros, la incapacidad de mantener contenidos interesantes y la apuesta fallida de los más ambiciosos de sus directivos por hacerse del control político del país, fueron clave en la década perdida para la que alguna vez fue la empresa productora de contenidos para televisión en español más importante no sólo en México, si no en el mundo.

Hubo un par de intentos por demostrar el liderazgo de la empresa en diferentes momentos de los pasados diez años que terminaron mal en general. Uno de los momentos clave fue la llegada de uno de los ejecutivos de Univisión; Isaac Lee, a la parte de contenidos de Televisa a principios de 2017 y que en un año creó para la empresa series interesantes y que nada tenían que ver con la tradicional producción chabacana, melodramática y repetitiva de Televisa. Gracias a Lee Televisa produjo para Amazon Prime series como Un Extraño Enemigo sobre la masacre de 1968 y la primera temporada de la adaptación de la novela de Xavier Velasco Diablo Guardián. Pero la creatividad y propuestas del periodista colombiano poco interesaron a Azcárraga Jean y en 2018 Lee renunció a Televisa, para desde la independencia crear una interesante serie para Netflix llamada Tijuana.

Con la salida de Lee, Televisa volvió a perder rumbo y regresó a la producción supuestamente segura y mediocre a la que esta acostumbrada desde hace cuarenta años. La caída fue tal que una de las áreas más importantes de la empresa, la de deportes se vio obligada a ser intervenida por directivos de Univisión para formar lo que hoy se conoce como TUDN y que ha renovado a la empresa.

Televisa acaba de anunciar la fusión de una gran parte de la empresa con Univisión para crear la empresa más grande de producción de contenidos en español, no quiere decir la más importante porque tanto Univisión, como Televisa están acostumbradas a crear ficciones mediocres basadas en melodramas de receta en formato de largas telenovelas con valores de producción muy bajos.

El presidente del consejo de Televisa, Emilio Azcárraga Jean dio un mensaje interesante en el que ha dicho que esta alianza pretende competir con las plataformas mundiales; Netflix, Amazon Prime y Disney+ y por primera vez se ha hablado de atacar el enorme mercado en español que es mayor a 600 millones de personas. Lo interesante radica en que para competir con las plataformas internacionales la oferta de Televisa-Univisión no se puede limitar a telenovelas, narcodramas y programas de comedia de medio pelo, necesitar ampliar su producción a series, miniseries, programas infantiles y documentales, animación para niños, jóvenes y adultos, ampliar la visión porque sin duda entre esos 600 millones de espectadores en potencia, las plataformas como Netflix, Amazon Prime, Disney+, Hulu, HBO y las demás han creado audiencias difíciles de complacer, más críticas y más demandantes de contenidos inteligentes, dinámicos, pero sobre todo con valores de producción que ninguna de las dos cadenas en español están acostumbrados a trabajar.

Incluso empresas más pequeñas como Antena 3 de España han desarrollado grandes superproducciones que han conquistado no a 600 millones de hispanohablantes sino audiencias mayores con series como La Casa de Papel y Vis a Vis. Esa es la competencia que debe considerar la nueva empresa.

Con la reciente noticia de la caída de Netflix, se ha exagerado un catastrófico fututo para la empresa que inició el gran cambio en la producción y entrega de contenidos de entretenimiento en Internet, pero nada está más alejado de la realidad. 2020 fue un año que paró muchas producciones para todas las empresas productoras de contenidos no solo para Internet, si no para la televisión de paga y las empresas productoras de cine. Sin embargo, Netflix tuvo este año más nominaciones al premio Oscar, 37, que en todos los años de su existencia, de los cuales ganó 7, lo que demuestra que la empresa esta lejos de un tropezón importante como quisieron hacer ver algunos medios la semana pasada.

En 2021 con las vacunas y el regreso a una mayor actividad fuera del confinamiento las empresas productoras comenzarán a recuperar su ritmo de producción y se finalizarán las siguientes temporadas de series esperadas como Strange Things, Carnival Row, The Marvelous Mrs. Maisel, y la producción de nuevas series, películas y miniseries. Disney+ prepara ya un nuevo grupo de series en el universo de Star Wars. La nueva empresa de Televisa tiene que tener claro que con la Rosa de Guadalupe y sus telenovelas no tiene manera de sobrevivir.

La fusión de Univisión y Televisa es un nuevo camión para Azcárraga Jean y espero que haya aprendido algo después de más de una década de un fracaso tras otro. Por lo menos que se deshaga de sus arrogantes y nefastos amigos obsesionados en dominar políticamente a México y pensando como empresario pueda poner a la empresa que fundó su abuelo de nuevo en la cartelera.

publicado en roastbrief.com.mx en mayo 2021 

jueves, 12 de marzo de 2020

En 2020 simplemente apagaremos la televisión.



A diferencia de lo que hubiera sucedido hace 20 años en materia de contenidos hoy nada puede interesar menos a las audiencias que lo que suceda en y a los canales de televisión.


Armando Enríquez Vázquez

Con la llegada de Disney Plus, HBO Plus aunadas a la existencia de Netflix y Amazon Prime, la televisión de paga y en especial la televisión abierta habrán de ver acrecentar la crisis en la que se encuentran tanto en materia de audiencias y por extensión en el sentido lucrativo de las empresas de comunicación. Sin una oferta atractiva, vemos a canales tan raquíticos como Multimedios. La obsesión de los dueños de medios por aferrarse a sus concesiones, inundando el mercado con noticieros intrascendentes, el claro ejemplo de Televisa con Foro TV y de ImagenTV con ExcelsiorTV, son otra muestra de la clara falta de ingenio para salvar sus negocios mediáticos.
A diferencia de lo que hubiera sucedido hace 20 años, las audiencias estarían manifestando su preocupación o su demanda por contenidos dignos, hoy nada puede interesar menos a las audiencias que lo que suceda en y a los canales de televisión, y al parecer lo mismo podría decirse de los dueños de los medios que han bajado la guardia en la generación de contenidos atractivos para la audiencia de sus medios. El caso más patético; Televisa tratando de vender como una innovación una plataforma que nunca funcionó y que se murió de lo triste que era su oferta para milenials y miembros de la generación Z. Hoy pretende, Televisa, revivir con producciones tan fallidas y pretenciosas como lo fue el remake de un éxito en su momento; Cuna de Lobos.
La salida de Isaac Lee de Televisa en julio del año pasado después de un menos de un año de haber hecho un gran trabajo para la empresa al crear series importantes para Amazon Prime como Diablo Guardian y Un Extraño Enemigo, que por un momento demostraron que la televisora como productora podía crear contenidos atractivos para las nuevas audiencias. Desgraciadamente para la mentalidad de mediados del siglo pasado de Emilio Azcárraga Jean y sus vicepresidentes que llevaron a Televisa a los peores fracasos de la empresa en su historia, consideraron que el colombiano era muy atrevido, y decidieron regresar a sus contenidos mediocres y poco atractivos. Los resultados están a la vista una empresa que lucha por sobrevivir a partir de pleitos judiciales como el que mantienen a con el grupo de Miguel Alemán que en el pasado fue un socio importante del padre del dueño de Televisa.
ImagenTV, Multimedios, Canal 22, Canal 21, Canal 34, pasan sin pena ni gloria y son totalmente ignorados por nuevas audiencias, en casos como ImagenTV, las audiencias que habían creado los van abandonando y de esa manera imposibilitando la sana comercialización del medio. En el caso de los medios públicos 22, 21, 34 realmente no importa cual sea la producción porque su crisis sólo existe en la medida que los presupuestos de los gobiernos federal y/o locales sean recortados o no. A diferencia de otros medios de telecomunicación públicos en el mundo, sólo en pocas ocasiones el contenido ha sido relevante para la televisión pública mexicana y sus mediocres funcionarios. El caso del Canal 14 es aún peor porque la mayoría de los mexicanos ni siquiera sabe de la existencia de este canal y al director del sistema público de radiodifusión Jenaro Villamil, parece ser a quien menos le preocupa la existencia del canal, la calidad de los contenidos y valores de producción del mismo.
Las excepciones son el Canal Once con una audiencia construida a lo largo de los años por su imparcialidad, su diversidad y sobre todo por haber creado a lo largo de su historia reciente una de las mejores barras infantiles de la televisión mexicana, el mejor ejemplo de cómo debió de haber sido la producción del estado en materia de televisión. Y Azteca, que sin ser una verdadera ganadora, ha luchado por mantenerse sana y produciendo de una manera que Televisa ya no quiere o no sencillamente ya no puede hacer. Los realities de competencia y la compra de la franquicia de Master Chef, ha hecho que Azteca domine las redes sociales y los horarios de primetime de las televisoras, eso sin contar que con estilos muy particulares y discutibles ha logrado arrebatar a televisa el asunto de la narración del futbol soccer y el boxeo.
Hoy la mayor parte de las noticias son consumidas directo en Internet, las series e historias narrativas en las plataformas y los deportes, aunque se han convertido en el producto principal de las televisoras, bien podrían en un futuro ser controlados directo por las ligas o plataformas dedicadas únicamente a ofrecer contenidos deportivos, sin los programas de análisis y opinión que realmente comienzan a carecer de rating.
En un artículo firmado por Columba Vértiz de la Fuente para Proceso y publicado en mayo de 2019 durante 2018 el crecimiento de suscriptores a la televisión de paga se incrementó en un risible 0.8% en la región de Latinoamérica (México, Colombia, Argentina, Brasil y Perú), y de acuerdo con la revista Expansión en un artículo de Liliana Corona publicado en agosto de 2019, el número de suscriptores de la televisión de paga en nuestro país cayó a los niveles de 2016, lo que queda de manifiesto cuando al ver Izzi, por ejemplo, se topa con que los espacios comerciales están llenos de comerciales de la misma marca que ya tiene cautivo, y harto al televidente con las patéticas actuaciones, el pésimo sonido y la pobre producción de estos promocionales. La gente comienza a olvidar a estos servicios que durante años fueron muy populares por la oferta especializada de sus canales, por las plataformas. Como en el caso de la televisión abierta Izzi, Megacable y las demás jamás podrán resolver los problemas que las audiencias no tienen en Internet. Hoy que los principales productores y distribuidores de contenidos como HBO, lo que queda de FOX y ESPN comienzan a ofrecer sus propias plataformas, ahorrando al usuario el otro problema de la fórmula de televisión de paga un enorme número de canales de los cuales solo un puñado son los que ve el televidente. Las opciones clásicas de entretenimiento son cada día más obsoletas.
Los anunciantes también lo saben y la inversión publicitaria ha crecido en Internet y disminuido en materia de la Televisión, lo que se convierte en un circulo vicioso pues empresarios mediocres y mezquinos incapaces de apostar a la producción en su medio, al carecer del dinero fresco de patrocinadores que los exenten de sacar el dinero de la producción de sus bolsillos o de las arcas de la televisora, los obliga a conformar sus parrillas de programación de programas de cartulina como sus escenografías.  
A lo largo de 2020 la tendencia en la baja de las audiencias y la inversión de las marcas y productos no se revertirá, al contrario, se agudizará y cada día habremos de ver menos canales y menos programas interesantes y de valor en las pantallas de la televisión abierta y de paga, con la consecuencia de más televisores apagados.

publicado en roastbrief.com.mx el 2 de diciembre de 2020
imagen DeathToStock.com

miércoles, 12 de junio de 2019

Spielberg vs Netflix.



El discurso de Steven Spielberg en contra de las plataformas de Internet no sólo es retrógrado, es hipócrita, racista y clasista como las acciones del cineasta nos han demostrado


Armando Enríquez Vázquez

No cabe duda que en la pasada entrega de ese premio político que pretende ser a la creatividad llamado Oscar hubo un gran ganador y un perdedor que no sabe perder. Hollywood no sabe perder y si pierde arrebata.
Netflix y Amazon fueron los ganadores de la noche y quien ganó la estatuilla dorada de “un hombre desnudo” como dijo alguna vez al ganarlo el gran Dustin Hoffman, fueron los estudios quienes no permitieron a la creatividad y originalidad ganar y prefirieron otorgarle la estatuilla a la versión 2.0 de “Driving Miss Daisy”. Horas después de la ceremonia, Netflix anunció el estreno para finales de año, temporada fuerte para aspirar a la estatuilla de Hollywood, de la próxima película de Martín Scorsese llamada “The Irishman” con un elenco espectacular: Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Harvey Keitel. Una fina manera de dar bofetada con guante blanco a la industria llena de personajes tan acabados en su narrativa capaces de solo producir cintas superhéroes y remakes que les aseguren la taquilla. Lo que demuestra que uno de los verdaderamente grandes de Hollywood en las últimas décadas conoce y sabe que las cosas están cambiando para no dar vuelta atrás. 
Steven Spielberg quien en su momento encaró a las grandes productoras y revolucionó la industria con sus exitosos melodramas y maestría para contar historias triviales al fundar un nuevo estudio que pensaba derrocar a los grandes como Disney y se ha quedado en un buen estudio productor de cintas, tronó contra la plataforma de Netflix y por extensión en contra de Amazon, que también compitió en los premios Oscar este año con la otra gran película “La Favorita.”
El director de “Tiburón” y en su momento chico maravilla del cine norteamericano, hoy uno de los más importantes y legendarios personajes de la industria hollywoodense y uno de los gobernadores de la Academia de Cine en Estados Unidos piensa lanzar una campaña en contra de los servicios de streaming para que no sean incluidos en los premios de dicho organismo. El cineasta septuagenario parece haber perdido su espíritu emprendedor para convertirse en todo aquello contra lo que luchó hace cuarenta años.
Netflix no tardó en responder al viejo director de cine con un tweet “Amamos el cine. Aquí otras cosas que amamos. Acceso a la gente que no puede pagar una entrada al cine o en cuyas localidades no existe un cine. Permitir a todos en cualquier parte del mundo disfrutar los estrenos al mismo tiempo. Dar a los cineastas mas formas para compartir su talento. Estos puntos no se excluyen entre sí.”
Ninguno de los estudios hubiera producido “Roma”, “La Favorita” o “La Balada de Buster Scruggs”, sin duda la más menosprecida de las tres, pero una película de enorme talento y extraordinarias historias. Las tres con nominaciones y tanto “Roma” como “La Favorita” ganadoras de premios en diferentes categorías. Lo que más debe molestar a Spielberg es que “Roma” producida por Netflix ganó mejor dirección, mejor fotografía, además del premio a la mejor película extranjera. “La Favorita” por su parte se llevó la estatuilla por la mejor actuación femenina, aunque estaba nominada en las categorías de dirección y fotografía que ganó “Roma”. La irrupción de las grandes productoras de Internet a los premios de academia mostró la fuerza de una nueva industria mundial. La absurda respuesta de los estudios al nominar una mediocre cinta de superhéroes, por más taquillera que haya sido, como Pantera Negra, únicamente por poner el tema de raza en en pantalla es ridículo, sobre todo porque estaba la extraordinaria cinta “El Infiltrado del KKKlan” de Spike Lee quien, desgraciadamente, ofende las buenas y racistas manera de los estudios y de Spielberg por su activismo afroamericano.
Hollywood es en los tiempos de inclusión actual cada día más discriminante. Las pugnas al interior de la Academia son claras, la más obvia y patética fue el no poder resolver la falta de conductor para su ceremonia principal, así como la ausencia de muchos de los grandes del medio. Muchas de las grandes películas producidas por estadounidenses en las últimas décadas surgen en circuitos ajenos al de la Academia, como en el Festival Sundance o el Tribeca en Nueva York y en empresas productoras modestas, distintas a las grandes productoras. Hoy, Hollywood, sus productoras y directores quieren alejar de sus consideraciones al futuro de la industria y probablemente, en un principio terminen lográndolo. No por mucho tiempo, afortunadamente, porque uno de los grandes protagonistas de la cinematografía está por mudarse en buena medida a Internet. La inminente llegada del servicio de streaming de Disney debe poner en su lugar a Spielberg y los que lo sigan en su idea de vetar a los servicios de streaming de los premios de la industria cinematográfica de Estados Unidos. Una industria que como muchas otras esta en un proceso de evolución que nadie puede detener.
Con el paso de las semanas cuando se presentó la plataforma de Apple para distribuir contenidos propios se presentó a Steven Spielberg como uno de los autores que trabajará para Apple, incluso se sabe que el cineasta está abocado a la creación de una serie de monstruos entre otras cosas, como si el norteamericano quisiera demostrar algo en contra del “amo de los monstruos en el mundo” Guillermo del Toro. Spielberg, es claro, no sabe perder, no sabe evolucionar y no quiere que nadie más lo haga.

Una primera versión de este texto se publicó el 11 de marzo de 2019 en roastbrief.com.mx
imagen: wikimedia.en.org

miércoles, 11 de abril de 2018

Disney, Netflix y todos los demás



Cuando el año pasado Disney anunció la compra de Fox, anunció de manera tácita una nueva revolución por venir a en las plataformas de entretenimiento.

Armando Enríquez Vázquez.

Tras el anuncio de la compra de gran parte de Fox 20th Century por parte de Disney, lo que queda claro es la intención de Disney por atacar de manera frontal y monopólica a los estudios de cine de Hollywood, por un lado, y por otra la decisión de intentar vencer a su principal competidor en la producción y distribución de contenidos por Internet: Netflix.
La compra es también, una respuesta a la serie de perdidas que la división de televisión de paga de Disney ha sufrido en los últimos años. Dueña de los canales infantiles de Disney, así como de ESPN, la empresa ha visto una baja considerable en los suscriptores conforme avanza la década. En septiembre de este año, los números de suscriptores de la televisión de paga para los canales de Disney cayeron de manera manifiesta una vez más en el año, marcando la tercer peor pérdida en ese sentido en diez años, en especial los números de ESPN fueron desastrosos. Las acciones de Disney habían perdido más del 7% antes del anuncio de la compra de Fox.
Las dos divisiones de Fox que no fueron adquiridas por Disney fueron Fox News y Fox Sports. Las divisiones más sanas y competitivas de Fox. Sin embargo, el trato sí incluye 22 canales regionales de Fox dedicados a deportes locales qué de acuerdo con los directivos de Disney, ayudarán a sanear los problemas económicos de ESPN. Estos canales locales representaron una de las mayores fuentes de ingreso para Fox el año pasado y muy probablemente afecten la operación de Fox Sports. Estos canales locales seguramente llevarán, una vez que la compra sea aprobada por las autoridades regulatorias de Estados Unidos, la marca ESPN.
La parte a la que se la dado mayor publicidad se refiere a la propiedad de Disney en franquicias como el universo de Marvel, que incluye a los X-Men, Deadpool, los Simpson y otras series exitosas de televisión. Los especialistas se han centrado en hablar y escribir acerca de los cambios radicales que está por sufrir la industria del entretenimiento incluido el cine con esta compra, como si no fuera a existir una reacción por parte de las empresas que afrontarán la embestida de Disney.
Lo cierto es que existen aún cosas en las que Netflix supera y tendrá tiempo de explotar en contra de Disney, cuya plataforma de Internet supuestamente está anunciada para 2019. Esto también puede cambiar y es que Hulu que tenía participación tanto de Disney, como una participación mayoritaria de Fox que pasará a Disney con la compra de las diferentes empresas de Fox, podría ser utilizada por Disney como su punta de lanza en contra de Netflix y Amazon adelantando el lanzamiento de su plataforma en Internet. Un reto importante para Disney será poder abandonar el tipo de contenidos con el que siempre ha bombardeado al mundo y que es rechazado por millones de consumidores por considerarlo naive y predecible, a diferencia de producciones como Dark, Game of Thrones, Sons of Anarchy, The Wire, Los Soprano, entre muchas otras series exitosas que difícilmente se producirían bajo la visión mojigata de Disney.
La producción internacional de gran calidad que a lo largo de estos años ha logrado Netflix y el ataque a mercados regionales, es algo que Disney no ha hecho de manera relevante en su historia y a pesar de tener sus canales para niños tropicalizados en materia de conducciones, las series siguen siendo las series americanas, y en el peor de los casos han contratado chabacanas, bufonescas e idiotas producciones de Televisa y/o productoras argentinas, que piensan que los niños tienen el mismo coeficiente intelectual de sus escritores y productores, para Latinoamérica que son fácilmente desechables.
Indudablemente HBO se verá gravemente afectada por este movimiento, ya se encuentra en un gran problema al acercarse al final de Game of Thrones y no tener nada con que sustituir a la serie más exitosa en la historia de la televisión. Obviamente como otras cadenas de televisión de paga que tienen plataforma en Internet un movimiento como el que puede hacer Disney los puede borrar del mapa.
Estos cambios en el ámbito tanto de la televisión de paga, la industria cinematográfica y los contenidos de entretenimiento en Internet afectan no sólo al mercado global de la producción, sino a todos los mercados regionales. En el caso especifico de México donde la tendencia entre los mexicanos a obtener sus contenidos de Internet tiene una preferencia mayor plapor Netflix, las dos principales plataformas de entretenimiento en Internet; Clarovideo y Blim, lo suficientemente enanas para no influir en el mercado latinoamericano y mucho menos a nivel global, deberán replantear hasta su existencia misma. De hecho, Blim parece a punto de desaparecer por su poca importancia en el mercado.



publicado en roastbrief.com.mx el 18 de diciembre de 2017

miércoles, 6 de septiembre de 2017

A la caza de nuevos formatos en el entretenimiento deportivo.



En menos de una década el negocio de la televisión ha cambiado de manera radical, pero también lo ha hecho el negocio de la transmisión deportiva. 

Armando Enríquez Vázquez

Hace seis o siete años leí un artículo de un joven escritor argentino en el que declaraba que el ya no veía televisión, a excepción de los 90 minutos a la semana en los que jugaba el River Plate. Los deportes parecían ser el único tipo de espectáculo a salvo de la revolución en cuanto a distribución de contenidos a través de los medios clásicos y sin embargo, a todos contenidos que se transmitían por televisión abierta o de paga les ha llegado su hora.
En menos de una década el negocio de la televisión ha cambiado de manera radical, pero también lo ha hecho el negocio de la transmisión deportiva. A finales del mes de abril, ESPN en Estados Unidos anunció el despido del 10% de sus trabajadores. El recorte se dio a todos los niveles de la empresa, a diferencia de próximo anterior en octubre de 2015, cuando la cadena despidió a 300 trabajadores, la gran mayoría de técnicos y gente que no aparecía frente a las cámaras. La decisión de ESPN se debe principalmente a la baja en las suscripciones a la cadena deportiva; 10 millones de cancelaciones en seis años aunado a los contratos por miles de millones de dólares que se han establecido con las diferentes ligas deportivas profesionales; con NFL firmaron en 2011 una extensión de contrato por ocho años, por 15.2 mmdd y otro con la NBA por nueve años 12 mmdd, lo que aunado a la perdida de suscriptores, son los dos principales motivos para las pérdidas económicas de la empresa.
A mediados de 1978, Bill Rasmussen junto con su hijo, Scott, fundó la mayor empresa de información y eventos deportivos. Un año después en septiembre de 1979, ESPN comenzó transmisiones. Rasmussen, fue el visionario que pensó en una cadena que transmitiera 24 horas deportes e información deportiva y la hizo viable. ESPN es sin duda un referente en la televisión de paga y una de las puntas de lanza en el negocio de la televisión segmentada. El gigante de la televisión deportiva fue adquirido en 1984 por la cadena ABC, la cual a su vez fue comprada por Disney con todo y ESPN en 1995.
Para algunos especialistas la única manera en que Disney puede salvar a ESPN de su futura bancarrota, es comprar Netflix y subir el canal a la plataforma y creando nuevas formas de contenidos que atraigan a las audiencias más jóvenes. Lo que quiera decir esta hipótesis, que creo, un poco fantasiosa el día de hoy. La realidad es que en la continua evolución de los medios y las plataformas ESPN tiene que encontrar un camino más real.
Pero ESPN no es la única empresa de contenidos deportivos que está sufriendo el embate de los usuarios de Internet, de acuerdo con la cadena inglesa SKY, las audiencias en 2017 de la Liga Premier cayeron en un 13% en un año.
Los retos a futuro no son sólo para ESPN, sino para todo el mercado de la información deportiva. La manera en que Claro Sports ha cubierto Juegos Olímpicos tanto de invierno Sochi 2014 y los de verano efectuados en Río, el año pasado. Las transmisiones de la empresa permitieron que el espectador decidiera la competencia a ver, mostrando de manera clara la superioridad de las plataformas de Internet, frente a las rígidas y limitadas características de la televisión tradicional. Esto aumento el número de personas que instaló la aplicación de Claro Sports en sus teléfonos el año pasado y la empresa de contenidos deportivos pudo atraer publicidad, contrario a lo que pensaban y deseaban los directivos de empresas como Televisa y TV Azteca.
A principios del año, Claro Sports anunció una alianza estratégica con el diario español Marca, de esta manera Claro Sports intenta convertirse la principal plataforma de contenidos deportivos en América Latina.
Claro Sports transmite los partidos del León y del Pachuca, así como los del equipo de Zacatecas de la liga de ascenso, sin que en su caso Televisa, ni otros medios se atrevan a criticar las mismas, como lo hicieron en el caso de ChivasTV.
El que las propias ligas se hagan cargo de la transmisión de sus partidos, es para empresas como ESPN, un nuevo reto. Hace poco escribí acerca del interés de la Liga Española de Futbol por ser transmitida a través de Netflix, con las repercusiones que esto representa para sus distribuidores a través de televisión de paga, y demuestra que este tipo de movimiento y búsqueda de nuevas plataformas para llegar a las audiencias globales, no es exclusivo de los deportes profesionales de Estados Unidos. Lo cierto es que las generaciones más jóvenes prefieren sus contenidos, de cualquier tipo, en línea y con el menor costo posible, de preferencia de manera gratuita, es aquí donde las empresas y plataformas deben crear e inventar los nuevos modelos de negocio, porque otra cosa que es importante tomar en cuenta es que a los usuarios de Internet no hay nada que les moleste más que la publicidad como la conocemos.
Para Charley Noonie, CEO de MobiTV, empresa dedicada a asesorar a los canales de paga de televisión a migrar a Internet, en un artículo para la revista WIRED, las empresas dedicadas a los contenidos deportivos están obligadas a crear contenidos alternos al evento deportivo en sí, ya sea antes, después o durante el encuentro.
El camino no es fácil. Los retos que enfrentan los medios tradicionales son muchos, y se encuentran arraigados sobretodo, en el profundo cambio de hábitos de las audiencias, más que en el poder adquisitivo de los grandes corporativos. El más importante de todos; generar la plataforma y contenidos que sus futuras audiencias estén dispuestos a seguir. Los eventos deportivos siempre tendrán audiencias, y, tal vez, encontrarán distribuidores más directos y con mayor ganancia para las ligas, pero el análisis y los columnistas deberán tener espacios que el espectador no sienta sesgados o parte de las mismas ligas.

publicado el 8 de mayo de 2017 en roastbrief.com.mx
imagen: DeathtoStock.com

miércoles, 10 de mayo de 2017

¿Qué pasó con Clarovideo?



La plataforma de Carlos Slim es solo una distribuidora de contenidos, no produce contenidos originales, está realmente estancada en un  mercado que cambia todos los días.

Armando Enríquez Vàzquez

En 2016 Clarovideo lanzó La Hermandad, su primera y al parecer última propuesta seria por realizar una serie en México y trunca y con la esperanza de una segunda temporada que al parecer jamás será producida. También produjo una fallido sitcom con los burdos aires de los que Televisa entiende por comedia, llamado El Torito.
Pero durante la segunda mitad de 2016 y para 2017, la primera plataforma mexicana de distribución de contenidos, al parecer no tiene planes para seguir produciendo contenidos propios. Cuando para muchos Clarovideo podría ser la respuesta mexicana y latinoamericana a Netflix, Hulu, Amazon TV y otras que surgen a diario en el mundo del Internet.
Esto pone a la empresa de Carlos Slim en el peor de los mundos posibles, hoy Televisa ya produce, para bien o para mal, para Internet y TV Azteca ha buscado a diferentes empresas para aliarse y producir nuevos contenidos para las nuevas plataformas, incluso Benjamín Salinas anunció en la semana la intención de la empresa por convertirse en hub de producción para el mercado mundial, aprovechando alianzas y coproducciones, mientras que la plataforma del hombre más rico de México se ha pasmado en lo que parece timidez y mediocridad por parte de sus directivos.
¿Acaso un mercado de más de 400 millones de hispanohablantes no presenta interés alguno para el magnate mexicano?
Su anuncio en días pasados acerca de la creación de una canal de televisión en Estados Unidos que llevaría por nombre Nuestra Visión, dedicado a las audiencias mexicanas y mexico-americanas parecería indicar lo contrario.  En la noticia de la creación del nuevo canal se hace notar que la programación será 100% mexicana y tanto en noticias, como en películas y programas, lo que no se indica es si estos contenidos de entretenimientos serán comprados o producidos por las empresas de Slim.
Ese mismo interés parece demostrarse en el anunció de la alianza entre Claro Sports y el diario Marca que pretende hacer de la empresa de Slim el líder y referente en México y Latinoamérica en materia deportiva.
Entonces ¿qué es lo que sucede en cuanto a los contenidos para Clarovideo que sólo tiene películas y series extranjeras, casi todas ellas de medio pelo?
El fracaso de Televisa en el mercado de las plataformas de internet o sea Blim, ha llevado a la empresa a incluir entre su catálogo la distribución de contenidos como Soy tu fan, la exitosa serie de Canal Once que nada tiene que ver con la visión vulgar y mediocre de Televisa. Lo que indica que es una serie menos para la plataforma de Carlos Slim.
La hermandad es una serie de muy buena factura y que en tiempos de narco series habla sobre conspiraciones, impunidad y corrupción al interior de las fuerzas del orden y de las esferas políticas del país. La hermandad, es una de las series más atrevidas en el sentido de no hablar y culpar todo en el narcotráfico, pero ante todo fue una forma de demostrar que existen productores y talento que no necesariamente se encuentra en las empresas de siempre, y que en últimas fechas han demostrado haberse agotado no sólo en temática, sino su propuesta visual es totalmente sosa y mediocridad.
Algo que ha aprovechado HBO también al producir series como Sr. Ávila, Dios inc. o las del Canal Once; Paramédicos, XY, Kin, Juana Inés o la ya mencionada Soy tu fan. El Talento existe y está fuera de los canales habituales incluido el repetitivo Epigmenio Ibarra y sus repetitivas historias de poder y corrupción.

¿Qué pasó con Clarovideo qué no apuesta, ni anuncia nuevas producciones originales? ¿Por qué si Slim está dispuesto a apostar en otros tantos negocios y campos de las telecomunicaciones, no parece dispuesto a apostar por el talento mexicano y las nuevas propuestas de entretenimiento del país? ¿Cuánto tenemos que esperar para ver a esta plataforma despegar con toda la osadía que siempre ha demostrado Carlos Slim?

publicado en roastbrief.com.mx el 30 de enero de 2017