sábado, 31 de enero de 2015

Superhidrofobia.



Un nueva propiedad en los metales puede traer multiples beneficios a todos
.

Armando Enríquez Vázquez

A lo largo del devenir de nuestras vidas, leemos, escuchamos y vemos cientos, tal vez miles de noticias que se refieren a los diferentes trabajos de investigadores científicos, a sus logros y sus descubrimientos. Cuando leemos o escuchamos todas estas notas pensamos en los beneficios de estas aplicaciones en nuestra vida cotidiana, con el pasar de los años muchas veces nos olvidamos de estos descubrimientos, de pronto y como algo natural nos encontramos con ellos al alcance de nuestra mano y en otros casos se pierden en la noche de los tiempos por el simple hecho que durante las etapas de su desarrollo e implementación fueron superados por nuevos descubrimientos.
En materia de protección de metales se ha venido investigando desde hace muchos años en el desarrollo de las llamadas coberturas inteligentes, esto es películas anticorrosivas que se activen en el momento adecuado, pero se habla ya de nuevas tecnologías que nada tienen que ver con formas químicas, si no físicas.
Un equipo de científicos del Instituto de Óptica de la Universidad de Rochester, publicaron el 20 de enero pasado en la Revista de Física Aplicada (Journal of Applied Physics), su logros al desarrollar por medio de laser metales capaces de repeler el agua.
El trabajo encabezado por los doctores Chunlei Guo y Anatoli Vorobyev, se ha centrado en crear metales superhidrofóbico, es decir que sean capaces de rechazar el agua, el desarrollo de estos metales ha interesado a la fundación del matrimonio Gates por las aplicaciones que pueden desarrollarse con estos metales en países en desarrollo, en los que se efectúa mucha de la labor de la fundación Gates. Las muestras de metales con este tipo de superficie no solo son repelentes del líquido, si no que hace que el agua rebote al contacto con la superficie del metal. Esto resulta de especial importancia en ciertas áreas y plantea su posible implementación en situaciones muy específicas.
Por ejemplo evitar la formación de hielo en las alas de los aviones, situación que puede poner en peligro a la aeronave y la integridad de los pasajeros. Evitar que se forme hielo en Atenas de telecomunicaciones o en los cables de electricidad que en los últimos años hemos visto que con un gran capa de hielo se caen dejando a enormes áreas urbanas sin energía eléctrica.



También permitirá una más eficiente recolección de agua en zonas áridas. Una limpieza eficiente con poca agua, lo que importante en el caso de letrinas en estas mismas regiones, donde uno de los objetivos es el menor desperdicio del líquido.
Evitar la oxidación de metales expuestos a medio ambiente.
La superficie superhidrofóbica, así llamada por sus creadores, se logra a través de un láser de gran potencia que lanza sus pulsos en millonésimas de segundo. Al modificar directamente la superficie del metal sobrepasa la vida de cualquier recubrimiento. El método aún plantea ciertos problemas, sobretodo en su producción. Crear una superficie superhidrofóbica de una pulgada cuadrada, o sea un poco mayor de 2.54 centímetros cuadrados tarda una hora, por lo que el siguiente paso es desarrollar procesos que hagan esto de una manera más rápida y una escala industrial.
Guo y su trabajo con láser ha desarrollado también otras propiedades en los metales. Entre las que se cuenta superficies metálicas que no reflejan la energía y que se conocen como metales negros. Combinar las propiedades de los metales negros y la superhidrofobia puede resultar en mejor y más eficientes paneles solares, resistentes a la oxidación.

Pero además la creación de metales negros en sí misma presenta otras áreas de oportunidad, pues no sólo absorbe gran cantidad de energía, sino que estas superficies negras son capaces de absorber rayos infrarrojos, así como aquellos en la frecuencia de therahertz y que se conocen como Rayos T. A diferencia de los rayos X, los rayos T no afectan a los seres vivos pero podrían permitir a los médicos observar el comportamiento de organismos patógenos a nivel molecular. Todas estas posibilidades de trabajo de los metales negro se vienen investigando desde 2008.

publicado en blureport.com.mx el 22 de enero de 2015