miércoles, 9 de noviembre de 2016

Marie Marvingt aviación y deportes extremos hace más de 100 años.



Deportista excelsa, campeona en diferentes disciplinas, piloto de globos y piloto aviador durante la I Guerra Mundial, desarrolló una de las primeras ambulancias aéreas.
Armando Enríquez Vázquez.

Quien crea que la adrenalina de los deportes extremos es algo característico de finales del siglo pasado y de hombres, aquí está la increíble historia de una atleta a la que se le prohibió participar en la Tour de France por ser mujer.
Para la mentalidad machista del siglo XXI, aún existen campos que son exclusivos para los hombres, sobra decir lo que sería a finales del siglo XIX y principios del XX cuando una mujer mostraba cualquier interés por actividades que no eran para las que los hombres las habían condenado. Una de estas extraordinarias atletas, pero además periodista y empresaria fue Marie Marvingt.
Marie Marvingt nació en 1875, el 20 de febrero en el pueblo de Aurillac en Francia. Su padre la impulso a dedicarse a diferentes disciplinas deportivas y durante su juventud Marvingt fue una verdadera campeona que sería envidiada por pentatletas y aquellos que se dedican a triatlones y diferentes disciplinas que implican diversos deportes. Marie Marvingt fue además una enfermera calificada y la primera enfermera aérea certificada.
Marvingt fue campeona en esgrima, equitación, atletismo, en tiro, pero sobre todo era una gran atleta en deportes de invierno que se podían considerar extremos como el salto en esquíes, el bobsleding o el luge, estos dos últimos deportes en los que eventualmente en pleno siglo XXI se reportan accidentes en los que llegan a perder la vida los atletas. También practicó el polo, el waterpolo, el boxeo, jiu-jitsu.  
Además, Marvingt fue una extraordinaria alpinista que logro conquistar casi todos los picos de los Alpes franceses y de los Alpes Suizos.
Obviamente los inventos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX llamaron poderosamente la atención de la joven, quien en 1901 voló por primera vez en un globo aerostático y seis años después era ya piloto de estos aparatos. Obtuvo su licencia como piloto de globos en 1910. Un año antes Marvingt se convirtió en la primera mujer piloto de globo en cruzar el Canal de la Mancha y volar sobre el Mar del Norte.
Para 1899 había aprendido a conducir automóviles y ostentaba ya su licencia para conducir esas máquinas que habrían de revolucionar el siglo XX.
Lo mismo le sucedió con las bicicletas y en 1908 le fue negada la participación en la Tour de France pues la competencia era únicamente para hombres, algo que no le impidió recorrer el circuito completo semanas después de terminada la competencia y a diferencia de más de setenta de los participantes varones que en algún punto de la competencia la habían abandonado.
Ni que decir de los aviones, en 1910 voló por primera vez en un aeroplano. Tomó clases con Hubert Latham, un destacado aviador francés, que fue el primer hombre que intentó cruzar el Canal de la Mancha, sin éxito, pero por lo mismo se convirtió en el primer aviador en acuatizar un avión.
Marie se convirtió a finales de 1910 en la tercera mujer en el mundo en obtener su licencia como piloto aviador. En 1910 gano la Coupe Femina, un premio para aviadoras.
Al estallar la I Guerra Mundial, Marie Marvingt rápidamente se enroló en el ejército francés y disfrazada de hombre llegó hasta las trincheras donde se libraban las batallas, al ser descubierta Marvingt se convirtió en enfermera de la Cruz Roja y asistente de los aviones bombarderos que efectuaban vuelos a territorio alemán. Marie Marvingt con el paso de la guerra se convirtió en piloto de la fuerza aérea francesa y es la primera mujer en la historia en llevar a cabo misiones de bombardeo.
Este contacto con los aviones, la llevó a idear, ya desde 1912, la manera de crear aviones que sirvieran de ambulancia y transportaran a los heridos en el campo de batalla de una manera más rápida a los centros de atención detrás de las líneas de combate, al mismo tiempo que se iniciaba la atención médica del herido. La empresa de 1912 fracasó pues la empresa que supuestamente iba a desarrollar la ambulancia aérea quebró antes de iniciar la construcción del modelo.
Entre las dos guerras mundiales Marie Marvingt fue corresponsal de guerra en el norte de África. Pero no olvidó la idea de crear ambulancias aéreas, de hecho, fue por ello que diseñó un sistema de esquíes con los que los aeroplanos podían aterrizar en las dunas de arena. En 1934 fundó un servicio privado de ambulancias aéreas que funcionaba en Marruecos. Fue cofundadora de Les Amies De L’Aviation Sanitaire. A lo largo de su vida dio más de tres mil conferencias promocionando la medicina aérea, en Europa, Norteamérica y Asia. En 1929 formó parte de los organizadores del Primer Congreso Mundial de Aviación Médica.
En 1959 obtuvo su licencia como piloto de helicóptero y a los 86 años condujo su bicicleta a lo largo de 349 kilómetros de Nancy a Paris.
Marie Marvingt, quien se ganó el apodo de La novia del peligro, murió el 14 de diciembre de 1963 a la edad de 88 años en el poblado de Laxou en Francia. Marie Marvingt es la mujer con más condecoraciones en la historia de Francia. En 2004, el gobierno francés honró a Marvingt con un timbre postal en el que aparece la aviadora, deportista, periodista y enfermera.  

Publicado en mamaejecutiva.net el 31 de octubre de 2016
imagen, thecallalilydialogues.com