lunes, 5 de octubre de 2015

Nadezhda Plevitskaya, huyó con el circo para triunfar y volverse espía.




Una de las más importantes cantantes de Rusia que se convirtió en bolchevique y fungió como espía para el gobierno de la Unión Soviética.
Armando Enríquez Vázquez.
¿Qué más se puede pedir en una historia de intriga, pasión y complots políticos al más alto nivel que una mujer protagonista y con una vida rica de aventuras? Así es la historia de Nadezhda Plevittskaya, quien no sólo fue una espía al servicio del gobierno de Stalin, sino que además fue una de las grandes voces populares del Imperio Ruso. Su voz puede ser escuchada en Youtube y otros sitios de Internet. En las fotografías que existen de ella en Internet se ve a una bella joven con una mirada inteligente y una sonrisa que si bien en algunas parece franca en otras resalta de la cara de una manera que parece una advertencia de la inteligencia y astucia de la mujer.
De un origen muy humilde Plevitskaya nació en el poblado de Vinnikovo, cerca de la ciudad de Kursk, el 17 de enero de 1884. Una más en una familia campesina de once hermanos. La madre una mujer religiosa decidió meter a su hija en un convento cercano, esperando que Nadezhda tomara los hábitos, sin embargo la adolescente a quien le gustaba cantar y a la que la pobreza de sus padres impidió estudiar canto, decidió huir del convento y escaparse con un circo itinerante. Libre del convento Nadezhda comenzó a construirse su propia carrera como cantante profesional en la ciudad de Kiev. Se sabe que en 1903 Nadezhda se casó con un bailarín polaco de nombre Edmund Plewicki, el matrimonio se mudó a Moscú. En la capital del imperio, Plevitskaya comenzó a cantar en diferentes restaurantes, cantando canciones del folklor ruso y haciéndose pasar por gitana. Fue en uno de estos restaurantes donde Nadezhda fue descubierta en 1909 por Leonid Sobinov, un afamado tenor ruso y que tras la revolución de 1917 fue nombrado el primer director del teatro Bolshoi. Sobinov se encargó  de promover el talento y la voz de la joven. Poco después el más importante cantante de ópera ruso Feodor Chialapin también quedó impresionado por la voz de Nadezhda. Entonces llegó uno de sus momentos cumbre y fue llevada al palacio imperial a cantar frente a los zares. Se dice que con su cantó Nadezhda logró hacer llorar a Nicolás II y la zarina Alejandra le regaló a la cantante un broche con diamantes y rubíes en forma de un escarabajo.
Nadezhda era una celebridad y había pasado de la pobreza a una situación más que acomodada, apareció en películas mudas rusas y se volvió a casar con un teniente de apellido Shangin que murió en 1915 en la I Guerra Mundial. Cuando en 1917 estalló la Revolución Rusa. Nedezhda lejos de huir del país como otros, prefirió unirse a las fuerzas de los bolcheviques y cantar para alentar a los soldados del ejército rojo.
En su viajar para animar a las fuerzas revolucionarias Nadezhda Plevitskaya participó en una batalla en contra de las fuerzas del ejército blanco comandadas por el sanguinario general Nikolai Skoblin quien perdonó la vida de la cantante y enamorado de ella la desposó. Nadezhda pasó al bando enemigo y la pareja huyó primero a Turquía y después a Francia.
En la década de los años treinta la naciente policía secreta soviética, que años más tarde sería conocida por las siglas NKVD, contactó al matrimonio y los reclutó, cosa que no parece haber afectado mucho a Skoblin que desde el inicio de su exilio se había convertido en una de las figuras claves de la inteligencia de los grupos de exiliados rusos contra el comunismo. La fama de Nadezhda le permitía viajar de manera insospechada por los países de Europa y Estados Unidos. De hecho en 1926, la cantante realizó su primera gira a nuestro país vecino acompañada en el piano por Sergei Rachmaninoff.
Eventualmente el matrimonio regresaba a la Unión Soviética y llevaba a cabo operaciones para la NKVD en el interior del territorio soviético.
En 1936 la inteligencia soviética creó un grupo encargado de deshacerse de detractores y enemigos del sistema fuera de las fronteras dela Unión Soviética. En 1937 este grupo decidió bajo la guía de Skoblin secuestrar al General Yevgeni Miller quien desde Paris encabezaba a un fuerte grupo de anticomunistas rusos. Skoblin logró convencer a Miller de que le iba a presentar a dos agentes alemanes que le ayudarían a acabar con los comunistas en la Unión Soviética. Miller conocía Skoblin como miembro del movimiento blanco, pero desconocía sus actividades como doble espía. Miller aceptó la reunión que le proponía Skoblin.
Los agentes alemanes que resultaron ser otros miembros del servicio secreto soviético ayudados por Skoblin sujetaron a Miller, lo drogaron, lo metieron en una caja de madera con agujeros para que pudiera respirar y lo sacaron de Francia, enviándolo por barco a Stalingrado donde fue torturado y asesinado.
Skoblin se refugió en la embajada soviética en Paris, algunos dicen que de ahí se trasladó a España y murió en Barcelona durante los bombardeos alemanes en Barcelona, otros recuentos dicen que fue llevado a la Unión Soviética, sin saber a ciencia cierta se murió de manera inmediata o gozo de una vida encubierta. Nadezhda no corrió con la misma suerte y fue detenida por la policía francesa. En un principio la espía quiso hacer pasar la desaparición de Skoblin como un secuestro también. Sin embargo, las autoridades descubrieron en la casa de la pareja diferentes pruebas incriminatoria en contra de los espías. Nadezhda Plevistkaya fue juzgada y condenada a 20 años de prisión, en Paris en 1938. Sin embargo murió el 1º de Octubre de 1940 en su celda de la prisión de Rennes. Tenía 56 años.

publicado el 28 de septiembre de 2015 en mamaejecutiva.net
imagen: spartacus-educational.com