lunes, 25 de febrero de 2013

Historias de dinero: El hombre más rico en la historia, Musa I.


De acuerdo con algunos aquí esta la historia del hombre más rico que ha existido.

Armando Enríquez Vázquez
En uno de esos extraños y ociosos estudios que de repente a alguien que no tiene nada que hacer se le ocurren, el sitio Celebrity Net Worth se dio a la tarea el año pasado de contestar la pregunta: ¿Quién ha sido el hombre más rico en la historia de la humanidad. Quizás pensando reivindicar a los grandes empresarios e industriales de los Estados Unidos que han sido superados en los últimos años por Carlos Slim. Grande fue su sorpresa, pues de acuerdo a los análisis y actualizaciones inflacionarias y demás manejo de cifras para que todos se emparejaran a dólares actuales, el resultado no fue, eso creo, el que ninguno de nosotros esperaría. Ni Rockefeller, ni Rothschild, Bill Gates, o Carlos Slim, resultaron ser el hombre más rico en la historia de la humanidad.
Tampoco fue Carlos I de España y quinto de Alemania en cuyo imperio jamás se ponía el sol, ni el emperador chino Qin Shihuang, cuyo mausoleo no deja de sorprender a los arqueólogos y cuya parte central tal vez jamás conozcamos debido a los cientos de trampas mortales que se suponen cuidan los restos del emperador. El primer lugar resultó ser alguien del que tal vez nunca habíamos escuchado hablar y su fortuna hoy valdría algo así como cuatrocientos mil millones de dólares de acuerdo con Celebrity Net Worth. Se trata de Musa I, Mansa de Malí en siglo XIV. Mansa significa rey de reyes y por extensión emperador.
Musa I, que se cree nació alrededor del año 1280, ascendió al trono del Imperio de Malí en 1312, en ese momento el Imperio de Mali comprendía lo que son hoy Malí, Ghana, Burkina Faso, Costa de Marfil, Niger, Senegal, Mauritania. Las principales riquezas del Imperio eran la sal y el oro. Aunque Musa I fue un gran gobernante que consolidó el Imperio y agregó a él, las ciudades como Gao y Tombuctú la cual inicio bajo Musa I el esplendor que la convertiría en el siguiente siglo en una de las ciudades más importantes del mundo.
Pero la fama de Musa I no proviene de su justa administración, de la expansión del imperio, de su bondad, cosas de las que habla historia. No los ojos de Occidente se fijaron en Musa I en 1324, cuando como buen musulmán inicio el obligado peregrinaje a La Meca, una de las ciudades sagradas del Islam y a la cual todos los musulmanes están obligados a peregrinar una vez en la vida. El sequito y convoy de Musa I era de tal magnitud que diversos historiadores de la época lo consignan. 60,000 hombres acompañaban al emperador, 12,000 esclavos que cargaban cada uno barras de dos kilogramos de oro, todos vestidos con seda. Una caravana de 80 camellos que las diferentes fuentes aseguran, llevaban entre 25 y 150 kilogramos de oro cada uno. El paso de Musa I Por la ciudad egipcia de El Cairo, dejó muestra de la generosidad del monarca y en ella gasto tal cantidad de oro en regalos y compras, que el oro bajo de precio por haber tanto circulando, lo cual hundió a Egipto en una gran crisis económica durante varios años.
Al Omari un historiador egipcio describió a Musa I como el hombre más rico, más poderoso, el más afortunado, el más temido por sus enemigos y el hombre más capaz para hacer bien a los que tenía a su alrededor en toda África occidental.
A su regreso de La Meca, fue cuando Musa I se enteró de la captura de Gao y Tombuctú por parte de sus tropas expansionistas, se preocupó por construir en ambas ciudades y darles una grandeza arquitectónica que sus fundadores, los tuareg, no les habían procurado, para lo cual llevó arquitectos directamente del Al Ándalus, o sea el califato árabe en España, para la construcción de diversas y enormes mezquitas, así como de centros de estudios que harían famosa a la ciudad y una de las capitales del intelecto en los siguientes siglos.
Acerca de la muerte de Musa I, existen varias versiones y algunas contradicciones. Pero se sabe que su sucesor, Mansa Maghan gobernó de 1332 a 1336. Por lo que algunos fijan como 1332 como la fecha de su muerte. Otros dicen que al regreso de su viaje a La Meca, Musa I pretendía abdicar a favor de su hijo pero murió en 1325. De Acuerdo a Ibn Khaldun uno de los más importantes historiadores de la época, Musa I seguía vivo en 1337.

Publicado en empresasydinero.com el 15 de Febrero de 2013
Imagen: Wikipedia.org