viernes, 15 de enero de 2016

Chistes y sentido del humor.



Cuando algo resulta gracioso repásalo a conciencia en busca de una verdad oculta.

George Bernard Shaw,

Hace ya muchos años un conocido decía; no cuento chistes porque ya me los sé. Para todos, el chiste carece de chiste tras un tiempo, cuando ha agotado su novedad. El chiste es entones sólo un factor de socialización, no tiene nada que ver con una verdadera muestra de ingenio de una persona o de su sentido del humor, a menos de que esa persona se la creadora del chiste. El chiste cuenta con la memoria de las personas para existir.
Existe una gran diferencia entre crear y contar un chiste. Entre un chiste y el sentido del humor. El creador del chiste tiene la capacidad de observar una realidad y trastocarla de manera que resulte graciosa, ya sea a partir de un tema realmente banal o profundamente crítico. Crear un chiste requiere cierta agudeza mental, pero sobretodo requiere que se trate de una situación que se pueda transpolar en el tiempo y el espacio, que sea capaz de aceptar algunas transformaciones para adecuarse a diferentes grupos sociales y étnicos. Por ejemplo, los chistes que en América contamos acerca de españoles, en España se regionalizan a los gallegos y en Estados Unidos se refieren a los polacos.
El chiste puede pasar con pequeñas modificaciones no sólo de un país a otro, sino a través de las décadas aun cuando a pueda tender a parecer ingenuo a los de mayor edad pero causando la misma risa entre los más jóvenes que lo desconocen, que causó en su momento a quienes lo cuentan. Contar un chiste poco o nada nos dice del ingenio de una persona, en el mejor de los casos nos habla de su memoria, de su capacidad de retención. Nos habla de su necesidad de ser el centro de atención, de tener una audiencia que lo escuche. Son los comediantes de las reuniones sociales. El que crea un chiste demuestra talento, ingenio pero no por eso necesariamente demuestra sentido del humor. Muchos comediantes y escritores de sketches trabajan con formulas que han demostrado funcionar con las audiencias. 
El que escucha un chiste únicamente busca ser entretenido. Para eso prende la televisión o paga por un espectáculo. El chiste se convierte en un lugar común y sin embargo todos en algún momento del día buscamos ese chiste que nos dístense con una buena carcajada.
La palabra humorista describe a un personaje dedicado buscar el entretenimiento de los demás a través de chistes, situaciones y parodias y está totalmente alejado de aquellos que tienen sentido del humor.
Mientras que el sentido del humor no se limita a una línea escrita, a un dialogo, o a la memorización de situaciones o textos. El sentido del humor se manifiesta en la vida diaria de los que lo tienen y se expresa no como una búsqueda de un aplauso o una sonrisa. Cuando Groucho Marx escribió al renunciando al Friars Club, su audiencia eran sólo él y quienquiera que haya recibido la carta, quien seguramente debe haber estado más desconcertado que sonriente. Tampoco se le ocurrió a Bernard Shaw que su comentario al rechazar la invitación a una cena de vegetarianos trascendería, el dramaturgo inglés se limitó a decir. La simple idea de dos mil personas masticando apio al mismo tiempo me horrorizó. El desconcierto que estas actitudes y frases provocan tal vez la sonrisa del que los emite y en ocasiones de nadie más.
La risa pareciera ser el fin de ambas expresiones, pero eso no resulta del todo cierto.
Henri Bergson, en sus ensayos acerca de la risa explicó  se produce al romper con una continuidad. Un ejemplo, de esta estructura sucede en un microbús de la Ciudad de México. Un par de hombres disfrazados o pintados como payasos abordan el transporte, cada uno de ellos se posiciona en uno de los extremos del pasillo. El primero le grita al segundo:
-¡Oiga! ¿Usted sabe cómo hacen las vacas?
-¡Claro! – Responde, el otro hombre – Muuuuuu
- ¿Y los perros?
- ¡Guau! ¡Guau!
- Muy bien. ¿Y las ratas?
- ¡Saquen todo lo que traen! ¡Estos es un asalto!
En ese momento ambos supuestos payasos han sacado un par de pistolas y se disponen a desvalijar a todos los usuarios del transporte. Esto podría ser un chiste, pero, por ser realidad se convierte en un acto de macabro sentido del humor por parte de los asaltantes.
En la publicidad requerimos de más personas con ingenio que humoristas.

publicado en roastbrief.com.mx el 5 de octubre de 2015

martes, 12 de enero de 2016

Fanny Mendelssohn la hermana talentosa de Félix.




La hermana mayor del famoso compositor Félix Mendelssohn era, a decir de muchos, más talentosa que él, pero durante más de un siglo su figura permaneció a la sombra de su hermano.
Armando Enríquez Vázquez.
En la Prusia del siglo XIX y para la comunidad judía los anhelos y aspiraciones de una mujer eran un mero un adorno que podía sumar interés a una mujer, pero jamás debía ser tan importante en su vida como para desviarla de su verdadero proposito. De esta forma pensaba el padre de Fanny Mendelssohn, el banquero y filántropo Abraham Mendelssohn.
Fanny Cecilia Mendelssohn nació el 14 de noviembre de 1805, en la ciudad de Hamburgo. Su familia de origen judío, tenía entre sus antepasados a hombres notables como su abuelo paterno Moisés Mendelssohn. Moisés fue un filósofo judío que lucho por los derechos civiles de su pueblo y por la integración de los judíos a la sociedad.  Fanny fue la mayor de cuatro hermanos.
Durante la infancia, Abraham, descubrió y aceptó el potencial talento musical tanto de su hija como de su hermano Félix, cuatro años menor que Fanny, y aprobó que ambos hermanos tomaran una exhaustiva educación musical. En un principio esta educación musical fue impartida por la madre de los hermanos Mendelsohn. En 1812, los Mendelssohn se mudarón a Berlín. En 1816, la familia pasó una temporada en Paris y Fanny comenzó a tomar clases con una afamada pianista francesa llamada Marie Bigot de Morogues. A su regreso a Berlín, Abraham buscó para sus hijos a los mejores tutores que la época podía ofrecer.
Entre ellos se encontraba un gran amigo de Goethe; Karl Friedrich Zelter, quién como maestro de armonía, contrapunto y composición de los jóvenes Mendelssohn, presumía al viejo poeta de las grandes cualidades de la joven, consideraba que la muchacha tenía un genio mayor que el de su hermano Félix. La curiosidad que las descripciones de los talentos de Fanny que hizo Zelter, llevó a un encuentro entre el genio alemán y los Mendelssohn. La impresión que causó Fanny en Goethe fue tal que lo llevó a componerle un poema. Goethe fue el autor favorito de Fanny a lo largo de su vida y algunas de las canciones que compuso se inspiraron en poemas del autor.
Fue en 1816, también, cuando Abraham decidió cambiar el apellido de la familia por el de Bartholdy, convertirse al luteranismo y de esta forma acceder a cierta normalidad dentro de una sociedad germana que comenzaba a mostrar los signos del antisemitismo que un siglo después llegaría a su momento más álgido con la campaña de exterminio judío encabezada por Adolf Hitler y el régimen Nazi. A pesar del cambio de apellido ambos hermanos utilizaron indistintamente ambos.
Fanny demostró desde su incipiente adolescencia el gran talento que tenía; a los 13 años hizo un arreglo para orquesta de uno de los oratorios de Haendel. Se aprendió de memoria los 24 preludios de Johan Sebastian Bach, y los interpretó como regalo para su padre el día su cumpleaños.
Cuando Fanny llegó a los quince años, su padre le hizo clara otra de las ideas claves para integrarse a la sociedad a la que quería pertenecer; La música en las mujeres no podía ser una profesión, ni una obsesión. Las mujeres estaban destinadas a servir al matrimonio, a cuidar y amar al hombre con el que se casaran y a educar a los hijos surgidos de esa unión, no había lugar para ellas en la música, más allá de los diferentes salones de la casa.
La educación musical continuó, pero el énfasis estaba puesto en el otro genio de la familia: Félix. A pesar de ello Fanny continúo componiendo pequeñas canciones sin letra para voces, conocidas como Lied ohne Worte, de las que Félix mismo compuso algunas, pero las cuales algunos historiadores de la música han dado la autoría del género a Fanny.
Fanny se casó en 1829, con un pintor de la corte prusiana de nombre Wilhelm Hensel, quién con una visión diferente a la de Abraham Mendelsson-Bartholdy, apoyó e incitó a Fanny a publicar su obra. La compositora renuente, debido a la negativa de su padre y después de su hermano a que lo hiciera, no publicó sino hasta 1837, cuando dio a conocer una de sus canciones. Pasaron nueve años antes de que nuevas composiciones de la música vieran la luz firmadas por su autora.
Félix aprovechando la situación y condición de Fanny firmó algunas de las composiciones de la música con su nombre, en alguna ocasión en la que fue invitado a tocar para la reina Victoria de Inglaterra, la monarca confesó al músico que le gustaba una pieza llamada La italiana y Félix no tuvo más que confesar que la había compuesto su hermana Fanny.
En Berlín, Fanny estableció un concierto dominical que cobró fama y al que concurrieron personas como Clara Schumman, Franz Liszt, Alexander von Humboldt, Paganini, entre otros, en estos conciertos, no sólo se tocaban obras de Fanny, sino de otros compositores clásicos y contemporáneos, lo que los hacía muy atractivos para los invitados de Fanny Hensel. Tras la muerte de su padre en 1835, Fanny tuvo que suspender los domingos de conciertos y cayó en depresión, en 1839 viajó a Italia donde volvió a llenarse de inspiración. Charles Gunod, que la conoció en esos años la pintó en sus memorias como una músico de talento incomparable, una mujer sagaz y gran pianista.
El 14 de mayo de 1847 mientras ensayaba un Oratorio compuesto por su hermano Fanny sufrió un derrame cerebral y murió. Tenía 41 años de edad. Meses después murió Félix. Durante muchas décadas la música de Fanny pasó desapercibida y en muchas ocasiones fue atribuida a su hermano. Hoy se sabe que compuso más de 400 obras que poco a poco comienzan a tocarse en las salas de concierto del mundo.

publicado en mamaejecutiva.net el 14 de diciembre de 2015
imagen es.wikipedia.org

lunes, 11 de enero de 2016

Los medios si tienen la culpa.



Este libro nos hace reflexionar sobre ese poder que tienen los medios y que a veces nos parece inofensivo o sobrevalorado.
Armando Enríquez Vázquez.
Es muy extraño que un productor de medios cuestione y escriba un ensayo reflexivo sobre el papel de los medios en la conformación de los seres humanos contemporáneos, ese papel ha correspondido en las últimas décadas a teóricos y académicos que desde su burbuja protectora creen ser los narradores e intérpretes de la realidad. Su visión como la de los demás seres humanos es limitada y muy sesgada.
Por su parte los productores enfrascados en el día a día de su trabajo y debido muchas a veces debido a su formación más en la práctica que en la escuela están poco interesados por los que la academia o los llamados pensadores tienen que decir acerca de su trabajo, las consecuencias de este en el ser humano o en la sociedad o la importancia antropológica que tiene el medio en el que se desempeñan.
Los productores contamos historias y los dueños de las empresas de comunicación únicamente están preocupados por las ganancias fáciles y directas, por eso este año hemos visto desaparecer a Cadena 3 y la salida del aire de Chabelo. Dentro de esa falta de autocrítica, es loable que Cuauhtémoc Miranda voltee de manera crítica a lo que estamos haciendo en los medios y como afecta esto a los seres humanos.
Productor de radio y académico Cuauhtémoc Miranda, reflexiona acerca de los contenidos de los medios y el tipo de seres humanos que se están formando desde los medios tradicionales de comunicación y en especial desde la televisión que, con su bombardeo de imágenes, de violencia, sexo, con su seductora, contundente y efímera publicidad crea millones de seres insatisfechos no sólo económicamente sino de forma existencial, seres de una violencia potencial irreflexiva y catártica.
Un poder que con el paso del tiempo ha aumentado y atacado de manera directa las capacidades pensantes de los humanos que de manera pasiva contemplamos imágenes atroces y concretas que nos habitúan a un mundo frío y cínico.
Acompañado de filósofos, antropólogos y especialistas en los fenómenos que han producido los medios el autor nos lleva a una detallada disección de una humanidad que se enfrenta a diario con mensajes que ni siquiera está buscando pero que lo deshumanizan y lo convierten en dependiente
Sobre todo, medios en los que, a lo largo de los últimos siglos, desde la invención de la prensa y el surgimiento del periodismo como oficio, han creado un monologo esquizofrénico y autoritario que da prioridad en orden de los intereses, sesgando matices e historias a conveniencia y que hoy enfrentan el dialogo contestatario de una sociedad que los evidencia en la medida de lo posible, gracias a as nuevas plataformas de comunicación.
Pero más importante desde el más clásico sentido del humanismo, el impacto que los medios y sus contenidos tienen en la creación de nuevos tipos o subespecies de seres humanos, sus actitudes y su comportamiento. Como de forma pasiva hemos aceptado esos roles que la televisión y su tajante publicidad nos asignan y proponen como prototipos aspiracionales para lograr la felicidad en la vida.
Sin duda el libro de Cuauhtémoc Miranda es una válida revisión de los daños y responsabilidades olvidadas que tenemos todos aquellos que formamos parte de la cadena de producción en los medios y una mirada fría y critica para quienes, acostumbrados a recibir un mensaje ya digerido y procesado, puedan reflexionar sobre lo que realmente consumen a través de esos medios tan controvertidos; amados por unos y despreciados por otros.
Lo que es innegable es que todos en algún momento somos fieles consumidores de sus contenidos por violentos o por seductores.



Miranda, Cuauhtémoc. Medios de Comunicación. ¿Sangrientos o Seductores? Creando al nuevo Homo media. Miragar Editorial. México D.F. 2015.

publicado en thepoint.com.mx el 21 de diciembre de 2015

sábado, 9 de enero de 2016

Información y democracia; nuestro Internet.



Actualmente existen muchas corrientes de pensamiento entre las ciudadanos comunes y corrientes que rechazan los espacios informativos, y con justificada razón.

Armando Enríquez Vázquez.

Iniciar el año, después de haber leído en los principales diarios y medios tradicionales de comunicación los mejores deseos y éxito por venir a sus audiencias, leyendo en un portal informativo internacional, que tan sólo una horas antes resaltaba la pirotecnia con la que el mundo entero recibió el año nuevo, que una mujer de 91 años en un momento de ira asesinó con un cuchillo a su hermana menor de 86 años de edad resulta no sólo una paradoja, sino un claro indicio de que en el mundo en el que vivimos, la agenda informativa mundial se mueve entre la nota roja y el miedo a nuestro entorno cotidiano. Conforme avanzan los días las notas de asesinatos, capturas de criminales y accidentes en lejanas partes del mundo van regresando a la normalidad a los medios.
Actualmente existen muchas corrientes de pensamiento entre las ciudadanos comunes y corrientes que rechazan los espacios informativos, y con justificada razón, por lo negativo, sensacionalista y superficial de la información que ponen a las manos de los lectores, audiencias y receptores de sus mensajes.
Y junto con las noticias que parecen acrecentar la idea de una inseguridad social, abundan la de una inseguridad financiera en un planeta donde el 1% de la población administra las riquezas del planeta ayudado por organismos manejados por criminales de cuello blanco como el FMI y su Gerente  Directora, Christine Lagarde quién sin compasión alguna lleva años sentenciando a los griegos a la miseria, mientras ella tiene cuentas pendientes con la ley en Francia.
El colmo de los medios tradicionales de comunicación es, tristemente, cuando llegan como lo vemos constantemente, a ser irónicos cuando presentan ante nosotros una información optimista o que promete un mejor futuro. La ciencia y la cultura merecen un lugar aparte que parece no tener relación con el vulgar mundo en el que vivimos dominado por la nota roja, la llamada nota rosa, la nota amarilla, la política que abarca todos estos colores y la nota de corrupción que mata a todas las anteriores. La agenda informativa de los medios tradicionales oscila entre la frivolidad y el enojo.
Por grave que una nota roja parezca, por lo general sucede a miles de kilómetros de la mayoría de los lectores. Los medios tradicionales buscan fincar el miedo y la desesperanza entre sus lectores y audiencias y cada día más basados en la falsa premisa de ser palancas en favor de los señores del poder, de creer servir como presión a políticos, lo medios se convierten en los órganos de propaganda que tanto quieren los políticos y hubieran envidiado Stalin o Hitler. Esto sucede no sólo en México, si no en la mayoría de los países.
Estados Unidos, es sin duda uno de los mejores ejemplos del fascismo mediático y de la falsa democracia gracias a una prensa insustancial, a cadenas de televisión como FoxNews y MSNBC que carecen de análisis y viven en un miedo nostálgico sobre la llegada del comunismo, hoy difunto, a las tierras de los paladines de la libertad. No en vano el surgimiento de todos los súper héroes y comics en las pantallas de televisión y cine tratando infantilmente de validar una democracia que no es directa.
Sumergidos en este abuso de ruido dizque informativo, en una sobreinformación intrascendente, sólo nos queda el ser en extremo selectivos, leer y cruzar las notas de diferentes medios, aprender a leer entre líneas para entender que a un gobierno, como el de Enrique Peña Nieto, le importa más hundir a empresas y empresarios mexicanos de larga trayectoria y orgullo del país como Bernardo Quintana de ICA y defender a los empresarios corruptos como José Andrés de Oteyza, ex secretario de gobierno durante la presidencia de José López Portillo, hoy directivo de OHL o de Olegario Vazquez Raña, soldado incondicional del partido en el poder desde tiempos de Luis Echeverría y más tarde de Vicente Fox, cuyas empresas e intereses se han visto beneficiados durante el sexenio del mexiquense también.
Hoy el periodismo ya no surge únicamente desde la academia, las aulas de las escuelas o las redacciones de los diarios, como en muchas otras profesiones y oficios un enorme número de ciudadanos han finalmente decidido escuchar su voz y ejercer desde la libertad que permite la nueva realidad; a través de redes sociales, de blogs, videoblogs y podcasts manifestando puntos de vista diferentes a los dictados por lo intereses empresariales de los dueños de los medios. Hoy es desde esta trinchera debemos impedir el florecimiento de la estulticia y la manipulación. Del fácil aplauso a cualquier acción de gobierno, ser críticos de todas las dictaduras de derecha e izquierda que se quieren imponer con visiones populistas y populacheras que poco o nada tiene que ver con el bienestar de la nación. Desde Javier Duarte hasta Ricardo Monreal, pasando por Graco Ramírez y Francisco Vega Lamadrid, debemos aprender a puntualizar todos sus actos de autoritarismo y sus logros, porque somos y debemos demostrar nuestra inteligencia y nuestro amor por México.

Porque en un mundo globalizado no podemos permitir la tiranía de organismos como el FMI o el Banco Mundial, como también debemos decirle a los políticos tradicionales del mundo, que ellos y sus medios tradicionales de comunicación que el mundo ya cambio y ellos no se han querido dar cuenta.

publicado en blureport.com.mx el 5 de enero de 2016
imagen: DeathtoStock.

jueves, 7 de enero de 2016

Groucho Marx a Woody Allen.



Si hay un personaje genial entre los cómicos norteamericanos del siglo XX es Groucho Marx, comediante, actor, conductor y escritor. 

Armando Enríquez Vázquez.

Groucho, cuyo verdadero nombre fue Julius Henry Marx y nació en Nueva York el 2 de octubre de 1890, se distinguió a lo largo de sus casi noventa años de vida por permanecer un tipo con gran sentido del humor, irónico, ácido y ante todo genial, las veinticuatro horas del día.
Además del cine, Marx condujo programas de radio y Televisión durante las décadas de los cuarenta y cincuenta en Estados Unidos. Groucho mantuvo una amistad con personajes tan dispares como el poeta T.S. Eliot, o Elton John al que se dice que llamaba John Elton, además de otros músicos y cómicos mucho más jóvenes que él como Alice Cooper y Woody Allen. Con la mayoría de sus amistades Marx desarrolló una relación epistolar.
Entre las cartas más famosas que escribió el comediante neoyorquino se encuentra una que dirigió a los directivos del Friars Club en Nueva York, al que pertenecía renunciado a su membresía, ya que Groucho: Nunca podría pertenecer a un club que lo tuviera a él como miembro.
En el caso de Woody Allen, la diferencia de edades era de 45 años, pero el joven cineasta, expulsado de la universidad, tenía grandes afinidades con el viejo comediante más allá y mucho más obvias que su religión. Sin Embargo en algún momento la correspondencia entre los dos comediantes se interrumpió debido a que Groucho no contestó una carta del cineasta, lo que tenía Woody Allen resentido con su amigo. Alguien comentó esto con Groucho y decidió entonces escribirle a Allen:
                                                                                                              Marzo 22, 1967.
Estimado WW:
Goodie Ace le contó a alguno de mis amigos desempleados que estás decepcionado o molesto o contento o ebrio porque no he contestado a la carta que me enviaste hace algunos años. Por supuesto que reconoces que no existe forma de hacer dinero contestando cartas, a menos de que se trate de cartas de Suiza o de la mafia. Te escribo con ciertas reservas porque estoy consciente de que estas haciendo seis cosas a la vez, cinco incluyendo el sexo y no sé de dónde sacarás el tiempo para contestar.
Espero que tu obra aun este en la cartelera cuando viaje a Nueva York la primera o segunda semana de abril. Debe ser una verdadera molestia para los críticos, que si mal no recuerdo le vaticinaron un fracaso por ser demasiado graciosa. Y como aun esta en cartelera, deben estar más que molestos. Lo mismo le sucedió a la obra de mi hijo, la que escribió con Bob Fisher. La moraleja es: Jamás escribas una comedia que haga al público reír.
Este problema con los críticos ha sido materia de discusión desde que hice mi Bar Mitzvah, hace casi cien años. Nunca le he contado esto a nadie pero recibí dos regalos cunado pase de la niñez a los que hoy supongo es la hombría. Un tío, personaje de mucho dinero, me regaló un par de largos calcetines negros, mientras que una tía que trataba de ganarme, me obsequió un reloj de plata. Tres días después de haber recibido los regalos, el reloj desapareció. La razón por la cual desapareció fue que mi hermano Chico no jugaba billar tan bien como él creía, así que lo empeñó en un establecimiento en la calle 89 y la Tercera Avenida. Un día en el que vagaba sin rumbo, descubrí mi reloj en el aparador de la casa de empeños. Si no hubiera sido porque tenía mis iniciales grabadas en él, jamás lo hubiera reconocido ya que el sol lo había oscurecido de tal forma que ahora era negro como el carbón. Los calcetines, que había usado a lo largo de una semana sin siquiera haberlos lavado, eran ahora de un verde mohoso. Esta fue mi premio por haber sobrevivido a lo largo de trece años.
Y esa es, de manera breve, la razón por la que no te he escrito en algún tiempo. Aún tengo puestos los calcetines, ya no son mis calcetines, ahora son parte de mis piernas.

Me mandaste una carta en la que decías que estarías por aquí en febrero y loco de alegría compre tantas carnes frías que las guardo en la caja de seguridad en lugar del refrigerador. Con ellas podría cubrir mis aportaciones a las caridades judías de Estados Unidos durante 1967 y 1968.

Creo que me hospedaré en el hotel St. Regis cuando este en Nueva York y por el amor de Dios para ya de tener tantos éxitos, me estas volviendo loco. Lo mejor para ti y para tu pequeñísimo amigo, tu pequeño palito.

Groucho.

En 1945, Tras la filmación de la película A Night in Casablanca Warner Brothers mandó una carta a los miembros de la película prohibiéndoles usar la palabra Casablanca, Groucho molestó escribió una carta a los Warner en la que entre otras cosas decía:

No entiendo su actitud. Ni siquiera el plan para estrenar su película. Estoy seguro de que el asistente promedio a las películas puede llegar a distinguir con el paso del tiempo entre Ingrid Bergman y Harpo. Yo no sé si podría, pero me gustaría intentarlo.

Reclaman que Casablanca les pertenece y nadie puede utilizar la palabra sin su permiso. ¿Qué hay acerca de Warner Brothers?  ¿Tambien es de su propiedad? Muy probablemente ustedes tengan el derecho de usar el nombre Warner, ¿Pero qué sucede con la palabra hermanos? Profesionalmente, nosotros somos hermanos mucho antes que ustedes… y aun antes de nosotros ha habido otros hermanos: Los hermanos Smith, Los Hermanos Karamazov, Dan Brothers que es un Jardinero de los Tigres de Detroit y Hermano, ¿tienes un centavo que compartir?, (en un principio era Hermanos pero hacía que la repartición fuera muy miserable así que sólo uno de los hermanos se quedó con el dinero, por eso se cambió a Hermano, ¿tienes un centavo que compartir?)

Marx era un hombre de una gran ingenio y no sólo por lo que decía en sus cartas, o lo que escribía para sus películas, se dice que en cierta ocasión un hombre lo reconoció en un restaurante y le pidió que porfavor unsultara a su esposa que era una gran admiradora del cómico y sus bromas pesadas, que eso la haría muy feliz. Groucho se limitó a contestarle al hombre:

­- Señor, usted realmente me sorprende, con una esposa como esa, usted debería ser capaz de inventar sus propios insultos.


Todo esto, no sólo para hablar de un comediante genial, sino para demostrar que la creatividad y la genialidad como muchas otras cosas no se aprenden en manuales, si no practicándolas y tampoco están sujetas a un horario o lugar, están grabadas en la personalidad de cada uno.

publicado en roastbrief.com.mx el 28 de septiembre de 2015

martes, 5 de enero de 2016

Lo que me gustaría ver en 2016.



Hace ya más de cuatro décadas, cuando El Excélsior, era un verdadero diario crítico, todos los años el primer domingo de enero, Abel Quezada dibujaba su cartón con sus predicciones para el año entrante.

Armando Enríquez Vázquez.

El próximo año me gustaría ver que el presidente, su gabinete y el partido al que pertenece dejen de mentir a los mexicanos, porque una cosa es la demagogia y otra muy diferente el descaro y el paternalismo al que hemos llegado. Sólo escuchar el último spot propagandístico del PRI puede hacer que el más cuerdo de los humanos se desquicie ante la bipolaridad entre el discurso y las acciones reales del gobierno federal; hablando de libertad de expresión y tolerancia un gobierno que sacó del aire a Pedro Ferriz de Con, Carmen Aristegui y cuenta con el más alto número de periodistas asesinados en este siglo en nuestro país. Se habla de oportunidades laborales cuando obviamente se siguen ocultando las cifras de desempleo y promoviendo a los empresarios esclavistas en todas las latitudes de la Nación como quedó demostrado en más de una ocasión a lo largo del año, al no aplicarse acción legal alguna en contra personas en Baja California, ni en Guanajuato. Un spot que habla de paz social, cuando Tamaulipas, Guerrero, Michoacán y el Estado de México son tierra de nadie donde se asesina a miles de compatriotas anualmente y desaparecen mujeres jóvenes y niños al por mayor. Un país que en tres años se ha convertido en uno de los más opacos del mundo y donde se promueve e incentiva la corrupción a todos los niveles del ejercicio del poder. Un país donde el partido en el poder defiende sin vergüenza alguna a partidos de la oposición reconocidos por la sociedad como delincuentes electorales.
Me gustaría ver que el gobierno, sus reformas y amiguismos promuevan a las empresas honestas nacionales, en lugar de defender a capa y espada a empresas que les han embarrado las manos y exigen canonjías, como quedó demostrado en más de una ocasión con los indignantes audios empresa española OHL, mientras se permite que una de las más importantes empresas de la construcción en Latinoamérica y orgullo mexicano se hunda porque no entra en los cochupos de gobiernos federal y estatales, me refiero a ICA, o que se enorgullezcan de hacer perder dinero a Carlos Slim con una reforma en telecomunicaciones a todas luces dedicada a Televisa. Eso sin contar la cantidad de propaganda del gobierno federal donde los voceros de las instituciones son comentaristas, actores, actrices y hasta López Dóriga hablando del Chikungunya.
Me gustaría que se redujera la inútil planilla laboral de los organismos estatales, que sólo engordan el gasto del estado y promueven la burocracia improductiva de nuestro país, como PEMEX que a pesar de la caída en los precios del petróleo, las licitaciones y la caída en la producción, sigue manteniendo a un gran número de trabajadores infructíferos, únicamente por pertenecer a uno de los sindicatos más corruptos de nuestro país o un INE tan obeso y tan lleno de consejeros serviles a la partidocracia, que lejos de actuar a favor de la democracia trabajan y fallan en beneficio del PRI y el Partido Verde.
Y en ese sentido me gustaría ver la cancelación del registro a un partido que sólo ha sabido burlarse de los mexicanos al crear uno de los mejores negocios familiares de nuestra democracia. Qué en México señalar a un presunto delincuente electoral como Arturo Escobar no termine en el cinismo priísta de atacar al fiscal, para exculpar al sospechoso.
Me gustaría ver una ciudad de México, porque es la que habito, con mejores servicios de transporte público; eficientes y bien planeados. Una ciudad donde la movilidad sea un hecho y no una secretaria, una ciudad con más áreas verdes y menos construcciones que obligan a talar los árboles existentes. Quisiera ver un jefe de gobierno que no cede ante la corrupción de las tribus perredistas y las exigencias priístas por puestos en su gabinete con tal de ganar una candidatura, sin pensar en los ciudadanos.
Me gustaría ver mucho menos diputados y senadores. Me gustaría ver y escuchar menos propaganda de los gobiernos, secretarías de estado, menos promoción falsa del poder legislativo y el poder judicial que con su propaganda ofenden la inteligencia de los mexicanos, menos propaganda del INE y más apoyo real a la educación, al deficiente sistema de salud pública, a la ciencia y la tecnología. Qué se apaguen señales intrascendentes de televisión como los canales legislativo y judicial que sólo tienen cargo al erario, sin aportar absolutamente nada al país, ni a la sociedad.
Quisiera ver una mayor promoción a la empresa mexicana, menos trabas a crecer. Menos demagogia, menos política a la mexicana y más acciones silenciosas pero que ayuden al desarrollo real de México. Menos albañiles y más profesionistas.
Quisiera ver secretarios de estado comprometidos con sus carteras y no simple achichincles de la presidencia como Virgilio Andrade o de las empresas privadas como Gerardo Ruiz Esparza de la SCT.
Qué la reforma educativa se traduzca en niños y jóvenes mexicanos que al egresar del sistema público de educación se conviertan en hombres y mujeres con oportunidades para desarrollarse, ciudadanos exitosos sin importar a lo que se dediquen, que no sufran la discriminación clasista y racista del sector empresarial y de los directivos egresados de escuelas privadas, que como demuestran los exámenes del gobierno federal están igual o peor en sus niveles de aprovechamiento.
Quisiera que el sistema de salud pública sufra una reestructuración en beneficio del derecho ambiente que a veces se ve imposibilitado en obtener atención y medicinas por una burocracia ineficiente.
Quisiera ver una verdadera reforma agraria que se preocupe por buscar la autosuficiencia alimentaria del país, haciendo la investigación necesaria para lograr mejores cultivos y cultivables muchas zonas áridas y de tierras agotadas, una reforma agraria que se preocupe por pagar lo justo a los campesinos y promueva la eliminación de los intermediarios que se enriquecen y encarecen los productos de consumo básico en el país.
Hace ya más de cuatro décadas, cuando El Excélsior, era un verdadero diario crítico, todos los años el primer domingo de enero, Abel Quezada dibujaba su cartón con sus predicciones para el año, lo hacía como una burla a todos aquellos que desde el esoterismo pretenden año con año, mes con mes e incluso diario trazar un guía para navegar y entender la vida. Por lo que entre las predicciones del genial caricaturista siempre se encontraban; sucederá una tragedia en el mundo y Una figura pública morirá con esas palabras, lo que no daba lugar a una predicción errónea. En el caso de este texto, aunque parezcan pensamientos de un grinch, amargado, negativo, que ese mundo ideal parezca salido de una serie de ciencia ficción, en un universo paralelo, de esos en los que los senderos de un jardín se bifurcan se materializan, mucho de esto sé que se puede lograr con sólo pasar a ser una sociedad activa que exija que la democracia en nuestro país sea real y no una mascarada de la partidocracia. Lo que en teoría tampoco tiene nada de imposible.

publicado el 28 de diciembre de 2015 en blureport.com.mx
imagen; dolcacatalunya.com 

viernes, 1 de enero de 2016

Bienvenidos a la Ciudad de México.



Con la creación de la Ciudad de México, quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. 


Armando Enríquez Vázquez
En lo que parece más un golpe de estado que una reforma constitucional se aprobó la reforma que cambia el nombre al Distrito Federal, por el que siempre hemos usado de Ciudad de México haciendo de la capital de México un verdadero monstruo como el del doctor Frankenstein.
A los habitantes de la Ciudad esta reforma tan cacareada ni nos beneficia, y en teoría, tampoco nos perjudica sino todo lo contrario. Pero lo cierto es que nos afecta y por muchas razones.
La primera y más importante de todas es porque la fuerza política que menos nos importa a los capitalinos; el PRI, va a ahora a designar desde los diferentes poderes de la Nación a los representantes que habrán de crear la Constitución de nuestra Ciudad. El PRD, que desde tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno impulsó y promovió una reforma política de la ciudad que le diera autonomía y soberanía, que incluso cínicamente alguna vez utilizó el slogan La Ciudad de la esperanza, no sólo ha resultado el gran perdedor al aprobarse la reforma, yo lo veo como el gran traidor de los capitalinos que durante más de dieciocho años los hemos mantenido al frente de nuestra Ciudad. Al regalar a un partido de bandidos y tratantes de blancas, el derecho a decidir sobre el tipo de Ciudad que será la capital del país, cuando claramente son un partido minoritario para los más de ocho millones de habitantes de la Ciudad de México.
Los acuerdos que en los oscurito y la opacidad con que se llevaron estos para lograr la aprobación de la reforma, sólo nos demuestra, una vez más, que PAN y PRD bailan al son que el PRI les toca. La nueva estructura política de la capital, donde las delegaciones retienen todas sus desventajas y se les suman los vicios de los municipios sin que realmente lo vayan a ser, únicamente augura más corrupción y una mayor burocracia.
Quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. Los ciudadanos no tenemos voz ni voto en la decisión de qué tipo de ciudad queremos. La seguridad, el narcotráfico, la transparencia de la policía capitalina que se ha visto envuelta en robos y asesinatos en los últimos años, el tráfico y la corrupción de las secretarías encargadas de movilidad y construcción, las denuncias a lo largo de años de corrupción en delegaciones como Iztapalapa o Benito Juárez, no parecen importantes al PRD nacional y mucho menos del Distrito Federal, al entregar la capital al partido generador de todas las carencias del sistema democrático de nuestro país; crecer el número de personas que vivan del presupuesto y que seguramente verán la manera de medrar y abusar del ciudadano desde su escritorio, no nos beneficia en nada, sin embargo es una prioridad para una partidocracia que no sabe ya de donde sacar más dinero a los ciudadanos.
Lo que es peor la fuerza política, nos guste o no, que ganó mayoría en la Ciudad en las pasadas elecciones fue Morena, pero Morena no formará parte seguramente del grupo impuesto por senadores, diputados, el jefe de gobierno y hasta la presidencia de la República, así de cínicos, que crearán la constitución de la ciudad.
Yo no soy partidario de Morena y tampoco creo que sean distintos a los otros partidos, pero como primera fuerza de la Capital, deberían estar representados en esa proporción en el mal llamado constituyente, que tampoco incluye a las voces de la sociedad, tal vez porque para un partido como el PRI, que durante dieciocho años se dedicó desde la oscuridad de sus oficinas en la Ciudad a promover a proxenetas y la trata de personas, todos los ciudadanos somos, menos que cero a la izquierda. PAN y PRD que tienen bastiones en la ciudad se quitaron esta vez la careta para mostrar qué en agradecimiento a nuestra confianza y voto, ellos están dispuestos a seguir ignorándonos y actuar junto con el PRI.

La verdad es que a los ciudadanos nos preocupa más que viajar en el Sistema de Transporte Colectivo Metro sea seguro, empezando por el transito dentro de las muy sucias y llenas de ambulantes estaciones y no si existen nuevos personajes dentro del inoperante organigrama de Nuestra Ciudad. Pero como siempre habremos de jodernos tanto en los pasillos y escaleras del metro como en la forma en que van administrar nuestra Ciudad.

publicado en blureport.com.mx el 21 de diciembre de 2015 

jueves, 31 de diciembre de 2015

La locura una mediocridad genial.



Hay, tristemente, quienes instalados en el argumento de la locura se enorgullecen de ser diferentes del resto de los seres humanos, sin darse cuenta que su simple existencia los hace ser diferentes del resto sin tener que acudir a patéticos argumentos.

Armando Enríquez Vázquez.

Curiosamente a pesar de que la locura se asocia a una serie de diferentes trastornos mentales, muchos quieren hacerla sinónimo de creatividad, de genialidad, por mi parte siempre he creído, que el invocarla con esta última acepción es sólo uno de los mejores pretextos utilizado por hombres y mujeres contemporáneos para esconder su mediocridad y siempre me ha molestado el argumento; Estoy loco, estoy muy loco. A partir de esa frase todo se vale y justifica; desde la pereza mental, las adicciones, la estupidez y hasta ser un asesino serial. Como si con pretender estar locos quisiéramos disculpar el ser quien somos. Hay, tristemente, quienes instalados en el argumento de la locura se enorgullecen de ser diferentes del resto de los seres humanos, sin darse cuenta que su simple existencia los hace ser diferentes del resto sin tener que acudir a patéticos argumentos. Estar loco, también ha sido de manera peyorativa una excusa para despreciar la originalidad y la individualidad de ciertos personajes, su no ser afín con el sentir de las mayorías o ya se nos olvidó esa despectiva e irracional descalificación que dice: ¡A ese no le hagan caso está loco!
 Salvador Dalí una de las grandes mentes creativas del siglo XX, alguna vez dijo: La diferencia entre un loco y yo, es que él está loco y yo no.  Al final de sus días cuando la demencia senil hizo estragos en su personalidad Dalí ya no era Dalí, no creaba y se había convertido en el loco aquel con el que no tenía nada en común.
Los locos son incapaces de sobrevivir dentro de las reglas establecidas por la sociedad, no pueden distinguir entre sus obsesiones y las de una sociedad que pretende normarnos.
No existe un ser humano normal, no existe un prototipo del ser humano y cada uno de nosotros puede actuar de una manera que a otros les parezca anormal y fuera de toda lógica. Los occidentales actuales, en una escala social mayor, por ejemplo, somos incapaces de comprender el fanatismo y la fe de los musulmanes, y convenientemente olvidamos que ese mismo fervor pero con la máscara del catolicismo, impulsó las cruzadas que fueron guerras santas como cualquier llamado a la Fatwa lo es hoy  y creó el tribunal de la Santa Inquisición dirigido por un pervertido que asesinaba musulmanes, judíos y cristianos porque su cerebro así se lo ordenaba. O la enferma versión puritana y protestante que estableció la quema y ahogamiento de miles de personas en Europa y América acusadas de brujería. La fe que es una experiencia totalmente irracional en cualquiera de sus manifestaciones y gracias a ellas muchos poetas iluminados como San Juan de la Cruz o George Herbert crearon obras maestras de la poesía y sin embargo no tiene nada que ver con la locura a pesar de lo que piensen muchos racionalistas contemporáneos.
Nuestras obsesiones, pasiones, filias y fobias nos definen como individuos, los locos que son rasados por la enfermedad difícilmente mantienen una individualidad.
En la esfera del Individuo, el criticar y no entender al otro ya sea un fuereño, un extranjero o simplemente el vecino, es parte de la intolerancia de los seres humanos y nada tiene que ver con locura. No es que los demás estén locos y uno no o viceversa. Los seres humanos somos el resultado de experiencias y meditaciones personales e individuales.
Mark Twain, el gran escritor norteamericano, se expresó al respecto: Cuando recordemos que todos estamos locos, los misterios desaparecerán y la vida se podrá explicar.
Lo que podemos considerar como excentricidad o mal llamamos locura no es sino un rasgo de nuestra individualidad, de personalidad. La locura no diferencia, sino que rasa a una serie de individuos con una incapacidad en común. 
Aquellos que se auto califican como locos para diferenciarse de los otros miles de millones que habitan el planeta y creen en el mismo argumento para justificar su existencia, que pretenden hacer de la locura una forma simpática para definir su rebeldía, su inconformidad, sin atreverse a poner los puntos sobre las íes, en realidad son autocomplacientes y mediocres como el que menos.
Porque lejos de atreverse a celebrar su creatividad, su individualidad y su visión de la vida se conforman con la mediocre autocompasión de calificarse como enfermos. 

publicado en roastbrief el 21 de septiembre de 2015.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Asusta al mosco.



Más allá de la propaganda del gobierno federal, ¿existen esfuerzos serios por atacar enfermedades nuevas como el chikungunya?
Armando Enríquez Vázquez.
Todos los días escuchó la pegajosísima propaganda de la Secretaria de Salud para prevenir el chikungunya, y en últimas fechas veo la ciudad tapizada con los carteles, además de la propaganda para televisión invitando a la población a tomar medidas sencillas pero efectivas para evitar la reproducción de los mosquitos transmisores de la enfermedad.
En los últimos años tanto el dengue como el chikungunya se han ido convirtiendo en enfermedades que se presentan en la mayor parte del territorio nacional. En los últimos meses del año se sumó a estas enfermedades transmitidas por moscos el virus de una enfermedad llamada Zika. De acuerdo con la Secretaria de Salud existen más de tres mil casos de chicungunya en el país siendo Guerrero el estado más afectado por la enfermedad del país. se han reportado más de
Muchas veces las campañas de las diferentes dependencias de gobierno parecen proponer que las acciones preventivas son la solución y esta prevención es responsabilidad única de la ciudadanía, ellos solo tienen que gastar dinero en campañas de propaganda para hacernos creer que están trabajando y enfocados en su tarea. Los secretarios de estado son lo suficientemente conscientes de que por ninguna manera deben opacar al presidente y todo se debe hacer de acuerdo con el slogan en boga de cada sexenio y en esta ocasión mover a México. Mover a México, a la población y no al país.
Hace ya muchos años que un brillante e inútil político propuso que los ciudadanos debían de ser los protagonistas de la seguridad pública en clara oposición a las razones de existencia del estado, cuando años después ciudadanos tomaron en sus manos la defensa de sus comunidades la respuesta del gobierno fue acusarlos de sedición, mandar a un autoritario defensor de la ilegalidad comisionado a una de las regiones donde los negocios de los políticos con el crimen organizados eran más que públicos, para fungir como un Virrey en Michoacán defendiendo y mediando entre políticos y criminales. Encarcelando autodefensas.
Pero volvamos a lo del chikungunya. La campaña actual me da, probablemente errónea, la idea de que algo similar sucede en este caso y otros que tienen que ver con salud pública. Se que existen brigadas en diferentes dependencias encargadas de fumigar algunas de las zonas donde habitan moscos que transmiten estas enfermedades. Pero la fumigación lleva consigo otro problema en la salud de personas, mascotas y animales de crianza por el tipo de insecticida utilizada. Las campañas de propaganda espero no se limiten a los medios de comunicación y se hagan casa por casa en las zonas potencialmente más expuestas a las enfermedades.
Existen otras formas de atacar a las poblaciones de mosquitos transmisores y sería bueno saber si en México existen este tipo de estrategias, porque además creo que como propaganda del gobierno que mueve a México, es importante demostrar que tenemos investigación científica de punta que se encuentran en movimiento apoyados por el gobierno para atacar este tipo de problemas.
En California donde estas enfermedades llegaron al parecer en mosquitos que venían en embarques chinos de bambú, como seguramente lo hicieron en nuestro país, se está aplicando una estrategia que va más allá de tapar envases, secarlos y no permitir que se estanque el agua en ellos. Los mosquitos hembras son los únicos que pican a los seres humanos. Por lo que un grupo de científicos encabezados por Stephen Dobson, un entomólogo que imparte catedra en la Universidad de Kentucky en Lexington ha infectado a cientos de miles de mosquitos machos en laboratorio con una bacteria llamada Wolbachia, que tiene la capacidad de esterilizar a los machos. En el caso de las hembras que se ven infectadas con la bacteria estas producen una descendencia mayoritariamente femenina, por lo que los esfuerzos del grupo de científicos norteamericanos están centrados en los machos y sobre todo de la especie de mosquito asiático responsable del chikungunya, dengue y al parecer también de zika.
Se cree que este esfuerzo es todavía práctico por que la población de este tipo de mosquitos es aun minoritaria en California, además de representar una buena alternativa en contra de la contaminación y daños en la salud de personas, plantas y animales puede representar el uso de pesticidas.
El único inconveniente es el costo que es muy elevado. Claro que aun estado que tiene una economía mayor a casi todos los países del mundo esto no representa algo sustancial. Pero en nuestro país ¿existen datos acerca de las poblaciones de mosquitos asiáticos? ¿Hay un grupo de investigadores abocados a proponer soluciones reales a la erradicación de las enfermedades? o ¿simplemente estamos tapando, secando y vaciando recipientes para evitar estas enfermedades?

imagen campeche.com.mx

domingo, 27 de diciembre de 2015

Coca Cola un insulto a la creatividad.




Pensar que un comercial como el de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec podía sobrevivir en la red demuestra la incapacidad de la gente de mercadotecnia de Coca Cola de entender Internet.

Armando Enríquez Vázquez.

La airada respuesta en redes sociales por el comercial de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec, fue suficiente para mostrar que muchos de los consumidores mexicanos con poder adquisitivo, no se tragan las historias maniqueas que surgen de la cabeza de un supuesto creativo y son aprobadas por una empresa como la refresquera que lejos de mostrar sensibilidad a temas sociales de importancia, únicamente se preocupa por recrear de manera, en teoría, estética como un grupo de niños bien del país intenta de forma paternalista e insultante mostrar una falsa y superficial responsabilidad social. Triste y pobre acercamiento de un producto a la sociedad en esta época.
Queda claro y de manera tajante que hacer publicidad y promocionar productos, bienes y servicios tiene hoy dos direcciones. La ventaja tan cacareada por marketeros trasnochados, que creen y utilizan como arma de venta ante el cliente el argumento, creyendo que la comunicación en ambos sentidos significa que el cliente va escuchar siempre lo que quiere y que la publicidad sigue manteniendo los elementos del monologo tradicional.
Internet antes, mucho antes que ser un enorme y ubicuo billboard, es el espacio donde las personas buscan entretenimiento y comunicación. De manera consciente o inconsciente todos los seres humanos que utilizan Internet fomentan la democracia, la libertad de ideas, la tolerancia, la inclusión. Pensar que un comercial como el de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec podía sobrevivir en la red demuestra la incapacidad de la gente de mercadotecnia de Coca Cola de entender Internet y mucho más grave su incapacidad de leer la realidad social en la que viven.
La mayoría de los usuarios de Internet repudian, rechazan y no admiten la publicidad a menos de que esta implique aguantarla para obtener un servicio de manera gratuita. La torpeza de la gente de Coca Cola al aprobar y producir este comercial demuestra hasta qué punto la sordera y soberbia de algunas empresas pueden, hoy más que nunca representarle un perjuicio a su imagen.
Coca Cola desde hace décadas ha estado en la mira de muchos grupos y asociaciones de todo tipo. Ha sido llamada Caca Cola. Recuerdo una T-Shirt que circulaba a finales de setenta, principios de los ochenta, que al frente con la tipografía de la refresquera y simulando el logo de la misma decía: Coma Caca. Otros la han llamado las aguas negras del imperialismo, y en los últimos años ha sido centro de un debate nacional por la clara contribución de Coca Cola y las demás refresqueras a agudizar un problema de salud pública como lo es la Diabetes por la cantidad de azúcar utilizada en sus bebidas, debate frente al cual la marca ha demostrado una clara insensibilidad y falta de valor social ante la importancia del tema. Lo que queda claro en su absurda campaña navideña.
La respuesta por parte de un grupo de jóvenes mixes que realizaron su propia versión del comercial, denotando las verdaderas tradiciones y características de los Mixes empezando por el uso de su lengua debe de bastar para que los ocurrentes publicistas de la empresa se sientan unos verdaderos imbéciles. Las implicaciones que tiene el consumo del refresco con el aumento de diabetes en la comunidad, sólo muestra la falta de investigación de los publicistas de la marca. Aunque la respuesta pueda a su vez ser maniquea e ideológica, esta surge de la molestia de un sector de la sociedad que parece mucho mayor de lo que la empresa refresquera podría haber esperado y calculado, ante la eterna actitud prepotente de la marca.
Más allá del problema de la percepción de los usuarios de Internet sobre el video, lo que habría que considerar desde este lado de la ecuación es la falta de creatividad, de visión del futuro, de consciencia social, el abuso de paternalismo idiota, así como la carencia de propuestas por parte de los creativos de la agencia que haya diseñado el video.
Es muy difícil no sentir todo lo anterior cuando el comercial se basa en un casting tan clasista, cuando la personalidad de los modelos es tan repelente al mensaje que se intenta dar, pero ante todo con ese intento de árbol navideño tan pinchurriento, que parece fabricado con deshechos, que se ve como una limosna de sobras de maderos pintados de verde y tapa roscas de los refrescos. Ni siquiera se hizo un intento por conocer y recuperar las tradiciones de la comunidad, de sus creencias y condiciones. Por ser creativos y consecuentes con la comunidad a visitar.
Mal, muy mal por Coca Cola que además en sus comunicados de prensa trata de sonar como una víctima sorprendida por el mal recibimiento de su pobre y patética idea, culpando a sus acusadores de no valorar su esfuerzo y no entender la idea de sus creativos.
Existe el argumento que la mala publicidad es también una buena publicidad, pero parece que este no es el caso y no hay manera de justificar lo que sucedió. La luz roja debe ser interpretada como una larga brecha entre la marca y los jóvenes consumidores y debe poner a la gente de mercadotecnia y publicidad de la marca a pensar y replantear estrategias.

La verdad es que mucha gente no hizo su tarea al interior de la empresa y el resultado esta ahí. Un tiro por la culata y más argumentos en contra Coca Cola y lo que representa para muchos.