viernes, 25 de enero de 2013

Emma Goldman la temida anarquista



Nacida en Lituania, muerta en Canadá esta es la historia de una mujer que sin identificarse con el feminismo luchó políticamente por su género y sus ideales.
Armando Enríquez Vázquez
Emma Goldman nació en Kaunas la segunda ciudad en importancia en la pequeña nación báltica de Lituania, el 27 de Junio de 1869. Su madre, Taube Bienowitch, estaba casada por segunda vez, la primera había enviudado después de tener dos hijas, El padre de Emma, Abraham Goldman, se encargó de acabar con la fortuna de su esposa. Por lo que Emma tuvo que abandonar su educación formal y fue puesta a trabajar por su padre antes de los 14 años de edad.
La vida de los Goldman recorrió varias ciudades y países durante la infancia y los primeros años de la adolescencia de Emma. Vivieron en Papilé, Lituania, en Prusia y finalmente en San Petersburgo en Rusia.  En la Ciudad rusa Emma trabajó en una tienda de ropa intima femenina donde tenía que aguantar las insolencias de los clientes masculinos y al parecer fue violada, aunque ella siempre lo llamó un brutal encuentro con el sexo masculino. Emma Goldman desde la infancia se enfrentó y confrontó a la autoridad, en casa, en la escuela, en el trabajo y finalmente en el terreno político. En una discusión con su padre en la adolescencia Emma exigía regresar a la escuela, su padre muy enojado arrojó el libro de francés de Emma al fuego y le gritó:¡Las chicas no tienen que aprender mucho! ¡Todo lo que una hija judía necesita es aprender a cocinar gefilte de pescado, hacer fideos y darle al hombre una buena cantidad de hijos!
Claro que esa no era Emma, La joven continuó con sus lecturas y conoció las ideas de los anarquistas, simpatizando con la ideología nihilista. Mientras Emma Goldman se educaba de manera autodidacta, su padre intentaba arreglarle un matrimonio pues comenzaba a temer que se volviera una mujer descarriada, y ya desde los quince años Emma se negó a casarse. Una de sus hermanastras había emigrado a los Estados Unidos y en el año de 1885 se confrontó en diversas ocasiones con su padre, que se negaba a darle el permiso para migrar. Finalmente el 29 de Diciembre de 1885 Emma y su otra hermanastra Helena llegaron a Nueva York. Emma encontró trabajo en una fábrica de abrigos, cerca de la casa de su hermana en Rochester.
En el trabajo conoció a un obrero llamado Jacobo Kershner, con el que compartía el amor por lo libros, el baile y viajar, después de 4 meses de noviazgo se casaron en Noviembre de 1887, para ese entonces el resto de la familia padres y hermanos menores habían llegado a Estados Unidos huyendo de la persecución en contra de los judíos, que se había desatado en San Petersburgo.  El matrimonio de Emma resultó un  fracaso y en menos de un año se divorció. Pero además Emma se vio cada más envuelta en los problemas políticos que sucedían a su alrededor en la Nación Americana. Ese mismo mes llegó a su final un asunto que se conoce como la masacre de Haymarket en Chicago, con la ejecución de cuatro anarquistas que habían sido culpados por arrojar dinamita en una protesta de trabajadores en la Plaza de Haymarket un año y medio atrás, matando a varios policías y civiles e hiriendo a muchos otros. Aunque nunca se comprobó que los detenidos hubieran sido los que arrojaron la dinamita fueron juzgados y sentenciados. Tras el divorcio, mal visto por sus padres que no la aceptaron en su casa, Emma decidió trasladarse a la ciudad de Nueva York y en su primer día en la Urbe de Hierro conoció a dos hombres que habrían de cambiar su vida: Alexander Berkman y Johann Most.
El primero se convirtió en su amigo, amante y pareja por muchos años, el segundo en su mentor y maestro en el arte de discurso de propaganda política. Most era editor de una periódico radical que se llamaba Freiheit y promotor de la llamada Propaganda de los hechos, que mantenía la idea del uso de la violencia para provocar el cambio. La forma agresiva y apasionada con la que Most dirigía los mítines encandiló a Emma Goldman. Most enseñó y preparó Emma para hablar frente a las masas y la convenció de que sería su sucesora cuando él ya no estuviera allí. La primera vez que Emma enfrentó un gran público fue en Rochester y pidió a su hermanastra Helena que no dijera nada a sus padres, Al verse frente a la gente la mente de Emma quedó en blanco y como ella misma escribiría años después: Y de pronto algo extraño sucedió. Como un flashazo vi cada uno mis recuerdos en los años que viví en Rochester las humillaciones en la fábrica, el fracaso de mi matrimonio, las injusticias y crímenes de Chicago…y comencé a hablar. Palabras que nunca me había escuchado decir antes salían de mi boca, cada vez más rápido. Salían con una intensidad apasionada, La audiencia había desaparecido, el salón mismo había desaparecido. Yo era consciente únicamente de mis propias palabras, de mi extasiante canción.
Ese fue el inicio de su carrera como oradora y con el tiempo rompió con Most, pues no quería repetir únicamente lo que él le decía, Emma quería poner sus propias ideas en su discurso lo que enfureció a Most y provocó el rompimiento, cuando el hombre la acusó de traidora. Emma vivió en carne propia las huelgas, enfrentamientos y represión de los oligarcas norteamericanos y junto con Berkman planeó, en 1892, asesinar al empresario acerero Henry Clay Frick. Berkaman fue el encargado de llevar a cabo el atentado, en el que disparó en dos ocasiones contra Frick y lo apuñaló cuatro veces en la pierna: Berkman fue detenido y sentencia do a 22 de años de prisión. Frick no murió y a la semana estaba de regreso en su oficina. Emma continuó, como buena anarquista, sola luchando por la causa y promoviendo la acción directa de los trabajadores desempleados. En 1893 fue detenida y acusada de incitar a la violencia. Se le condenó a un año de prisión y tras ser liberada diez meses después fue recibida por más tres mil personas en el Thalia Theater de Nueva York. Zarpó rumbo a Europa donde conoció a los legendarios anarquistas Errico Malatesta. Louise Michel y Piotr Kropotkin.
En 1901 el asesino confeso del Presidente McKinley, Leo Czolgosz, admitió haber actuado inspirado por los discursos de Goldman, pretexto suficiente para que ella y otros once anarquistas fueran detenidos. Dos semanas después fue liberada por falta de evidencia alguna.
En 1906 fundó la revista Mother Earth que con los años se convirtió una importante publicación en la que escribieron personas de gran importancia en el mundo anarquista como Piotr Kropotkin, Hippolyte Havel, Errico Malatesta, Francisco Ferrer i Guàrdia, Ricardo Flores Magón, así, como artistas importantes de le época; Eugene O’Neill, Leon Tolstoi y Man Ray. La revista se publicó hasta el año de 1917, cuando el gobierno de los Estados Unidos detuvo y acusó a Berkman y Goldman de conspirar contra las campañas de reclutamiento militar para la I Guerra Mundial. Difícilmente podríamos llamar a Emma Goldman, una mujer pacifista, pero creía, como buena anarquista, que las guerras las pelean los trabajadores para defender los intereses capitalistas de ciertos sectores protegidos por el gobierno, por lo tanto ningún gobierno tiene el derecho de llevar a sus ciudadanos a la guerra.  El proceso legal terminó con la deportación de Goldman y Berkamn a Rusia en 1919. Ambos fueron privados de  la ciudadanía norteamericana. La pareja que desde la revista había Mother Earth, había visto con buenos ojos la revolución rusa, no tardó en llevarse un duro golpe con la realidad al descubrir que la opresión estatal y la censura eran iguales, incluso mayores que en los Estados Unidos. En 1921 abandonan el país y durante varios años se establecieron en Berlín. En 1924 Emma publicó una serie de artículos para el New York World de Joseph Pulitzer que luego reunió en un libro titulado Mi desilusión de Rusia.
Ese mismo año Goldman viaja a Londres donde es recibida por la izquierda británica, que con el paso de los días y al conocer sus opiniones adversas a la Unión Soviética la va abandonando. El fantasma de la deportación ronda alrededor de ella, una vez más, pero un anarquista escoses de nombre James Colton le ofreció matrimonio para salvar la situación y que de esta manera Goldman obtuviera la ciudadanía británica. Sin ser más que conocidos, Goldman aceptó la propuesta. Su nueva nacionalidad le permitió viajar sin problemas a Francia y Canadá.
En 1927 mientras estaba en Canadá se enteró de las ejecuciones de los anarquistas Sacco y Vanzetti , impedida de viajar a Estados Unidos, enfurecida por las irregularidades del proceso, y aislada declara no tener en ese momento ya nada. En 1933 recibió un permiso especial para dar una serie de conferencias en Nueva York, pero con la condición de que no hable de la situación política de Estados Unidos, ni se entreviste con los medios radicales de la Izquierda norteamericana. Llegó a Nueva York en febrero de 1934 y fue reibida por los medios y un gran número de seguidores y admiradores. Su visa  expiró después de un par de meses, Emma salió rumbo a Toronto desde donde tramitó una nueva visa para los Estados Unidos que le fue negada. Permaneció en Canadá hasta 1936, cuando se enteró que Berkman había sido operado de la próstata y ante una llamada de su amigo que se encontraba con molestias post operatorias viajó de manera inmediata rumbo a Niza para verlo,  Sin embargo cuando llegó encontró a Berkman en estado de coma; un día antes Berkman se había pegado un tiro. Berkman murió el día después de la llegada de Emma.
En Julio de ese mismo año Emma Goldman recibió una invitación para ir a Barcelona a vivir con los anarquistas durante la Guerra Civil Española. Goldman vive entonces su sueño al vivir en una comunidad donde se rigen por los principios anarquistas, incluso llega a declarar a los combatientes anarquistas: Su revolución hará que la gente comprenda que el anarquismo no es sinónimo del caos. Pero la alianza de los anarquistas con los comunistas y la formación de un gobierno anarquista la desilusionaron. Regresó a Inglaterra como representante de los fuerzas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
En 1937 las fuerzas comunistas atacaron a las anarquistas, destruyeron y tomaron el control de las comunidades agrícolas. Goldman regresó a España sólo para encontrar caos entre los anarquistas. Ante tal panorama regresó a Inglaterra, pero según sus escritos la atmosfera de represión que se vivía en el Reino Unido era intolerable. En 1939 regresó a Canadá. Al año siguiente murió.
Emma Goldman fue una incansable luchadora de sus ideales, del anarquismo mundial y en parte de las mujeres, nunca apoyó las causas sufragistas, porque como ella decía: Sí el voto sirviera para algo, los gobiernos lo prohibirían. Pero luchó junto con Margaret Sanger por lo derechos que tienen las mujeres a la contracepción y el aborto.
Publicado en thepinkpoint.com.mx el 24 de Enero de 2013
Foto: Wikimujeres.com