viernes, 22 de febrero de 2013

House of Cards, son los contenidos lo que importa




Hoy frente a la cada día más obsoleta televisión abierta o de paga, Netflix demuestra que se pueden tener grandes contenidos, alta calidad, sin tener la infraestructura tradicional de una televisora.

Armando Enríquez Vázquez

 Una vez más. ¿Quién quiere ver una serie de televisión en televisión? Si todos los argumentos y sitios piratas y legales hacían de la televisión abierta algo obsoleto y anticuado, hoy los sitios de Internet han dado el siguiente gran paso.
Los sitios de producción de contenidos para Internet como Blip.tv, Comedy Central, Youtube que han subido series con capítulos que duran entre tres y veinte minutos cada uno han luchado por tener audiencia. Se han creado canales de televisión y pequeños cortos de publicidad en diferentes sitios de la red, con un cierto éxito, pero los cambios están a la vuelta de la esquina.
¿Cuántas veces en el último año hemos escuchado que Apple, Google, Amazon, estaban listos para producir contenidos de televisión? Muchas y sin embargo ninguno de ellos lo ha hecho. El día primero de Febrero Netflix puso entre su catálogo de contenidos una nueva serie producida especialmente por ellos para Internet: House of Cards, un thriller político. ¿Qué tiene de especial? Primero que se trata de una superproducción hablando de Internet y de televisión también. 100 millones de dólares costó la serie y el elenco está encabezado por Kevin Spacey, otra de las grandes diferencias de la oferta de la televisión abierta; los clientes de Netflix pueden decidir cuando y donde ver nos sólo un capitulo, si no como administran su serie y si la quieren ver toda de una jalón.
A menos de veinte días de haber sido estrenada, la serie es un éxito, sin que Netflix haya publicado sus datos audiencia aún, House of Cards ocupa el primer sitio en Imbd de los shows populares un rankiin que se hace tomando como base los votos de los usuarios de Internet. Surge la pregunta  ya entre los productores de Estados Unidos, sí una serie de Internet puede tener entrada en los Emmys, los premios nortemericanos para la televisión.
La producción de Netflix no termina como un experimento en House of Cards, ahora vienen series de terror, comedia y la primera serie animada infantil en co producción con Dreamworks, la compañía productora de Steven Spielberg y que dará continuación a las aventuras y personajes de una película que en inglés se llama Turbo y se estrenará en verano. La serie se llamara Turbo F.A.S.T. y se estrenara en Netflix en Diciembre.
Ahora si Amazon y otras empresas empiezan a hablar de producir contenidos originales, Netflix se puede convertir en los que ha principios de los años ochenta fue HBO o unos Años después MTV, los pioneros de una nueva industria y nueva forma de ver la televisión. ¿Qué tiene que ver todo esto con nosotros y nuestra mediocre industria de la televisión?, cuando estamos en la era de las cavernas gracias a las indecisiones y rencores de la administración pasada, y las prebendas con las que los gobiernos han honrado a los dueños del duopolio. En un país donde apenas se habla de un apagón digital y de licitar señales abiertas de televisión ¿Cómo afecta que en otros países se produzca para Internet?
Bueno no lo sé de cierto, pero lo supongo. La semana pasada cuando me llegó mi recibo de TELMEX, noté en el sobre la publicidad impresa de un sistema que compite con Netflix que se llama Claro video. Hoy los suscriptores de Netflix pagan menos que por cualquier sistema de cable o de televisión satelital, incluido Dish que es el más barato, ha desbancado a Cablevisión y SKY en el D.F. y es parte de TELMEX. Si Claro video es parte también de TELMEX y hace unos meses la gente de TELMEX salió a decir que a ellos ya no les interesaba un canal de televisión abierta, tal vez los esfuerzos para transmitir todo tipo de contenidos, incluyendo los partidos de futbol de los equipo en los que Slim ha invertido, se viertan en Internet.
Tal vez y de cualquier manera, TELMEX compita y gane una de las cadenas de televisión abierta. A final de cuentas la inversión publicitaria en la televisión es importante aun, y mucha gente en México carece todavía de computadora. Lo que sí es cierto es que los segmentos que le interesan a los comerciantes y las nuevas audiencias están muy lejos de conformarse con ser esclavos de una señal, de un día y de un horario establecido arbitrariamente por las televisoras.
A muchos en la Industria no les ha caído y no quieren que les caiga el veinte, inversiones inútiles como la del canal 28, llamado pomposamente Cadenatres, que después de casi seis años aun no trabajan con números negros, que les va a pasar si antes de poder trabajar con ganacias les llega la gran producción de Internet. Otros como los ejecutivos y dueños de Televisa y Azteca hacen pininos muy rupestres en Internet y creen que jamás nadie les hará competencia ni en televisión, ni en otros medios.
La verdad es que la industria está cambiando, el giro es importante porque en un futuro próximo, tal vez muy próximo, lo que va importar no es quien sea el dueño de los “fierros”, que imponga sus condiciones leoninas como hasta hoy. Lo importante es quien va a tener los contenidos originales que los diferencien de los demás y los conviertan en los favoritos de audiencias cada día más demandantes y en búsqueda de cosas diferentes.

Publicado en blureport.com.mx el 20 de Febrero de 2013
Imagen: badassdigest.com