miércoles, 8 de julio de 2015

La televisión abierta no es negocio a futuro. La lección de Radio Centro.



La televisión abierta ha dejado de ser atractiva tanto para empresarios, como muy probablemente para un gran número de anunciantes. 


Armando Enríquez Vázquez
Llegó el 10 de abril. Fecha límite para el pago de los derechos de las cadenas de televisión abierta que ofreció el gobierno. Grupo Imagen cumplió con su parte hace ya un par de semanas. Pero, Grupo Radio Centro el otro ganador de la licitación incumplió el pago y no tendrá cadena de televisión abierta.
Lo que nos deja en claro varios asuntos. El primero es el papel de pésimo empresario de Francisco Aguirre Gómez quién perdió una cadena de televisión antes de comenzar a operarla y ha puesto en riesgo su grupo radiofónico. En 1968, su padre y fundador de Radio Centro, Francisco Aguirre Jiménez obtuvo por medio de una licitación la operación del canal trece de televisión abierta, sin embargo por grandes deudas contraídas con Somex, Aguirre Jiménez se vio en la necesidad de vender el canal en 1972 al gobierno del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez. Hay otra versión que dice que el canal fue estatizado por el presidente como parte del plan del estado de ceder el control de la televisión abierta a Televicentro, más tarde Televisa y a Emilio Azcárraga Milmo, quien se declararía un soldado del PRI.
Esta vez, se trató sólo de un sueño, de una pésima estrategia. Quien haya aconsejado al empresario de medios solo terminó por hundir la credibilidad de un grupo empresarial, que se ha visto envuelto en este siglo en controversias como la de Radio Red y el dinero que Aguirre debe a José Gutiérrez Vivó desde 2004. De acuerdo con el diario El Economista, el simple pago del depósito de garantía que la empresa dio para participar en la licitación equivale a casi cinco veces las utilidades generadas por la empresa en 2014, mientras que el diario El Financiero reporta que como prenda de los 415 millones que son el pago de la garantía de la licitación, Aguirre dejó su edificio corporativo y sus estudios.
Otra parte de la historia nos lleva a reflexionar. Sí como se ha comentado en los diferentes medios el empresario se pasó un mes invitando a diferentes hombres de negocios a participar con él en el negocio de la televisión abierta, entre ellos a Germán Larrea, uno de los hombres más ricos de México y de quien a finales del año pasado se dijo que había abandonado al consejo de Televisa para poder ofertar en la licitación de cadenas abiertas de televisión y que finalmente no lo hizo, y Francisco Aguirre no pudo convencer a ninguno, entonces algo hay dentro de la televisión abierta que en el 2015 no la hace una inversión atractiva. Baste recordar que durante la década pasada mucho se insistió en el interés de Carlos Slim por entrar al negocio de la Televisión, sin embargo cuando en septiembre del año pasado se barajaron los nombres de nueve grupos empresariales en teoría interesados por entrar en el sector, el Carlos Slim no estaba entre la lista de interesados. Clarovideo, Clarosports y Unotv están a la vanguardia de contenidos de entretenimiento, deportivos e informativos en Latinoamérica y Slim demostró ya que se puede prescindir de señal de televisión.
La televisión abierta ha dejado de ser atractiva tanto para empresarios, como muy probablemente para un gran número de anunciantes. Si bien es cierto que la inversión publicitaria en México creció el año pasado y que la televisión abierta es aun la que se lleva la mayor tajada con un poco más del 50%. La verdad es que la inversión publicitaria en la televisión abierta cayó, mientras que en la televisión de paga e Internet es en los sectores que mayor crecimiento tiene, con más de 5% anual.
Las audiencias de la televisión abierta están conformadas por viejos, analfabetos de la tecnología y los sectores de menor poder adquisitivo en su mayoría, por lo que conforme pasan los años la televisión abierta se convierte en menos atractiva para los anunciantes.
La falta de estrategia y de visión a futuro de Francisco Aguirre y sus asesores saltan a la vista. ¿Qué pensaban hacer con un canal de televisión abierta y sin una estrategia en otras plataformas?, lo increíble es que no es el único empresario radiofónico incapaz de ver a futuro.
 Grupo Imagen, es la excepción, dedicado a posicionarse en los diferentes medios y plataformas, no sé si de manera exitosa, pero lo ha hecho.

Ahora surgen dos preguntas; ¿La cadena de televisión abierta que quedó vacante volverá a ser licitada? ¿Cuándo? ¿Habrá alguien interesado en ella?

publicado en roastbrief.com el 13 de abril de 2015  

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