viernes, 16 de octubre de 2015

Los Jefes de Kansas City un equipo que no estaba contemplado.




Cuando Lamar Hunt fundó la AFL y formó su franquicia jamás pensó en Kansas como sede, el tiempo y el fracaso lo llevaron a esta ciudad.
Armando Enríquez Vázquez.

El hecho de que la ciudad de Kansas tenga un equipo de futbol americano profesional en la NFL, es únicamente producto de la suerte, en este caso la mala suerte y fracaso de Lamar Hunt en Dallas. Ni Kansas, ni el nombre de Jefes eran parte de las primeras opciones de Hunt.
Cuando el empresario petrolero comenzó a planear y edificar lo que sería la American Futbol League, AFL, que se opondría a la NFL, siempre tuvo muy claro que su equipo tendría como sede la ciudad texana de Dallas. Los Texanos de Dallas iniciaron en la NFL, bajo el mando de Hank Stram, quien había sido entrenador de Hunt en la Universidad Metodista del Sur. Pero desde la NFL, George Halas ofendido en su ego ante la formación de la AFL decidió crear una franquicia en Dallas que compitiera con la de Hunt. Así nacieron los Vaqueros de Dallas y para regocijo del dueño de los Osos de Chicago, la afición de la ciudad texana se inclinó a favor del equipo de la estrella solitaria y no por los Texanos de Hunt.
A pesar de haber ganado el campeonato de la AFL en 1962, el equipo de los Texanos, se había convertido en un mal negocio para Lamar Hunt, por lo que decidió iniciar la búsqueda de un nuevo hogar para los texanos fuera del estado de Texas, una ciudad que prometiera ser un buen negocio para él. Atlanta, Miami, Seattle Y Nueva Orleans, todas sedes actuales de un equipo de la NFL, fueron ciudades en las que el magnate petrolero comenzó a sondear la posibilidad de establecer a su franquicia. Sin embargo, el alcalde de la ciudad de Kansas, H. Roe Bartle, se enteró de la investigación que estaba haciendo el dueño de los Texanos. Bartle entonces buscó al empresario para invitarlo a llevar la franquicia al centro de Estados Unidos.
Las negociaciones se llevaron en el más absoluto secreto, para no despertar las curiosidad de Halas y los demás dueños de la NFL, que en ese momento aun pensaban en cómo acabar con las esperanzas de la nueva AFL. Bartle apoyado por un grupo de empresarios de Kansas, prometió a Lamar Hunt un entrada de 25,000 aficionados por encuentro, así como la construcción de un nuevo estadio con capacidad para 45,000 aficionados. A pesar del cambio a una ciudad alejada de Texas, Hunt pretendía en un principio llamar a su equipo los Texanos de Kansas City, pero la intervención tanto del alcalde Bartle, como del gerente general del equipo Jack Steadman, quien  permaneció en el puesto por más de veinte años, lograron convencer a Hunt y al Stram de cambiar el nombre del equipo por el de Jefes. De la misma manera era necesario cambiar el logo en el casco del equipo por lo que inspirado en el casco de los 49ers, Hunt comenzó bocetando en una servilleta en un vuelo de Dallas a Kansas City, un ovalo con las letras KC entrelazadas en su interior. El ovalo cambio después por la punta de una flecha. El logo permanece hasta la fecha y es uno de los más icónicos de la liga. Los colores del uniforme fue lo único que permaneció idéntico al de los Texanos.
En 1963 los Jefes de Kansas City salieron al emparrillado, pero antes de iniciar la temporada la desgracia llamó a sus puertas. Unas cuantas semanas antes de que Hunt anunciara el cambio de sede de la franquicia, durante la selección de jugadores universitarios, los texanos seleccionaron en el lugar 14 de 25 a un joven corredor egresado de la Universidad Estatal de Grambling, de nombre Stone Edward Johnson. Johnson no sólo era un buen corredor de futbol americano, si no que participó en los juegos olímpicos de Roma en 1960 con el equipo de atletismo de Estados Unidos. En un juego de pretemporada ya como Jefes de Kansas, Johnson entró hacer un bloqueo durante un regresó de patada y resultó con fractura en las vértebras del cuello. Paralizado Johnson murió diez días después, en su honor el 33, número de jersey fue retirado. El primer juego de temporada y en la historia de los Jefes de Kansas City fue en contra de los Broncos de Denver. El equipo de Lamar Hunt ganó este encuentro por un marcador de 59-7.
Además del número del mal logrado jugador, en la historia de la franquicia se han retirado también otros números, entre ellos el 16 que utilizó Len Dawson el quarterback que llevó en dos ocasiones, las únicas dos en la historia de la franquicia, a los Jefes al Superbowl. Dawson era el quarteback titular de los Texanos y junto con todo el equipo en 1963 pasó a jugar en Kansas. En el Superbowl I, el primer juego de campeonato entonces entre la NFL y la AFL, efectuado el 15 de enero de 1967, Los Jefes jugaron en contra de los Empacadores de Green Bay. La franquicia de Kansas perdió por un marcador de 35 a 10.
Unos años después Lamar Hunt bautizaría el juego de campeonato de la NFL como Superbowl, un nombre que se le ocurrió al ver a sus hijos jugar con una pelota llamada super ball.
El 11 de enero de 1970, tres años después de ser derrotados por los Empacadores de Green Bay, Len Dawson, Hank Stram, Lamar Hunt y el resto de los Jefes de Kansas City regresaron al Superbowl, En la cuarta edición del juego de campeonato, los Jefes enfrentaron y derrotaron a los Vikingos de Minnesota por marcador de 23 a 7. Len Dawson fue nombrado el jugador más valioso del encuentro. Otros cinco jugadores de ese día, junto con Dawson son miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, además de Lamar Hunt y Hank Stram.
Desde ese día los Jefes de Kansas City no han vuelto a jugar un Superbowl.

imagen: sports-logos-screensavers.com