martes, 22 de enero de 2013

La guerra en Malí y los viejos aires del colonialismo



¿Por qué de pronto Malí se volvió tan importante para el gobierno de Francia? ¿La ofensiva en el País africanos es solamente para acabar con los extremistas islámicos o existe un trasfondo?
Armando Enríquez Vázquez
Enero inició con el conflicto de Malí, recordándonos que África es aún un continente que Occidente piensa de su propiedad. Lo que también queda claro es que el colonialismo no es ya lo que era hace un siglo y que los africanos, sobre todo los grupos radicales, no están dispuestos a dejar el terreno que han preparado en estos últimos años a los europeos o estadounidenses. También queda claro que Francia no es la potencia que cree ser y su poder de convocatoria es casi nulo.
Cuando las fuerzas conjuntas de Ansar Dine, de Al Qaeda y los rebeldes Tuareg, lanzaron a principios de año su ofensiva para marchar hacia el sur de Mali y tomar las ciudades de Konna y Diabali, el gobierno del país africano invocó no solo un tratado que mantiene con Francia, si no la resolución de la ONU para impedir el avance de los extremistas islámicos y la cual se supone sería implementada dentro de unos meses. Francia y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, CEDEAO por sus siglas, que agrupa a Nigeria, Níger, Ghana, Guinea, Benín, Burkina Faso, Togo y Senegal son las únicas fuerzas reales que apoyan al gobierno de Malí.
Francia ha desplegado oficialmente unos 750 soldados más aviones, vehículos blindados y drones o aviones no tripulados. Las fuerzas que aporta la CEDEAO exceden apenas los dos mil efectivos y se calcula que el ejército de Malí tiene otros dos mil efectivos, además de otros dos mil que Chad está dispuesto a aportar. Francia no ha logrado un verdadero apoyo de los países miembros de la Unión Europea, quienes prefieren ver los toros desde la barrera y únicamente Bélgica se ha comprometido a aportar 70 soldados, Inglaterra pondrá dos aviones y España uno. Los Estados Unidos solamente han dicho que apoyan la acción del gobierno de Francois Hollande, pero no han dicho cual es su apoyo.
Pero es importante poner sobre la mesa que un factor de importancia en la defensa de los franceses en su antigua colonia, no tiene que ver con la seguridad mundial como ellos anuncian, si no con los intereses franceses por la explotación de Uranio y Petróleo en la zona de Sahel y que la empresa francesa Areva lleva extrayendo en el país vecino de Nigeria.
Va a ser muy difícil que estas fuerzas de la pequeña alianza puedan de una manera rápida acabar con los extremistas islámicos que controlan hoy más de 800,000 Kilómetros cuadrados de Malí pero qué además están listos para atacar en otros lugares con acciones como la de Argelia. El brazo de la facción del Al Qaeda en el Magreb Islámico que se encuentra en todo el Norte de África y es conocido por tener objetivos y planes de atacar en Europa. Al Qaeda ya respondió a Occidente.
La comunidad occidental debe tener mucho cuidado en la manera en que actúa. Porque además de los intereses africanos, están también los intereses chinos que poco a poco y sin una política de represión, si no con una sonrisa y un fajo de billetes se encuentran colonizando África.
Publicado en blureport.com.mx el 22 de Enero de 2013