jueves, 14 de mayo de 2015

Los retos comerciales de la multiprogramación.



Un negocio nuevo o posibilidades para nuevos espacios de transmisión se propone en el modelo de la televisión digital y la multiprogramación.
Armando Enríquez Vázquez
Más allá de la vergonzosa actuación del IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones) y de la mayoría de sus comisionados al entregar de manera servil la multiprogramación al duopolio de la televisión sin obligarlos a ninguna contraprestación y permitiéndoles además la posibilidad de rentar esos espacios de su frecuencia, ¿Cuáles son las implicaciones reales de la multiprogramación?
El hecho de poder ocupar la frecuencia por donde se transmite un canal analógico para transmitir tres en el sistema digital, presenta en teoría oportunidades a los canales.
La primera y más obvia es la posibilidad de triplicar la competencia a las nuevas cadenas de televisión abierta, lo cual es una verdad a medias, por que las nuevas cadenas podrán operar también la multiprogramación producto de su inversión en la compra de las concesiones para dichas cadenas. Pero se encuentran en desventaja por una lado por el posicionamiento con el que ya cuentan los canales de Televisa o TV Azteca y porque la producción de estas dos empresas es tan grande que pueden sin problema alguno generar canales con contenidos totalmente diferentes,
Actualmente la multiprogramación se utiliza de diferentes formas por los concesionarios de los espacios radioeléctricos de los mexicanos, por lo general utilizan estos canales para retransmitir de manera diferida su programación.
Por su parte los canales del estado en general utilizan la señal primaria para sus transmisiones nacionales, mientras que los otros canales los utilizan para tener una señal internacional.
Gracias a la decisión del IFT, las cosas pueden seguir igual. Claro que en la mente de cualquier empresario el tener más señales representa en teoría el poder comercializar más el tiempo aire y por lo tanto el obtener más ganancias, sí además la ley y la instancia regulatoria no los obliga a pagar ninguna contraprestación en efectivo o en especie el negocio es redondo.
¿Si el negocio es tan perfecto, por qué tendrían que rentar los nuevos canales? Una es porque es la manera más sencilla y redituable de obtener dinero por estas frecuencias sin desgastar su imagen ofreciendo lo mismo pero con dos o tres horas de diferencia. Dos porque de esta manera las empresas televisoras evitan producir programación para esos canales extra.
Si la publicidad está migrando a la televisión de paga y al Internet, ¿Qué interés puede representar para cualquiera de los canales de televisión abierta producir nuevos contenidos cuando cada día los anunciantes son menos, lo mismo que la inversión publicitaria? Eso sin contar que la puesta en marcha de dos nuevas cadenas nacionales de televisión abierta representará competidores que se espera obtengan entre un 7 y 15% del pastel publicitario al menos en los primeros dos años de existencia.
Si las señales pueden ser rentadas, o sea subarrendadas por las televisoras, entonces la ganancia para Televisa o Azteca es inmediata y los problemas de la comercialización son para los arrendadores. Ahora bien, ¿Quién va a querer rentar uno de esos canales, con los problemas que ya tiene la televisión abierta con la competencia de la televisión de paga e internet? ¿O acaso será que esas señales se renten por completo a cadenas comerciales que se anuncien 24 horas al día? ¿Quién va a ver señales con esas características, si como ejemplo tenemos el fracaso y los muy bajos ratings de Forotv, donde no se anuncia nadie porque nadie lo ve?
La incapacidad de los directivos de Televisa y Azteca para lograr contenidos en las madrugadas y la manera en que se han conformado en vender esos espacios a empresas de televentas o religiones patito es un claro ejemplo de oportunidades de negocio que no han sabido resolver de manera satisfactoria.

Más allá de los poderes fácticos que mandan en el IFT, la verdad es que el llamado regalo que este Instituto otorgó al duopolio; la dichosa multiprogramación, puede convertirse en una verdadero dolor de cabeza.

publicado en roastbrief el 23 de febrero de 2015
imagen: deathtoStock