sábado, 16 de mayo de 2015

Tim Mara, fundador de una dinastía en el futbol americano.



Detrás de uno de los equipos más antiguos, exitoso y emblemático de la NFL esta la historia del hombre que con quinientos dólares la creo.
Armando Enríquez Vázquez.
En el futbol americano existen grandes dinastías que van de la mano de la historia de la liga. Padres, hijos, nietos y hasta bisnietos que están o han estado al frente de equipos por décadas, entre las más longevas están los Rooney dueños de los Acereros de Pittsburgh, o la familia Halas-McCaskey de los Osos de Chicago.
La más antigua de estas dinastías en NFL es la familia Mara, que tiene 90 años al frente de un equipo. Timothy James Mara, conocido como Tim Mara, nació en Lower East Side de la ciudad de Nueva York el 29 de julio de 1887, su familia vivía en la pobreza a pesar de que su padre era policía. A los trece años de edad, Tim, abandonó la escuela para ayudar a mantener su hogar, su primer trabajo fue como acomodador de un teatro, al poco tiempo comenzó a vender periódicos. Como voceador conoció a diferentes personajes de las calles neoyorkinas, entre ellos a un sinnúmero de corredores de apuestas, de los llamados en inglés bookies, y que son los encargados de recolectar el dinero y las apuestas en la calle, a principios del siglo XX esta no era una profesión ilegal y daba buenos dividendos. Tim Mara era un corredor de apuestas a los dieciocho años de edad.
Al principio de la década de los años veinte, muy lejos de Nueva York, en el pueblo de Canton, Ohio, una serie de dueños de equipos de futbol americano profesional se reunieron en el salón de exhibiciones de una distribuidora Humpmobile para crear la NFL. Cinco años después la liga necesitaba consolidarse a nivel nacional y de manera contundente, por ello, el entonces comisionado de la NFL, Joe Carr, comenzó a buscar un inversionista que pusiera un equipo en una de las grandes ciudades del este de Estados Unidos, como Nueva York. Para ese entonces Mara era un exitoso bookie, con oficinas en los principales hipódromos de la zona metropolitana de Nueva York.
Mara se codeaba con los personajes de la aristocracia neoyorquina, así como deportistas y promotores de deportivos. Entre estos últimos se encontraba un promotor de boxeo de nombre Billy Gibson, una tarde que Mara lo fue a visitar. Gibson le presentó a un amigo que se encontraba con él. Joe Carr había viajado a Nueva York para tratar de venderle un equipo de la NFL a Gibson.
Gibson no se interesó pero Mara sí. Compró la franquicia para la ciudad de Nueva York. Mara alguna vez explicó que vio una oportunidad y aunque él no sabía nada acerca de futbol americano, hasta ese momento Mara había tan sólo visto un par de encuentros del deporte pero estaba seguro que sí Nueva York era la ciudad más grande en Estados Unidos cualquier liga deportiva debía tener un equipo en la ciudad, así se tratara de una liga de limpiadores de zapatos.
La mayoría de las fuentes insisten en señalar que la inversión de Mara fue de quinientos dólares y el mismo Mara así lo comentó en diversas ocasiones, aunque Chris Willis autor del libro The Man Who Built the National Football League: Joe F. Carr. Señala que el costo fue de dos mil quinientos dólares. De cualquier manera las ganancias que Tim y el resto de los miembros de la familia Mara han conseguido con el equipo hacen que cualquiera de las dos cantidades resulte insignificante. Tim Mara tenía en ese momento 37 años de edad.
Mara nombró al equipo Gigantes de Nueva York, utilizando el mismo nombre que tenía el equipo de baseball de la ciudad. Para poder hacer un equipo competitivo Mara contrató al doctor Harry March, que había trabajado como médico para los Bulldogs de Canton y al que conoció esa misma tarde que conoció a Carr, pues viajaba con él. También intentó de manera infructuosa de contratar a Red Grange, la mayor estrella del futbol americano profesional de esa época, pero Grange tenía ya firmado un contrato con los Osos de Chicago.
De cualquier forma para recuperarse de las perdidas económicas que tuvo en su primera temporada de alrededor de cuarenta mil dólares, Mara programó un juego entre los Osos y lo Gigantes. Los aficionados de la costa este de Estados Unidos pagaron sus boletos para ver a la estrella y llenaron los Campos de Polo, que era la casa de los Gigantes. Mara obtuvo ese día una ganancia de ciento cuarenta y tres mil dólares que cubrieron las perdidas de esa primer temporada.
Bajo el mando de su fundador, los Gigantes ganaron los campeonatos de la NFL en 1927, 1934, 1938 y 1956. En 1929 Mara compró al equipo de los Wolverines de Detroit de la NFL con el simple propósito de acabar con esa franquicia y utilizar a sus mejores jugadores en la alineación de los Gigantes.
Mara fue un hombre que supo respetar a la competencia y por lo mismo la desarticulaba de manera de feroz. En dos ocasiones se deshizo de equipos neoyorquinos de las primeras y fallidas ligas que intentaron competir con la NFL, siempre haciendo uso de su pertenencia a la NFL supo sacar el mejor provecho de otras escuadras establecidas en Nueva York tras la disolución de las ligas que intentaron retar la supremacía de la NFL y a los dueños de los equipos que tenían mucho de hampones en esas épocas.
Tim Mara murió en 1959, el 16 de febrero, tenía 71 años de edad.
En sus 90 años de existencia los Gigantes de Nueva York jamás han jugado un juego sin que al mando del equipo se encuentre un miembro de la familia Mara.

Imagen: en.wikipedia.org