sábado, 7 de marzo de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Donnie Shell




Con 51 intercepciones a lo largo de 14 temporadas y 4 anillos de Superbowl Donnie Shell era uno de los Acereros de la época de los 70 que faltaba en el Salón de la Fama.

Armando Enríquez Vázquez.

Donnie Shell nació el 26 de agosto de 1952 en Whitmire, Carolina del Sur. En sus años como universitario jugó para la Universidad de Estatal de Carolina del Sur. En 1974 durante la selección de los jugadores universitarios los Acereros de Pittsburgh Shell fue una selección a independiente, Shell fue contratado como agente libre, pero esa generación de 1974 tiene a otros cuatro miembros del Salón de la Fama; Lynn Swann, Jack Lambert, John Stallworth y Mike Webster. Todos miembros de uno de los equipos más completos y ganadores de la historia de la época. Los Acereros de los cuatro anillos del campeonato tiene un total de 10 jugadores en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional
Durante 14 temporadas Shell con el número 31 en su Jersey jugó como profundo de los Acereros, una pieza importante de esa defensiva conocida como La cortina de Hierro. Por razones que van desde su contratación y llegada al equipo hasta su personalidad de bajo perfil fuera del emparrillado, muchas veces los reflectores obviaron la presencia de Shell, sin embargo, apodado El Torpedo, Shell detenía jugadas atrás de la línea de scrimmage, golpeaba muy fuerte como el resto de sus compañeros y además fue un excelente jugador en contra del juego aéreo enemigo.
Donnie Shell ocupa el tercer lugar histórico en intercepciones entre los Acereros con 51 ovoides arrancados de las manos de los adversarios ofensivos. La marca de Shell sólo es superada por un antiguo esquinero Jack Butler, esquinero en la década de los años 50 y quien logró 52 intercepciones, así como por su contemporáneo Mel Blount con 57.
Shell regresó 490 yardas en esas 51 intercepciones y anotó en dos ocasiones. Sus otros touchdowns fueron gracias a regresos de fumbles recuperados, de los cuales tuvo 19 a lo largo de su carrera. Shell participó en 19 juegos de postemporada incluido los 4 Superbowls que ganó Pittsburgh en la década de los años 70. En esos 19 juegos Shell sólo interceptó en dos ocasiones y recuperó dos fumbles.
Donnie Shell se retiró en 1987 y espero 33 años para ser reconocido como miembro del Salón de la Fama.


imagen: steleers.com

viernes, 6 de marzo de 2020

El histórico poster del concierto más importante del siglo XX y su autor




La historia del concierto de Woodstock, los músicos que en él participaron y el
fenómeno social que representó son muy conocidos, el hombre que creó el poster del evento no.

Armando Enríquez Vázquez.

Entre los grandes conciertos masivos del siglo XX, Woodstock marcó no solo una época, sino el poder de los jóvenes y de su música frente una sociedad rígida, conservadora y a la que no le importó sacrificar a sus jóvenes. La protesta de contra la guerra de Vietnam, contra el establishment norteamericano y los grandes músicos de finales de la década convocaron a más de medio millón de personas.
Como para todos los grandes eventos el festival de Woodstock en su promoción necesitó de una imagen; un poster. El encargado de diseñarlo fue Arnold Skolnick, aunque lo cierto es que Skolnick fue el segundo diseñador y su trabajo fue salvar la imagen del festival diseñando un poster que fuera atractivo y original, un poster que representara lo que era el festival. Después de 51 años el poster es vigente y un referente en la mente de toda una generación.
El poster original creado por David Edward Byrd es un horrendo poster barroco en el que predominan los colores verde y rojo, muestra al centro una imagen muy clásica aguador; una joven desnuda vaciando un cántaro de agua en un cuerpo de agua, que representa al símbolo zodiacal de Acuario como una señal de la llegada de la época de Acuario, que se remarca con estilizados cupidos, corazones y carcajes que a manera de columnas simétricas enmarcan la figura de la joven. Otras dos viñetas una superior y otra inferior completan el marco de la aguadora. El poster no sólo es horrible lo más importante es que al verlo no hay manera de que uno se imagine un festival de música, mucho menos una celebración de la paz. Lo mismo pensaron John Roberts, Joel Roseman, Artie Kornfield y Michael Lang; creadores, organizadores y empresarios del concierto. En su sitio de internet David Byrd a manera de explicación no pedida, aclara que el poster tenía un problema surgido del cambió de lugar en el que se realizaría el concierto, al parecer Byrd no estaba en Estados Unidos y fue entonces que otro artista lo realizó, la forma en que está escrita la explicación, muestra lo arrogante y envidioso de Byrd, quien por otra parte realizó otros posters para conciertos de músicos pop destacados, que si uno busca en Internet no tiene nada de espectacular. Los empresarios entonces acudieron a Skolnick para que los ayudara a crear un nuevo poster para sustituir el de David Byrd. Skolnick trabajó contra tiempo, le dieron sólo un fin de semana para llevar a cabo el cartel del evento, el pago que recibió Skolnick fue una burla alrededor de 15 dólares en supuestas regalías, como el artista gráfico reconoce en una entrevista que concedió a la radio pública de Nueva Inglaterra.
Arnold Skolnick nació en Brooklyn, Nueva York el 25 de febrero de 1937 y a lo largo de su vida se ha dedicado a la pintura, a ilustrar libros para niños, la fotografía, la publicidad, el diseño y publicación de libros. Skolnick fue ganador durante cinco años consecutivos al premio del mejor diseño editorial de un libro otorgado por el Instituto Norteamericano de las Artes Gráficas.



A diferencia del primer poster que no decía, ni se relacionaba de manera alguna con el concierto, ni con su idea de llevar a cabo tres días dedicados a la paz. El poster creado por Skolnick es sencillo, directo, en colores vivos y dice todo acerca de lo que Woodstock se trató. Un fondo rojo vivo, sobre el brazo de una guitarra donde los dedos del guitarrista cubren los trastos, una paloma blanca esta parada y tiene la cabeza girada mirando a quien ve de frente el poster. Aunque de acuerdo con Skolnick tomó como modelo a un ave conocida en Estados Unidos como catbird, miembro del género Dumetelia y que de acuerdo con diseñador al ser un ave más redonda que la paloma, la gente distingue de manera inmediata en el diseño, así como da un mayor balance a la composición, a diferencia de la estilizada paloma.
Skolnick nunca había hecho un poster y aun así logró crear una de los más recordados en la historia de la música. La mayor característica del poster es que no se trata de un dibujo o una pintura, Skolnick lo creó a partir de papel cortado a manera de un collage.
En el lugar donde se celebró el concierto en 1969 existe una loza para recordar el evento y en esa loza hay una representación del poster creado por Skolnick. Arnold nunca más ha realizado un poster.

jueves, 5 de marzo de 2020

El último día del Tercer Reich.



Conforme las temporadas avanzaron la línea narrativa se derrumbó; un par de temporadas hubiera cumplido con su cometido de reflexión.

Armando Enríquez Vázquez

Este texto contiene spoilers es bajo el riego del lector continuar.
Llegó a su final la serie basada de manera muy libre en la novela del gran escritor norteamericano Philip K. Dick, El hombre en el castillo. Tomando la premisa básica del libro; la historia del mundo en los años sesenta con la terrible variante de que los aliados perdieron la II Guerra Mundial. La parte este de Estados Unidos es parte del Tercer Reich, la costa oeste del Imperio Japonés y una vasta región del centro de esa nación se conoce como la Zona Neutral donde viven grupos de rebeldes. La historia plantea que la realidad en la que viven los personajes es sólo una de las opciones en las que se desarrolla el multiverso. Pero hay otras realidades y una de ellas es en la que vivimos el que escribe esto y los que lo leen.
En la novela, esta realidad alterna es conocida a través de una novela escrita por un enigmático personaje que vive en la Zona Neutral en un lugar conocido como High Castle. Este hombre llamado Hawthorne Abendsen. En la serie, no existe novela, Abendesen se ha hecho de cientos de cintas de película cinematográfica que retratan la realidad de ese universo alterno donde las fuerzas de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética, han derrotado a los alemanes y japoneses. Mientras que en el universo que se detalla en la serie, Hitler aun vivo dirige el Tercer Reich y más tarde al morir es sustituido por Himler y las cintas son parte de material subversivo y la búsqueda y detención de Abendsen es una prioridad para alemanes y japoneses.
Existe una pequeña red de rebeldes que intentan distribuir las cintas de Abendsen para mostrar a los ciudadanos de Estados Unidos qué si se puede derrotar a sus opresores, que hay otra realidad en el universo donde ellos son los ganadores y en ese maniqueísmo no se habla de lo que sufrieron los ciudadanos alemanes y sobre todo japones en la posguerra. Y esta misma búsqueda de una realidad alterna lleva a Josef Mengele a buscar la manera de acceder a ella para imponer el Tercer Reich en todos los universos posibles.
Tal vez lo más llamativo a lo largo de la serie son los gráficos generados de las ciudades para recrear ciudades que nunca existieron, Nueva York y San Francisco, una Nazi y otra parte del Imperio Japones, en una década de los sesenta que jamás existió. Sin duda una de las secuencias finales de la tercera temporada en la que conforme a la nueva política alemana se necesita acabar con el pasado histórico de Estados Unidos y deciden volar la Estatua de la Libertad es una da las más impactantes. Washington fue la ciudad que pagó el precio final de la II Guerra Mundial al ser destruida por un bombardeo nuclear, sus ruinas se aprecian en la entrada de la serie. Imágenes de la armada imperial japonesa anclada en la bahía de San Francisco lista para defender la ciudad de ataques por potencias externas al Imperio en especial a sus cada día menos amistoso aliados alemanes también están hechas para impactar. Mientras, Berlín fue diseñada con una grandilocuencia digna de Star Wars que nos hace relacionar la capital del Tercer Reich de manera directa el poder de malvado del imperio intergaláctico. En contraste con el gran trabajo de hecho en las ciudades y otras locaciones, el portal inter universos construido bajo la dirección de Mengele, tiene una ridícula semblanza con la serie de los años sesenta El Túnel del Tiempo.



Conforme las temporadas avanzaron la línea narrativa se derrumbó, fue escrita y reescrita para tratar de salvar una serie que con un par de temporadas hubiera cumplido con su cometido de reflexión.
Las cuatro temporadas fueron estelarizadas por Alexa Dávalos en el papel de Juliana Craine, Sewell Rufus en el del líder nazi que domina el territorio nazi en Norteamérica, el Reichmarshall John Smith, Brennan Brown como el anticuario Robert Childan, Cary-Hiroyuki Tagawa representó al ministro japonés de comercio en San Francisco; Nobusuke Tagomi. Chelah Horsdal en el papel de Helen Smith, Stephen Root como Hawthorne Abendsen, Joel de la Fuente como el siniestro Inspector Kido. La historia de la serie se aparta totalmente de la novela, la trama central se vuelve la historia de Juliana Craine y como al darse cuenta de la realidad alterna lucha por vencer a los Nazi y japoneses desde su humilde trinchera y tenacidad extrema. La serie intenta llenar ciertos huecos sociales, que no se cuestionaban cuando se escribió la novela y que hoy son importantes por los demográficos y aumento del poder adquisitivo de ciertos grupos sociales, sin embargo lo hace de una manera artificial, por ejemplo; la aparición fortuita de una guerrilla negra en la última temporada y triunfa discriminando a los ciudadanos blancos y sin tomar en cuenta que a lo largo de las temporadas anteriores se habla y presenta una comunidad judía que es parte de la resistencia y tiene gente en la Zona Neutral, pero que en la última temporada ni siquiera es mencionada, lo mismo sucede con algunos personajes pertenecientes a diversidades sexuales, que parecen escritos para satisfacer demandas de audiencia y no de la trama.
Pero lo que ayuda a superar los lugares comunes y partes escritas en el peor contexto de una telenovela, son las excelentes actuaciones de actores como Rufus Sewell o Joel de la Fuente, y Chelah Horsdal que mantiene una actuación a la altura de la de Sewell y la evolución de su personaje es extraordinaria. Alexa Dávalos y Cari-Hiroyuki Tagawa se mantienen con la misma cara a lo largo de la serie, pero mientras en el caso del actor japonés lo adusto y sobrio de su actuación está ligada de manera directa con la personalidad de su personaje, en el caso de Dávalos es una muestra de la incapacidad de la actriz por manifestar la riqueza de emociones que corren en el interior de un personaje tan complejo y lleno vivencias extraordinarias como las de Juliana Craine
Una vez más en materia de ciencia ficción una de las narrativas de la serie se basa en lo que se ha convertido en un lugar común en los últimos años; el multiverso y el acceso a las diferentes realidades alternas. El problema de una serie como El Hombre en el castillo es que requiere 40 horas de la vida de una persona, no es una serie que merezca esa cantidad de tiempo, mejor tomar la fuente original y leer la novela de Philip K. Dick.


publicado el 26 de noviembre de 2019 en roastbrief.com.mx 
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miércoles, 4 de marzo de 2020

Los niños soldados de Guerrero. Derrota del Estado.



La fragilidad en la que se encuentran los niños es desde hace muchos años una responsabilidad que los gobiernos evaden, la cantidad de niños que desaparecen en el país es importante.

Armando Enríquez Vázquez

Nada más impactante y desesperanzador que las fotografías de los niños autodefensas de Guerrero, pero también es sólo otro ejemplo del desprecio que los gobiernos incluido el federal tienen por los niños. En la misma semana el presidente minimizó y dijo que ya había medicamentos para los niños con cáncer en el sistema de salud pública como lo ha hecho otras veces de manera ligera y sin importarle realmente la salud de los menores, lo que pone al presidente y su gabinete de salud en una posición similar a la del gobierno de Javier Duarte y su agua “cura” cáncer, con la diferencia que este gobierno federal, no simula, simplemente niega las medicinas porque el presidente necesita el dinero para sus redes de poder. Tristemente también la Guardia Nacional al cargar contra los migrantes centroamericanos lo hizo contra niños sin importarles este hecho que pone a México en el peor lugar internacionalmente en materia de derechos humanos, pues lo único que a esta administración le importa es obedecer las órdenes de Donald Trump.
La fragilidad en la que se encuentran los niños es desde hace muchos años una responsabilidad que los gobiernos evaden, la cantidad de niños que desaparecen en el país es importante. En 2017 la, ahora inútil, Comisión Nacional de los Derechos Humanos declaró que alrededor de 70,000 niños y niñas son víctimas de trata. Pero hay que sumar la cantidad de menores que son parte del crimen organizado trabajando desde halcones, hasta sicarios. De acuerdo con UNICEF 1 de cada 2 niños y adolescentes de nuestro país vive en condiciones de pobreza y el 20% lo hace en pobreza extrema, y claro que no es culpa de un gobierno con un año en el poder, pero tampoco tienen la menor intención de resolver el problema, ni de enfrentar sus responsabilidades.
Todo esto habla de una derrota devastadora del estado que inició en la década de los noventa del siglo pasado en los gobiernos del PRI y que ni el PAN, ni Morena han podido, ni querido resolver. Hace dos años cuando se estrenó el spin off de la serie de motociclistas Sons of Anarchy, titulada Mayans MC, una de los arcos narrativos más interesantes de la serie es el de los huérfanos del narco en la frontera de Baja California, que luchan contra un cartel poderoso. Ese es el mensaje de estos niños armados del Estado de Guerrero huérfanos porque las autoridades de ese estado han sido rebasadas desde hace muchos gobiernos del PRI y el PRD por el crimen organizado, algunos de estos gobernantes cercanos al hoy presidente, como el senador Félix Salgado Macedonio, quien cuando fue presidente municipal de Acapulco por el PRD, prefirió hacerse a un lado y dar paso franco al crimen organizado, mientras el se dedicaba a filmar una película, cobarde e incapaz de combatir los problemas de la ciudad costera. Ese mismo hombre amparado en su fuero, hoy quiere dictar códigos morales a la sociedad desde su escaño.
No existe discurso político, ni postura demagógica capaz de acabar a partir de verborrea con la realidad, con la fractura que existe en la sociedad, con una verdad que lacera a miles de mexicanos con la muerte que se pasea a diario en sus comunidades. Importa, claro, saber quienes son los responsables, sí se les va a castigar, pero es más importante solucionar, para eso eligieron a López Obrador, no para que día tras día a lo largo de un año se haga la víctima desde el poder, algo que ni Peña Nieto.
A López Obrador, Morena y funcionarios locales de los gobiernos de ese partido, lo único que les importa es conseguir dinero, para crear y pagar grupos de choque azuzados por las palabras matinales de odio del presidente, que también sirva para financiar las elecciones del año entrante. Los electores son mayores de edad y por lo tanto al presidente y a su servil comisionada de los Derechos Humanos, los derechos de los niños les valen un comino.
Pero el problema está ahí, en las generaciones de niños huérfanos, desarraigados que con todas las razones del mundo, no creen en el gobierno, en la sociedad, en los otros, generaciones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes mujeres y hombres que tienen una visión que en nada se parece a la de los demás ciudadanos y menos a la del demagógico grupo de políticos que dice “gobernar” el país.

publicado en blureport.com.mx el16 de febrero de 2020
imagen: DeathToStock.com 

martes, 3 de marzo de 2020

Santiveri de la cura a la prevención.




Esta empresa fundada en 1885 en España, se ha convertido en un referente de la vida sana en muchas partes del mundo con sus productos que promueven la salud.

Armando Enríquez Vázquez

Jaume Santiveri i Piniés, nacido en Benabarre, España, en 1861, fue un empresario español dedicado a los textiles y que tenía una camisería en el centro de Barcelona en uno de los antiguos barrios judíos en la Calle de Call, hasta que cuando apenas tenía 23 años fue diagnosticado con una tuberculosis que no auspiciaba nada bueno por varios médicos de la ciudad.
Escuchó del método del Abad alemán Sebastián Kneipp y de su centro de curación ubicado en el poblado de Wörishofen por lo que viajó al Balneario y estuvo una temporada sometiéndose a los métodos del alemán consistentes en hidroterapia, una alimentación sana con vegetales y la ingestión de plantas medicinales, Santiveri se recuperó por completo tras seis meses de estancia en Wörishofen. A su regreso a Barcelona comenzó a importar productos naturistas de Alemania e intentó informar y convencer a los médicos españoles acerca de los beneficios de los productos y el método de Kneipp, pero convenció a pocos, por lo que a partir de 1885 con el ánimo de beneficiar a los enfermos catalanes y de España, Santiveri decidió vender los productos en su local. La ley española obligó Santiveri a convertir su negocio de productos para la salud en una farmacia y se vio obligado a contratar a un farmacéutico como responsable. El negocio cambió de nombre por el de Farmacia Kneipp. Afuera de la nueva farmacia de Santiveri se podía leer en un letrero: Alimentos para sanos y enfermos. Desde entonces la empresa siempre ha contado con profesionistas; farmacéuticos, químicos, biólogos encargados del desarrollo e investigación de nuevos productos saludables para el consumidor.
Uno de los productos que Santiveri se preocupó por popularizar fue una bebida a base de cebada y que funciona como sustituto del café llamada malta. Los derechos del producto pertenecían a la empresa alemana Kathreiner, y Santiveri como la gran parte de sus productos importaba la malta. Uno de los clientes frecuentes de la farmacia de Santiveri era Antoni Gaudí. Santiveri fue una de las primeras empresas en España en ofrecer productos para diabéticos, algo que continúa siendo una de sus líneas principales de productos.
La utilización del apellido familiar como marca surgió en 1914, cuando por motivos de la I Guerra Mundial, se suspendieron las importaciones alemanas, por lo que Jaume Santiveri, no sólo cambió el nombre del negocio, si no que se vio obligado a crear su propia fabrica de productos naturistas, por lo que se mudó de casa y en la planta baja estableció su laboratorio y la tostadora para fabricar la malta. Otro producto creado por Santiveri fue el pan dextrinado que es un pan donde los almidones de las harinas se han tratado para que sean más fáciles de digerir. También el modelo de negocio cambió y fue definido como un modelo de franquicias donde Jaume Santiveri otorgó más de 100 franquicias a lo largo y ancho de España en la década posterior a la I Guerra Mundial. Para promoción de la malta Jaume Santiveri organizaba degustaciones de la bebida y entre sus estrategias publicitarias Jaume recurrió a la compra de dos camiones que recorrían España invitando a la degustación y posteriormente a la venta de la malta, el primero de ellos fue bautizado como Águila Verde y el segundo como Flecha Verde. También Jaume se encargó de la publicación de la primera revista vegetariana en España a la que puso el nombre de Natura. La bonanza de la empresa fue cortada con el estallido de la Guerra Civil española, cuando la fábrica resultó expropiada.
Jaume Santiveri i Piniés murió el 22 de mayo de 1938, durante la Guerra Civil. La labor de reconstrucción de la empresa que tomó 25 años correspondió al hijo de Jaume, Santiago Santiveri Margarit nacido el 16 de febrero de 1913 y quien era farmacéutico de profesión. Uno de los retos de Santiago fue seguir produciendo productos naturistas durante la época del franquismo cuando España cerró sus puertas al mundo y al comercio internacional. Santiago que tuvo que abrir instalaciones de la compañía en el centro de la península ibérica, en la región de Valladolid que era la principal región productora de granos y cereales de España y reorganizar la estrategia de Franquicias. En la actualidad esa fábrica es la más grande en su tipo de toda Europa.



A finales del siglo XX en asociación con la marca belga Provamel, nacida en 1983, Santiveri introdujo en España los sustitutos de leche; leche de soja, de avena, de almendra. La lucha de la marca a lo largo de sus 135 años de existencia por permanecer en la memoria del consumidor español, se ha visto recompensada en las últimas décadas cuando la alimentación sana y natural se han vuelto una de las principales preocupaciones de los consumidores.
La malta continuó durante años siendo el producto estrella de la marca, Santiveri creó dos marcas para la variedad de sus productos; Vigor y Natura que abarcaban complementos, tisanas, alimentos como cereales, galletas, etc. Santiago Santiveri dirigió la empresa por más de 30 años, se retiró en 1983 cuando cumplió 70 años, pero durante los siguientes 31 años fue el director honorario de la empresa hasta su muerte el 20 de julio de 2014. A los 101 años, Santiago Santiveri Margarit aun iba a diario a la empresa conduciendo él su automóvil y en una entrevista que se encuentra en youtube (1) se puede ver la lucidez y el excelente estado de salud del hombre.
En 2012, por primera vez en su historia Santiveri contrató a un Director General que no es miembro de la familia, Carlos Perseguer. Actualmente Santiveri tiene más de 1,000 productos que ofrecer a los consumidores en diferentes categorías y su presencia se encuentra en más de 40 países, independiente de la asociación que existe de la marca en tierras mexicanas e italianas.




publicado en thepoint.com.mx el 24 de febrero de 2020
imagenes: santiveri.com

lunes, 2 de marzo de 2020

Olive Schreiner, la historia de una extraordinaria mujer africana.




Autora de la primera novela sudafricana relevante, Schreiner sorprendió por su postura contra la I Guerra Mundial, la Guerra Boer, el colonialismo inglés y sus puntos de vista feministas.

Armando Enríquez Vázquez

La Historia de una Granja Africana fue publicada en 1883 en 2 volúmenes por la editorial Chapman & Hall.  Esta historia acerca de tres personajes que crecen en una de las regiones más áridas de Sudáfrica, la novela fue un éxito instantáneo y esta considerada como la primera gran novela de aquella nación. Obviamente, en tiempos de mayor discriminación, fue escrita por una persona blanca que en la primera edición por las mismas razones se identificó como Ralph Iron, por petición del impresor, lo cierto es que detrás del libro que aborda temas como el libre pensamiento, el feminismo, el sexo premarital, temas controversiales y prohibidos en aquellos días y que se negó a modificar el final, por uno “más decoroso”, se encuentra una escritora y luchadora social brillante nacida en Colonia del Cabo, en lo que es hoy Sudáfrica, el 24 de marzo de 1855 y que se llamó Olive Emilie Albertina Schreiner.
Olive Schreiner fue la novena de los doce hijos de Gottlob Schreiner y Rebeca Schreiner, el padre era un misionero metodista perteneciente a la sociedad de Wesleyana de Misiones, establecido en un poblado cercano a la actual ciudad de Herschel en lo que antes de ser Sudáfrica se conoció como el Territorio de Basutolandia. Obviamente la educación que recibió de sus padres fue estrictamente religiosa y muy apegada a extrema rigidez de la época. La educación de Olive corrió a cargo de su madre y no tuvo algo que se pueda llamar una educación formal. No por eso Schreiner se limitó, en 1868 se mudó junto con una de sus hermanas al poblado de Cradock en donde uno de sus hermanos mayores había designado como director de la escuela local, ahí Olive leyó los textos de Darwin, Spencer, Stuart Mill y hasta de Emerson. La perspectiva de vida de la joven se amplió con las lecturas y la experiencia, por motivos de crisis económica en la familia, Olive tuvo que trabajar como institutriz y enfermera en casa de la aristocracia Boer a partir de los 19 años.  
En 1881, viajó al Reino Unido y se estableció en Edimburgo en un principio. Su idea era convertirse en enfermera, pero a los pocos días de iniciar su instrucción la abandonó por motivos de salud. Schreiner sufría de asma. Abandonada la carrera se mudó a Londres.  
En 1882 conoció a la hija de Carlos Marx, Eleonor. Olive comenzó a simpatizar con las ideas marxistas, al año siguiente se publicó su novela que fue escribiendo desde sus días en Cradock, en Karoo, zona agrícola semidesértica sudafricana. En 1884 conoció a Havelock Ellis, un intelectual promotor de la libertad sexual, con quien tuvo una amistad que duró la vida de ambos, existen quienes sostienen que en más de una ocasión Ellis le propuso matrimonio a Olive, pero ella lo rechazó.  También conoció a Edward Carpenter un activista homosexual y filósofo de ideas socialistas. De hecho, en 1886 comenzó a idear un libro acerca de la libertad sexua, el cual nunca llegó a escribir. Tras sufrir una crisis de salud en 1887 viajó a Italia, Suiza y Francia, de vuelta en Inglaterra comenzó a escribir una introducción al libro de Mary Wollstonecraft Vindicación de los derechos de la mujer, así mismo durante esos años, escribió diferentes obras de todo género.
Regresó a Sudáfrica en 1889, se estableció en Ciudad del Cabo. Al año siguiente regresó a la región de Karoo y comenzó  a escribir una serie de ensayos acerca de la vida boer y la vida de los ingleses en aquella región de Sudáfrica, que se publicó de manera póstuma. Es en ese año cuando conoció al empresario y colonizador inglés Cecil J. Rhodes, al inició Schreiner admiraba a Rhodes y pensaba que era el único hombre modelo en Sudáfrica, pero con el paso de los años, Schreiner se tornó crítica de las acciones, medidas y opiniones del inglés y del sistema corrupto y represor que formó a su alrededor. En 1897 publico una novela titulada Trooper Peter Halket of Mashonaland, una critica feroz contra todo lo que Rhodes representaba.
En 1892 conoció a quien sería su esposo Samuel Cron Cronwright, un granjero que admiraba su novela La Historia de una Granja Africana. Se casaron en 1894 y en un hecho poco común en esos días, Samuel cambió su apellido por el de su esposa.
Los problemas de asma de Olive llevaron al matrimonio a cambiar constantemente de ciudad, en 1895 además el matrimonio perdió a su única hija después de un día de haber nacido la pequeña. Tanto Olive como Samuel fueron grandes activistas; daban discursos y escribían textos y panfletos en contra de las injusticias cometidas por los colonialistas ingleses y boer. Olive, además, era una declarada feminista luchando por los derechos civiles, políticos y sexuales de las mujeres. Olive Schreiner fue una mujer fuera de serie, dejó de apoyar a grupos de sufragistas sudafricanas, cuando estas se negaron a incluir en sus demandas a las mujeres negras.
En 1898 el matrimonio se estableció en Johannesburgo y manteniendo una postura a favor de los boer, Schreiner escribió textos en contra de la postura inglesa y a favor de la paz en la región, fue critica de la guerra entre ingleses y boer, que sucedió entre 1899 y 1902. Así como una promotora de la paz, y por consiguiente fue critica de las invasiones inglesas a Transvaal y al Estado Libre de Orange, que eran otras colonias boer y hoy forman parte de Sudáfrica. Esto le causó problemas con uno de sus hermanos; Will Schreiner que era el primer ministro de la Colonia del Cabo. Su postura y escritos le valieron un arresto domiciliario a lo largo de un año.
En 1909 viajó de nuevo a Londres, su salud se iba deteriorando, en esta ocasión publica diversos panfletos y su obra Woman and Labour a la que un autor califica como: …la biblia del movimiento feminista anterior a la I Guerra Mundial. La I Guerra Mundial sorprendió a Schreiner en Europa y decidió refugiarse en Inglaterra. Continuó escribiendo a favor del pacifismo. En 1919 sufrió una crisis de depresión y en 1920 Samuel viajó a Inglaterra para regresar con ella a Sudáfrica después de una separación forzada por los acontecimientos mundiales de 5 años. Olive Schreiner murió el 11 de diciembre de 1920 en Wynberg, Sudáfrica.
Con el tiempo sus restos fueron enterrados junto con su hija, su marido y su perro. Alrededor de 5000 cartas escritas por Olive Screiner entre 1871 y 1920 se pueden consultar en Internet en el sitio https://www.oliveschreiner.org/vre?page=295



imagen: es.wikipedia.org

sábado, 29 de febrero de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Alex Karras.




Entre los jugadores que serán honrados este año con su ingreso al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, esta este jugador cuya carrera tiene una mancha importante.

Armando Enríquez Vázquez

Una tarde de futbol americano de la NFL como cualquier otra, en 1964, y como marca el protocolo antes de iniciar el encuentro, se llevó a cabo la ceremonia del lanzamiento de la moneda que decide quien recibe, quien patea y que lado del campo toca a cada equipo durante el primer cuarto. El árbitro principal le pidió al tackle defensivo de los Leones de Detroit portador del número 71 en el Jersey, Alex Karras, que escogiera el bolado, a lo que Karras contestó que no, ante la insistencia del árbitro Karras se limitó a decir; Lo siento no tengo permitido apostar.
Karras había sido suspendido por toda la temporada de 1963 por Pete Rozelle, comisionado de la NFL, por apostar y eso le permitió el sarcasmo con el oficial. A pesar de este castigo, similar hasta cierto punto al que Pete Rose, el legendario jugador de beisbol de los Rojos de Cincinati, que nunca entrará al Salón de la Fama de su deporte, por lo menos no pronto, Alex Karras fue seleccionado este año para ser un miembro más del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Karras es, sin duda, uno de los mejores tacles defensivos en la historia de la NFL, para su mala suerte jugó en un equipo mediocre que no lo hizo brillar como lo hicieron y hacen tacles de menor calidad en equipos triunfadores. Alex Karras jugó a lo largo de 12 temporadas para los Leones de Detroit.
Karras nació el 15 de julio de 1935 en Gary Indiana. A pesar que sus dos hermanos mayores, quienes también jugaron en la NFL, jugaron en sus tiempos como colegiales para la universidad de Purdue, a Alex la universidad de Iowa le ofreció una mejor propuesta, lo que en un principio pareció una buena oportunidad para Karras se convirtió en una pesadilla para él y para su entrenador Forest Evashevski, un hombre exigente, acostumbrado a presionar de manera exagerada a los jugadores y abusar de ellos verbalmente y psicológicamente, y cuyos métodos no pudieron doblegar nunca a Karras. Un ejemplo, al joven no le interesaba jugar a la ofensiva, en esos años los linieros de cualquier equipo jugaban la posición ofensiva y defensiva, Karras sólo se esforzaba en atrapar a los quarterbacks adversarios, y adivinar la jugada para detener al equipo rival, mientras que para la ofensiva hacía el mínimo esfuerzo. A pesar de esto, Karras fue el mejor tacle defensivo a lo largo de sus años colegiales siendo uno de los muy pocos jugadores defensivos en alcanzar la etapa final de aspirantes al Trofeo Heisman. Sus problemas con Evashevski llegaron a los golpes y a la promesa del entrenador de no hablarle a Karras salvo en términos de entrenador.
Karras contribuyó de manera importante a triunfos destacados en la historia de la Universidad de Iowa y a la historia deportiva de la misma, pero al terminar su carrera juró no regresar a la Universidad mientras Evashevki fuera parte de ella. Siempre fue muy crítico de la universidad y de su deficiente programa atlético en especial en el caso del futbol americano.
En la selección de jugadores colegiales de 1958 Karras fue la décima selección de los Leones de Detroit, y salvo la mencionada temporada de 1963 cuando fue suspendido por apostar, sus doce temporadas fueron para el equipo de la ciudad de los automóviles.
Durante la carrera profesional de Karras las estadísticas para un liniero defensivo se limitaban en el mejor de los casos al número de intercepciones, fumbles provocados y recuperados, Karras fue un tacle que se distinguió por su agresividad y por detener a los quarterbacks y corredores detrás de la línea de scrimmage. Sus estadísticas personales no dicen nada de esto y se limitan a marcar que, a lo largo de doce años, y 161 juegos, Karras logró 4 intercepciones para 57 yardas y recobró 16 balones sueltos con una ganancia total de tres yardas.
Solo en su temporada final Karras fue parte de su único juego de post-temporada el cual se llevó a cabo el 26 de diciembre de 1970, en el estadio texano conocido como Cotton Bowl. Esa tarde los Leones perdieron frente a los Vaqueros de Dallas por un marcador poco común; 5-0.
Una lesión en la rodilla obligó a Karras a retirarse antes del inicio de la siguiente temporada.
En 1968, Karras fue seleccionado para interpretarse a sí mismo por la producción de la película Paper Lion, basada en el famoso libro homónimo del periodista deportivo George Plimpton, quien entrenó, sufrió e incluso jugo un par de veces en los juegos de pretemporada con los Leones de Detroit para lograr su reportaje, y que hizo de Karras uno de los personajes de su libro. Otros dos miembros del equipo que participaron en la película; el linebacker Joe Schmidt y el Lem Barney son miembros, también, del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Karras descubrió una nueva carrera que explotar, algo que no hizo hasta su retiro del emparrillado. Fue co-conductor del Juego del Lunes por la Noche con Frank Gifford y Howard Cosell.
En la televisión y el cine es recordado entre las generaciones setenteras y ochenteras del siglo pasado por papeles como el del padre adoptivo de un pequeño de color en la serie Webster que se transmitió por la cadena ABC de 1983 a 1989 o por su personaje Mongo en la parodia de western de Mel Brooks; Blazing Saddles que en México se estrenó en 1976 como Locuras en el oeste, donde Karras hace el papel de un bruto llamado Mongo que monta un cebú y noquea a un caballo de un puñetazo.
Alex Karras, además, escribió una columna para el Detroit Free Press en sus días como jugador, una autobiografía en 1978 que tituló Even Big Guys Cry, incluso escribió una novela sobre el deporte que se llama Tuesday Night Football, en 1991.
En abril de 2012 Karras fue uno de los jugadores que demandó legalmente a la NFL, por no haberlos protegido de los golpes en la cabeza, Karras había sido diagnosticado poco antes con demencia. Seis meses después el 10 de octubre en Los Ángeles, California, Alex Karras falleció. Es parte desde 2018 del círculo de honor en el estadio de los Leones de Detroit. Su sobrino nieto Ted Karras juega como centro de los Patriotas de Nueva Inglaterra desde 2016.


imagen; britannica.com

martes, 25 de febrero de 2020

Chillingworth una investigación y un podcast impactante.



La noche del 15 de junio de 1955 el juez Curtis Chillingworth y su esposa fueron secuestrados y nunca más fueron vistos. Un podcast extraordinario cuenta la historia.


Armando Enríquez Vázquez

El periodismo de investigación combinado con diferentes formas narrativas que lo acercan al arte sobre todo cuando de crímenes de historias de la nota roja se trata es algo que los norteamericanos saben hacer muy bien desde el maravilloso libro de Truman Capote A Sangre Fría. Ya sea a manera de novela, de documentales siniestros como Bowling for Columbine de Michael Moore o Abducted in Plain Sight producido por Netflix y dirigido por Skye Borgman, la forma narrativa en que los autores/periodistas o investigadores llevan a cabo sus trabajos para atraer a las audiencias toma diferentes vueltas.
También es cierto que los sitios de internet, programas de radio, televisión, canales de Youtube y podcast acerca de crímenes y criminales son uno de los mayores lugares comunes en la actualidad, la necesidad de las actuales generaciones por escuchar historias que rayan en lo gore, se aleja totalmente de la premisa inicial del esencial Amor y Occidente de Denis de Rougemont que inicia diciendo: ¿Caballeros os gustaría escuchar un cuento de amor y de muerte?... Hoy han cambiado los parámetros y nos contentamos, nos emocionamos solamente con la historia de la muerte, la adición amorosa en sólo otro, entre muchos, ingrediente para sazonar las historias de psicópatas, asesinos seriales y otros pervertidos que han podido hacerse de un lugar, a fuerza de un elogio a la violencia, en la historia al menos de las paginas rojas de los siglos XIX, XX y XXI.
En ese estilo descriptivo, descarnado que decide escoger un acto criminal para hablar de una sociedad que se descompone y que como consecuencia en el tiempo tiene las masacres y tiroteos cotidianos, Jonathan Paine y John Maass, junto con dos casas productoras llamadas Texas Crew Productions y Nighthouse Films, decidieron hacer un trabajo extraordinario acerca de uno de los asesinatos más importantes en Florida y uno de los más impactantes en la historia de Estados Unidos. El podcast lleva el nombre de la víctima: Chillingworth. Ambos investigadores son amigos desde la infancia y crecieron en la zona donde se cometió el crimen y han oído hablar del este caso que es muy importante en la historia del estado y de la nación americana porque se trata del asesinato de un juez estatal. Para fortuna de ellos en sus investigaciones buscando a los sobrevivientes de la historia, llegaron a su mano una serie de cintas con interrogatorios y materiales grabados de audio de personas confidentes de la policía que ayudaron a capturar a los asesinos.
La noche del 15 de junio de 1955 un juez llamado Curtis Chillingworth y su esposa fueron secuestrados por dos hombres armados y nunca más fueron vistos. Sus cadáveres jamás han sido recuperados y el matrimonio murió de una manera terrible al estilo de los cuentos de mafia, con un peso fueron lanzados al Océano Atlántico.
La policía en un Estado del sur infiltrado por la mafia, llevó a cabo una pobre labor en la casa del Juez, porque las actividades y decisiones de Chillingworth iban en contra del crimen organizado, era además un juez que no era racista, en una zona altamente racista a mitad del siglo XX en Estados Unidos, un país que continúa siendo racista. Pero curiosamente el crimen no fue llevado a cabo por la mafia, ni por los cuerpos policiacos que se enriquecían con las actividades del crimen organizado. El motivo si estuvo fundamentado por la corrupción, pero sobre todo por la ambición y los delirios de grandeza de otro Juez de un circuito menor llamado Joe Peel.
La trama compleja es magistralmente desarrollada de una manera impecable creando el retrato de tres personajes criminales de una manera que no deja de recordar el libro de Capote, pero sin la obvia cercanía entre los autores y los criminales. Joe Peel, Floyd Holzapfel y Bobby Lincoln están retratados para contar a partir de su historia personal, una historia social de la posguerra y los personajes alrededor de los mismos, el fiscal y el detective a cargo de llevar a cabo la investigación y la estrategia parta descubrir a los asesinos es impecable. En trece capítulos se cuenta la historia de los cinco años posteriores al asesinato y como finalmente se resolvió el caso. 
La historia, la construcción de la investigación y la producción para construir un muy atractivo podcast documental como pocas veces he escuchado. 13 capítulos de la historia del asesinato de Chillingworth son solo el pretexto para dibujar una viñeta muy reveladora de Florida en los años cincuenta. Así como las consecuencias sociales que el caso Chillingworth también tuvo en materia derechos humanos y raciales en un país que aun es incapaz de verse al espejo y reconocer su racismo.
La reconstrucción a través de las cintas de los interrogatorios y de los micrófonos escondidos en el cuarto del hotel donde Floyd Holzapfel terminó por confesar sus actividades criminales y el asesinato del Juez Chillingworth y su esposa crean la tensión necesaria para que se puedan escuchar los 13 episodios con duración promedio de 25 minutos. Música, apuntes dramáticos a partir del sonido, narración a dos voces que se refuerzan por el material de las cintas originales, hacen de Chillingworth un trabajo muy detallado e interesante, demostrando como siempre la capacidad de los materiales de audio que pueden ser más atractivos que las realistas imágenes a las que estamos acostumbrados.
Chillingworth recupera lo mejor del reportaje de investigación y el formato de radionovela para entregar un podcast extremadamente atractivo en todos los sentidos.
Chillingworth pretende ser la primera entrega de una serie de los autores que se llama Worst of Men.

publicado en roastbrief.com.mx el 21 de noviembre de 2019

imagen: Texas Crew Productions

lunes, 24 de febrero de 2020

Construir y diseñar osos




Uno de los juguetes favoritos de los niños es el oso de peluche y como todos los niños son diferentes, sus osos deben ser únicos. Esta empresa además construye emociones.

Armando Enríquez Vázquez

Los osos de peluche son un antiguo juguete, que ha sido a lo largo del siglo XX exaltado de diferentes maneras, en Estados Unidos se popularizó a partir del presidente Teodoro Roosevelt y han creado una leyenda maniquea y chauvinista al respecto, porque es muy de ellos creerse los únicos en tener creatividad en el mundo.
Son diferentes países los que se atribuyen el origen de los osos de peluche, lo cual de alguna manera es irrelevante porque el oso es un antiquísimo totem y siempre ha estado en manos de adultos y niños de diferentes formas. Pero dentro de la importancia que representan en el nicho del mercado infantil los juguetes de peluche, en 1997 una mujer revolucionó el mercado con su idea de poner una tienda de dedicada a la fabricación de osos de peluche en un principio, hoy existen diferentes animales, muñecos y franquicias que se vende de manera exitosa y los cuales pueden ser personalizados por los niños hasta cierto punto. El nombre de esta exitosa empresaria es Maxine Clark.
Maxine nació en Coral Gables, Florida, el 6 de marzo de 1949, estudió periodismo y arte en la Universidad de Georgia y trabajó desde 1971 en diferentes empresas dedicadas a las ventas a tiendas departamentales, en las que fue escalando la escalera ejecutiva. En 1992 era presidente de Payless Shoesource, una empresa de venta de calzado por catálogo, aunque cuenta también con tiendas física, así como venta en Amazon, puesto al que renunció en 1996. Su gran idea vino a mediados de los años noventa del siglo pasado cuando de compras con una amiga y su hija, y al no encontrar un juguete diferente de un tipo especial que la niña coleccionaba, la niña expresó que se podía hacer uno diferente en casa, gracias a su conocimiento del mercado y de su gran olfato para las oportunidades, decidió crear una tienda en la que los niños pudieran armar un oso de felpa a su gusto y de esta manera darle la oportunidad al infante no sólo de crear un peluche a su gusto, si no de llevarse una experiencia capaz de ligar al niño o niña de manera emocional con su juguete, la cual se sella cuando el niño pone un corazón de plástico a su peluche, que en versión actual tiene una versión que emite latidos.
En octubre de 1997, Build-A-Bear Workshop abrió las puertas de su primera tienda en un centro comercial, llamado Galerías en la ciudad de San Luis, en el estado de Misuri, en Estados Unidos. Hasta la fecha las oficinas centrales de Build-A-Bear se encuentran en ese estado en la ciudad de Overland y esa primera tienda aún se puede encontrar en Galerias en San Luis. En menos de 10 años Build-A-Bear tenía presencia en cuarenta estados norteamericanos y ciudades de Canadá. Hoy existen más de 400 puntos de venta en todo el mundo, incluidos cinco en la Ciudad de México y el área metropolitana del Estado de México y otra en Torreón Coahuila.
La primera idea para el logo de Build-A-Bear Workshop, era un poco barroca y mostraba a varios osos de peluche construyendo a otro, en él se ven escaleras, un carrete de hilo, una regla “L”, uno de los osos peina el peluche del oso en “construcción”, mientras que otros dos le introducen el corazón distintivo. La escena está encerrada por un marco azul circular y por las frases Build-A-Bear Workshop y mientras que en la parte exterior del circulo se lee: Where Best Friends are made. (Donde se hacen los mejores amigos). Este logo se mantuvo hasta 2013, año que también marcó la salida de Maxine Clark como CEO de Build-A-Bear Workshop. Entonces el logo se simplifico; únicamente dos osos trabajaban en la construcción del oso gigante; uno esta en una escalera, mientras que el segundo sólo esta introduciendo el corazón en el oso. Desapareció el slogan manteniéndose únicamente el nombre de la empresa. Este logo vivió sólo dos años y 2015 fue remplazado por uno donde sólo se ve la cabeza sonriente de un oso de peluche enmarcada por un arco que dice Build-A-Bear, mientras que en la parte inferior se lee Workshop, con cada letra de diferente color y diferente textura. Este logo continúa siendo el que representa a la empresa.
Build-A-Bear Workshop fue uno de los primeros modelos de negocio que intentó personalizar el gusto de su consumidor además de crear una experiencia personal del comprador. El uso del naciente comercio en Internet, fue algo que Clark aprovechó para implementar un programa de lealtad del cliente que le sirvió para investigar los intereses de sus clientes y así desarrollar productos para los osos que resultaron exitosos, gracias a ellos se confeccionaron nuevas ropas y accesorios para los peluches, se crearon y ofrecieron diferentes animales y sobre todo fue fundamental para comenzar a comprar franquicias. Las primeras fueron Disney y la Liga Mayor de Baseball.
El proceso como lo ideó Clark inicia en el momento que el niño elige el cuerpo del personaje o animal, rellena el muñeco con un material sintético y el niño le pone ojos y lo viste como quiere, o al menos eso le hacen pensar al niño y al padre pues las franquicias sólo ofrecen paquetes más o menos rígidos de accesorios y vestimenta, lo que ha vuelto a los osos bastante más  estandarizados de lo que Clark en un inició planeó. Claro son tantos los paquetes qué, al niño le queda la idea de que su oso en único, personalizado.
En 2006 Maxine Clark publicó un libro titulado: The Bear Necessities of Business: Building a Company with Heart.  No se trata de una autobiografía, si no que pretende que los entrepreneurs tengan las herramientas y la visión correcta para construir su propio negocio, basándose en la experiencia de Clark.
Clark es aún la principal accionista de Build-A-Bear Workshop, pero desde que dejó la dirección de la misma se visto envuelta en diferentes proyectos con niños y mujeres emprendedoras.

publicado en thepoint.com.mx el 17 de febrero de 2020
imagen buildabear.com

miércoles, 19 de febrero de 2020

Los espías judíos olvidados por Israel.




En un extraordinario libro acerca de un grupo de hombres con el sueño de crear una nación, el escritor y periodista Matti Friedman nos descubre un lado desconocido del nacimiento de Israel.

Armando Enríquez Vázquez

Algo me hizo comprar el libro Spies of No Country Secret Lives at the Birth of Israel, del periodista y escritor canadiense israelí Matti Friedman. Por un momento al abrirlo y comenzar a leer las primeras líneas me sentí tentado a dejarlo perderse en la estantería de la biblioteca, pero algo me impulso a continuar con la lectura, al final no me he arrepentido.
Las acciones del libro suceden un poco antes de que estallé la guerra por la creación del Estado Israelí en enero de 1948 y la primavera de 1950 cuando la nación había sido fundada. El libro relata las acciones de 4 miembros de la Sección Árabe, un grupo de inteligencia empírico formado por una jerarquía igual de empírica de inteligencia creada por los judíos habitantes de Palestina ante el interés de muchos judíos por crear un estado judío. Friedman entrevistó a los sobrevivientes en especial a Isaac Shoshan, un nonagenario en esta década del siglo XXI cuando Friedman ha escrito su libro, que es uno de los personajes principales del libro.
La lectura resultó reveladora para mí, que desconozco mucho de la historia del Estado de Israel y también resultó reveladora por la posición crítica que Friedman toma en contra de los judíos europeos que formaron la cúpula del poder del Estado Israelí y la forma en que despreciaron la labor de los judíos nativos de los países árabes, así como la actitud hasta racista que los Askenazi tomaron frente a los judíos de territorios árabes por décadas, por su origen y el color de piel, el desprecio a una cultura que sobrevivió en las tierras musulmanas que fue igual de difícil o en ocasiones peor que en las tierras cristianas que habitaban los judíos europeos hasta la llegada del nazismo.
Centrado en cuatro personajes, quiere hablar de un manojo de hombres y mujeres que formaron la Sección Árabe una rama de la inteligencia sionista del Palmach, por razones más que obvias predecesor del Mossad y de la inteligencia actual del estado israelí. Hombres que muchas veces se pagaban sus misiones con su dinero, que durante meses permanecieron incomunicados del cuartel central, llevando a cabo su misión a ciegas y viviendo en la incertidumbre en territorio enemigo.
Friedman además de contar una historia muy interesante, lo hace de una manera excepcional, con la misma maestría que lo haría un novelista, Friedman nos cuenta cómo los espías judíos volaron un taller mecánico donde los árabes preparaban un camión con explosivos dirigido a acabar con cine al que acudían por lo general judíos. La persecución en una carretera para intentar asesinar a un sacerdote musulmán que estaba en contra de los judíos y mucho más del establecimiento de un estado judío en territorio árabe.
Las acciones del libro suceden básicamente en dos ciudades del Medio Oriente, Haifa que es parte del actual Israel y Beirut, la capital de Líbano. La descripción de ambas ciudades hecha por Friedman resulta evocativa y en su intensión por ser certera dibuja perfectamente una escenografía en la que se mueven los espías, pero que además nos permite vivir las ciudades e imaginar la fastidiosa y rutinaria acción de vigilar al sacerdote, vivir en un departamento en los alrededores de Beirut. Los callejones en los que se encontraba el taller mecánico. Las historias muestran como ante las condiciones adversas en más de una ocasión los judíos árabes lograron lo que se propusieron y lo que les ordenó y lo que le propusieron a la jerarquía y como meses después Isaac conoció de manera más que fortuita al padre de dos de los mecánicos árabes que trabajaban y murieron en aquel taller.
La narración de génesis de la sección árabe se creó a partir del reclutamiento en los kibutz de los sionistas que eran visitados por diferentes miembros del Palmach que buscaban a judíos que pudieran pasar por árabes. Jóvenes y adolescentes eran reclutados para ser entrenados a parecer y entender el mundo árabe, para ocultar su personalidad, su ideología, su religión con el fin de perderse en la población musulmana y en recopilar la información que pudieran a partir de no ser nadie en la turba. A partir de convertirse y parecer árabes no sólo, físicamente que era lo más sencillo, sino en su forma de comportarse, de hablar con los acentos y características de diferentes países y ciudades de la comunidad, incluso como uno de ellos hasta convertirse en miembro de un partido político simpatizante con la ideología nazi.
Todos los esfuerzos y logros de estos hombres fueron en su momento menospreciados por los altivos líderes europeos de Israel, quienes, en sus visitas a los kibutz árabes, obligaban a los nativos a retraerse ante una mirada y comentarios con los que los judíos europeos pretendían marcar su superioridad. Pero fue gracias a hombres y mujeres como los que muestra Friedman a través de los amenos capítulos de su libro, los que podían infiltrarse en el mundo árabe por todas las afinidades y características que compartían con los otros hombres y mujeres nacidos en las zonas áridas del Sinaí y alrededores. Como demuestra Friedman con la historia del espía pelirrojo y la rápida manera en que fue descubierto, aunque Friedman no menciona que los servicios de inteligencia hayan estado seguros que hayan sido sus características físicas las que lo delataron, pero tampoco hay nada que asegure lo contrario, más cuando al mismo tiempo otro agente de la sección árabe cruzó sin problemas la frontera.
Spies of No Country. Secret Lives at the Birth of Israel es un libro excelente sobre la importancia de los actos subersivos y fuera de la ley que permitieron establecer de manera segura un país que nació de los apoyos de los judíos, norteamericanos y europeos que de manera arbitraria decidieron despojar a la población palestina de su nación. La historia como la cuenta Friedman no lo ve así y era de esperarse, pero lo que cuenta a pesar de su sesgo el libro es revelador y muestra una parte de la guerra entre musulmanes y judíos que es poco conocida.  
Friedman, Matti. Spies of No Country. Secret Lives at the Birth of Israel. Algonquin Books of Chapel Hill. North Carolina 2019