lunes, 28 de enero de 2013

Un ejército de suicidas



Mientras su misión dicen que es “Salvar al mundo”, el ejército de los Estados Unidos sufre más bajas en sus filas por soldados suicidas que por la guerra en Afganistán.

Armando Enríquez Vázquez

Creer que las cosas son color de rosa, que la única verdad y el sueño del mundo yace entre el Río Bravo y los grandes lagos, es muy peligroso. Salirse de esa realidad e ir a otros lugares a combatir a personas con otras ideas culturas. Tratar de imponer ideas en las que ni ellos mismos creen y ser rechazados por una gran mayoría de la humanidad no debe ser fácil. Darse cuenta con qué facilidad se pasa de héroe a villano. Los números lo demuestran, 2012 marcó una cifra récord entre los miembros del ejército de los Estados Unidos que se suicidaron: 349 soldados. Uno cada 25 horas. Más del doble de los soldados norteamericanos que perdieron la vida en la línea de combate en Afganistán en el mismo periodo.
Los estudios del departamento de la Defensa de los Estados Unidos, que desde 2001 decidió poner atención en los suicidios de sus hombres en misiones en el extranjero, marcan esta cifra como la más alta desde que existen registros, lo cual tiene preocupados a los hombres y mujeres de Washington encargados de enviar a jóvenes soldados a matar civiles y alguno que otro terrorista a diferentes partes del mundo.
En el mundo aséptico y puritano en que quisieran vivir los norteamericanos las enfermedades mentales y los suicidios no tienen cabida. Existe, al parecer, ante todo un estigma en la milicia americana por reconocer problemas de esta índole y sin embargo desde el 2008 a la fecha más de mil soldados se han suicidado y se espera que este año no vaya a ser diferente al año pasado, incluso se cree que la cifra de soldados suicidas sea más alta en 2013, claro eso desde la perspectiva siempre paranoica de los norteamericanos. La verdad es que la cifra se ha incrementado en un 54% desde 2007
El mayor número de suicidios entre las fuerzas armadas de los Estados Unidos el año pasado fueron cometidos por miembros de las fuerzas terrestres, seguidos por miembros de la marina, la fuerza aérea y por último el cuerpo de marines. Un estudio efectuado en 2010 sugiere que una de las causas del suicidio se debe a las reglas laxas que se tienen hoy en día en el reclutamiento en los Estados Unidos, lo que ha llevado a que más 47,000 elementos permanezcan en el ejército a pesar de historias de abusos, malas, por no decir pésimas conductas y crímenes menores. De los cuales hemos visto sólo la punta del Iceberg en Youtube o fotografías que se han hecho públicas. Muchos de estos sociópatas, es claro, que no pueden funcionar en una sociedad en paz y el choque de las reglas sociales contra la barbarie en la que se desarrollaron en el frente los lleva a suicidarse.
Claro que existen otros motivos y razones de acuerdo a diferentes sectores involucrados. Lo que queda claro es que la guerra, sigue siendo una experiencia terrible para los seres humanos y sí los norteamericanos se muestran preocupados por sus tropas deberían estar más preocupados por las secuelas de terror y violencia que siembran a donde quieran que van. La prepotencia y autoritarismo con la que se mueven en cada uno de los lugares que destruyen en aras de la democracia, lejos de cimentar la paz mundial por ellos tan cantada, deja las semillas de los futuros terroristas y revolucionarios que volverán a atacar a los Estados Unidos y sus aliados.
Publicado el 22 de enero de 2013 en Blureport.com.mx
Imagen: nato.int