jueves, 15 de octubre de 2015

Henning Mankell.



Mankell puso la literatura sueca contemporánea a la vista del mundo, abrió los estantes de las librerías para que otros escritores suecos como Stieg Larsson y Asa Larsson pudieran ser leidos.

Armando Enríquez Vázquez

El pasado lunes 5 de octubre murió Henning Mankell, el escritor que nos hizo leer novela policiaca sueca, que creó un inspector; Kurt Wallander, humano demasiado humano. A lo largo de más de una década y once novelas, así como un volumen de historias cortas Wallander envejeció en las páginas escritas por Mankell y a lo largo de ese tiempo se hizo de millones de lectores en el mundo, a lo largo de esos teto Mankell nos mostró como cambió Suecia, saliendo de una especie de provincialismo, además Mankell se dio tiempo para escribir otras novelas maravillosas como El chino, una historia global que une a la capital del nuevo capitalismo Chino , con un pequeño pueblo sueco, pasando por una historia del siglo XIX en el oeste americano, El cerebro de Kennedy, Un ángel impuro, la fascinante historia de una mujer sueca que por azares del destino regenteó un burdel en la mitad de África en el siglo XIX y Tea Bag, una historia sobre la migración africana a Suecia y su forma clandestina de sobrevivir.
En enero de 2014, a Mankell le descubrieron dos tumores uno en el cuello y otro en el pulmón, en un principio decidió lidiar con la enfermedad de la única forma que sabía: escribiendo. Tusquets que era su editorial en el mundo de habla hispana, publicó a lo largo de los primeros meses las tres primeras crónicas con las que el escritor inició su viaje personal frente a uno de los infiernos más comunes de nuestros días. Estos textos muy breves y muy personales su pueden leer en el sitio Internet de Tusquets.
Las pequeñas crónicas llevaron al escritor a algo mucho más grande. Un libro que se publicó con el nombre de Arenas movedizas. De la misma forma un fragmento del libro se puede leer en el sitio de Tusquets.
Mankell, no fue sólo un escritor de novela policiaca, ese género al que la petulancia de los llamados literatos quieren hacer menos y que muchas veces es más divertido, revelador del alma humana y estrujante que muchas de esas obras llenas de artilugios que no dicen, ni aportan nada a la literatura y mucho menos al lector. Mankell es uno de los más interesantes escritores de finales del siglo XX y principios del Siglo XXI. Kurt Wallander, que vió pasar los años de la mano del escritor, fue víctima de miedos y enfermedades crónicas como las que padecen muchos en nuestros días. Su incapacidad para entender las razones de los cambios sociales que enfrentaba su país y que son similares en muchas partes del mundo, son los de un habitante promedio del mundo. Wallander resolvió casos que no sólo eran asesinatos, sino historias de enormes corporaciones, de nuevos habitantes suecos, casos que tenían raíces en diferentes países y continentes pero que terminaban afectando al pequeño pueblo de Ystad en Suecia, demostrando que habitamos un mundo cada vez más pequeño, que nadie escapa a la globalización, ni a los temas actuales y enfrentó a lo largo de los años y de las páginas la perdida de compañeros, amigos y amores.   
Kurt Wallander pasó como los grandes investigadores de las páginas de los libros a las pantallas de cine y de televisión. En la versión de la BBC Kenneth Branagh fue el encargado de interpretar al personaje.
Mankell decidió decir adiós a su personaje en 2009, con la novela El hombre inquieto. Pero en 2013 publicó una nueva aventura del Inspector, Huesos en el jardín.
 Mankell escribió no solo novelas, sino teatro y relatos para niños y jóvenes. Con tan sólo 67 años edad Mankell murió al inicio de la semana víctima de ese cáncer agresivo y grave que le fue detectado hace más de un año. Ese que de acuerdo con el mismo lo sumió en un abismo al principio y que lo obligó a seguir escribiendo.
Mankell puso la literatura sueca contemporánea a la vista del mundo, abrió los estantes de las librerías para que otros escritores suecos como Stieg Larsson y Asa Larsson, entre otros talentosos escritores suecos del género, pudieran ser leídos en todo el mundo. Claro, ninguno tiene hasta ahora la profundidad y universalidad de Mankell.

Gracias a Mankell por las horas que me hizo pasar pegado a las páginas de sus novelas y por aquellas que pasaré en la relectura.

publicado en blureport.com.mx el 9 de octubre de 2015
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