martes, 22 de diciembre de 2015

Mito, terror y una marca que es difícil de olvidar.


¿Qué pasa cuando se da un nombre equivocado a un producto?, ¿què pasa cuando la publicidad es todavía más errada?; ¿Crece el mito? ¿Se identifica la marca? ¿Los contenidos son correctos?
Armando Enríquez Vázquez.

Hace algunos años cuando vi los primeros espectaculares del ron Kraken me llamó la atención el hecho de que una marca de ron escogiera el nombre de un monstruo marino. Puedo entender que debido al número de ingenios en las islas caribeñas algunas marcas de ron lleven nombre de piratas, aunado a la figura del osado bebedor de un alcohol fuerte que durante años fue asociado como muchas otras acciones y productos al género masculino. Otros llevan el nombre de su lugar de origen, de la familia que destila la bebida, incluso de animales de la región o de la planta misma, como lo hace la marca nicaragüense más famosa Flor de Caña. Algunos piensan en ron y también evocan la imagen de los enormes ingenios en Cuba, Puerto Rico o Jamaica donde la esclavitud y las injusticias se daban al por mayor. De una Cuba Libre, que sin pudor se une a la marca más representativa del imperialismo; Coca Cola.
Pero el Kraken es un ser de la mitología germana que habitaba los mares del norte, nada más alejado de las cálidas aguas del Mar Caribe que los fiordos de Noruega y la fuerza de los oscuros mares del norte. Un monstruo nórdico que encontraba su nombre en una bebida exótica en las costas de Escandinavia, de Islandia, hecha con una planta imposible de crecer en tales latitudes. Extraña opción de nombre para una marca donde las referencias a Piratas y temas del trópico abundan. El sitio de la marca cuenta una absurda historia de un barco cargado de ron mezclado con 13 especias que su viaje por el caribe desapareció con su cargamento, sobreviviendo solo algunos barriles que alcanzaron las costas y la bebida fue rebautizada como Kraken. Claro que no se hace referencia al itinerario del barco, como tampoco cuales fueron las costas donde los toneles de la bebida llegaron.



Los carteles actuales de la marca me dejan muchas dudas, como la supuesta historia de su origen, no de lo que es la marca, si no acerca de lo que representa y que tipo de bebida está ofreciendo el consumidor. La ejecución y el cartel son impecables y creo que cumple con un excelente diseño, donde se balancean de manera simétrica los dos tipos de ron que vende la marca; uno blanco y el otro un ron oscuro con especias. Las dos botellas rodeadas de la misma manera simétrica por los tentáculos del Kraken. Está bien el ron del kraken rodeado por los tentáculos de la criatura marina que parece ofrecerlo al consumidor, sus dos presentaciones. Entonces lo perturbador. La fácil salida de la frase: Terror en blanco y negro. Un monstruo y terror. Una solución lógica y simplicista que si se piensa un poco comienza a ser desconcertante. ¿Por qué un ron tendría que representar terror? ¿Acaso el Kraken es una bebida alucinógena capaz de provocar en los consumidores visiones aterradoras? ¿El Delirium Tremens que sufren en ocasiones algunos alcohólicos es equiparable a lo que sucede si bebo esta marca de ron? Bajo la premisa del terror el mismo tentáculo semitransparente que rodea la botella del Kraken Ghost o ron blanco cobra una nueva perspectiva.



Mientras que otras marcas de ron ofrecen una experiencia divertida, o más mujeres en la fiesta, lo que Kraken ofrece es terror, claro de esa idea pueden surgir millones de historias tanto imaginarias como reales que pueden hacer a los publicistas light de la marca el querer hacer algo de storytelling en la próxima campaña.

publicado en the point.com.mx el 14 de diciembre de 2015.