miércoles, 3 de agosto de 2016

¿Y los olímpicos, Apá?



En 2013, el Comité Olímpico otorgó los derechos de transmisión de los juegos de Río en toda América Latina con excepción de Brasil, en todas las plataformas, a América Móvil, ni a Televisa, ni a TV Azteca.

Armando Enríquez Vázquez

Hace algunos años la agencia de publicidad de Chrysler creó uno de los más recordados comerciales en lo que va de este siglo, donde un niño al ver el inmenso latifundio que va a heredar de su padre, está más preocupado por la Cheyenne. Así pareciera que le pasó a Emilio Azcárraga Jean, incapaz de ver el tamaño y el potencial de su herencia en medios, ha estado más preocupado por la telefonía celular, la transmisión de datos y salir en los programas de Eugenio Derbez. Al máximo y más viejo mirrey del país se le olvidó que todo lo que él tiene se lo debe a los contenidos de entretenimiento, informativos y deportivos. Que la camioneta (o sea la telefonía) era sólo un medio más para cruzar y administrar ese campo.
Como si los problemas de audiencias y de contenidos que enfrentan las dos cadenas nacionales de televisión abierta no fueran pocos, se dio a conocer que ninguna de las dos tendrá trasmisiones de los juegos olímpicos de Río. La noticia la dio a conocer Arturo Elías Ayub director de Uno TV y Claro Sports en una entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva de Radio Fórmula y de manera inmediata se replicó por la mayoría de medios electrónicos y virtuales, causando burlas y memes de los detractores del duopolio.
Durante décadas estuvimos acostumbrados a que Televisa abriera espacios de transmisión durante los Juegos Olímpicos. Los amantes de los deportes amateurs y aquellos villamelones que religiosamente prendíamos la televisión para ver las ceremonias de inauguración, la de clausura y algunas competencias, con ánimo de seguir las conversaciones en reuniones, oficinas y comidas familiares en las que durante un mes todos nos volvíamos expertos en halterofilia y ciclismo, sabíamos que teníamos el dos, el cinco, el trece, y el siete para ver este tipo de espectáculo. No concentrábamos en transmisiones de atletismo, natación y muchos otros deportes que por lo general es difícil ver en los años entre una Olimpiada y otra.
José Ramón Fernández, hace ya muchos años, cuando era la cabeza del área deportiva de Imevisión, innovó, al crear una forma mucho más dinámica y atractiva de resumir las jornadas deportivas de los Juegos Olímpicos y los mundiales de Futbol Soccer, de acercar a los neófitos al deporte y durante mucho tiempo sumió a Televisa en la desesperación y la improvisación con comediantes anodinos, la mentalidad mediocre de los ejecutivos de Televisa y unas mentes creativas que no lo eran.
Las ganancias económicas generadas por la transmisión de unos Juegos Olímpicos no deben ser nada despreciables. El evento, que se realiza cada cuatro años, está considerado como uno de los eventos más redituables en materia deportiva, y por lo mismo cada cuatro años ambas televisoras se preocupan por montar su show, sacar a sus más importantes comentaristas deportivos y contratar a los más llamativos especialistas de cada deporte, tratar de jalar audiencias. Los Juegos Olímpicos marcan un momento importante en la economía de las cadenas de televisión abierta de nuestro país.
En 2013, el Comité Olímpico otorgó los derechos de transmisión de los juegos de Río en toda América Latina con excepción de Brasil, en todas las plataformas, a América Móvil. Carlos Slim una vez más con su clara visión de negocios vio que tres años eran muchos para una televisión abierta, primero, y la de paga después, en el lecho de muerte. El futuro se encuentra en Internet y no dudo que la transmisión que haga Claro Sports de las Olimpiadas nos pondrá hablar en general del medio. Ayub anunció que los juegos tendrán cobertura en televisión abierta a través de los medios públicos, Canal Once, 22 y otras señales regionales, así como a través de las señales especializadas en deportes de la televisión de paga; ESPN y FOX Sports. La posición de América Móvil puede interpretarse también, como una represalia en contra del duopolio por el constante y parcial ataque que han hecho de la telefónica, desde sus telebancadas y hasta con sus lectores de noticias, pero en la guerra y en el amor todo se vale y la arrogancia de los ejecutivos de ambas televisoras les impidió tener en cuenta el tamaño real del enemigo.
El hecho de que ni Televisa, ni TV Azteca transmitan los juegos de Río impacta en una industria que cada día tiene mayores problemas, la televisión abierta se hunde y sus ejecutivos carecen de planes para poner a flote el bote. Tanto Televisa como TV Azteca, que se encuentran en momentos de enormes recortes en sus plantillas, habrán de perder una buena cantidad de dinero al no poder transmitir las competencias. Habrá que ver si existe un plan B en las televisoras y nos llenan de transmisiones acerca del color y las características de Brasil, o simplemente aceptan su derrota y bombardean a los mexicanos con sus contenidos mediocres, pretendiendo en el peor estilo de sus espacios informativos que no pasa nada, que los juegos de Río no existen.
Hoy, cuando menos lo necesitan, el tiro comienza a salirles por la culata a los empresarios de la televisión abierta mexicana, no sólo se trata del desprestigio que desde Jacobo Zabludosky y Emilio Azcárraga Milmo, Televisa tiene en ciertos sectores de la población. Sino de la caída total de un grupo de comunicación incapaz en su arrogancia de evolucionar. Zabludosky era acusado de ser el vocero del sistema priísta bajo la batuta del mayor soldado del PRI; el Tigre Azcárraga. López Dóriga, si sale de Televisa como vienen anunciando rumores desde febrero, lo hará por ser un hombre corrupto y altanero. Las telenovelas de Televisa pierden audiencia porque no salen de su formula chabacana y lo que Televisa considera humor, no sólo es vulgar y pedestre, sino que en más de una ocasión ha puesto a productores y conductores en la mira de la sociedad civil por promover la agresión de género y acoso sexual, algo que esta documentado fue por décadas la política principal de la televisora en manos de pederastas, toda clase de perversos sexuales. Cronistas y especialistas como Gerardo Liceaga y Alberto Lati han salido de Televisa por decisión no de la empresa como en otros tiempos, si no porque los especialistas no ven visión en los hombres que dirigen la empresa y no ver un futuro para ellos en una empresa sin él.
Tan sólo cuatro meses después de sacar a Chabelo de la pantalla, los ejecutivos de Televisa incapaces de nuevas propuestas han decidido anunciar el regreso del octagenario chamaco.
En un futuro no muy lejano, no nos deberá extrañar, que otros se encargarán de las transmisiones de selección nacional, de la liga MX, y hasta de los mundiales del futbol. Poco a poco mientras la Cheyenne pasa de moda, se oxida, la pintura se carcome por el sol, el campo de los contenidos y las propuestas de mexicanos están en otros lados en Canal Once, en HBO, en Netflix, mientras tanto el niño se lamentará que la Cheyenne ya no sirve.

publicado en roastbrief.com.mx el 2 de mayo de2016