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jueves, 22 de julio de 2021

Made you look; falsificación y percepción.

 


El documental de Netflix sobre la falsificación de arte contemporáneo pone sobre la mesa temas que son importantes de considerar desde el crimen hasta la apreciación artística.

Armando Enríquez Vázquez.

En 2011 Knoedler una galería de arte de la ciudad de Nueva York cerró de manera definitiva sus puertas. Este fue el gran final de una centenaria galería, fundada en 1847, así como el punto final a uno de los escándalos de falsificación más importantes en la historia del arte moderno.

Neflix estrenó el documental Made you look, dirigido por Barry Avrich, acerca de este caso, pero más allá del caso policiaco el documental plantea de manera tácita una de las cuestiones más importantes del arte moderno abstracto; su apreciación y valoración desde el ojo del espectador.

Durante 20 años a través de su directora Ann Friedman, Knoedler adquirió pinturas atribuidas a los grandes maestros del arte contemporáneo norteamericano como Jackson Pollock o Mark Rothko. Pinturas perdidas de las que nadie sabia nada y que en teoría habían sido, en un principio, adquiridas directamente en el estudio de los artistas por un comprador que con el tiempo se había establecido en México, por lo que no había el menor registro de las obras. Friedman vendió las pinturas a lo largo del tiempo por más de 80 millones de dólares. Al final estas resultaron ser falsas.

El documental pone las voces de casi todos los actores principales de la estafa y del mundo de la venta del arte en Nueva York, así como de críticos, forenses del arte, periodistas y el agente del FBI que llevó a cabo la investigación, también están las voces de aquellos que en su momento acreditaron o dudaron de la autenticidad de las pinturas. A algunos de ellos se les nota que se regocijan por el destino de Friedman y otros intentan no hacer más ruido del necesario porque de alguna u otra manera validaron las obras falsas.

Es sorprendente el frío y carente de emociones testimonio de Friedman, parece aprendido de memoria. La directora de Knoedler quien a pesar de su gran experiencia y conocimiento del mundo del arte alega inocencia y se considera víctima de la mujer que le vendió las pinturas; Glafira Rosales, la única que no da su testimonio en el documental. Otros de los entrevistados no creen en la palabra de la ex directora de la galería y la consideran cómplice de Rosales y sus otros asociados; el pintor de origen chino Pet Shen Qian y su pareja sentimental un estafador español de nombre José Carlos Bergantiños Díaz. De todos ellos únicamente Rosales piso la cárcel. Shen Qian regresó a China y Bergantiños a España. Friedman misma después de ser dada de baja de la galería no tardo en recuperarse y crear su propia galería que vende obras de arte.

La historia es fascinante por muchos motivos, desde el hijo de Rothko que aseguró que los cuadros eran de su padre y lloró ante uno de ellos, hasta la neófita pareja de banqueros que se hizo de una obra falsa, por su snobismo y arrogancia de tener un Rothko. Hay que aclarar que en este caso las falsificaciones no eran copias de obras conocidas, sino que se vendieron a Friedman como originales no conocidos del artista, y así pasaron entre conocedores y compradores.

Sólo una persona fue capaz de poner en duda el origen de una de las pinturas y puso en alerta al FBI tras descubrir que la obra no podía ser original por una de las pinturas utilizadas y es gracias a esto que se descubre todo el fraude.

Queda clara la maestría de pintor chino, su habilidad para copiar las técnicas de los artistas en cuestión y su poder de interpretación y ejecución para lograr obras que engañaron a expertos. Al principio del documental aparece una anécdota en la que al preguntarle al director del Museo de Arte Moderno de Nueva York cuantas obras falsas podría haber en la colección de la institución el funcionario respondió: No lo sé. Y el subtitulo del documentas es: A True Story About Fake Art. (Una historia verdadera acerca de arte falso)

Tras ver la película queda claro lo ambiguo del arte abstracto y lo despiadado y feroz del mercado del mismo. Manejado por unos pocos que ofrece a gente que pretende mostrar su estatus social a través del arte que posee, el satisfactor tan deseado. Uno de los problemas y por lo que el trabajo de estos artistas se cotiza tan alto es que son autores ya fallecidos y su obra es limitada.

Pero la mayor reflexión que me dejó el documental es: Cuándo aquellos que conocen a fondo la obra de un pintor declaran una obra como producida por un autor fallecido, ¿cómo podemos nosotros los neófitos desmentirlos?, igual o más importante ¿Si una falsificación hace que el espectador tenga una experiencia estética similar a la que produce un cuadro original, tiene menos valor?

No se trata de minimizar todo el pensamiento teórico del artista original para llegar a su forma de expresión, tampoco de la calidad del nuevo artista y sin pensar en la firma que lo inculpa como falsificador calificarlo como simple imitador. El arte nos hace vibrar de la misma forma cuando realmente lo es. Sin importar el autor, ni cuanto hemos pagado por ello. Al menos eso creo.

Made you look es un documental que bien vale la pena ver y también más allá del argumento y la anécdota, agradecer a Barry Avrich por su gran ojo para retratar a sus entrevistados y dejarnos ve mucho más con la cámara que ellos dicen, creando su propia obra de arte.


Imagen: Netflix

miércoles, 21 de julio de 2021

Infiltrados.




En tiempos del lugar común donde todas las cintas se proclaman basadas en historias reales, Netflix ofrece documentales falsos de gran calidad. 

Armando Enríquez Vázquez

¿Dónde termina la realidad en un documental? ¿Dónde la ficción irrumpe en la veta de lo verídico? Dos historias que se encuentran en Netflix nos dejan un gusto de que la ficción ha sido manipulada o de que la realidad se ha vuelto lo suficientemente vulgar para parecer escenificada.

En tiempos del lugar común donde todas las cintas se proclaman basadas en historias reales, en épocas que lo mundano intenta sobreponerse a la poética de la ficción y a la metáfora con la que escribe su trama, el catálogo de Netflix se enriquece con Rolling Thunder Revue de Martin Scorsese y El agente topo de Maite Alberdi ambas cintas tienen esta ambigüedad que puestas al servicio de la trama las transforma en piezas potentes, con un certero discurso; uno sobre lo atemporal y eterno del arte y la popularidad, el otro sobre la contundente soledad de la vejez.

Uno desde la visión creativa de un viejo sabio; Martin Scorsese. El otro desde la indignada mirada de una joven Maite Alberdi.

En 1975 el compositor, músico y ganador del Premio Nobel de Literatura en 2016, Bob Dylan, creó de la nada una gira a la que llamó Rolling Thunder Revue a partir de reunir a todo tipo de músicos y artistas para recorrer Estados Unidos tocando en lugares donde era poco común que llegaran los músicos de vanguardia. El documental de más de dos horas es una serie de licencias creativas alrededor del evento que fue la gira. Aunque la gira fue real y muchos de los músicos mencionados y filmados en el documental existen y formaron parte de ella, otras historias y personajes son inventos del cineasta. Su vena y gusto por la ficción y la necesidad narrativa por crear diferentes puntos de tensión lo llevan a bordar de manera muy fina dentro de esa realidad, así de manera genial, el material fílmico de la gira que aparece a lo largo del documental se le atribuye a un documentalista holandés que conoció a Dylan en San Francisco y se unió a la gira para documentarla; Stefan Van Dorp quien incluso hace comentarios acerca de la razón que lo llevó a documentar la gira. En realidad, se trata del actor Martin von Hasselberg, dedicado al performance y que tomó el papel del supuesto documentalista. Por su parte el reconocido dramaturgo, escritor y actor Sam Shepard miente sobre su verdadera participación en el tour. DE guionista para una cinta que le interesaba crear a Dylan a ayudante de Van Dorp. Y luego está la invención de que Sharon Stone de 17 años en ese momento cautivó a Dylan que la invitó a unirse a la gira y la actriz participó cuidando el guardarropa de los músicos y planchando la ropa de Joan Baez. El testimonio de la actriz valida la historia nacida en la imaginación siempre narrativa de Scorsese, lo que me recordó de inmediato, otra historia de otro neoyorquino creador de uno de los mejores fake documentales del cine; Woody Allen y su película Zelig (1983) sobre la vida de Leonard Zelig, un personaje inventado por Allen y que es capaz de transformarse en su interlocutor para no sentirse rechazado, Allen cuenta la historia de la primera parte del siglo XX.

Scorsese construye al revés de Allen a partir de un hecho y de una serie de personajes reales, para celebrar el milagro de la música y de la unión del arte en sus diferentes manifestaciones. En el tour la participación del poeta Allen Ginsberg, su lectura de los inmortales primeros versos de El Aullido, así como la secuencia de Ginsberg y Dylan en la tumba de Jack Kerouac son muestras de eso. Dylan y su música han sido una constante desde The Last Waltz que es la última gira de The Band uno de los grupos con los que Dylan tocó en sus inicios, en 2005 No Direction Home para la serie American Masters, sobre la vida del compositor y cantante y su importancia en la cultura estadounidense.

Rolling Thunder Revue es un imperdible para los amantes de los documentales de Scorsese y de la música de Bob Dylan, Joan Baez o Joni Mitchel. Los interesados en parte de la contracultura de los años sesenta y setenta en sus últimas bocanadas.





El formato de la cinta chilena El agente topo parece surgir de una posición opuesta, a partir de contar una historia que parece ficción y debe en muchos de sus aspectos serlo, lo que la cineasta Maite Alberdi es pintar en un documental la historia del abandono en un asilo. El agente topo no se centra en las condiciones de las instalaciones o el trato de los enfermeros sea terrible e inhumana, va más al fondo; ¿Por qué los seres humanos nos olvidamos de nuestros viejos? Los inquilinos del asilo de Alberdi han sido en su mayoría olvidados por sus seres queridos. Un viudo de ochenta y tantos años, Sergio Chamy, decide tomar el trabajo de infiltrado en el asilo en la provincia chilena que le ofrece una agencia de detectives privados, para averiguar si una de las internas en especifico esta siendo maltratada por el personal del asilo.

La cinta que es un documental con actuación con duración de poco menos de hora y media es en extremo emotivo, la empatía que Sergio tiene y muestra en todas las secuencias con las mujeres del asilo, la poeta, la mujer con Alzheimer a la que Sergio le consigue fotos de las hijas y nietas que la han abandonado en el asilo y al parecer nunca nadie visita. La secuencia final de la despedida de Sergio con las dos amigas que hace en el asilo, la fantasía adolescente de una las internas por Sergio dan a la cinta su estatura humana correcta.

El agente topo es una cálida y emotiva cinta acerca de una de la fría y contundente realidad que enfrentan millones de seres humanos en el mundo en la etapa final de su vida; vivir solos rodeados de desconocidos en el mejor de los casos, pero en el peor de ellos enfermos y llenos de miedos. Encerrados con su ansiedad e incomprensión de que hacen ahí y ¿dónde están aquellos a los que en algún momento quisieron o con los que convivieron?

Sergio al inició lo único que quiere es huir de la realidad y soledad de su reciente viudez, quiere entretenerse y olvidar la rutina cotidiana que lo pone al borde de la depresión, pero al final de los tres meses de su misión en el asilo, lo que quiere es escapar de la posibilidad de la locura colectiva para regresar a la normalidad de sus hijos que lo quieren y lo cuidan como pueden.

La cinta chilena sin estridencia alguna, ni siquiera cuando una de las internas muere, es un ensayo sobre la visión en el mundo moderno de los viejos, de la forma en que, para muchos inspirados en un mundo materialista, aquellos viejos que cumplieron con su “misión”; crianza, manutención y educación de la siguiente generación, pueden ser arrumbados en cualquier sitio. El reporte final de Sergio es claro, nadie maltrata a la anciana a la que va investigar y la investigación en sí misma es únicamente la justificación de la hija de su propio abandono de su madre.

Publicado originalmente en roastbrief.com.mx en febrero de 2021

imágenes Netflix. 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Lorena la de los pies ligeros, estrella nacional.


Lorena vive inmersa en la soledad y majestuosidad de la Sierra Tarahumara, en su natal Ciénega de Norogachi en Guachochi un municipio de Chihuahua y corre ultramaratones por el mundo.

Armando Enríquez Vázquez

Buscando entre la enorme y la gran mayoría de ocasiones poco atractiva oferta de las plataformas con contenidos de entretenimiento me tope con verdadero diamante producido por Netflix y dirigido por el documentalista mexicano Juan Carlos Rulfo, que se estrenó en noviembre del año pasado. En una época en que nos perdemos en contenidos deportivos muy engañosos y sesgados como las biografías de las grandes estrellas del deporte internacional y que a veces pecan abusar en el chisme y el escándalo, más que centrarse en los logros y características técnicas y físicas que hicieron a estas figuras lo que son. Sus consejos de crear estrategias y métodos personales, métodos que los disciplinaron para ser quienes son dentro de su deporte o en el imaginario popular y que además pretenden ser etiquetados como documentales son obviados por contenidos más frívolos, ante esa oferta el trabajo de Rulfo resalta por mil y un razones.

La primera de ellas es porque retrata de una manera veraz y muy sencilla una deportista poco convencional, una mujer de una ingenuidad, soledad, fuerza y sobre todo disciplina férrea que ya quisieran todos los mediocres futbolistas de este, nuestro país de pan y circo. La segunda por la fuerza narrativa con las que Juan Carlos Rulfo nos deja penetrar en la medida de lo posible en el universo particular y cerrado de Lorena, la protagonista, la cámara en close up que con su silencio nos dice más sobre la mujer, que cualquier narración o respuesta que pudiera tener el documental. Lorena es una muy joven mujer raramuri (tarahumara) dedicada a correr ultramaratones al interior de la imponente Sierra Madre Occidental en su parte del estado de Chihuahua, que da título al documental de Rulfo: Lorena la de los pies ligeros.

Lorena de 22 años, en el momento de la filmación, hoy de 25, vive inmersa en la soledad y majestuosidad de la Sierra Tarahumara, en su natal Ciénega de Norogachi en Guachochi un municipio al suroeste del estado. El nucleó social de Lorena se reduce a su familia cercana, padre, madre y hermanos pues como el padre dice los vecinos más cercanos están muy lejos. Lorena corre y corre lo que se llaman ultramaratones, corre distancias mayores a los 42.5 Km de una maratón en una sola carrera y por lo general y de acuerdo con sus tradiciones corre con falda y siempre con sus zapatos de diario. Una especie de sandalias y zapato muy sencillo.

Ha corrido la maratón de la Ciudad de México, pero ha participado en estas largas carreras también en España y Japón. Lorena es reconocida a nivel internacional y desconocida, como siempre, en nuestro país.

Los paisajes con los que inicia el documental contrastan con los cuatro meses de confinamiento y nos recuerda en una reflexión alterna la grandeza y belleza de México que todos los gobiernos desde hace treinta años han ido cediendo a los grupos del crimen organizado, mientras que las secretarias turismo, economía y los gobiernos de los estados han olvidado hacer su trabajo. Pero las reflexiones realmente importantes de un trabajo como el Juan Carlos Rulfo son como siempre la manera en que discriminamos a los pueblos originarios de nuestro país, a sus representantes, sobre todo a sus mujeres y como los organismos y federaciones deportivas que son verdaderos elefantes blancos que le cuestan al país y no promueven no forman deportistas, junto con la grandeza de espíritu y alma que nada tienen que ver con el dinero o el poder o esa estupidez tan humana a la que se hadado por llamar raza.

Reflexión aparte es también que cuando los reflectores van a una mujer como Yalitzia, las redes se polarizan, pero los whitexicans no pueden opacar ni sus triunfos, ni su valía y no quiero parecer parte de estos, pero Yalitzia tuvo los reflectores desde que Cuarón la seleccionó, sin embargo, nadie reparó en la portada y el reportaje que Vogue le dio a Lorena el pasado mes de noviembre y la trascendencia de esta atleta de alto rendimiento de nuestro país que tiene como se ve en el documental un pequeño cuarto lleno de sus preseas, algunas de las cuales desde su humildad de espíritu ni siquiera recuerda donde las ganó.

Una de las grandes secuencias del documental de Juan Carlos Rulfo es cuando le regalan a Lorena unos tenis Nike para correr, ella abre la caja con una sonrisa y después reflexiona acerca de cómo nunca los va a usar porque la gente contra la que compite usa ese tipo de calzado y no le pueden ganar.

En otro momento Lorena cuenta con esa voz que es un hilo de timidez, su hermano la compara en una secuencia con un venado, como hoy todos quieren tomarse fotos con ella, concluyendo con: Yo sé que un día nadie querrá tomarse una foto conmigo, y no lo dice con dolor, ni tristeza lo hace con esa certeza de que la vida y todos sus eventos son efímeros, con una sabiduría y convicción de la que carecemos la mayoría de los seres humanos.

Lorena la de los pies ligeros, es un diamante de muchos kilates entre la producción nacional e internacional, es un documental concreto que celebra, antes que nada, en el tiempo necesario, la corta vida de esta mujer raramuri con la que nadie se querrá tomar una foto en unos años, pero de la que Juan Carlos Rulfo ha dejado el testimonio de su grandeza.  

publicado en roastbrief.com.mx el19 de julio de 2020

imagen Netflix.

miércoles, 15 de enero de 2020

Hasta los dientes lo que no se debe hacer con un documental.




Me molesta el desperdició de una historia que tiene tanto fondo, que debería impactar no sólo a la sociedad regiomontana, si no a los mexicanos en general.



Armando Enríquez Vázquez

Acabo de ver en Netflix el mal llamado documental Hasta los dientes. Dirigido por Alberto Arnaut y que se estrenó en cines en 2018. ¿Por qué me refiero a él como mal llamado? Porque sin importar la relevancia temática del video, lo cierto es que el rigor como documental es nulo y ni que decir en lo que se refiere a una investigación periodística.
Hablar de cómo el gobierno federal se ha encargado de cubrir sus errores en los casos de la llamada Guerra contra el narcotráfico cuando ha asesinado a civiles inocentes generalizando y haciendo una serie de afirmaciones sin sustento es irresponsable, sobre todo cuando se tienen todos los elementos para narrar una de esas historias de una manera extraordinaria. Un trabajo bien hecho puede ayudar a mostrar errores y crímenes de estado que se han cometido durante una guerra que si bien parece injusta también es necesaria e inevitable, de una forma alejada al mocudrama que crea Arnaut.
A lo largo de los últimos tres sexenios, incluyendo lo que va de este, el gobierno no ha sido claro en sus acciones y sus resultados. En las víctimas del “Fuego Amigo” ni presidentes y mucho menos los mandos militares han querido explicar, sólo se han limitado a maquillar de manera grotesca sus errores. Lo más indignante es que tampoco han podido crear estrategias que terminen en excelentes resultados, al menos medianamente aceptables.
Me molesta el desperdició de una historia que tiene tanto fondo, que debería impactar no sólo a la sociedad regiomontana, si no a los mexicanos en general, los grandes temas están sólodibujados en esta pieza de video, pero de una manera superficial y sin las agallas que tendría un buen documentalista de investigación. El resultado final es sólo un collage de imágenes de la fachada del Tecnológico de Monterrey y un melodrama muy mexicano, donde lo que yace en esa historia es una tragedia. Lo importante de un documental es el poder ver a los que hablan para que esas palabras sean verosímiles, algo que el joven Arnaut no permite ver. Se agradece que los testimoniales de la familia, no estén llenos de lágrimas y sin embargo creo que a pesar de lo tremendo de la historia, Arnaut sesgó algo que no era posible sesgar al poner estas voces casi todo el video y faltaron voces. Creo que la única secuencia que está muy bien armada es la de la reconstrucción de los hechos. Hacen falta testimoniales de los militares, los transcritos del juicio a los militares, la explicación de un crimen cometido por miembros de su institución, sobrando los testimoniales largos y sin fuerza del twittero o de la chica del Oxxo, porque no fueron dos los testigos o lleno de voces o busco otro tipo de besos. Lo que es más indignante del documental es que la narración es mala y esta mal contada. Existen muchas historias y cosas que no están explicadas y que Arnaut supone que todos sabemos porque el las sabe, que lo jóvenes erano vivían en un principio el Saltillo, es algo que uno sólo entiende cuando los padres se trasladan a Monterrey. ¿Por qué y cuándo los padres de uno de ellos viven en Todos los Santos? ¿Cuál es la importancia y el impacto de la asociación formada al interior del Tec para preservar la memoria de los jóvenes?
Faltan más voces de autoridades, tanto locales como de la institución educativa, de esta última sólo aparecen dos funcionarios, uno al que los padres pintan como prepotente y el realizador en lugar de enfrentarlo con estos testimoniales prefiere pintarlo de una manera muy benévola, lo mismo sucede con la funcionaria de la empresa educativa. La única imagen del entonces presidente del sistema del Tecnológico de Monterrey Rafael Rangel Sostman como un verdadero cobarde y un servil del estado y tibio hombre, a diferencia de otros históricos rectores y directores de universidades que han enfrentado al poder y sus abusos en contra de sus estudiantes, el primer y más claro ejemplo es claro Javier Barros Sierra rector de la UNAM en 1968.
Da la impresión que Arnaut entrevistó sólo al grupo de personas que encontró la primera vez y lo hizo sin ningún rigor. La aparición del ex procurador neolonés es realmente un ejemplo de cómo desperdiciar la fuente y los encuadres que se hacen del personaje son muy malos.
Arnaut está más preocupado con crear encuadres y secuencias que parezcan poéticas y que gracias a la pésima fotografía y la poca preocupación por unificar la calidad de las imágenes resultan totalmente triviales y aburridas, hasta repetidas, aunque no lo sean. No basta con tener una buena idea, hay que trabajarla de la mejor manera y a fondo.
Es triste que una plataforma como Netflix ponga a sus audiencias un documental tan mediocre como Hasta los dientes, habiendo documentales estremecedores sobre la guerra del Gobierno Mexicano en contra del crimen organizado, uno de los ejemplos más claros y exitosos es La libertad del diablo de Everardo González, sin duda nuestro mejor documentalista, o Tempestad de Tatiana Huezo. No existe comparación entre un trabajo de la fuerza de Presunto Culpable de Roberto Negrete y Layda Negrete y el blandengue trabajo de Arnaut. Sería muy interesante que Netflix o Amazon Prime rescataran estos trabajos y otros que realmente son parte de la gran tradfición documental mexicana que nació desde hace décadas con cintas tan brillantes como Torero de Carlos Velo de 1957.

publicado en roastbrief.com,mx el 10 de septiembre de 2019
imagen: cecut.gob.mx

jueves, 29 de agosto de 2019

La música del diablo y otras historias.



La encrucijada del Diablo, en el que músicos de todos tipos y estilos hablan sobre el talento de Johnson, se vuelve una reflexión que va más allá del talento de Johnson; habla del bien y el mal en la música.

Armando Enríquez Vázquez

En 1986, uno de mis directores favoritos de cine de acción: Walter Hill estrenó una cinta sui generis que nada tenía que ver con su filmografía: Crossroads, en la cartelera mexicana bautizada como Encrucijada, narra de manera muy libre la leyenda que rodea al músico de Blues Robert Johnson un músico excepcional a quien a como otros grandes músicos entre los cuales destacan Paganini y Giuseppe Tartini, se le atribuye haber hecho un pacto con el diablo para ser grandes músicos.
La película de Walter Hill que no deja de ser muy ochentera, y discriminatoria del papel de los negros en la música de la época; el personaje principal es Ralph Macchio, (Karate Kid) interpretando a un joven de ascendencia italiana, Eugene Martone, que estudia en Julliard y además de ser un extraordinario y talentoso guitarrista clásico está obsesionado por la historia del Blues y por encontrar una supuesta trigésima canción de Robert Johnson. Sólo se conocen 29 canciones que el músico de principios de siglo dejo grabadas. Martone encuentra en un asilo neoyorquino a un músico viejo que conoció a Johnson. El viaje de ambos personajes de Nueva York a Luisiana en busca del famoso cruce de caminos donde Johnson una noche realizó el pacto y que en la película también lleva a cabo en su juventud el viejo músico y personaje ficticio Willie Brown, también conocido como Perro Ciego.
La historia más allá de ser una clara referencia a las historias de iniciación, un tanto cuanto fresa, donde los personajes caucásicos políticamente correctos sobresales ante los músicos de color y los ignorantes rednecks que habitan en el sur de Estados Unidos. El extraordinario guitarrista Steve Vai, que en la cinta interpreta a Jack Butler, el protegido en ese momento del diablo, ejecuta un prodigioso solo de guitarra durante la secuencia del duelo final en el que Martone intenta demostrar su superioridad para recuperar el alma de Willie.
La semana pasada Netflix estrenó un documental de la serie ReMastered, sobre Robert Johnson. La historia se basa y trata de aclarar la leyenda de cómo sin que nadie supiera de que manera pasó de un guitarrista normal a uno extraordinario de un año a otro, año en el que Robert desapareció de la escena de los interpretes y autores del blues en Luisiana. Gracias a esta ausencia se forjó la leyenda de su pacto con el diablo, algo que el extraordinario guitarrista jamás desmintió permitiendo que la leyenda creciera. El documental titulado La encrucijada del Diablo, en el que músicos de todos tipos y estilos hablan sobre el talento de Johnson, se vuelve una reflexión que va más allá del talento de Johnson, la admiración de músicos extraordinarios como Keith Richards por él. Un documental que ahonda en la visión distorsionada de cómo el Blues llegó a ser vista por muchos negros como una música del diablo opuesta el Góspel básicamente por lo lugares en que se interpretaban cada uno de estos estilos. Los antros y las iglesias. La incomprensión y la intolerancia. Algo similar a lo que pasó cuarenta años después con el Rock. Robert Johnson murió envenenado a los 27 años, sólo dejó 29 canciones grabadas y dos fotografías. A lo largo del documental queda clara la influencia de la música de Johnson.
Me llamó mucho la atención el concepto del documental y la fuerza del mismo, lo reflexivo y sobre todo lo poco condescendiente con la actitud de la sociedad negra a ciertos músicos negros y la estigmatización del músico que con el tiempo habría de convertirse en un artista de culto, de la misma manera que ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad en todas las culturas a muchos artistas.
Atraído por el documental, vi otros dos de la serie: Miami Showband Massacre, acerca de una historia que no conocía sobre una popular banda irlandesa de los años setenta que fue emboscada en un falso retén del ejército inglés y tres de sus miembros asesinados por los radicales protestantes que eran la facción terrorista opuesta al Ejercito Revolucionario Irlandés conocida como Fuerza de Voluntarios de Ulster en contubernio con los servicios de inteligencia del gobierno inglés. La historia que de por sí es tremendamente poderosa, tiene consecuencias hasta la fecha y nos demuestra como la política no discrimina al momento de matar y muchas veces es mucho más siniestra de lo siniestra que nos quieren hacer pensar que es. Sin duda de los tres que he visto este es el mejor y más perturbador, porque la premisa de atacar a la música y querer convertirla en algo terrorista resulta peligrosamente absurda y real.
El otro titulado Tricky Dicky and Man in Black y que hace referencia a la actuación que tuvo Johnny Cash en la Casa Blanca invitado por el presidente Richard Nixon en 1970, quien esperaba sacar de esta visita una ventaja política y obtuvo de una manera muy políticamente correcta, pero directa, una bofetada a su política en Vietnam. La reflexión en este documental va en el sentido de la responsabilidad del artista frente al poder, frente a valores tradicionales como el sentido de patria opuesto a la decencia y la verdad.
En los próximos días veré otros documentales de esta interesante serie, el de Víctor Jara me llama mucho la atención, pero tengo que hacer estómago, el simple nombre del cantautor chileno me recuerda los relatos de horror que tantos compañeros chilenos y argentinos que llegaron exiliados a México y a la escuela contaban. Vale la pena ver ReMastered porque está bien recordar que más allá del placer y el hedonismo que nos produce la música, esta representa muchas otras cosas que no son menores y no están peleadas con su belleza. 

publicado en roastbrief el 8 de mayo de 2019
Imagen Netflix

miércoles, 22 de mayo de 2019

El pederasta de otro planeta.



Netflix empeñado en dar salida por medio de su plataforma a diferentes producciones de cine documental de gran calidad estrenó en enero pasado un extraordinario e impactante documental

Armando Enríquez Vázquez

De las historias de horror que surgen de la psicopatía de la sociedad moderna, la contada por el documental de Netflix “Abducted in Plain Sight” (Abducida a plena vista) jugando con la palabra “Abducted” en su sentido de secuestro, así como se utiliza para narrar el supuesto rapto de seres humanos por entes extraterrestres, es sin lugar a dudas una de las más delirantes que existen.
La anécdota es en principio sencilla; una adolescente de doce años secuestrada por un carismático vecino y llevada por diferentes lugares de Estados Unidos y México, en dos ocasiones, con duración de meses bajo la complicidad tácita, ese silencio que aniquila, el egoísmo, el miedo y la estupidez de todos aquellos adultos que se vieron involucrados en la terrible historia que destruyó parte de la vida de Jan Broberg.
Netflix empeñado en dar salida por medio de su plataforma a diferentes producciones de cine documental de gran calidad estrenó en enero pasado, este extraordinario documental que se presentó en las pantallas de Estados Unidos en 2017 y ganador de diferentes premios cinematográficos en 2018.
Dirigido por la documentalista, productora y escritora Skye Borgman la cinta nos muestra a los protagonistas de un crimen que encuentra sus raíces en una serie de ideas preconcebidas de la sociedad norteamericana blanca y anglosajona de los pueblos perdidos. La argumentación criminal premeditada, fríamente planeada y descarnada de quien desde una personalidad atractiva y de líder puede manipular a todos los seres cercanos a su objetivo pensando en todas las posibilidades futuras, para que las cosas jueguen de manera perfecta en su acción criminal.
Robert Berchtold con su familia llegó a vivir a la comunidad de Pocatello en Idaho y se instaló ahí, pronto hizo migas con sus vecinos los Broberg, miembros como él del culto mormón, y se obsesionó con la hija mayor de los Broberg; Jan, a la que visitaba con frecuencia, platicaba con Jan y sus dos hermana y les contaba historias acerca de un tema que apasionaba a Berchtold; los platillos voladores y las civilizaciones extraterrestres. Robert Berchtold construyó lazos y fidelidades entre los diferentes miembros de la comunidad, y de la misma manera al interior de la familia Broberg, lo que permitió a Berchtold secuestrar a Jan en 1974, cuando la niña tenía sólo doce años con el pretexto de llevarla a montar caballos y con el permiso de su madre. Berchtold drogó a la joven y desapareció con ella por meses. A Jan le contó y armó todo un circo para convencerla de que ambos habían sido abducidos por extraterrestres, argumento que con el paso de los días sirvió a Berchtold violar a la joven.
El secuestro terminó cuando Berchtold fue detenido en Mazatlán tras haberse casado con Jan de tan sólo doce años. Extraditado a Estados Unidos y listo para ser enjuiciado Berchtold fue exculpado por los Broberg, Tanto la madre, como el padre de la joven sostuvieron algún tipo de relación sentimental con Berchtold, lo que le permitió tener una forma de chantajearlos.
En 1976 volvió a secuestrar a Jan quien vivía aterrorizada en casa de sus padres, convencida de la misión alienígena de la que formaba parte junto con Berchtold y que tenía que ser finalizada. Las supuestas amenazas que los seres de otro planeta le hicieron por si llegaba a revelar a sus padres su existencia o la misión que ella y Berchtold tenían que llevar a cabo, la hacían vivir en constante temor.
La historia no deja de ser un retrato detallado de una familia, de las relaciones sociales de la humanidad. De esa idea de la sociedad norteamericano de que todo el mal viene del exterior, aunque los testimonios tanto del padre, como de la madre de Jan nos demuestran la enorme culpa que ambos tuvieron en toda la trama que afectó a su hija. Todos los personajes adultos en el momento del secuestro de esta historia cuentan de manera extremadamente civilizada no sólo el crimen, pareciera que no existió ningún momento de angustia en ellos, si no con una calma y una seguridad de una inocencia muy cuestionable en todos y cada uno de ellos. Pero lo que cuentan nos demuestra que las únicas víctimas fueron las tres hijas de los Broberg, pero obviamente y muy claramente Jan.
Leyendo sobre esta mujer me entero de que es actriz y ha aparecido en películas y series de televisión desde 1992. Ha dado entrevistas y escrito un libro acerca de su experiencia, siendo siempre muy abierta acerca del crimen del que fue víctima. Lo que nos muestra que Jan pudo en algún grado la situación más que traumática que sufrió en los años setenta.
“Abducted in Plain Sight” es la película de terror de la que nadie quiere formar parte, porque sabemos que no es un argumento de ficción, aunque lo parezca. Se trata de una historia macabra nacida en la mente retorcida de un hombre obsesionado por hacerse de una niña, a la que aterrorizó con su cuento de los seres de otro planeta hasta el año de 1978 cuando la Jan tenía 16 años y ya se había desecho de su secuestrador y a la que sus padres consciente o inconscientemente entregaron a su secuestrador por egoísmo. Una reflexión acerca de una sociedad donde los monstruos no necesariamente tienen cuernos y habría que agregar que muchas veces son los propios padres los que están dispuestos a enviar a sus hijos directo a la boca del lobo, ciegos y llenos de motivos personales para traicionar su misión más que terrestre de proteger a sus crías. En la vida real, el melodrama no forma parte de la ecuación.

publicado en roastbrief.com.mx el 18 de febrero de 2019
imagen Netflix

miércoles, 8 de mayo de 2019

Memes, influencers y fraudes.



Ambos documentales son propuestas para hacernos reflexionar sobre una sociedad donde las nuevas generaciones de hombres y mujeres viven encerrados en una vida expuesta a la mirada de los demás. 



Armando Enríquez Vázquez

En la vida en tiempos del Internet, muchos sienten que la fama y el dinero son inmediatos y definitorios. Excepciones las hay, pero por lo general los influencers viven de la constancia con la que suben sus contenidos y la calidad o atractivo de los mismos. Las audiencias mundiales están ahí, listas para seguir a quien, por razones desconocidas a las antiguas leyes de la mercadotecnia, llamen su atención. Influencers dispuestos desde su ambición y egoísmo a promocionar todo aquello que les genere dinero, sin ni siquiera cuestionar que significa asociarse a una marca o a un concepto. Influencers obsesionados con alargar sus quince minutos de fama repitiendo acciones y actitudes que al final se descubren tan solos como el noventa por ciento de sus seguidores.
Netflix estrenó dos documentales altamente recomendables con estos temas: “The American Meme” y “Fyre: The Greatest Party That Never Happened” ambos tratan sobre cómo el mundo de la comunicación y de los negocios ha cambiado a partir del Internet y difícilmente volverá a ser el mismo.
“Fyre: The Greatest Party That Never Happened” cuenta como la mente de un sociópata y la de aquellos a los que engatusa se embarcan en un enorme fraude a partir de redes sociales e influencers. Wiiliam McFarland, un carismático joven empresario nacido en New Jersey y quien sin duda podría estelarizar un remake de American Psycho, ideó junto con el rapero Ja Rule uno de los más grandes fraudes que se hayan llevado a cabo a través de Internet con la colaboración involuntaria de modelos e influencers a los que McFarland pagó o prometió pagar al crear un ficticio festival de música, cuyo nombre era Fyre y prometía ser el más exclusivo e importante evento musical de la historia.
Fyre, nació como una aplicación que permitiría agendar a celebridades musicales y de todo tipo para diferentes eventos, surgió de la mente maestra de un hombre que ideó vender la imagen de lujo y privilegios a un sector que desde el inicio de la idea estaba diseñado para atraer a como él lo dice en una de las escenas de juntas con sus colaboradores en el documental “a los perdedores que están en Internet”. A partir de una idea en una de dichas juntas el concepto evoluciona al concierto más elitista que se haya creado. En un inicio un promocional con las más importantes modelos del momento; Emily Ratajkowski, Kendall Jenner, Bella Hadid, Alessandra Ambrosio, Hayley Baldwin, Lais Ribeiro, entre otras en las playas de las Bahamas y un post que ellas mismas, influencers pagados y la propia gente de McFarland subieron en una fecha y momento determinado provocó que en menos de 24 horas se hubieran vendido los boletos para Fyre, el festival de música aunado a la App se volvieron virales. La gente compró de manera irresponsable boletos para un festival que ni los mismos organizadores tenían idea de cómo se iba a llevar a cabo, ni dónde, ni cuales en un principio eran las bandas que se presentarían en el escenario.
En un principio McFarland dijo que el festival se llevaría a cabo en una isla que había pertenecido a Pablo Escobar, lo que para él era otra forma de crear interés por el lugar. Pero su ambición y mentiras hicieron que se les vetara el utilizar dicha isla. Por lo que encontró otro lugar en Bahamas, mucho menos glamoroso para llevar a cabo su fraude y por supuesto no le avisó a ninguno de sus clientes.
Mc Farland es la imagen propia del americano millenial encarnada; egoísta, mezquino, ignorante, cínico y hedonista a lo que hay que agregar su mente brillante y su carisma. La historia y sus repercusiones legales no solo tienen a McFarland en la cárcel cumpliendo una sentencia de seis años de prisión después de haber iniciado una nueva estafa. Algunas de las modelos han sido citadas a declarar por su participación en el fraude al finalizar enero de 2019. Lo que queda claro es que la única gran fiesta que hubo fue la que llevaron a cabo McFarland y sus colaboradores más cercanos los meses que duró la preparación del falso festival la cual se patrocinó con el dinero de quienes compraron los boletos que iban de los 900 a los 45,000 euros. Más lo que se les hizo invertir aparte a los asistentes para tener ciertos privilegios cuando nunca existieron ni los servicios básicos que se le prometieron a los espectadores.
“Fyre: The Greatest Party That Never Happened” es una reflexión no sólo sobre los estafadores que viven en Internet. Es, también, una demostración de cómo Interanutas e influencers han olvidado la esencia de Internet y la responsabilidad que se adquiere de ambos lados en su uso y confirmación de quien está del otro lado del mensaje o del dinero, de la responsabilidad de asociarse con marcas a diestra y siniestra por ganar dinero sin importar el mensaje detrás de la marca.
En “The American Meme” se habla de la responsabilidad que tiene un Influencer para no ensuciar su nombre, su reputación o su credibilidad con cualquier marca, pero también se reflexiona acerca de todo lo que se hace en Internet se queda en la red para siempre y con el tiempo puede resultar contraproducente para las personalidades de la red.
“The American Meme” resulta un documental aún más perturbador sobre la vida en Internet, en este caso de aquellos que han logrado a través de redes sociales, canales o plataformas propias convertirse en personalidades seguidas por millones de personas, desconocidos que viven una soledad impresionante que en muchos de los casos que los obliga a creer que la única manera de darle sentido a su vida es ser parte del espectáculo de su personaje favorito del Internet, como en el caso de las mujeres que acuden a los sitios donde se presenta Kirillwashere para ser humilladas por voluntad propia creyendo que se están divirtiendo.
Paris Hilton, quien se cuenta entre los productores del documental, Emily Ratajkowski, Kirill Bichutsky, Brittany Furlong, DJ Khaled, Josh Ostrovsky están entre las principales voces que dan vida al documental que va del furor y encanto de ser una celebridad al abismo de repetir la misma rutina durante años, de la creatividad y escándalo llamativo, al estigma de un mal video viral. Del crecimiento vertiginoso y el salto a la fama, al olvido y las consecuencias en la salud y las relaciones personales de los influencers que cierra el circulo y los lleva a lugares similares al vacío existencial de sus seguidores. A manera de contrapunto en el documental aparece un actor, modelo, director y escritor llamado Mathew Felker quien no tiene ninguna red social, ni interacción personal en Internet lo que no lo conflictúa y tampoco le ha impedido ser feliz y lograr las metas a las que se aspiraba antes de existir el Internet. Emily Ratajkowski se refiere a lo democrático que es Internet y que en muchas ocasiones fue el argumento de los primeros Hacktivistas como Edward Snowden y Aaron Swartz quien supuestamente se suicidó en 2013 después de hackear documentos de MIT, y así como es democrático y todo tipo de materiales se publican en Internet, son estos hombres y mujeres que lo han hecho su ambiente ideal para triunfar, quienes a veces lo denigran con lo idiota de su contenido, aunque argumentarán, sin poder rebatirlos que es lo que sus seguidores quieren, como en su momento el empresario mexicano Emilio Azcárraga Milmo defendió y promovió los contenidos mediocres y sosos de la televisión mexicana. Todos ellos conscientes de que los personajes que han creado en sus redes sociales son para sus seguidores tan reales que muchas veces devoran la individualidad del Influencer. Sin que la gente entienda la diferencia entre ese personaje que han creado para Internet, el cual no tiene ver en nada con el hombre o la mujer detrás de la cara en Internet y que no es cercano a lo que realmente son. Desgraciadamente poco o nada les queda por hacer, porque como algunos de ellos lo reconocen el tiempo de los influencers está por cambiar, si no es que por finalizar y su vida ha sido definida por esos minutos de fama virtual que los condena en tiempo y espacio.
Ambos documentales son propuestas para hacernos reflexionar sobre una sociedad donde las nuevas generaciones de hombres y mujeres viven encerrados en una vida expuesta a la mirada de todos los demás, quienes en su hedonismo, egoísmo y profunda soledad están dispuestos a sacrificar su humanidad, confiando ciegamente, además, en mucho de lo que se publica o aparece en las redes sin aceptar la responsabilidad de verificar la información antes de validarla ellos, creando confusión y el caldo de cultivo perfecto para vivales, falsas estrellas, mensajes mediocres y perversos, así como estafadores.

publicado el 5 de febrero de 2019 en roastbrief.com.mx
imagen Netflix

lunes, 7 de mayo de 2018

La muñeca tetona, intelectuales, poder y medios como el País



La reflexión acerca de la relación del poder y los intelectuales en un documental inusual en México y más inusual quien lo difundió.
Armando Enríquez Vázquez

El azar es extraño y de su mano llegué el pasado sábado 28 de abril a una nota del diario español El País que difundió a lo largo de 24 horas, del sábado 28 a las 9:00 a.m. hora de México a las 9:00 a.m del domingo 29 un documental mexicano titulado La muñeca tetona.
El documental surge a partir de una fotografía en la casa de Iván Restrepo donde además del propio Restrepo aparecen Gabriel García Márquez, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Miguel Ángel Granados Chapa, Margo Su, Héctor Aguilar Camín, Benjamín Wong, León García Soler, al centro de la fotografía aparece el entonces secretario de planeación y presupuesto Carlos Salinas de Gortari. En una esquina del sillón y junto a León García Soler aparece el otro invitado; una muñeca de trapo que representa a una cabaretera o una mujer de burdel, tal vez güera y con grandes senos que da nombre al documental. La fotografía no es única, existen otras con los mismos personajes que se exhiben a lo largo de la cinta. Ni representa una sola reunión entre el ex presidente de México y el grupo de intelectuales. Las reuniones fueron periódicas y se dieron también durante la presidencia de Salinas, de acuerdo con los entrevistados que incluyen al ex presidente Salinas.
Fueron reuniones cordiales, de platicas entre personajes interesados en muchas cosas no sólo el país, de acuerdo con los testimonios en esas reuniones el poder se hacía a un lado y charla transcurría como una alegre tertulia. Incluso se habla de como Carlos Salinas ya siendo presidente llamaba directamente a algunos de los personajes en la foto y mientras a García Márquez solicitó su intermediación con Fidel Castro, Elena Poniatowska le colgaba el auricular al presidente, escéptica de que este la llamara directamente por teléfono. 
Dirigida por Diego Osorno y Alexandro Aldrete la cinta reúne las voces de los sobrevivientes de aquel día, con excepción Aguilar Camín y García Soler, incluye los testimonios de dos personajes fundamentales en el mundo de la crítica y el análisis político hoy; Denise Dresser y escritor Fabrizio Mejía Madrid que ha escrito extraordinarios textos acerca del poder como Nación TV, que habla de Emilio Azcárraga Milmo y la despreciable empresa que construyó a la sombra y al servicio del PRI, Disparos en la oscuridad sobre Gustavo Díaz Ordaz y Un hombre de confianza, acerca del temible Fernando Gutiérrez Barrio.
El documental muestra los lazos que hasta ese sexenio tuvieron las elites intelectuales con el poder. En un México menos lector y con mayor presencia de noticieros de radio y televisión esa relación se volteado hacia los periodistas y a los que en el documental se llama con desprecio “opinólogos” y entre ellos se hacen llamar con arrogancia “comentocracia”. En un país donde los presidentes de este siglo han demostrado su ignorancia en especial Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, ningún intelectual podría estar a su lado a diferencia de los serviles dueños de medios que se cobraron los favores por no golpear a los políticos o por ensalzarlos de diversas maneras ya fuera con concesiones en los medios como Olegario Vázquez Raña con Cadena3 primero y la cadena nacional Imagen TV después, o pidiendo preseas en el Congreso de la Unión como Juan Francisco Healy Ortiz dueño de El Universal un diario más oficialista que El Nacional en sus buenos tiempos.
La relación de los intelectuales con el poder es algo que nos hace pensar en la verdadera independencia del pensamiento de aquellos que se sienten la clase pensante de un país en constante crisis de identidad, como el nuestro, donde ni siquiera sabemos ya quienes son los intelectuales y quienes los que como Elena Poniatowska, bailan al son que le toque el mejor postor. No puedo olvidar como hace doce años después de apoyar incondicionalmente a Andrés Manuel López Obrador, tras el triunfo de Felipe Calderón Poniatowska como Judas negó a López Obrador. Y luego de ser zalamera de Peña Nieto, hoy se descubre lopezobradorista una vez más. En el documental se la ve recordar con cariño y afecto a Salinas de Gortari.
Los intelectuales o al menos los intelectuales interesados abiertamente en la política nacional, juegan y tienen ideales más de izquierda en nuestros días. La participación de personas como el fallecido Alejandro Aura en su momento y Paco Ignacio Taibo II, tan vituperado estos días, en los gobiernos del PRD en la capital del país, fueron de vital importancia para la difusión de la lectura y la cultura en la CDMX. Aunque no podemos olvidar a personajes como Enrique Krauze un hombre más situado al centro derecha del espectro político que ha retratado esta relación de los intelectuales desde aquel libro de 1976 Caudillos culturales en la Revolución Mexicana.
Lo cierto es que además Internet ha logrado romper esos núcleos elitistas y desde un simple meme, tan corrosivo como una opinión informada, programas como El Pulso de la República y diferentes medios escritos las voces de la pluralidad y la democracia se van convirtiendo en vitales para romper relaciones peligrosas como en su momento lo fue la mantenida por grupos de intelectuales con el poder político.
La otra parte sorprendente es que un material que tanto nos incumbe a los mexicanos, no fue distribuido por una empresa nacional, si no por el diario español El País que ha demostrado en los últimos años ser más critico y estar más al tanto de los que sucede en nuestro país que aquellos medios que se llaman líderes informativos nacionales como El Universal, El Excélsior, La Jornada, o el patético Milenio. No creo que el documental sea censurable en los más mínimo, pero la auto censura que ejercen los medios mexicanos se debe en gran parte a que deben su existencia al gobierno federal y su inversión en medios y no a los suscriptores o ventas de publicidad real que tengan.
Yo les recomiendo que busquen el documental para ver un fiel retrato del poder y ciertos intelectuales mexicanos, por un lado, la figura brillantemente maquiavélica de un hombre como Salinas intrigado también por el mundo de las ideas, por otro, y para que descubran la verdad detrás de la identidad de La muñeca tetona.

Publicado en blureport.com.mx el 1º de mayo de 2018
imagen: Pedro Valtierra

viernes, 28 de abril de 2017

Nuestro maravilloso planeta.



La maravillosa revisión, por parte de la BBC, del planeta en el que vivimos diez años después de la primera serie de documentales sobre La Tierra.

Armando Enríquez Vázquez

A finales del año pasado, varios medios viralizaron una secuencia en la que una iguana de las islas Galápagos intenta alcanzar un lugar seguro después de nacer, evitando ser atrapada y devorada por serpientes. Muchos incluso la titularon la mejor escena de naturaleza jamás grabada. El gran descubrimiento que se hizo al filmar esta secuencia fue que esa determinada especie de serpientes caza en grupo, pero de manera individual, no comparte una estrategia y mucho menos a la presa en caso de cazarla.
El gran mérito dramático de la espectacular secuencia es obra de un extraordinario sentido de edición y no de la grabación misma, sin de ninguna manera tratar de demeritar la calidad y grandeza del trabajo de cámara. Pero la secuencia es sólo una de muchas asombrosas secuencias de la serie Planet Earth II, producida por la BBC y que constó de seis brillantes y magnificas entregas sobre la fauna y sus hábitats en nuestro dañado Planeta en esta segunda década del siglo XXI.
En 2006, la BBC, estrenó Planet Earth un poderoso programa documental que constó de once capítulos que revisaban diferentes ecosistemas del planeta. La serie fue un éxito y ganó diferentes premios en Inglaterra y otros países, se hizo una película y se estrenaron tres capítulos, titulados Planet Earth: The Future, a manera de colofón de la serie. De una forma espectacular la empresa pública británica regresó el prestigio a los documentales de la naturaleza y demostró que se podían producir materiales interesantes, innovadores y capaces de tener audiencias a pesar de lo que los canales especializados en documentales, como Discovery Channel estuvieran produciendo, en aras más del raiting que de lo que lo hizo famoso.
Diez años después la BBC recorrió de nueva cuenta las áreas silvestres del planeta buscando que había sucedido, Planet Earth II, retrata en sus seis episodios diferentes ecosistemas de nuestro planeta; las islas, las montañas, los pastizales, las selvas, los desiertos y ese nuevo hábitat de miles de especies que son las ciudades.
Además de la celebrada secuencia de la iguana, la serie tiene otras muchas imágenes y secuencias impactantes: Águilas en los Alpes, cabrestos en los despeñaderos de las montañas de Afganistán, lémures en las zonas desérticas de Madagascar, la vida de roedores en los pastizales, las penurias de los depredadores en el invierno ártico, entre otros. Las tomas de los cada día más escasos Leopardos de la Nieve que viven en el Himalaya.
Planet Earth II es una serie que no tiene desperdicio, cuando uno es aficionado a este tipo de programas y cuando no lo es también. La fuerza y la belleza de la imagen atrapa al espectador desde el primer cuadro.
Pero sin lugar a dudas es en el último capítulo donde los productores de BBC invitan a los espectadores a reflexionar en un sentido en que no siempre lo hacemos. A lo largo de los años muchos documentalistas y miembros de agencias protectoras de animales han intentado apelar a un sentido de culpabilidad e ignorancia de la raza humana acerca de la extinción de numerosas especies animales y vegetales, gracias a nuestro interactuar con la naturaleza, basado en más de una ocasión, en el egoísmo, la codicia y la comodidad. Y finalmente es cierto, los grandes modificadores del medioambiente por lo menos en los últimos 10,000 años hemos sido los seres humanos. Crear la agricultura y domesticar especies animales fue solo el inicio de nuestra influencia en los cambios de ecosistemas y hábitat. Matar animales como trofeo o destruir especies vegetales por considerarlas joyas con las cuales construir son solo actos cotidianos que aún existen. Sin duda nuestras ciudades y su crecimiento en los últimos siglos han planteado el mayor reto a miles de especies y en ese último capítulo de Planet Earth II más allá de contar la historia de una tragedia ecológica, nos invita a reflexionar sobre los beneficios y retos que este crecimiento urbano plantean a ciertas especies animales. La forma en que BBC decidió contar la historia de las ciudades es la de un nuevo elemento dentro del marco de la evolución y adaptación de diferentes especies. Los halcones peregrinos en Nueva York, donde la población de estas aves ha crecido de manera espectacular. Monos y leopardos en diferentes ciudades de la India, estorninos en Roma y aunque también habla de la parte trágica poniendo el ejemplo de las tortugas en Malasia que confundidas por las luces de las calles, al salir del huevo en lugar de dirigirse al mar, se encaminan a las calles donde mueren en coladeras o atropelladas por los autos, la historia que decidió contar la productora inglesa tiene que ver más con la convivencia entre especies animales de diferente tipo en un hábitat totalmente artificial.
Planet Earth II en su capítulo final de temporada no exculpa al hombre del exterminio del que ha sido protagonista, pero pone sobre la mesa con imágenes y hechos como hay animales salvajes que se han acostumbrado al hombre y a sus ciudades, logrando que sus poblaciones crezcan y se adapten a nuevas circunstancias y no solo animales pequeños; el caso de las hienas en África o de los leopardos en una ciudad tan grande como Bombay nos hacen también pensar de una nueva manera en esa forma en que la naturaleza contesta a la arrogancia humana por la transformación. Y aunque son menos las especies que sobreviven a los cambios humanos, la serie termina con imágenes de bosques verticales en Milán, y de Singapur construida para ser una ciudad que aloje a la vida silvestre. En la narración final de David Attenborough, quien a ha conducido ambas entregas de la serie, reflexiona sobre esa capacidad de los seres humanos de crear ambientes a las que las diferentes especies habrán de llegar y poder convivir con la modernidad en la que vivimos.
La serie es sin duda una mirada muy optimista, que disfruta la naturaleza en el estado en que se encuentra, pero ¿acaso no necesitamos ser optimistas de vez en cuando? ¿No necesitamos todos admirar de pronto la belleza que nos rodea y maravillarnos?

publicado en roastbrief.com.mx el 16 de enero de 2017

jueves, 27 de octubre de 2016

Vivian Maier un fantasma que lo vio todo.



Viviendo una vida al margen de la vista de los demás, esta extraordinaria fotógrafa ha sido reconocida gracias a un tenaz hombre que la descubrió por casualidad.
Armando Enríquez Vázquez
La generosidad es una cualidad que nada tiene que ver con el agradecimiento o los reconocimientos.
Para muchos el amor por su labor diaria no tiene nada que ver con el reconocimiento de ningún tipo.
Esta historia trata de ambas cosas, de como un escritor y agente de bienes raíces de Chicago terminó con un tesoro, decidió generosamente compartirlo y darle su lugar a la mujer que creó este tesoro con su tesón y amor diario por su labor.
En 2013, John Maloof sintetizó la historia de su búsqueda, de sus hallazgos y de la parcial materialización de un fantasma que vivió con él desde 2007, cuando, fortuitamente, en una subasta buscando material fotográfico para un libro que estaba escribiendo sobre un barrio de la ciudad de Chicago compró una caja con fotografías y negativos fotográficos que nada tenía que ver con lo que él estaba buscando, pero le planteó un nuevo y mayor misterio, que aún no termina, pero que en 2013 se convirtió en un documental llamado Finding Vivian Maier.
Maloof no fue el único en hacerse de fotografías de Vivian Maier en aquella subasta en Chicago en 2007, las cajas conteniendo el material fotográfico así, como películas, grabaciones de audio y basura también fueron adquiridas por otras dos personas; Ron Slattery y Randy Prow. Prow vendió su lote a un carpintero y artista plástico de nombre Jeffrey Goldstein en 2010. Slattery fue el primero en compartir las fotografías de Maier en Internet. La BBC creó su propio documental sobre la historia que se llama Vivian Maier: Who Took Nanny’s Pictures? Del cual el propio Maloof se excluyó argumentado que él estaba en esos momentos creando su propio proyecto.
Las fotografías compradas por Maloof y Slattery, revelaron a una talentosa y dedicada fotógrafa, de una creatividad maravillosa y un gran ojo. La persona que estaba detrás de la cámara, era al menos eso sospecharon ambos compradores una fotógrafa importante. La vida urbana, especialmente de Chicago, de algunas ciudades de Estados Unidos fue captada por Vivian Maier. Una mujer con una historia común y corriente a simple vista pero que en realidad fue una mujer extraordinaria, una artista talentosa que decidió hacer una vida que se acomodara con lo que a ella más le interesaba; tomar fotografías o por lo menos esa sería la visión más romántica del asunto.
Cuando los compradores intentaron saber más de Vivian Maier se encontraron con que nadie, ni siquiera Google había oído acerca de la talentosa fotógrafa. Descubrir el nombre de la autora de las fotografías, buscarla y recuperar lo más posible de su obra fue desde ese momento la tarea a la que se dedicó Maloof, el joven se convirtió entonces en una especie de detective civil, descubrió el nombre, más obra. Poco a poco Maloof fue recolectando pistas acerca de quien había sido Vivian Maier. Únicamente aquellas familias para las que la enigmática mujer había trabajado, sabían algo de su vida. El trabajo de investigación llevado a cabo por Maloof dio nombre a la cara que desde algunas fotografías miraba de frente, reflejada en espejos y aparadores con una cámara colgando al cuello, y también llevó a Maloof a algunos de sus últimos parientes vivos en un pueblo de los Alpes franceses llamado Saint Bonnet en Champsaur.



Vivian Maier nació el 1 de febrero de 1926 en la ciudad de Nueva York. Nada o casi nada se sabe sobre su infancia o su juventud, su madre era francesa y en más de una ocasión Vivian viajó a Francia. Su padre al parecer era austríaco, pero abandonó a la familia. Los archivos del censo de población neoyorquina dicen que, en 1930, Vivian y su madre vivían con una pionera de la fotografía de nombre Jeanne J. Bertrand, quien, a su vez, siendo una niña llegó como inmigrante a Estados Unidos y con el paso de los años se convirtió en una reconocida fotógrafa, pero se desconoce si esta relación o convivencia con la fotógrafa influyó en el desarrollo posterior de la actividad de Vivian Maier. Comotambien se desconoce cuánto tiempo duró.
Lo cierto es que la mayor parte de su vida adulta Vivian Maier vivió con una cámara fotográfica pendiendo de su cuello. A diario recorría las calles de Nueva York, Chicago y otras ciudades en las que trabajó como niñera, tomando fotografías de la vida a su alrededor. Hacía 1959 Maier viajó por diferentes partes del mundo con su cámara y el testimonio de ese viaje también apareció en los diferentes negativos que con el paso del tiempo Maloof fue recuperando de Maier.
Maier decidió no hacer pública ninguna de sus fotografías, nunca las llevó a ninguna exposición, jamás las mostró a nadie. Durante su viaje a Saint Bonnet en Champsaur después de la II Guerra Mundial, Vivian tomó fotografías del paisaje montañés que se convirtieron en postales que se vendían en el pueblo, fuera de esa experiencia no se tiene noticia de que Vivian haya comercializado su arte. También es curioso que a los ojos de muchos habitantes de aquella región de Francia aquella mujer alta, siempre con una cámara al cuello y que recorría sola pueblos y senderos de la zona, no podía ser sino una espía, y la leyenda decía que además de la cámara Vivian Maier llevaba siempre consigo un arma. Lo cual era totalmente falso.  A lo largo de su vida Vivian Maier se desempeñó como niñera y dama de compañía en diferentes hogares, primero en Nueva York y más tarde en Chicago y el centro norte de Estados Unidos. Jamás valoró tal vez la gran calidad de su obra y si lo hizo no consideró que tenía que ser exhibida.
Existen más de ciento cincuenta mil fotografías tomadas por Vivian Maier; creativas, propositivas, artísticas. Retratos de personajes del centro de la ciudad de Chicago y autorretratos de gran plasticidad, hay una serie de ellos donde Vivian Maier fotografió su sombra fotografiando, como si fuera consciente de que en muchos sentidos ella era un fantasma que retrataba, sin que nadie se diera cuenta de lo que estaba haciendo. Así escondida en tras una columna del Museo de Arte Moderno de Nueva York, Vivian logró capturar una fotografía de Salvador Dalí. Lo que demuestra que no era una mujer inculta, que sabía lo que hacía y por qué lo hacía. De acuerdo con el testimonio de uno de los hombres a los que Vivian cuidó de niño, Maier era una mujer de opiniones que a veces platicaba con el padre del joven en francés y tenía una serie de ideas que la acercaban más a la Izquierda que a cualquier otra corriente ideológica.
Fiel a su manera de vivir, Vivian Maier permaneció soltera y no se le conoce ningún tipo de relación afectuosa. Maier era una mujer alta y gustaba de vestir con ropa vintage diríamos el día de hoy. Sombreros de estilo de las décadas de los cincuenta, que ella vestía en los años sesenta y setenta del siglo pasado.
Con el paso de los años Maier parece haberse amargado, al menos eso se resalta en ambos documentales, sus fotografías comenzaron a incluir el contenido de los botes de basura y encabezados de diarios, no por ello menos artísticas, pero si muestran un lado más sombrío. Los dos documentales pintan a una mujer adulta obsesiva, sola y hasta violenta en esos últimos años de servicio y como una especie de indigente hacía el final de su vida, que acumulaba toda una serie de objetos periódicos y sus fotografías, reveladas y sin revelar. Los hermanos Ginzburg, a los cuales Vivian había cuidado de niños, se encargaron de pagarle la renta de un pequeño departamento en una zona modesta de Chicago.
Lo más curioso y trágico es que cuando Maloof, Slattery y Prow compraron aquel primer lote de fotografías, Vivian Maier aún vivía, aunque ninguno de ellos lo supo, solo hasta que tras su muerte Slattery y Maloof leyeron su obituario en Internet. La fotógrafa fantasma murió a consecuencia de un golpe tras una caída el 21 de abril de 2009 en la pobreza y con vecinos que la creían loca, uno más de los personajes que muchas veces ella misma fotografió.
Maloof ha dedicado buena parte de su tiempo y dinero a dar a conocer el trabajo de Vivian Maier y la calidad de su obra.

publicado en mamaejecutiva.net el 17 de octubre de 2016