martes, 5 de marzo de 2013

El eterno retorno del automóvil eléctrico



El Foro Mundial Económico Mundial ha dicho que entre las tecnologías importantes a desarrollarse en el 2013 están los vehículos eléctricos. Pero el primer automóvil eléctrico data del Siglo XIX.
Armando Enríquez Vázquez 
El Consejo de la Agenda Global sobre Tecnologías Emergentes del Foro Económico Mundial dio a conocer las 10 “revoluciones” o mejoras tecnológicas más importantes a desarrollarse a lo largo de este año. La que encabeza la lista son Vehículos Eléctricos On Line, conocidos como OLEV, que están desarrollando los  investigadores del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología desde 2010.
Estos vehículos tienen la característica de funcionar gracias a inducción electro magnética, a partir de cables enterrados en el suelo a unos treinta centímetros de profundidad. Utilizando algunos principios eléctricos ya descritos y utilizados por el genio Nikola Tesla, quien incluso llegó a patentar un tranvía que funcionaba de la misma manera que los OLEV coreanos, en 1894, aunque la idea no se desarrolló por los problemas que Tesla tenía con la avaricia de Edison.
La nueva generación de vehículos eléctricos. La que puede cambiar el mundo de la transportación humana parece estar una vez más a la vuelta de la esquina. Las baterías y cargas que almacenan estos vehículos representan la quinta parte de lo que modelos eléctricos anteriores y sin embargo tienen una eficiencia en la transmisión del 80%. A diferencia de tranvías, el metro  y otros vehículos que reciben la energía eléctrica por medios de rieles o cables, los vehículos OLEV no necesitan estar ni en contacto directo con la fuente de energía, ni en las cercanías y se van recargando mientras avanzan.
Desde 2010 cuando el anuncio del OLEV fue hecho y presentado el prototipo, se pensó en una solución al transporte colectivo de las grandes ciudades. Un trenecito funciona ya bajo este sistema en un parque de diversiones de Seúl. El trayecto que es de dos kilómetros doscientos metros y tiene sólo cuatrocientos metros de cables bajo tierra que hacen funcionar al tren. El siguiente paso es la implementación de los vehículos en las rutas de autobuses de la capital coreana.
No es la primera vez que los vehículos eléctricos aparecen como una solución a los problemas de contaminación y del consumo de los derivados de petróleo, a fin de cuentas, un bien no renovable. Los automóviles eléctricos, lejos de representar el futuro son parte importante del pasado, a pesar de lo que nos hayan enseñado. Es más a finales del siglo XIX y principios del XX los automóviles eléctricos eran preferidos sobre los de motores de combustión interna. El primer prototipo de un automóvil eléctrico se construyó en 1828 por el ingeniero, científico y miembro de la orden de los benedictinos Anyos Jedlik de origen húngaro. En 1834 un herrero de Vermont, Thomas Davenport construyo el primer prototipo en América. En esa misma década el escocés Robert Davidson; 1938 construyó un tren eléctrico que alcanzaba una velocidad superior a los 6 kmp. Y en Escocia, también entre 1832 y 1839, Robert anderso construyo el primer carruaje eléctrico. Para finales del siglo XIX existían automóviles eléctricos capaces de romper la velocidad de 100 kmp y para 1904 el automóvil más vendido ese año en los Estados Unidos y el primero en vender más de mil unidades en la historia de la industria automotriz, fue un auto eléctrico producido por la compañía Columbia Electric Runabout. Para 1920 los automóviles eléctricos habían desaparecido casi de la escena, borrados durante las siguientes décadas por los de combustión interna, existieron sus honradas excepciones como unos camiones para repartir el correo que utilizó el gobierno alemán durante la década de los años 50.
El gran nuevo esfuerzo por introducir los carros eléctricos competitivos fue a finales del siglo XX, de 1996 a 1999 General Motors produjo y vendió algunos modelos de una automóvil llamado EV1. El EV1 era la repuesta de la industria a una ley del gobierno del estado de California que pretendía, que en el aquel estado de la nación americana se vendieran más autos eléctricos y menos de combustión interna. El EV1 fue un éxito, era un carro rápido, deportivo, que llamaba la atención y que puso a otras armadoras a diseñar sus autos eléctricos, pero la avaricia de las empresas petroleras y las mismas armadoras se encargaron de matar el proyecto antes de que naciera. La suprema corte de los Estados Unidos acabó con la ley californiana y así murió un honesto intento por beneficiar a la sociedad, al medio ambiente y al consumidor.
Estamos en 2013 y una vez más se empieza a escuchar el motor silencioso de un vehículo eléctrico que podría desplazar a los de combustión interna, contaminar menos y evitar daños a la salud de los seres humanos. ¿Alguien podrá ponerle un hasta aquí a las petroleras y sus aliadas las armadoras para que regresemos a la senda correcta?

Publicado en blureport.com.mx el 4 de Marzo de 2013
Imagen: kaist.edu