miércoles, 14 de octubre de 2015

Un poco acerca de Creatividad.




Bohm en su libro, titulado Sobre la creatividad, inicia con una frase contundente: La creatividad es, bajo mi punto de vista, algo imposible de definir con palabras.

Armando Enríquez Vázquez.

Curiosamente uno de los textos más importantes acerca de la creatividad no fue escrito por un artista, si no por un científico: David Bohm.
David Bohm fue un físico teórico nacido en 1917 en Pensilvania Estados Unidos. Bohm colaboró con Einstein en Princeton y tuvo que abandonar a principios de la década de los años cincuenta del siglo pasado su país y tomar la nacionalidad brasileña tras ser una de las miles de personas a las que la paranoica y totalitaria mente del senador McCarthy acuso de ser sospechoso de ser comunista. Bohm hizo notables aportaciones en la física cuántica.
Su libro, titulado Sobre la creatividad, inicia con una frase contundente: La creatividad es, bajo mi punto de vista, algo imposible de definir con palabras. Acto seguido Bohm escribió más de ciento cincuenta cuartillas sobre la creatividad.
Sobra mencionar que desde hace ya cientos de años los hombres han meditado sobre esos procesos que se llevan a cabo en nuestro interior y que nos permiten no sólo concebir obras de arte, si no proponer soluciones a diferentes problemas que afectan a la humanidad y como solucionarlos o al menos mitigarlos. Desde la filosofía, el arte y la ciencia la creatividad ha sido examinada como una particularidad de la mente humana.
La creatividad es inherente a todos los hombres, y como decía Einstein todos en nuestra infancia la poseemos pero al ir creciendo y adaptarnos a las convenciones sociales en mayor o menor grado la vamos perdiendo.
La creatividad no se refiere únicamente a la inspiración artística que culmina con la develación de una obra de arte. La creatividad está presente en todos los actos de ciencia verdadera y en todos aquellos actos pequeños y gigantescos en los que la aproximación a las situaciones comunes implica necesariamente romper normas establecidas en el pensamiento cotidiano. La creatividad se relaciona de manera directa con la supervivencia y la evolución. La creatividad tiene que ver esencialmente con salir de nuestra zona de confort. Con atrevernos a romper con las reglas que de manera inconsciente obedecemos en nuestros procesos de vida. 
La creatividad es la manera en que rompemos con la forma mecánica en que nuestros pensamientos y acciones se desarrollan en el día a día. Por eso a veces en el quehacer del publicista parece pretencioso el hablar de creatividad.
Todos aquellos que nos vemos enfrascados en procesos que tienen que ver con el desarrollo de ideas para presentar de manera atractiva productos de consumo tanto a consumidores como a los representantes comerciales de estos productos creemos a diario tener procesos creativos que incluyen una amplia gama de tareas; escribir un copy, diseñar un empaque, producir un comercial, escribir un texto y mucha veces nos enfrentamos no con bloqueos mentales, si no con el mayor de los censores de los procesos de creación: el cliente.
El cliente siempre pierde la razón fue una frase que escuché por primera vez hace muchos años en una agencia de publicidad, desde entonces la he repetido y escuchado en un sinnúmero de ocasiones, a la mayoría de los clientes les cuesta trabajo salir de la zona de confort en la que se encuentra su producto. Una vez definidos el mercado objetivo y las características del producto es difícil mover a los representantes de las marcas de las ideas preconcebidas que tienen de su producto y de la forma en que deben ser anunciados. Los manuales de publicidad que existen al interior de muchas empresas sólo condenan a las marcas a no poder desarrollar el mensaje a un mercado vivo que cambia. Completamente alejados de lo que la creatividad significa, por eso muchos productos se convierte en historia más rápido de lo que deberían, muchas veces gracias a una publicidad repetitiva, rígida y aunque se vista de los colores de la temporada y jóvenes modelos, no aportan nada a mejorar la venta del producto. Porque tampoco los publicistas están dispuestos a salir de la seguridad de un primer éxito.
Sin tener tantos gastos publicitarios sobreviven de mejor manera muchos productos que se promocionan de boca en boca. En materia de publicidad una mentira repetida mil veces no se convierte en una verdad si no en una desgracia para la marca.
Es aquí donde la verdadera creatividad debe entrar en acción y aquellos que ostentan los títulos de creativos refrendar ese pomposo sustantivo con el que pretenden dar sustento a su vida profesional y salir del confort de su oficina para decirle al cliente eso que desconoce. Que a pesar de representar a la marca o al producto no tiene la menor idea de cómo presentarlo a esas nuevas audiencias que buscan interacción y el dinamismo del que hoy carecen todas ellas.
El economista británico John Maynard Keynes escribió: La dificultad reside no en crear nuevas ideas, si no en escapar de las ideas preconcebidas. El reto de los publicistas es ese; crear las ventanas y oportunidades, ya sea a través de producciones costosas o en mensaje sencillos capaces de conectar a los consumidores con su producto.
La creatividad es contagiosa. ¡Propagala! Escribió Einstein.

publicado en roastbrief.com,mx el 21 de abril de 2015
imagen: DeathtoStock