lunes, 9 de julio de 2018

Y al despertar el 2 de julio el dinosaurio todavía estará ahí.



El dinosaurio no desapareció el 1º de julio sólo se cambió de partido.

Armando Enríquez Vazquez.

Pase lo que pase, y sí pasa lo que las encuestas predicen, el lunes 2 de julio cuando el amañado y sospechoso PREP nos diga quien ganó, los mexicanos debemos estar listos para ver la cara del dinosaurio sonriendo detrás de los candidatos ganadores de Morena, del PRI y en muchos del Frente.
El sistema político está blindado contra actos democráticos de la ciudadanía. Si gana “ya sabes quién” con su planeada amnistía permitirá y validará desde su “honestidad valiente” los actos de corrupción de los últimos seis años de gobierno, por lo menos. Si gana Meade, algo realmente difícil, será más de lo mismo y uno de los más escandalosos y grandes fraudes electorales que haya sufrido México, si gana Anaya y realmente implementa su plan de justicia ciega, deberán caer ciertos miembros del PAN y el PRD que también se han enriquecido a costa de los demás.
El dinosaurio moreno que parece saldrá del cascarón el día primero, tiene ciertas debilidades, pues contará con una minoría de los gobernadores de la federación a su favor, tres a lo mucho, y aunque pueden llegar a tener una mayoría sencilla en el Congreso de la Unión, algo que espero no suceda y que los mexicanos crucen y razonen la importancia del voto dividido, tendrá a una parte importante de la clase política y empresarial en su contra.
Cuando el día 2 de julio, el PRI Nacional, por fin se haya desecho de los últimos lastres que Peña Nieto les impuso regresaran junto con René Juárez, los dinosaurios de verdad, quienes devoraran a esos nuevos dinosaurios que fueron incapaces de mantener al partido en el poder y que probablemente lo arrojen a la mayor crisis de su existencia, sin gobernadores, con muy pocos diputados y senadores los priístas habrán de sentirse la peor de las oposiciones y por inercia cobrarán la vajilla rota al ineficiente presidente de la república, a sus aliados y funcionarios que lo ayudaron a perder lo que nunca habían perdido; el Congreso de la Unión.
Y sin embargo, el dinosaurio estará presente en cada una de las decisiones de López Obrador y sus funcionarios quienes tendrán seis años para operar y comenzar la construcción de una nueva dinastía de presidentes imperiales. O en las de Anaya y ni que decir de las de Meade.
Es deber ciudadano sin importar por cual partido votes, el vigilar que los actos de gobierno se lleven a cabo, que los gobernantes se conduzcan de manera correcta y a pesar de lo que digan los medios y los periodistas solidarios del régimen, el hecho de que Javier duarte este en la cárcel, César Duarte viviendo en Estados Unidos y Karime Macías protegida directa de Peña Nieto balconeada en el barrio elegante de Londres, no se debe a nadie si no a la ciudadanía que no ha permitido que se olvide el crimen de Ayotzinapa, ni el escandalo de la Casa Blanca, aún falta mucho en materia de política ciudadana que sirva como contrapeso a los partidos que administran el país.
Nadie mejor que las organizaciones de la sociedad civil que tantos triunfos lograron a lo largo de los últimos dos sexenios a pesar de los presidentes, gobernadores y funcionarios mediocres para continuar su labor apartidista, sea quien sea el ganador.
En México el 2 de julio todos nos levantaremos para ir a nuestros trabajos o a ver el partido entre México y Brasil, pero sin duda seremos los mismos que somo hoy y que fuimos hace seis meses.
Lo que no podemos permitir es el asunto de políticos que sigan protegiendo a políticos y de ciudadanos que somos timados y sobrevaluados por la gente que se dice y nos quiere convencer de que tienen la intención de mejorar el país. No podemos permitir que se nos presenten candidatos como Layda Sansores, Fadlala Akabani, Christian von Roerich o José Antonio Meade y como sucedía hace cuarenta años asumir que los ciudadanos aceptarán a esos personajes que no han hecho nada por su comunidad.
El 2 de julio tendremos nuevo presidente y al mismo dinosaurio, pero los mexicanos seremos también los mismos y después de que los ganadores celebren y unos días después todos, los que se oponen al PRIAN, y los que se oponen a PRIMOR mantengamos la misma actitud crítica de quien se sabe el elector de los políticos.
Este texto se escribió un par de días antes de la elección y lo que vivimos el 1º de julio y los días siguientes nos han demostrado que el dinosaurio esta ahí detrás del triunfo de morena y sus indefendibles candidatos como Layda Sansores alcaldesa electa de Álvaro Obregón, Napoleón Gómez Urrutia, Néstora Salgado, el patético mal perdedor que ha demostrado ser Miguel Barbosa, entre muchos otros que son herederos directos de una partidocracia corrupta y opaca. El dinosaurio sigue ahí sonriendo desde las sombras de los ganadores, burlándose de la derrota de los independientes que intentaron penetrar a la partidocracia y no lo lograron.
La catástrofe para partidos como el PRI, el PRD y el PAN fue sorpresiva y los obliga a replantear su existencia misma sobre todo a los dos primeros. Pero la escuela de los tres esta enraizada en el actuar del a partir de diciembre partido en el poder.
Los ciudadanos hablaron; quieren y respetan al dinosaurio. La mayoría eligió que todo cambie para que nada se altere y con el tiempo lo veremos.

una primera versión de este texto se publicó en blureport.com.mx el 28 de junio de 2018

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