jueves, 17 de septiembre de 2015

Uno, dos, tres probando…y vuelve la mula al trigo.



El abuso del uso de los tiempos oficiales continúa y tanto la cámara de diputados, como la de senadores rápidamente iniciaron el bombardeo justificando su no conseguir nada.

Armando Enríquez Vázquez.
Por fin terminaron las campañas electorales y con ellas la larga letanía de propaganda basura en todos los espacios comerciales de radio y televisión. Silencio sepulcral, por fin, de cada uno de los partidos. Bueno el Verde a lo mejor empieza su campaña presidencial con el apoyo del INE y del TEPJF.
Claro quedan algunos aplazamientos y fallas de los programadores y unas muestras de humor y terror involuntario. Por ejemplo, el Instituto Electoral del Estado de México presenta a un niño bañándose. Pronto nos quedará claro que está abandonado en su casa pues todo mundo se fue a votar. Es de llamar la atención que este niño se quede solo en casa en el estado de la República donde más personas desaparecen y en el que varias ONG’s han pedido que se emita una alerta por los crímenes de género por tener un número de feminicidios mayor que Ciudad Juárez en su momento más negro. El Estado de México es la entidad más peligrosa del país para las mujeres. A lo mejor esa voz del locutor que nos informa del gran ejemplo ciudadano de los mexiquenses, entre ellos los familiares del niño que pide una toalla a gritos, que fueron a votar, abandonando a un menor en una casa, no sea más que una de esas voces manipuladas por el gobierno del bastión priísta que en realidad está encubriendo un secuestro más en esa entidad.
Ni que decir del spot del Partido Humanista que perdió el registro  y sin embargo agradece a la población el haber votado, o no, por este recién creado y ya difunto instituto político.
El INE y el IEDF, tienen sus propios spots en los que se palmean la espalda de manera autocomplaciente por la jornada electoral y de paso agradecen al ciudadano su participación.
Quienes pensábamos que a partir del lunes 8, regresaríamos a una programación de comerciales sin propaganda. Nos equivocamos. A pesar de que ya es esa época del año que miles de consumidores esperamos de la misma forma que esperan la Navidad, y en la que pegados a la radio esperamos que senos revelen las ofertas del día para salir corriendo a comprar. Sí, llegó ese hombre que junto con Santa Claus y los Reyes Magos alegra a los hogares mexicanos. Es época de Julio Regalado, que inicia en junio y termina haciendo suyo agosto también. Justo cuando todos estábamos listos para ver el despliegue que nos ofrecería este año una de las campañas más exitosas y longevas de la publicidad y la mercadotecnia en nuestro país. ¿Con qué nos topamos?
Con que si vamos por la Avenida Corrupción, doblamos por la calle del Servilismo, cruzamos las avenidas del Chanchuyo y el callejón de los Acuerdos en lo Oscurito, cruzando por la Calzada de la Opacidad y el Boulevard del Cinismo llegamos directo al Congreso de la Unión.
Sí, el abuso del uso de los tiempos oficiales continúa y tanto la cámara de diputados, como la de senadores rápidamente iniciaron el bombardeo justificando su no conseguir nada. A lo largo, de los últimos lustros el poder legislativo se ha convertido en el principal promotor de su incapacidad. Eso sin contar que SEMARNAT nos aturdió con una serie de gritos y tamborazos clamando que no se tire la basura a diestra y siniestra. Creo que es una campaña destinada al éxito, no porque sea creativa, ni interesante, sino porque por salud mental y auditiva, hasta los sordos van convertirse en ciudadanos ejemplares con tal de no escuchar los berridos desafinados que no se sabe si califican como jingle, música alternativa o terrorismo gubernamental.
Lo cierto es que a lo largo de los años la propaganda y campañas del estado mexicano a través de los medios muchas veces no han repercutido en las acciones que se proponen. Las diferentes campañas en los medios sólo han servido como una de las ramas más de la corrupción y opacidad en el uso de los recursos federales y estatales.
Entre las reformas que debemos exigir al gobierno federal y las cámaras es acabar con estos rezagos de una política estatizadora que ha sido clásica de los gobiernos mexicanos desde la fundación del PNR, más tarde PRI y que extrañamente un partido de derecha como el PAN continuó y que hoy tras el regreso del PRI a Los Pinos se ha retomado como el principal pilar de la propaganda del gobierno.
La publicidad del estado en México siempre ha tenido dos razones principales de ser, la primera crear lazos con los medios de comunicación, antes a través de pagos que ayudaban, sobretodo a los diferentes periódicos a mantenerse a flote. La segunda hacer negocios oscuros con diferentes casas productoras y agencias de publicidad cercanas a los encumbrados en el poder.
Lo malo de esta propaganda que en un inicio era exclusiva de los gobiernos federales y estatales, ahora se ha extendido al gasto de entidades y organismos que no tendrían que hacer de la propaganda un medio para exculpar su mediocridad como sucede con las cámaras de diputados y senadores.
Estos poderes de la nación ya cuentan con sus propios canales de televisión para difundir su labor, acciones, resultados y trabajos, ¿cuál es el sentido de que asignen presupuesto para campañas de propaganda en los medios?

Sería interesante saber cuanto se gasta en este rubro al año entre dependencias, secretarías, Presidencia de la República y los otros poderes de la nación. Sin duda ese dinero podría emplearse de mejor manera en la implementación de políticas y programas. Ahorrarnos esos segundos demagógicos y por favor: ¡Tiren la campaña de SEMARNAT a la basura!

publicado en roastbrief el 15 de junio de 2015