sábado, 26 de septiembre de 2015

Presupuesto Federal desperdiciando el dinero en la imagen presidencial.



El pasado 1 de septiembre el New York Times publicó un artículo en el que se habla del debilitamiento del gobierno de Peña Nieto a pesar del gasto que la administración federal ha dedicado a la propaganda del mismo.

Armando Enríquez Vázquez

Sí existe un rubro en el que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha desperdiciado el dinero de los contribuyentes es la propaganda de su gobierno y de su imagen. Simplemente el gobierno priísta encabezado por el mexiquense ha gastado en promoción más que los gobiernos de Fox y de Calderón.
Mientras que Vicente Fox gastó en su primer año de gobierno 3, 495 millones de pesos de acuerdo con un estudio dado a conocer por Fundar en julio pasado, Calderón 5,261 millones de pesos en el mismo periodo, Enrique Peña Nieto gastó 7, 119 millones de pesos tratando de demostrar que estaba moviendo a México, sin especificarnos, claro,  en qué dirección.
A la fecha los gastos del gobierno Federal en cuestión de propaganda pueden ser superiores a los 18,000 millones de pesos y sin embargo los verdaderos resultados en la percepción acerca de las bondades de la reformas y en general de un gobierno cada día más metido en cuestiones de corrupción es negativa. Es obvio que el gasto presidencial en propaganda tiene resultados poco optimistas y el pasado 1 de septiembre el New York Times publicó un artículo en el que se habla del debilitamiento del gobierno de Peña Nieto a pesar del gasto que la administración federal ha dedicado a la propaganda del mismo.
Si vemos el presupuesto de 2016, en el caso sobre todo de la presidencia el rubro de propaganda no se reduce, incluso se aumenta, con los miles de millones de pesos gastados por Peña Nieto en su imagen con resultados negativos, uno podría cuestionar si ese dinero no sería bienvenido en áreas realmente prioritarias del gobierno y de apoyo al desarrollo del país, pero no debemos olvidar que ese gasto también se convierte en una inversión al convertirse en pagos de espacios publicitarios a medios de comunicación, allende los gratuitos y obligatorios tiempos oficiales, que permiten a muchos medios tradicionales sobrevivir, a costa de una actitud dócil ante el gobierno y que les puede allegar más recompensas como cargos estratégicos en el gobierno, el caso de la Procuradora General de la Nación que vela por los interese de Televisa. O el obsequio de un equipo de futbol de una empresa corrupta, a Grupo Imagen sin que mediara ningún tipo de investigación.
El 30% de la inversión del gobierno en medios se encausó a la televisión, el 20% al radio y casi el 17% a los medios impresos. Pero no sólo debemos preguntarnos por los beneficiarios en el sentido de los medios, si no de las agencias de publicidad, casas productoras y de medios que se encargan de crea, realizar y administrar la propaganda del poder ejecutivo. Eso sin contar que deberíamos de preguntarnos porque el Congreso de la Unión o el sistema judicial necesitan propaganda y si en casos como el INE el abuso del gasto en materia de propaganda tiene un resultado que beneficie al corrupto instituto que preside Lorenzo Córdova.
Salvo casos de prevención como los de la Secretaria de Salud, se puede estar a favor o en contra de la manera sui generis de prevenir en contra del Chikungunya, alertas de posibles desastres naturales de la Secretaria de Gobernación o campañas como la fechas de entrega de impuestos de SCHP, todo lo demás es sólo propaganda de la peor ralea que mella las posibilidades reales del gobierno federal por invertir en asuntos realmente importantes a la población y no en la imagen de un presidente que en todo lo demás no se ayuda a sí mismo o de las otros poderes de la federación; judicial y legislativo que no pueden tener peor imagen ante la ciudadanía para todavía tener que oír que el senado es la casa de los mexicanos, cuando sabemos qué clase de alimañas viven en los salones y oficinas del senado o la cámara de diputados siempre presumiendo logros inventados y acciones inexistentes, porque si tuvieran que hacer propaganda sobre lo que realmente hacen nos daríamos cuenta de que los únicos beneficiarios son empresarios amigos del régimen, patrones privados y públicos de los legisladores y ellos mismos con su fuero que los blinda de la acción de la ley y sus dietas que como dice el cínico César Camacho Quiroz se ganan con el sudor de su frente y no tienen por qué ser rebajadas.

Para colmo, los mexiquenses ahora tienen que soportar la campaña de Eruviel Ávila que pomposamente y arbitrariamente al informe de gobierno ha preferido llamar informe de resultados, con lo cual me imagino deja a un lado esa enorme parte de su gobierno que ha fracasado, como la seguridad en los municipios conurbados a la capital del país donde los feminicidios son cosa de todos los días, o de la corrupción como sabemos que se dio en el caso de OHL, la otra empresa favorita de Enrique Peña Nieto después de Higa.

publicado en blureport.com.mx el  21 de septiembre de 2015