lunes, 12 de octubre de 2015

Judith Leyster la maestra de la pintura holandesa del siglo XVII.



Junto a los nombres de Rembrandt y Vermeer se encuentra el de esta gran artista holandesa que fue olvidada por más de dos siglos.
Armando Enríquez Vázquez.
En la ciudad holandesa de Harleem, nació Judith Leyster y se sabe que fue bautizada el 28 de julio de 1609. Judith fue la octava hija. Su padre Jan Willemsz Leyster, el apellido de la familia lo tomó Jan del nombre de una cervecería de la era dueño. Leyster significa en holandés estrella guía. Casi nada se sabe de los primeros años de la artista, como de cuando ni bajo la tutela de quién inició sus primeros pasos en la pintura. Se cree que su primer maestro fue Pieter Franz de Grebber. Lo que es cierto es que a los diecinueve años Judith destacaba ya entre los principales pintores holandeses y así lo demuestra el hecho de que quede incluida en el libro de Samuel Ampzing sobre Harleem escrito en 1628.
El poder económico de Holanda en esos momentos con el comercio de las especies que eran llevadas a Europa desde el Océano Pacifico y entraban por los puertos holandeses. La consolidación de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, como una las primeras empresas trasnacionales convirtió a Holanda en una potencia económica y cultural en el viejo continente. En 1633 Judith se convirtió en la segunda y última mujer en el siglo XVII en ser aceptada en el gremio de pintores de San Lucas en Harleem. La otra fue Sara van Baabbergen en 1631.
Alrededor de 1628 la familia se trasladó a la ciudad de Vreeland, donde al parecer Judith entró en contacto con una serie de artistas holandeses que después de haber viajado a Italia, habían adoptado algunas de las técnicas de Caravaggio y que son conocidos como los Caravaggitias de Utrecht, población en la que residían la mayor parte de ellos. La familia sólo permaneció en Vreeland, antes de mudarse a Amsterdam, Judith regresó a Harleem en 1631 y parece haber conocido a Frans Hals y se dice que influenció su trabajo a pesar de que los temas de Leyster son diferentes a los del pintor alemán, incluso se sabe que en 1635 Leyster tenía tres discípulos y que Hals le robó a uno, por lo que Judith interpuso una demanda legal en contra la madre del discípulo que ganó y la mujer tuvo que pagar una compensación económica.



En 1636 Judith Leyster se casó con el pintor Jans Miense Molenaer, una vez que tomó las responsabilidades del matrimonio y su producción pictórica fue menor. El matrimonio se mudó a Amsterdam en busca de mejores oportunidades económicas y vivió en la ciudad por once años, para finalmente regresar a Harleem. Donde Judith murió en 1660.
Durante los siguientes siglos fue olvidada y su trabajo constantemente confundido con el de Frans Hals. En 1893 Cornelis Hofstede de Groot publicó un artículo en el que demostraba la autoría Judith de siete cuadros que se atribuían a Frans Hals, el historiador del arte demostró que seis de las obras estaban firmadas por la artista holandesa, su firma se limita a sus inciales J L conectadas a una estrella.
Entre las obras más importantes de Judith se encuentra el autorretrato con el que se cree se presentó ante el gremio de San Lucas en Harleem, en 1633.  En él se ve a la artista frente a un lienzo en progreso y a ella desenfadada volteando a un interlocutor que no alcanzamos a ver, su brazo se apoya en contra del respaldo de la silla, elegantemente vestida lleva en una mano la paleta con los oleos y en a otra el pincel. La pintura se encuentra actualmente en la National Gallery de Washington.

Hoy se reconocen alrededor de 40 obras de su autoría entre ellas naturalezas muertas, pinturas con diferentes personajes de la cotidianidad de Harleem y su libro sobre tulipanes de 1643.

publicado el 5 de octubre en mamaejecutiva.net