lunes, 2 de enero de 2017

María Izquierdo, la primera mexicana en exponer su obra fuera del país.



Muchas veces olvidada y hecha a un lado por los supuestos promotores de las pintoras mexicanas, María Izquierdo es sin duda uno de los pinceles más importante de nuestra nación.
Armando Enríquez Vázquez

Hablar de mujeres pintoras mexicanas del siglo XX, se reduce en algunos círculos, a esa visión de turistas de Frida Kahlo, a las surrealistas nacionalizadas Remedios Varo o Leonora Carrington, pero por lo general olvidamos a María Izquierdo.
En 1936 apareció en la Revista de Revistas, suplemento cultural de Excélsior, en el número del 23 de agosto Antonin Artaud escribió un texto sobre la pintora al que tituló; La pintura de María Izquierdo. Artaud escribió en ese artículo: Incuestionablemente María Izquierdo está en comunicación con las verdaderas fuerzas del alma india.
Pero Izquierdo ya había llamado la atención internacional del mundo cuando seis años antes se convirtió en la primera artista plástica mexicana en exponer el extranjero de manera individual. Esta extraordinaria artista actualmente pasa desapercibida frente a todas esas miradas que hoy se fijan en una de las parejas de Diego Rivera.
María Izquierdo nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, el 30 de octubre de 1902. Su infancia transcurrió en Aguascalientes y Coahuila, estado en el que vivió en las ciudades de Saltillo y Torreón. María Izquierdo fue educada básicamente por su abuelo materno y en 1917 a los quince años de edad en medio del huracán de la Revolución, se casó con un general llamado Cándido Posadas Sánchez. En 1923, se mudó con su marido y sus hijos a la Ciudad de México y al poco tiempo se divorció, iniciando su instrucción artística en la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1928. Pero Izquierdo no estaba hecha para los métodos ortodoxos de la academia y la abandonó para intentar aprender en heterodoxia de las diferentes escuelas al aire libre de la ciudad: En la Escuela Nacional de Bellas Artes conoció a Diego Rivera que dirigía la escuela en esos tiempos y a Rufino Tamayo con quien mantuvo una amistad y relación amorosa, y continuó pintando por su cuenta influenciada e influenciando a su vez al oaxaqueño. Rivera en el prólogo del catálogo de la exposición de la escuela describió a María Izquierdo cómo una de las grandes prospectos de la pintura en México.
En 1929, realizó su primera exposición individual en la Ciudad de México y al año siguiente fue invitada a exponer en el Art Center de Nueva York por Frances Flynn Payne,  quién era hija de un hombre que en ocasiones actuó como cónsul de Estados Unidos en remotas regiones del país y había pasado gran parte de su juventud en México acompañándolo, fue una mujer que desarrollo un gusto y conocimiento no sólo del arte de la época en nuestro país, sino que conoció a muchos de sus representantes, a ella se le atribuye también el haber presentado a Diego Rivera con la familia Rockefeller.  La exposición de la obra de María Izquierdo constaba de 14 pinturas al óleo.
De esta manera María Izquierdo se convirtió en la primera pintora mexicana en presentar una exposición individual en el extranjero, el curador René d’ Harnoncourt, conoció la obra de Izquierdo en esta exposición y decidió incluir la pintura de María Izquierdo en una gran exposición de arte mexicano, que el francés organizó para el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, ese mismo año, en la que se presentaron obras de Rivera, Tamayo, Orozco. Además de Izquierdo sólo otra artista mexicana fue incluida en la exposición; Isabel Villaseñor.
Comprometida con la causa de la izquierda, María Izquierdo fue una de las fundadoras de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios en 1933. Entre los artistas que fundaron la liga pro soviética se encontraban Juan de la Cabada, Efrain Huerta, José Revueltas, Pablo O’Higgins, Leopoldo Méndez, entre muchos otros.
En 1937 María Izquierdo llevó su obra a Paris y la exhibió. En 1938 conoció al pintor chileno Raúl Uribe quien se convierte en su promotor y del cual se divorció por el alcoholismo del chileno.
Una de las grandes decepciones de la pintora fue cuando en 1945, un consejo de artistas en el que se encontraba su antiguo maestro y amigo Diego Rivera, le canceló un proyecto para un mural para el Departamento del Distrito Federal, junto con el contrato que ella ya había firmado.
En 1948, María Izquierdo sufrió una embolia que le dejó como secuela una hemiplejía, la pintora tomó fuerza y pintaba con su mano sana. La pintora murió el 3 de diciembre de 1955 en la Ciudad de México a los 53 años de edad.
María Izquierdo alguna vez definió lo era ser mujer en el México de mediados del siglo XX: Es delito ser mujer y tener talento.
La mayor parte de su obra conocida se encuentra en colecciones particulares fuera de México y se sabe que otra parte está perdida.


Para @CUCOSOTO que me recordó a esta gran pintora olvidada.

Publicado en mamaejecutiva.net el 19 de diciembre de 2016
imagen: laberintos.com.mx