jueves, 12 de enero de 2017

Donald Trump el pretexto para exhibir la estulticia.



La estulticia del sector de blanco, anglosajón y protestante, rural y/o obrero norteamericano y de su presidente electo exhibidas por dos campañas publicitarias.

Armando Enríquez Vázquez.

Pocas veces un hombre de tan pocas luces ha provocado tanta incertidumbre en la humanidad como Donald Trump. Pero más allá de lo que un candidato como él dice acerca del Partido Republicano, de un sector de la sociedad norteamericana y de la crisis de la democracia como la conocemos, hay que resaltar el ingenio con el que ciertas marcas, en especial dos marcas de cervezas hablan del candidato, de sus seguidores o de sus políticas. Como aún hay publicistas capaces de hacer un pequeño ensayo sobre la naturaleza humana al crear su trabajo.
El más creativo de estos comerciales contra Trump, es el de la cerveza Cucapá que como premisa tiene el que Trump pague las cervezas. Para ello y a manera de un pequeño documental, nos muestra a un mexicano que viaja con un cargamento de camisetas de propaganda a favor de Trump. La leyenda, que dice: Apoya a Donald, cambia con el sol por Donald el que lo lea y aparece una nariz de payaso.  
Vemos al vendedor llegar al aeropuerto de Los Ángeles y establecerse en una calle con su mercancía, después de vender unas cuantas camisetas un policía, le pide su permiso, al decirle que no lo tiene, el policía le dice pide levantar el puesto, apagar la cámara y marcharse. Finalmente, el vendedor se traslada a otra zona y con la ayuda de un Gringou buena onda logra el objetivo de vender las camisetas necesarias para pagarse la fiesta.
Lo interesante de este video es por un lado el demostrar ese sentido emprendedor de muchos mexicanos en situaciones adversas y que ha convertido a la comunidad mexicana en Estados Unidos en una de las más crecientes e influyentes a pesar de cualquier mensaje racista de anglosajones, negros y otros grupos de inmigrantes latinoamericanos como cubanos y puertorriqueños. Y por otro, ese lado casi zombie de los anglosajones más retrógrados al adquirir por adquirir bienes, en este caso por el simple hecho de tener el apellido del candidato.
Mi momento favorito del video es cuando uno de los compradores sonriente con su camiseta le pregunta al vendedor sobre su origen y este responde que es mexicano, la cara del comprador lo dice todo y muestra esa misma estulticia que caracteriza al candidato republicano.
Cucapá es una marca que inició en 2002 como una cerveza artesanal de Baja California, el nombre proviene de uno de los grupos étnicos de la región. El video de Cucapá es sin duda un excelente trabajo de publicidad, de BTL y un retrato involuntario de un cierto sector de la población norteamericana, del hedonismo americano pues vemos una joven que en lugar de interesarse por la mercancía invita al mexicano a pasarse por su recamara. Además del gringo amigo que ayuda a vender las camisetas con el único fin de participar en la fiesta. Existen también aquellos que insultan al vendedor por ofrecer mercancía de Trump.
En un formato más tradicional y con una ejecución ortodoxa se encuentra un comercial de Tecate donde un grupo de mexicanos y de norteamericanos se ven separados por un minúsculo muro que puede ser saltado en aras de la amistad, las relaciones entre ambos pueblos y por el amor común por la cerveza Tecate.
El mensaje es claro, en una franja de tierra donde la frontera no necesariamente está delimitada por la geografía, sino por traumas mentales, raciales o donde las relaciones entre los habitantes de ambas naciones son tan antiguas y fuertes como los siglos que tienen ambas naciones, muchas veces el mensaje de odio de un hombre mediocre e ignorante no basta para convencer a todos. Una frontera que ni siempre ha sido clara, ni definida a los habitantes de ambos países, basta leer algunas de las maravillosas novelas de Cormac McCormic, en especial la Trilogía de la frontera, y yo recomiendo el inicio de la misma que vale la pena leer y releer Unos caballos muy lindos, editado por Seix Barral.
La fuerza del mensaje en ambos comerciales es claro y políticamente contundente. Tristemente mucho más que el de nuestros institutos políticos o autoridades. Salvo el burdo grito futbolero en contra de Trump promovido por Nueva Alianza en su propaganda antes de las elecciones de este año, o del patéticamente tibio discurso de la Cámara de Senadores, al hablar del lenguaje de las trumpadas, ya sabemos cuál es la vergonzante postura oficial. 
Son los comerciales de la cerveza una muestra de cómo lo políticamente correcto no es necesariamente lo mejor para las relaciones entre personas y entre las naciones. Escribía burdamente uno de los escritores del exilio español en México; hay que llamar al pan, pan y al coño, coño. De manera tácita Cucapá y Tecate llaman estúpido a Trump al burlarse de sus ideas y poner en práctica, en el caso de Cucapá, un ejercicio que muestra lo complejo de esa relación de amor y odio entre los dos países.
A finales del siglo XX la revista Time dedicó uno de sus números a lo que llamó Amexica ese territorio que se extiende a lo largo de la frontera y a partir de esa línea imaginaria se extiende muchos kilómetros al interior en ambas direcciones y que nos habla y marca una forma de vida y de sociedad que vuelve a las dos naciones un mosaico y una mezcla difícil de separar y menos por la idea de un muro totalmente fuera de lugar y que sólo existe en la mente comunista y populista de la ultraderecha anglosajona y republicana.

Publicado en roastbrief.com.mx el 3 de octubre de 2016
imagen: eldeforma.com.mx