viernes, 1 de mayo de 2015

Su misión.





La política oficial es bajar la cabeza ante las demandas del extranjero para hacer creer a todos que la percepción del gobierno en el extranjero es buena lo que es falso en muchos casos.


Armando Enríquez Vázquez.

A lo largo de este año, en el que el autoritarismo, el cinismo, la incompetencia y los atropellos cometidos por funcionarios del gobierno federal a todos los niveles han demostrado el estado de descomposición en que nos encontramos, me levantó esperando que nada pueda ser ya peor, sin embargo como es común en los ámbitos que se ven contaminados por los políticos mexicanos la realidad se ha encargado de desmentirme.
Si fue suficiente sumisión la del Congreso de la Unión, aprobando la portación de armas de fuego por parte de miembros de diferentes policías norteamericanas en territorio nacional, dato que parece haber pasado desapercibido a los medios que no dejaron de cubrir y comentar la siniestra alianza de Anahí con Manuel Velasco gobernador verde en todos los sentidos de Chiapas y que se ha encargado de perpetuar la corrupción y la injusticia en un estado ya de por si castigado por estos males desde hace décadas por no decir siglos, aun nos faltaba por ver como elementos de la Interpol entraban en una escuela de Guanajuato para secuestrar de la manera más pedestre y brutal a una adolescente con el permiso del poder judicial. La joven que sin haber cometido falta alguna era reclamada como hija por una desquiciada a la que desde el anonimato de una computadora y una frontera de por medio, se le hizo fácil creer que la muchacha era su hija.
No bastan con las explicaciones de un torpe o corrupto, habría que averiguar bien, magistrado del estado de Michoacán, que aprobó el secuestro de la menor por parte de la Interpol. No el sistema judicial tan corrupto debe sancionar a quien de buenas a primeras solapó este delito, porque hasta donde tengo entendido el secuestro es un delito y lo que se cometió en contra de la menor fue un secuestro. De igual manera el gobierno federal a través de la Secretaria de Gobernación y/o la de Relaciones exteriores debe iniciar los procedimientos legales para demandar y restituir daños a la menor y su familia, en contra de la mujer que desde Estados Unidos orquestó este secuestro.
No creo que pase nada, nadie va a resarcir los daños que causó a esta joven y a su familia, ni el gobierno federal va a tomar cartas en el asunto, simple y sencillamente porque se trata del mismo gobierno que en su afán por quedar bien con la prensa, los gobiernos y las instancias internacionales decidió en complicidad con la Suprema Corte de Justicia de la Nación liberar a una secuestradora francesa a la que más de un testigo identificó y que ella misma reconoció estar involucrada sentimentalmente con un criminal.
Con el regreso del PRI a Los Pinos, parece el objetivo del gobierno federal y de los poderes legislativo y judicial permitir que sean otras voces, otras instancias otras policías las que desde el extranjero vengan a México a decir qué, cómo y cuándo hacer las cosas.
No he visto al secretario Meade exigir una respuesta por la manera en que Alondra fue sacada del salón de clases. Y la Procuradora General de la República ni siquiera ha sacado la cara en este caso.
Hoy todos los padres podemos vivir más intranquilos que nunca; ya no son solamente el creciente número de feminicidios en el estado que tan bien gobernó Peña Nieto, ni la trata de personas que se fragua muchas veces desde el interior del Tricolor como lo han demostrado insignes Priístas como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y Mario Marín ambos descubiertos por reportajes y grabaciones que de nada sirvieron, pues ambos andan tranquilos por las calles. No hoy debemos preocuparnos también por personas que estando mal psicológicamente consiguen desde el extranjero lograr la autorización judicial para secuestrar a nuestros hijos.
No quiero menospreciar la angustia, ni el dolor que Dorotea García  debe sufrir desde hace años, pero no es posible y mucho menos lógico que las personas del poder judicial en Michoacán no tengan el sentido común para pedir una investigación profesional, a fondo y que basen sus decisiones en las suposiciones de una mujer que cree ver en una red social a una muchacha que ella quisiera que fuera su hija porque se imagina que así se desarrolló. Es inaúdito.
En último de los casos vamos a suponer que el magistrado o magistrada en cuestión actúa de esa manera irracional, no es más fácil tomar las muestras de ADN de la muchacha en México que incurrir en un secuestro oficial.
En México el horno no está para bollos. Eso no lo ven, ni lo entienden la pandilla que quiere administrar el país en su propio beneficio.

Como nos gustaría que a México y que a los mexicanos en serio nos fuera bien. Qué el país se moviera realmente y no ficticiamente con modelos que ejecutan Parkour porque a un publicista se le hizo buena la idea de no decir absolutamente nada y gastar dinero del erario público. Pero debemos tener algo en claro, somos nosotros, no los legisladores, jueces o ministerios públicos, somos los ciudadanos y no los funcionarios los que lo podemos lograr, para empezar exigiendo cuentas, acciones y decisiones claras y en favor de México y no su misión de abrir la puerta a todo aquel que les de tres pesos por nuestro país. Si ellos son sumisos, nuestra misión es no serlo.

publicado en blureport.com.mx el 27 de abril de 2015