domingo, 13 de enero de 2013

Jerry Jones, el deporte del éxito.



Las franquicias deportivas también pueden ser un gran negocio si no hay que preguntarle a Jerry Jones.

Armando Enríquez Vázquez
 
Por sexto año consecutivo los Vaqueros de Dallas han ocupado el primer lugar. Está usted  leyendo bien. El primer lugar durante los últimos seis años. No, no han ganado ni siquiera el titulo de su división en esos seis años, muchos el campeonato de su conferencia y ni que decir de un Superbowl. Su último gran fracaso fue este domingo cuando una vez más quedaron fuera de los play offs de la NFL. Pero son la franquicia que más vale de la NFL y junto con los Yanquis de Nueva York de Beisbol, la tercera franquicia deportiva a nivel mundial, sólo superada por el Manchester United y el Real Madrid.
El valor de los Vaqueros está calculado en más de mil ochocientos cincuenta millones de dólares y todo gracias al mismo y controvertido hombre que se ha empeñado en mantenerlos como un equipo mediocre de la NFC Este: Jerry Jones.
Jerry Jones nació en Los Ángeles, California en Octubre de 1940, Estudió en la Universidad de Arkansas, donde formo parte del equipo de football y fue co-capitán en 1964. Al salir de la Universidad se convirtió en Vicepresidente de la aseguradora Modern Security Life de Springfield, en Missouri, propiedad de su padre y más tarde fundó una empresa petrolera llamada Jones Oil and Land Lease, que ha sido muy exitosa y actualmente se dedica a prospectar recursos naturales. En 1967 se le presentó la primera oportunidad de invertir en el futbol americano profesional, cuando los directivos de la recién formada American Football League, adversaria de la NFL, ofrecieron a Jones el equipo de los Cargadores de San Diego.
Pero no fue sino hasta 22 años después,  el 25 de Febrero de 1989, cuando Jerry Jones finalmente adquirió una franquicia de la NFL; Los Vaqueros de Dallas, por tan sólo 140 millones de dólares. Una de sus primeras decisiones como dueño del equipo fue despedir al legendario, emblemático y único hasta ese momento headcoach de los Vaqueros; Tom Landry. En su lugar Jones contrato a su amigo y compañero de equipo de football americano en la Universidad de Arkansas Jimmy Johnson.
Actualmente uno de los activos que da más valor a los Vaqueros es su estadio que tiene un valor  de mil doscientos millones de dólares y sólo por la venta de boletos ingresa anualmente al equipo mas de 100 millones de dólares y otros sesenta por patrocinios de marcas como AT&T, Bank of America, Ford Motor Company y PepsiCo. Pero además la operación anual de los Vaqueros representa una ganancia de unos 227 millones de dólares, mayor en más 100 millones de dólares a cualquier otro equipo de la NFL y representa entradas de dinero mayores a las de la NBA o la NHL por separado.
Una de las políticas de Jones en cuanto a los estadios de los Vaqueros, primero el Texas Stadium y ahora con el nuevo Estadio de los Vaqueros es no haber vendido el nombre del mismo a ningún patrocinador y argumenta que por el momento el prefiere que sea así, qué todo en el estadio y su decoración esté dedicado al equipo y no a una empresa.
La lealtad de los aficionados de los Vaqueros de Dallas también es una parte importante de su éxito como empresa, ya que a pesar de la sequía en triunfos y galardones del equipo en los últimos 15 años, los aficionados siguen comprando mercancía de su equipo, eso sin contar que los vaqueros tienen una de las mayores aficiones fuera de lo Estados Unidos.
Y aunque el negocio es un éxito y Jerry Jones es uno de los empresarios deportivos triunfadores a nivel mundial, a la gente le gusta ver a su equipo ganar, por lo que más allá de cómo lo perciba la comunidad de empresarios, Jerry Jones es un dueño polémico y no muy querido por los habitantes y aficionados de Dallas.

Publicado por empresas y dinero el 11 de Enero de 2013
Imagen: forbes.com