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viernes, 14 de septiembre de 2018

El cambio cosmético, corrupción y ego.




Una de las acciones de compensación más absurdas y egocentristas de nuestros mediocres políticos y sus pequeñas mentes dictatoriales es cambiar la imagen de entidades y del país, aunque sea sólo en el papel.

Armando Enríquez Vázquez

El pasado 11 de septiembre la Jefa de Gobierno Electa de la CDMX (Marca Registrada), Claudia Sheinbaum, anunció con esa perturbadora especie de sonrisa, muy similar a la de Largo el de Los Locos Adams, el concurso para un nuevo logo para identificar a nuestra ciudad. A lo largo de los dieciocho años que van del siglo la Ciudad de México ha cambiado no sólo de imagen, si no de nombre, todo gracias al ego y la corrupción que rodea a los gobernantes.
A principios del siglo el hoy Presidente Electo tenía un logo que incluía dos escudos históricos del Distrito Federal, con su lema: Gobierno del Distrito Federal México La Ciudad de la Esperanza, los taxis eran verdes y la capital del país se llamaba Distrito Federal. Cuando llegó Marcelo Ebrard los taxis cambiaron de colores por órdenes del Jefe Gobierno, a rojo y dorado, una combinación que ni a un daltónico se le ocurriría porque el rojo era demasiado quemado y el dorado bastante de estatua de casa de nuevo rico. La ciudad también cambio su imagen por una muy estilizada y garabateada del Ángel (Victoria en realidad) de la Independencia con la frase “Capital en movimiento”.
La llegada de Miguel Ángel Mancera una vez más cambió la imagen de la Ciudad, para empezar porque el nuevo Jefe de Gobierno se empecinó en cambiar el nombre de la ciudad de Distrito Federal al de Ciudad de México. Por lo que el Jefe de Gobierno cambió la imagen también de manera radical, cambió a la Victoria Alada por cuatro letras: CDMX. Desde 2012 nos acostumbramos a identificar a la Ciudad con las letras CDMX. Pero Mancera hizo de las cuatro letras algo más que su propuesta personal para identificar a la ciudad, creo una marca y las letras negras en mayúsculas CDMX se convirtieron en la marca del capital del país, de la misma manera que a nivel federal las letras multicolores que forman el nombre de México se convirtieron en la marca con la que la Secretaría de Turismo Federal promueve al país allende nuestras fronteras. Los taxis cambiaron una vez más el color de su carrocería por capricho del nuevo gobernante a blanco y rosa.
Ahora Claudia Sheinbaum, lanza un concurso para la nueva imagen de la ciudad, porque la señora como todos sus antecesores tiene que empezar a gobernar con acto totalmente ególatra, poner su sello en la ciudad como perro que orina un árbol para marcarlo como su territorio, eso en el terreno más primitivo del asunto y en el más humano porque el cambio de imagen siempre representa una oportunidad para la corrupción.
Si hay algo que reconocerle a un taimado y corrupto Miguel Ángel Mancera es que la marca CDMX en seis años de gobierno logró colocarse en el número 19 de reconocimiento a nivel mundial y la número uno entre las ciudades latinoamericanas. Esto de acuerdo con una nota en ejecentral.com que a su vez cita a una agencia mundial llamada Saffron, que es la encargada de hacer este tipo de estudios. Algo que está muy bien. Entonces la pregunta es la de siempre ¿Por qué la falta de humildad entre los políticos mexicanos para reconocer los logros de sus antecesores?
Esa izquierda tan opaca y llena de negocios que está por tomar las riendas de la Ciudad será incapaz en un sentido práctico superar ese único logró del Senador Mancera.
La señora Sheinbaum tendría que responder ¿Más allá de su ego y la corrupción que habrá de generar con la nueva papelería y difusión de su logo para nuestra Ciudad cuáles son las razones prácticas de cambiar un legado exitoso? El pretexto favoritos de estos burócratas de la Cuarta Transformación es siempre el reducir gastos. Puedo asegurar que al final de cuentas como siempre sucede con estos servidores públicos el caldo será mucho más caro que las albóndigas. Y eso que dentro del despilfarro de Mancera la marca ciudad parece haber sido un éxito.
Claro que con ese autoritarismo dictatorial stalinista que reviste a muchos de los miembros de la Cuarta Transformación la Jefa de Gobierno Electa jamás contestará esta pregunta a una ciudadanía que lo más probable es que tampoco pida explicaciones.

viernes, 8 de junio de 2018

Una comida por la Ciudad y los platos mezquinos de los otros.



Una comida entre candidatos a la jefatura de la Ciudad de México muestra quienes entienden a la Ciudad y la democracia y quienes no.

Armando Enríquez Vázquez

En medio de la guerra de mierda entre partidos políticos y sus candidatos que están acostumbrados a proponer y proponerse como joder a los ciudadanos en su propio beneficio, sin jamás tomar en cuenta a los votantes, el candidato a la Jefatura de Gobierno o Gubernatura de la Ciudad de México, olvidemos ya el infantilismo millenial del chavorruco Mancera, o sea el CDMX, Marco Rascón invitó a los otros candidatos, sus oponentes, a una comida para hablar de los problemas de la Ciudad entre quienes aspiran a gobernar la ciudad. La cita fue el viernes 1º de junio en el legendario Salón Ángeles de la Colonia Guerrero.
¿Lo hizo para ganar reflectores? Políticamente es válido, pero también porque creo que comprende que una vez pasadas las elecciones todos tendremos que seguir conviviendo en la ciudad y que más allá de los cuadros aleccionados de Morena, el PRI o el Frente existen muchos ciudadanos inteligentes y capaces que tienen propuestas mucho más reales a los problemas de la capital que lo que tienen que decir, por ordenes de sus candidatos presidenciales, Scheinbaum, Mikel o Barrales.
Y en ese aprovechar los reflectores aparecieron la candidata independiente Lorena Osornio, Purificación Carpinteyro de Nueva Alianza y la candidata por el Frente Alejandra Barrales, pero también lo hicieron para demostrar eso, que más allá de la contienda electoral y su resultado la Ciudad necesita de sus mejores talentos y no de la turba de políticos de cuarta que se encargan de generar las clientelas de los partidos, como seguramente serán los gabinetes de Scheinbaum y Mikel, quienes por cierto no asistieron a dicha comida, como tampoco lo hizo la candidata del Partido Verde Mariana Boy.
Si al final uno de los asistentes a la comida ganara e incluyera a los otros candidatos, no en su gabinete, si no tal vez como un consejo de asesores, eso sería un enorme logro para la Ciudad de México y para la precaria democracia mexicana. La tolerancia y la diversidad no puede referirse únicamente a cuestiones sexuales, si no, y sobretodo a ideologías y maneras de pensar.
Pareciera que el mensaje de esta comida es lo importante que son los adversarios, reconocerlos; sentir y mostrar la voluntad por actuar a favor de la Ciudad sin importar quien gane. No se firmaron compromisos, ni se hicieron pactos, solamente mostraron que la Ciudad es compromiso de todos y que más allá de la contienda política la capital del país es su casa y la tenemos que mejorar entre todos.
Hoy que vivimos la primera contingencia ambiental de 2018 es necesario plantearle a los candidatos a la jefatura de gobierno, o los candidatos a alcaldes, la imperiosa necesidad de implementar una reforestación real en la mancha urbana, el gobierno de la Ciudad de México y sus alcaldes, no pueden, ni deben ver en cada lote baldío o en cada predio abandonado un terreno para crear nuevas viviendas o centros comerciales, la Ciudad necesita áreas verdes no negocios para gente corrupta como el ex delegado de Benito Juárez entonces panista y hoy morenista Fadlala Akabani.
Así como políticas de uso de transportes eléctricos; incentivar el uso de transporte público, desarmando al pulpo camionero o metrobusero que utiliza mozalbetes como choferes a los que les importa un comino como conducir, crear la posibilidad de multar a peatones y ciclistas que no cumplen con el reglamento, por ejemplo, a los ciclistas que circulan por la banqueta. Las paradas fijas del transporte publico y no donde se le ocurra al conductor o al peatón. Y los peatones que se cruzan a la mitad de la acera.
No creo que hayan hablado de estos temas durante la comida, no creo que hayan hablado de nada más que de sus buenos deseos para una ciudad funcional. Cómo tampoco creo que hayan hablado de como acabar con el crimen organizado ese que defienden los candidatos y autoridades de Morena.
La comida a la que acudieron candidatos a diferentes puestos de elección popular, así como también políticos de relevancia como Cuauhtémoc Cárdenas e intelectuales y escritores como Héctor de Mauleón, fue un espacio de expresión a la vista de los medios y los ciudadanos que seguimos el acontecimiento. La Ciudad a pesar de lo que crean los politiquillos del PRI y Morena es mucho más que ellos y sus serviles minions y bots.
Incluso el patético candidato del PRI anunció al mismo tiempo, que llamó a sus oponentes para vencer a Claudia Sheimbaum, pero más tardó él en decir sus sandeces en los medios que las candidatas de los otros partidos en desmentirlo en esos mismos medios.
Scheinbaum quien es aún más arrogante y por lo tanto estulta como su mirada lo demuestra ni siquiera se digna a voltear a ver a sus adversarios.
La ciudad no necesita a ninguno de estos dos mentirosos, arrogantes que no entienden que la Ciudad de México y el País es mucho más que un botín y las voces de los ciudadanos no siempre tiene que estar de acuerdo con ellos. Ninguno de estos dos personajes entiende, ni sabe lo que es la democracia.

viernes, 1 de junio de 2018

La Gran Ciudad de México.




Es necesario comenzar a pensar una forma más eficiente e igualitaria para gobernar la enorme zona metropolitana de la capital del país.
Armando Enríquez Vázquez

No se trata de una apología de la capital del país, sino de una reflexión que todos los habitantes de la Metrópoli debemos hacer en los tiempos de elecciones y ante el cambio de gobierno que tendremos en los próximos meses en la capital y en el país; la necesidad de redefinir los límites de la ciudad y como esto puede ayudar a los diferentes problemas de una ciudad que tiene en su zona conurbada más de 20 millones de habitantes, de los cuales únicamente alrededor de 9 millones viven en la CDMX.
El principal problema se da en las zonas donde la Ciudad de México limita con el Estado de Mexico; Iztapalapa que es una de las zonas conflictivas y peligrosas de la CDMX colinda con municipios tan o más problemáticos como Neza o Reyes La Paz esto provoca abusos tanto del crimen organizado como de las autoridades de las diferentes entidades federativas que repercuten de manera directa en la seguridad de la mayoría de los habitantes de la zona. Ecatepec el municipio más poblado del país aporta trabajadores y estudiantes a la Ciudad de México que viven en ella durante el día y utilizan sus servicios. Sin embargo, la parte importante de sus contribuciones son para el Estado de México, lo más preocupante es que Ecatepec también aporta grupos criminales que atacan a la ciudadanía de la Capital Mexicana y se refugian en la entidad aledaña.
Más allá de los evidentes problemas de seguridad, existen otras situaciones que son igual o más graves y afectan al conjunto de mexicanos que vivimos en el área metropolitana de la Ciudad de México; como transporte público, manejo de basura y de agua, vialidad, tarifas y servicios, entre muchas otras cosas. La actual división política de la capital del país y los municipios cercanos resulta inoperante.  
Unificar el precio del transporte público para las personas que tienen que cruzar a diario entre las dos entidades es urgente, al igual que las reglas de operación del transporte público concesionado y afectar de una vez por todas los oscuros intereses de los dueños y las autoridades que con ellos se encuentran coludidos para seguir operando de la peor manera posible, al crear un transporte digno y seguro. Con choferes calificados y obedientes de las reglas.
Definir que los impuestos sean los mismos en toda la zona metroolitana, para evitar que parte de la recaudación de las entidades que la conforman se pierda por los beneficios tramposos que otorga una entidad sobre la otra en ciertos rubros como tenencia,  y que en materia comercial se puede y debe calificar como competencia desleal. Crear una policía con políticas idénticas para toda la zona conurbada.
El establecimiento de políticas públicas reales para los más de 20 millones de personas que compartimos la zona metropolitana implica algo que hasta el momento ni los miembros del PRD y mucho menos los del PRI están dispuestos a hacer: Redefinir los límites territoriales de la Ciudad de México.
Aceptar que el Estado de México llegue a perder municipios como Ecatepec, Ciudad Nezahualcóyotl, Chalco, Iztapaluca, Naucalpan, Cuautitlán, Huixquilucan, Atizapán de Zaragoza, entre otros significa perder a la clientela del PRI en el Estado de México y ceder el estado a una situación más democrática, de la misma forma la llegada de clientela del PRI a la CDMX implica peligro para la mal llamada izquierda que gobierna la CDMX.
Evitar las manipulaciones demagógicas de la federación de la situación jamás será la solución. No debemos olvidar que para el problema de contaminación en la CDMX a Mancera le fue impuesto por Enrique Peña Nieto, y el pusilánime ex jefe de gobierno de la CDMX lo aceptó. Un consejo metropolitano que incluye a Tlaxcala e Hidalgo que nada tiene que ver con la capital del país.
La creación de una política pública que estandarice a las nuevas alcaldías de la Ciudad de México y a los municipios que colindan con ella es en beneficio de todos los ciudadanos y puede generar beneficios tangibles a la ciudadanía que compartimos este pequeño espacio de la nación más allá de los intereses mezquinos y usureros de los partidos políticos y sus pequeñas mafias de poder.
Aumentar territorialmente a la CDMX, así como unificar políticas en esta zona del país es un verdadero imperativo que como muchos otros a nivel nacional se relegan por intereses de grupo o de partido. Hablar de esto está prohibido entre los políticos de la Ciudad de México y los del Estado de México, lo que demuestra que la capital y los municipios que la rodean son vistos únicamente como un botín de políticos y líderes como René Bejarano, su mujer, el priísta Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre o los panistas de Benito Juárez que se han enriquecido con sus negocios turbios con las constructoras, o peor chapulines como Fadlala Akabani que utilizó a la delegación para abrir una sucursal de su mueblería y hoy quiere volver a Benito Juárez arropado por Morena.
Como ciudadanos debemos exigir a las autoridades que elegimos un plan para homologar las reglas de seguridad, vialidad, impuestos, policía, agua de la CDMX y los municipios conurbados pues resulta absurdo mantener las cosas como hasta el día de hoy se han empeñado el PRI y el PRD por mantener.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Contra la violencia de genero.



La falta de una educación, de respeto y tolerancia,  promovidas desde las pantallas de televisión, discursos y actos políticos de diferentes colores nos muestran como lo que somos; un país inculto, machista y discriminador de las mujeres.

Armando Enríquez Vázquez

En México el extremo del machismo y de las faltas de respeto por el género femenino terminan siendo la cantidad de violaciones y feminicidios que se dan a lo largo y ancho del país. Desde la década de los años noventa del siglo pasado las entidades gobernadas por el PRI son las que muestran los casos más graves y las cifras más altas en cuanto a delitos de género se refieren de Ciudad Juárez a Ecatepec en el Estado de México son clara muestra de ello.
La falta de una educación cívica, de respeto y de tolerancia, muchas veces promovidas desde las pantallas de televisión o los discursos y actos políticos de diferentes colores e ideologías nos muestran como lo que somos; un país inculto, machista y discriminador de las mujeres.
Por eso año con año de manera contradictoria se crean instituciones y campañas de propaganda encaminadas al fracaso cuyo objetivo es el respeto de las mujeres. Ningún esfuerzo por acabar o reducir todas estas afrentas y crímenes debe ser minimizado y debe ser elogiado, pero también se debe valorar, consciente de que el argumento suene incorrectamente político, la parte negativa de como se viene manejando este tipo de campañas de propaganda.  
Este año el gobierno de la Ciudad de México, junto con organismos como la ONU Mujeres, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, y la agencia de publicidad JWT, creó una campaña que a primera vista impacta por la expresión de los modelos de la foto, que con caras de lujuria y morbo acompañado frases: “Así es como miran a tu… hermana, madre, amiga, novia todos los días”. Para concientizar a hombres y mujeres del problema del acoso y como este no sólo se refiere a insinuaciones o aquellos que de manera enferma persiguen, tocan o muestran su cuerpo a las mujeres. El problema inicia desde la manera en que los hombres y mujeres se miran unos a otros.
Las imágenes en blanco y negro, de esta campaña también conocida por sus creadores como #Noesdehombres, impresas en grandes formatos estaban en las estaciones de Metro y Metrobús, mientras que formatos más pequeños en el interior de los vagones del metro. La ejecución y las actitudes de los modelos, un caso o dos exageradas, muestran la lujuria y morbo con el que los hombres escudriñan con la mirada los cuerpos femeninos y son lo suficientemente elocuentes para hacer conscientes a los inconscientes y apáticos ciudadanos y ciudadanas de la Ciudad de México.
El año pasado, también, el gobierno de la Ciudad de México, tuvo la idea de repartir silbatos de color rosa en el transporte público para que las mujeres lo pudieran hacer sonar cuando fueran víctimas de acoso o ataques de tipo sexual en su recorrido diario, en esta última acción existe una gran irresponsabilidad por parte del gobierno de la Ciudad que intentando terminar con uno de los males del transporte público no supo o no quiso medir la consecuencias de sus acciones, pues la respuesta por parte de autoridades y usuarios puede no ser la más rápida, ni la más correcta y un linchamiento como respuesta a un silbatazo seguramente enviará un mensaje no deseado a la ciudadanía.
Existen videos en Internet de mujeres poderosas y entrenadas golpeando hombres hasta el cansancio, supuestos acosadores, en el Metro de la Ciudad lo que sin duda repercute en sentido contrario, especies de vigilantes ciudadanas, como sucede en el caso de los defensores armados en el transporte público a los que la autoridad no duda en calificar de delincuentes y aunque, en el caso de las mujeres violentas, estas son minoría que tampoco pueden ser ignoradas por las autoridades.
Así como en la historia de la humanidad se registran casos como el de Gilles de Rais, existen también los de mujeres asesinas como Erzsébet Báthory conocida como la Duquesa Sangrienta. La violencia y la lujuria no son privativas del hombre o de la mujer.
Desgraciadamente el mensaje es claro y va más allá de la igualdad y el respeto: Los hombres son los malos de la creación. Se nos olvida que durante décadas se ha criticado el modelo de publicidad donde el estereotipo de la mujer es ser atractiva y sexy. La promoción de una mujer objeto es tan detestable como la idea del hombre el depredador de mujeres y en ambos casos promueve valores erróneos a los que predican todos aquellos que se autonombran defensores de la igualdad.
Tal vez, en un país machista y lleno de discriminación, donde del piropo vulgar y obsceno a la violación y al feminicidio existe una muy ancha línea de permisividad de las autoridades, en el que a veces los actos de violencia a las mujeres son ignorados y hasta glorificados por ciertos cantantes, la respuesta, aunque si bien enérgica, debe evitar avivar fuegos en ambos extremos, evitar el fomento de respuestas radicales de ideologías extremas tanto de ultraconservadores, como del feminismo extremo.
La idea de la igualdad y del respeto, debe ser incluyente y promover la convivencia armónica. Esa es la mejor propaganda que pueden ofrecer gobiernos estatales y federal en un país donde el número de víctimas de la violencia de género crece de manera exponencial, ayudado por campañas donde lo que se vea no sea el morbo o la lujuria, sino el valor y peso de la ley.

publicado en roastbrief.com.mx el 17 de julio de 2017

viernes, 27 de octubre de 2017

Un mes después.




Un mes después de los sismos de septiembre las autoridades estan ya preocupadas en lo que sigue y no en las víctimas.

Armando Enríquez Vázquez

Pasó un mes y como si hubieran sido treinta y dos años, la mayoría que no fuimos afectados por el sismo del 19 de septiembre hemos regresado al ir y venir diario, los medios dedican un espacio en sus informativos, páginas y sitios internet a recordar la tragedia y poner números e historias que nos recuerden la fragilidad de la naturaleza humana y lo determinante que un acto de naturaleza puede ser. Mientras los afectados, víctimas y damnificados enfrentan la batalla diaria de sobrevivir siendo olvidados poco a poco para no entorpecer el camino a las campañas políticas que dejan dinero a medios y políticos.
Salvo una nota que llega directo a mi computadora, nada se dice de los diversos actos criminales que se cometieron antes y después del terremoto. Acciones llenas de corrupción y que parecen quedaran en la impunidad ante la inminencia del inicio de las campañas electorales del próximo año.
De acuerdo con una nota publicada en el portal Sin Embargo, la FEPADE (Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales) una serie de funcionarios públicos están siendo investigados en relación con su presunto uso de la ayuda para las víctimas con fines electorales. Entre ellos estos funcionarios se encuentra la familia real de Morelos, el corrupto Graco Ramírez y su esposa Elena Cepeda. Pero que uno debe hacerse es si la FEPADE investiga ya a estos once funcionarios locales y federales, ¿por qué la PGR no está investigando a estos personajes? ¿Será porque la PGR hace seis años que esta acéfala y cansada?
Lo cierto es que no son todos los que están, ni están todos los que son, porque las responsabilidades incluyen al Presidente de la República que sólo ha sido capaz de aumentar el presupuesto de la reconstrucción sin ser capaz de dar un verdadero plan y especificar qué es lo que se va y debe reconstruir. En el caso de las casas de los chiapanecos y oaxaqueños afectados la solución es una tanda, mientras esos recursos a los que Peña Nieto se refiere seguramente son la parte de la tanda que los mexicanos le debemos por haberlo dejado sin su Casa Blanca.
Todo mundo habla de damnificados, de víctimas, pero nadie en la CDMX (Marca Registrada) se atreve a hablar de responsables, los corruptos funcionarios de delegaciones y gobierno de la ciudad expuestos en los artículos de El Financiero, siguen campantes en sus puestos, las constructoras siguen construyendo y para ejemplo; en el predio Casas Grandes 130 en Narvarte las obras de construcción nunca se detuvieron a pesar de que la barda de la obra ostenta sellos de Protección Civil, lo que indica que al menos la constructora está muy bien parada con el delegado de Benito Juárez el corrupto Christian Von Roehrich, pero son también el INVEA y la SEDUVI y sus titulares, los delegados de Xochimilco y Cuauhtémoc quienes con un silencio cómplice siguen permitiendo que las constructoras continúen sus labores, obstruyan el tráfico como sucede a diario en horas pico en José María Rico a la altura de paso a desnivel de Río Churubusco donde camiones de volteo y varilla son puestos en la acera y sobre el canal de contraflujo del transporte público de la CDMX (Marca Registrada) con toda impunidad. Son los camiones de carga y de doble remolque que pasan a toda velocidad por calles con edificios dañados. Nadie y mucho menos Miguel Ángel Mancera se ha atrevido a señalar y tomar acciones en contra de las constructoras que usaron materiales de pésima calidad y que son responsables directas de las muertes de decenas de mexicanos en las delegaciones Cuauhtémoc, Benito Juárez, Tlalpan, Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco. Tampoco el Jefe de Gobierno ha reclamado a la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio) la forma de actuar de sus miembros que no han reportado el número de muertos en sus establecimientos, así como lo sucedido en la Plaza de Galerías Coapa. Apenas ayer se detuvo a uno de los dueños de edificios en Benito Juárez, pero faltan más y en otras delegaciones como Cuauhtémoc donde el oportunista y arribista Ricardo Monreal hoy al parecer priísta de nueva cuenta, omite hacer cumplir la ley.
El Jefe de Gobierno que solo ha declarado que él es contrario a la expropiación, parece ser contrario también a reglamentar la construcción en las colonias de alto riesgo, o la eliminación del bando emitido por López Obrador y que de manera visceral e irresponsable permitió la construcción en Benito Juárez cuando sabíamos desde 1985 los riesgos de ciertas zonas de la delegación.
Es momento de pedir a la asamblea legislativa de la Ciudad de México, porque sabemos ya del desprecio de Miguel Ángel Mancera por la vida humana y por la sustentabilidad, para demostrar su compromiso con la misma y legislar en materia de construcción, atando las manos de los avariciosos funcionarios del gobierno y las delegaciones e imponiendo penas muy severas a los irresponsables y corruptos constructores que causan la muerte de personas. Penas carcelarias incluso suspensión total de las obras a su cargo y que sean retroactivas a lo que sucedió el mes pasado. El mapa de riesgos de la Ciudad de México debe ser el eje principal para dar los permisos de construcción.
Nos hace falta conocer el plan de reconstrucción con su cronograma correspondiente que propone el gobierno federal para Morelos, Oaxaca, Chiapas, Puebla, Estado de México porque esa cifra que crece de manera constante y Peña Nieto anuncia sin empacho debe además tener un uso. No podemos permitir que una vez más el PRI poniéndose como gestor, se llene las bolsas para usufructo personal o para alimentar la campaña de 2018 y que los damnificados de este fenómeno natural se conviertan en damnificados de la ineficiencia de la partidocracia por los próximos sexenios como sucedió en 1985, como tampoco debemos permitir que se conviertan en los peones de las tribus o clientelas electorales.
Ha pasado un mes, hay mucho por hacer, la respuesta de la sociedad civil en los primeros días fue como hace 32 años extraordinaria, pero todo lo que vivimos debe servir de parámetro para deshacernos de la partidocracia en las elecciones del próximo año. 

Una primera versión de este texto se publicó en blureport.com.mx el 20 de octubre de 2017 y después fue hackeada


jueves, 20 de abril de 2017

Preguntas sobre la movilidad en la CDMX.



La vialidad en la CDMX (Marca Registrada) es caótica y opaca pero nadie puede responder porque es esto.

Armando Enríquez Vázquez

Hagamos un ejercicio mental. Por un momento imaginemos que somos viajeros que llegan por primera vez a la CDMX (Marca Registrada), una vez en las calles de la ciudad enfrentamos la decisión de tomar un transporte para llegar al lugar que queremos visitar. Lo primero que debemos elucidar es ¿por qué hay taxis dorados con rojo por un lado y por otro, taxis de color blanco con rosa? ¿Unos mal pintados y otros peor, sin números que los identifiquen? ¿Acaso unos son más caros que otros? ¿Acaso unos son de una empresa y los otros de otra? Porque, finalmente, los carros se ven igual de destartalados y de las mismas marcas. Y esta tolerancia permite la existencia de taxis piratas que vuelven a este tipo de transporte en uno de los más peligroso.
Sí como visitantes decidimos utilizar el transporte público colectivo, llámese RTP, Metrobús, pesera o trolebús, ya sea operado por el gobierno o privado, lo primero que llama la atención es una vez más la gran variedad y diverso estado en el que se encuentran; camiones, nuevos, blanco y morado, más o menos confortables, que cuestan cinco pesos por los primeros 6 kilómetros, y seis pesos si el viaje es más largo, otros verdes menos cómodos, más viejos y menos cuidados y están otras unidades; destartaladas, que pueden ser verdaderas regaderas si es temporada de lluvias y hornos durante en estiaje, pero sobretodo son el mejor foco para contagiarse de tétanos por la cantidad de aristas oxidadas que amenazan al pasajero y a eso debemos sumarle que durante décadas la autoridad no ha creado un protocolo para estos vehículos que se pagaron hace más de veinte años y pertenecen a los deshuesaderos. Es ridículo como cada uno ofrece un diseño diferente y las incomodidades de uno otro son siempre parte del reto de moverse en una ciudad donde no existe una regulación, ni un interés por tener un transporte de calidad en la moderna CDMX (Marca Registrada), estas carcachas de la muerte cobran solo cincuenta centavos menos que el primero. A primera vista parece que existe un transporte para quienes deciden utilizar vías primarias como Insurgentes y Reforma, y otro de menor calidad y menor control para los que van por otras calles y avenidas; concesionado, de pésima calidad y sin control donde los conductores hacen paradas donde se les da la gana y hablan por teléfono celular, sin problema alguno. A los concesionarios no se les exige tener modelos recientes.
Otra característica que sorprenderá al visitante y a nosotros los chilangos nos parece algo normal, es la falta de un horario en los transportes públicos colectivos, siempre será parte de un acto de fe o de adivinación el saber cuánto tardará en llegar a el próximo Metro, Metrobús, trolebús o camión. O cuantas unidades pasaran en solo un minuto en las diferentes direcciones. A esto hay que sumar, la falta de sincronización de semáforos que redunda en mayor contaminación y una pésima movilidad en la ciudad. Las rutas pueden variar de acuerdo con el tráfico o el estado de ánimo del conductor. Las paradas, aunque son señaladas por la ley, quedan a discreción y el libre albedrio del conductor que puede tener entre 15 y 95 años de edad, sin que esto sea un impedimento, se les permite utilizar el celular al conducir, así como jugar carreritas con otras unidades para ganar pasaje y cambiarse de carril a voluntad, como si llevar a más de cuarenta personas no implicara una responsabilidad para estos cafres disfrazados de choferes y tolerados por la corrupción permitida por el gobierno central de la CDMX (Marca Registrada).
Pero si para el visitante peatón la CDMX puede resultar una experiencia surreal con final violento a mano armada, no es muy diferente para aquel que llega en coche a la capital del país. Lo primero es que muchas veces el visitante debe atravesar ese páramo de ladrones con placa que es el Estado de México, donde los cuerpos policiales y de tránsito son el mejor ejemplo de la impunidad que concede el PRI a sus servidores públicos con tal de mantener el miedo en la ciudadanía. Una vez cruzada la imaginaria línea divisoria que separa a la corrupción y la impunidad de la corrupción y el caos, el conductor se enfrentará a una ciudad que se mueve a una velocidad de 50 Km/hr, porque así si salen bien las fotografías del sistema de fotomultas que tanto le interesa al gobierno de la CDMX (Marca Registrada) que funcione. Pero además a pesar de existir un reglamento de tránsito de la CDMX (Marca Registrada) lo primero que llamara a atención del conductor visitante es que en la capital del país todo se vale. Los automovilistas se pueden estacionar en donde se les dé la gana, incluso sin importar la existencia de una franja amarilla en la orilla de la banqueta indicando lo contrario, en vías lentas, muy lentas o superlentas, porque eso de rápidas en esta ciudad es un eufemismo que sirve para describir calles con mucho tráfico a todas horas. En doble, triple y todas las filas necesarias. El automovilista a pesar de tener un límite de velocidad de 50 Km/hr, si encuentra 100 metros para acelerar a 340 Km/hr lo puede hacer, por eso luego las fotomultas salen borrosas y se termina multando a un taxista por no usar casco al conducir, historia que por absurda que pudiera parecer una más de las sorprendentes realidades de la burocracia citadina
Además de los automovilistas, ciclistas, motociclistas y peatones rompen todas las reglas establecidas en el reglamento de tránsito. Los ciclistas circulando por las banquetas o en sentido contrario como respuesta directa al temor al nulo respeto por parte de automovilista, los peatones caminando a media vereda debido a los diferentes obstáculos que las autoridades de las diferentes delegaciones van plantando, en ese compulsivo y opaco restaurar banquetas que tienen, por camiones y automóviles estacionados o descargando bienes o materiales de construcción obstruyendo toda la banqueta. Motocicletas y automóviles llegan a circular sobre las banquetas, en una ciudad que parece no tener agentes para imponer que se cumpla la ley, pues los hombres y mujeres vestidos con un chaleco amarillo se dedican única y exclusivamente a dirigir el tránsito, pero jamás los he visto imponer una multa, ni siquiera llamar la atención de un conductor en falta.
Las soluciones no son fáciles, tomando en cuenta que a la tolerancia de los agentes de tránsito debemos sumar, la total falta de educación cívica y de la nula responsabilidad de todos los involucrados, desde la señora que avienta su camioneta en contra de un policía en motocicleta que intenta sancionarla, espero que las cámaras de las multas la hayan captado. Hasta el peatón que por flojera decide que es más fácil cruzar el Periférico toreando carros, a subir y utilizar un puente peatonal.
Contaminación, doble no circula, pésimo transporte público, sobretodo el concesionado, al que el gobierno de la CDMX no puede, ni quiere ordenar. Semáforos en manos de agentes a pie, que desajustan todo el sistema, camiones de basura o reparto obstruyendo los carriles de contraflujo en horas pico. Obras de bacheo a plena luz del día.
¿No sería importante evitar que tanto camiones de reparto, como de basura, transiten durante el día como sucede en otras ciudades del mundo y del país? ¿No sería importante marcar muy bien las paradas del transporte público privado, que decide hacer paradas en cualquier lugar y a cualquier hora? ¿Obligar a los taxistas a utilizar cromática oficial rosa y blanco? ¿No es importante ejercer la ley en contra de ciclistas que van sobre la banqueta o en sentido contrario en las calles? ¿de multar a motociclistas que van zigzagueando por las vialidades? ¿No es hora de que los policías cumplan con sus funciones, sin importar una reacción negativa de la ciudadanía? ¿No es hora de que las autoridades dejen de limitar la acción de sancionar con la ley en mano? ¿Qué no quede en el anonimato la pésima operación de las cámaras fotográficas de la CDMX (Marca Registrada)? ¿Acaso no llegó ya el momento en que como ciudadanos también cumplamos con la ley, nos comprometamos con la Ciudad, en lugar de únicamente quejarnos? ¿pero sobre todo no llegó el momento de que el Jefe de Gobierno de la CDMX (Marca Registrada) deje de hacerse tonto y ponga los pies en la tierra, en lugar de soñar con su candidatura en 2018?

publicado en blureport.com.mx el 14 de abril de 2017

lunes, 13 de marzo de 2017

Mancera ecocidio y escasez de agua en la CDMX.




A lo largo de la administración de Miguel Ángel Mancera la prioridad ha sido rendir la CDMX a constructoras que destruyen y vuelven a construir; que talan árboles a diestra y siniestra.

Armando Enríquez Vázquez

En las últimas semanas ha crecido el número de pipas de agua potable que transitan por las calles de la CDMX (Marca Registrada), las veo en Benito Juárez, en Álvaro Obregón, en Cuauhtémoc, en Miguel Hidalgo. El invierno no ha terminado, la temporada de estiaje no ha llegado y la Ciudad ya clama por agua, sería absurdo culpar al gobierno porque no ha llovido en el Valle de México desde que inició este año. Pero lo cierto es que nada se hace desde el gabinete del jefe de gobierno para rescatar agua para la Ciudad o para cuidar a los principales generadores de un ciclo del agua sano; los árboles.
El promedio anual de lluvias para la CDMX (Marca Registrada) durante 2016 fue de 655 mm. En 2015 de 491mm, en 2014 de 615 mm estos datos de acuerdo con la CONAGUA y en lo que va de 2017 la precipitación en la Cuidad de México ha sido nula, lo que probablemente apunta a que 2017 sea uno de los años más secos de los que se tenga memoria. Pero la tala y poda indiscriminada de los árboles de la Ciudad van en aumento y ante una autoridad que lo aprueba o en el peor de los casos prefiere hacerse de la vista gorda.
A lo largo de la administración de Miguel Ángel Mancera la prioridad ha sido rendir la ciudad a constructoras que construyen destruyen y vuelven a construir; que talan árboles a diestra y siniestra. A esto hay que sumar las cuadrillas de trabajadores de la CDMX que con chaleco amarillo y sierras eléctricas podan árboles en las avenidas, sin la menor capacidad o conocimiento de hacerlo, lo que resulta en la muerte del árbol en pocas semanas o meses. Esta política de acabar con los espacios verdes de la Ciudad, es prioridad para un gobierno donde la corrupción ha sido la norma diaria. La deforestación de la CDMX (Marca Registrada) tiene como consecuencias evidentes, la menor captación de agua de lluvia, la destrucción de áreas generadoras de oxígeno, conocidas también como pulmones de la ciudad, en una ciudad con grandes problemas de contaminación y además atenta contra la fauna de la Ciudad. Al no haber lluvias las polvaredas producto de la sequía colaboran de manera importante a la contaminación de la Ciudad. Todo esto no parece importarle al Gobierno de la Ciudad de México y mucho menos a su cabeza Miguel Ángel Mancera que durante su gestión se ha preocupado por beneficiar a grupos minoritarios, a tribus perredistas, pero sobretodo de manera directa o indirecta a constructores que lo han enriquecido a él y a todos los funcionarios y delegados de la capital del país, sin que la transparencia sea un asunto que preocupe a Mancera quien tiene un gobierno tan opaco como el de priístas y panistas de todo el país.
Haciéndose de la vista gorda, el gobierno de Miguel Ángel Mancera se ha preocupado porque sus funcionarios hagan dinero a costa de cada parcela en la que se pueda destruir en la CDMX, esta política que inició López Obrador en su mezquina y revanchista cabecita blanca, cuando declaró que las únicas delegaciones en las que se permitiría construir edificios habitacionales en la Ciudad serían aquellas que no votaron por él para Jefe de Gobierno, se perpetuó con Marcelo Ebrard y ha alcanzado el climax, al menos eso parece, aunque uno nunca sabe, bajo la batuta de Mancera, y es ecocida a más no poder.
Haciéndose también de la vista gorda están los jefes delegacionales como el de Benito Juárez, Christian von Roerich, cuando los sábados diferentes empresas aprovechan para talar y podar de manera irracional árboles en las principales avenidas de la delegación, pero no para la construcción indiscriminada de inmuebles gigantescos al interior de la delegación en directo detrimento de la calidad de vida de aquellos que votaron por él cuando las constructoras acaban con los árboles de las aceras para poder construir las entradas a sus edificios.
A finales del año pasado la asambleísta del PAN Lourdes Valdez Cuevas pidió a la secretaria de Medio Ambiente de la CDMX (Marca Registrada) Tanya Müeller sobre el destino de 92 millones de pesos que se utilizaron en tres años para talar árboles en la Ciudad. Claro no ha existido respuesta alguna. Como tampoco existe un plan de reforestación más allá de las llamadas Barrancas, pero en las aceras cada día vemos más troncos seccionados, más concreto y menos árboles. Según datos no oficiales 15 árboles se talan al día en la ciudad desde que Mancera tomó el mando, eso sin contar aquellos que matan las podas irracionales de los trabajadores del gobierno de la Ciudad de México y empresas como CFE o cableras que lo hacen de manera ilegal los fines de semana, aprovechando la burocracia de los funcionarios públicos.
Muchos de los árboles que el gobierno de la CDMX (Marca Registrada) está talando y podando a diestra y siniestra son sobrevivientes de las campañas de reforestación de banquetas que se dieron en los años setenta y ochenta cuando los gobiernos del Distrito Federal se dedicaron a sembrar árboles en las aceras y ahora cuando empezaban a dar sombra, atraer nubes y ser hogar de las aves de la ciudad, el gobierno los tala, a los funcionarios les importa un comino, para ellos un árbol no representa el dinero que una obra o que la construcción de los famosos jardines verticales. Sólo hay que recordarle al Jefe de Gobierno que no existe jardín vertical que sustituya a un árbol, como tampoco una azotea verde puede sustituir a los árboles, estas medidas y tecnologías tendrían que hacerse en paralelo con una gran reforestación de la ciudad. Lo importante es capturar humedad para una ciudad cada día más árida por la codicia de los funcionarios que la deberían de administrar y de la que se sobrexplotan los mantos acuíferos, mismos que no se vuelven a llenar si no hay la cantidad de lluvia necesaria.
Por supuesto que tampoco existen planes para recuperar el agua de lluvia, algo que por lo menos el gobierno de Marcelo Ebrard si hizo, pero que a Mancera no parece importarle a pesar de que en el artículo 9 de la recién proclamada Constitución de la Ciudad de México se reconoce el derecho de la ciudadanía al agua potable y saneada por el gobierno de la Ciudad, y de que desde 2014 se trabaja en una Ley de Agua y Sustentabilidad Hídrica.  Conforme a datos en la página de la Asamblea Legislativa de la CDMX el 72% del agua de lluvia se desperdicia. Por lo que, en paralelo con una reforestación exhaustiva de la Ciudad, habría que construir más colectores de agua de lluvia.
Existen organismos no gubernamentales como dedicados a resolver el problema, pero se limita a particulares o zonas determinadas de extrema carencia del agua, no se encargan de crear un sistema para el área metropolitana donde el agua de lluvia se mezcla inmisericordemente con las aguas negras, parece ser que al gobierno de la Ciudad de México le preocupa más el que se vendan pipas de agua como las que circulan a todas horas por las calles de todas las delegaciones.
Por cierto, habría que descubrir a quién pertenece el negocio de las pipas.

publicado en blureport.com.mx el 1º de marzo de 2017 

jueves, 23 de febrero de 2017

Salario mínimo y un pésimo gobierno.



Miguel Ángel Mancera, habló de la necesidad de aumentar el salario mínimo a por los menos $80.00 pesos diarios, si pienso en los cínicos diputados, senadores el salario mínimo debería aumentar a por lo menos ciento cincuenta pesos diarios.

Armando Enríquez Vázquez

No necesitábamos que nos lo dijera el dato el INEGI, para saber que una medida como el alza de los combustibles, la energía eléctrica y el gas provocaría un alza en la inflación del país.
Cómo tampoco necesitamos ser genios para saber que con la inflación en lo que va en los dos primeros meses del año ha quedado anulado el miserable incremento acordado por el gobierno federal y los empresarios al salario mínimo de los trabajadores del país.
Es cierto, que no todos los mexicanos ganan el salario mínimo, sin embargo, de acuerdo con la UNAM es más del 60% de los mexicanos, cierto también es que este sirve de referencia para el aumento de sueldos en los niveles superiores inmediatos y por lo tanto influye en las percepciones de un gran número de mexicanos.
La indiferencia del gobierno federal o de los gobiernos locales ante este hecho es solo una muestra más que la idea del bienestar nacional es lo que menos tienen en mente los políticos de la partidocracia nacional.
Hace ya algunos años que el Jefe de Gobierno de la CDMX (Marca Registrada), Miguel Ángel Mancera, habló de la necesidad de aumentar el salario mínimo a por los menos $80.00 pesos diarios, si pienso en los cínicos diputados, senadores y el consejero del INE Benito Nacif que se han manifestado en contra de la reducción de sus salarios y bonos porque como dijo el patético Javier Lozano del PAN, tendría entonces que salir a robar, que es lo que ha estado haciendo desde hace mucho tiempo, el salario mínimo debería aumentar a por lo menos ciento cincuenta o doscientos pesos diarios.
Los economistas, los políticos, los empresarios, pondrían el grito en el cielo y alertarían a la población con sus aliados en los medios de comunicación de los peligros que una medida así traería a la economía; Inflación desmedida y el peligro de la inestabilidad social serían las primeras estupideces que argumentarían. La verdad es que sería todo lo contrario si el gobierno por una vez gobernara y obligara a los empresarios a ser ellos los que en un principio y por primera vez se apretaran el cinturón. Y digo en un principio, porque a mayor dinero en la calle la economía interna tendría que crecer y se venderían un mayor número de bienes de todo tipo.
No es un asunto, como lo ha hecho el PRI en tantas ocasiones, de hacer billetes por hacerlos, lo que sabemos muy bien en lo que acaba y a quien enriquece, si no evaluar las posibilidades reales del monto de un aumento real del salario mínimo.
Desde la llegada de los tecnócratas a la presidencia de la República a finales del siglo pasado, los mejores pretextos para joder a los mexicanos han sido la macroeconomía y las situaciones internacionales. A partir de estas mentiras y de la alianza con el FMI y el Banco Mundial, en México es salario y en específico el llamado salario mínimo ha perdido su valor adquisitivo de manera sensible, incluso es uno de los generadores de pobreza en el país. De acuerdo con estudios de la UNAM en 25 años el salario mínimo ha perdido más del 70% de poder adquisitivo, al menos hasta 2013.
Sin embargo, las percepciones de legisladores, magistrados, funcionarios y demás burócratas que no tienen oficio, ni beneficio como los consejeros del INE, del IFT o del INAI alcanzaron niveles que resultan ofensivos para los mexicanos trabajadores.
Lo que es peor las cantidades multimillonarias que han sido robadas con impunidad por los ex gobernadores del PRI, del PAN, del PRD y servidores que hoy trabajan en ese adefesio llamado Morena, son ejemplo de que el dinero se puede utilizar en rubros que tienen que ver con las obligaciones de gobierno, pero estos sinvergüenzas que gobiernan prefieren guardar ese dinero en sus bolsillos y los de sus familiares y prestanombres. Ninguna autoridad judicial habrá de perseguirlos y el primero en aprobar este comportamiento es el jefe del estado mexicano Enrique Peña Nieto.
El caso más escandaloso, después de los gobernadores y la impunidad de la que gozan, son las cantidades de dinero que reciben los partidos políticos del erario público mientras por otro lado extienden las manos para recibir dinero de empresarios, incluyendo al desfachatado mesías tropical quien en su bipolaridad hoy sabemos que está aliado a grupos cercanos a Carlos Salinas de Gortari, a Televisa, a Slim y a todo aquel que quiera embarrarle la mano al corrupto y cínico tabasqueño. Que en su bipolaridad ha pasado de acusar al PRIAN, apoyar a Peña Nieto y después acusar sin pruebas reales a la marina de una masacre en Nayarit el fin de semana pasado con la caída del H2.
A lo largo de este siglo y sobretodo en el actual sexenio la incapacidad para brindar bienestar a los mexicanos, para brindar seguridad, para hacer de México un país próspero es clara. Existen casos en que la reactivación del consumo interno de un país se logra a partir de aumentar los salarios y congelar los precios. Algo que parece una herejía a los economistas simplones, medios de comunicación y gobernantes empecinados en ayudar a un crecimiento del sector empresarial basado en la avaricia y la usura de grupos bancarios y establecimientos que cada día ofertan créditos de altos réditos por cualquier producto o servicio.
No hace falta ser economista para entender la ley de la oferta y la demanda, como tampoco hace falta serlo para entender que a un mayor flujo de dinero en las calles, un mayor número de transacciones mercantiles, con más satisfactores cubiertos la población es más feliz, más proactiva, pero claro eso a los gobiernos de nuestra partidocracia ni les interesa, ni les conviene, desde López Obrador hasta Peña Nieto entre más puedan hacerle sentir a los mexicanos que su regalo-dadiva es un logro de la democracia, trátese de una tarjeta con dinero o del permiso para ir a saquear tiendas, es suficiente. Entre más ignorante y más hambreado el pueblo para estos corruptos mejor.
El mal gobierno y la falta de responsabilidad por parte de funcionarios y gobernantes van de la mano de la pésima calidad de vida de más del 60% de los mexicanos. Peña Nieto de manera consciente se niega a dar a los mexicanos una mejor calidad de vida, se empeña en hundir al país a fuerza de golpes como la destrucción de PEMEX, una serie de reformas fallidas incluida la educativa donde su secretario sólo atinó a terminar doblando las manos ante la CNTE, una serie de reformas encaminadas a enriquecerlo a él y a sus secretarios de una manera que resulta vergonzante. Una política interna en la que sólo piensa que él merece más dinero juntos con Javier Lozano, la diputada Susana Corella Platt y el desvergonzado consejero del INE Benito Nacif, entre muchos otros, que deberían poner ese sueldo en manos de una familia mexicana clase media baja para ver que alcanza para vivir y sobra para un par de meses más. Todo siempre a costa del sufrimiento de menos afortunados, siempre utilizando el salario de los desposeídos, como diría López Portillo, como una palanca más para ejercer su autoridad y su tiranía.
Ya es hora de decir no a una partidocracia que sólo ve por ella y por sus miembros. Es hora de decir si a México.

publicado en blureport.com.mx el 15 de febrero de 2017

viernes, 11 de noviembre de 2016

CDMX La más grande.




Como en el caso de Nueva York, La Ciudad de México está incluida y representa el paso obligado en los sueños de millones de mexicanos. La promoción y publicidad de la CDMX debería entonces ser más amable e incluyente en su promoción. 

Armando Enríquez Vázquez

Escribió en uno de sus poemínimos el gran Efraín Huerta:
Fuera del metro
Todo es Cuautitlán.
Con el tiempo, los chilango hemos aprendido que nada puede ofender más a los mexicanos de las diferentes entidades federativas del país que esa arrogancia que suponen innata en nosotros los chilangos, muchas veces de manera injustificada y muchas veces ante la incapacidad de expresar de manera correcta nuestro amor y orgullo por nuestra ciudad, próxima a cumplir quinientos años de haber sido fundada y ochocientos para quienes la quieren relacionar con la urbe original que se asentaba en el lago; Tenochtitlán. En fin, que los que nacimos en la Ciudad de México tenemos muchas razones para estar orgullosos de nuestra ciudad, de su historia, de su bagaje cultural, la importancia económica de la misma, su arquitectura, de ser un mosaico de todos los mexicanos que habitan la República, entre otros.
Y por eso lo que está muy mal es la insensibilidad de los publicistas a cargo de la actual campaña de promoción de la Ciudad de México que después de una serie de frases llenas de perogrulladas culmina con: La más grande. Frase que puede ser tomada de mil maneras y la más obvia y odiosa para los demás habitantes del país, demostrando la arrogancia clásica que nos atribuyen a los chilangos.
Cuando en 1977, la agencia de publicidad Wells, Rich, Greene fue seleccionada para llevar a cabo la campaña de publicidad para levantar la, entonces, casi nula imagen de la Ciudad de Nueva York, la agencia apoyada en el talento de Milton Glaser creó una de las marcas-ciudad más exitosas y memorables, la sencilla: I Corazón NY.
Tras el ataque terrorista de 2001, Rudolf Giuliani, alcalde en ese momento de la Gran Manzana, lanzó una campaña para recuperar el turismo en Nueva York con el slogan: Todo mundo tiene un sueño neoyorquino que incluyó a grandes personajes neoyorquinos como Woody Allen, Robert De Niro, Barbara Walters, Billy Cristal entre otros.
Nueva York pese a su snobismo, a su cultura, su historia es una ciudad orgullo de una nación que no siempre se ve reflejada en la manera de ser o de pensar del resto de los norteamericanos. No sucede lo mismo con nuestra ciudad que por ser desde tiempos de la Colonia, más tarde con la Independencia y por último tras la Revolución una urbe identificada con el centralismo prepotente y tiránico de los gobernantes del país, difícilmente puede apelar al resto de los mexicanos con una arrogante frase publicitaria como La más grande. 
Los toros de Osborne de manera fortuita se convirtieron en la marca que identificamos en todo el mundo con España. La creación de las siglas CDMX como intento de crear una marca para nuestra ciudad, algo que si lo pensamos es extraño viniendo de un jefe de gobierno de izquierda, no es una mala idea, el poner esa marca de la ciudad cercana a los más importantes monumentos y espacios públicos de la capital, es una buena idea, poner la marca en los taxis, en la papelería oficial, está bien, los colores que pueden no ser los mejores, comenzamos a digerirlos los chilangos, lo que no puede ser es que la frase que publicite a la ciudad ignore esos antecedentes. La más grande, se puede interpretar como un nuevo agravio para los demás mexicanos.
Precediendo al slogan va una frase copiada posiblemente de la campaña de este año para asambleísta por parte del partido Movimiento Ciudadano, de canción de Chava Flores, de cronistas de la ciudad, de la cotidianidad, lo que no estaría mal si no fueran a estas alturas del partido lugares comunes: Las quesadillas de queso, los organilleros, los tacos al pastor, resultan lugares comunes desgastados.
En sexenios pasados, si bien no existió esta visión comercial por crear una marca para la Ciudad, la publicidad y la promoción se basaba en los valores turísticos de la ciudad, en sus atractivos culturales, en los edificios y obras como la columna de la independencia y su victoria alada que imprimen la personalidad de la Ciudad de México. Sin embargo, nunca existio, esta soberbia en el lema.
Como en el caso de Nueva York, La Ciudad de México está incluida y representa el paso obligado en los sueños de millones de mexicanos. La promoción y publicidad de la CDMX debería entonces ser más amable e incluyente en su promoción. Ser más cálida, ya que el rosa y el blanco no lo son, las palabras tendrían que serlo y reflejar a esta ciudad que también se construye de los miles connacionales que llegan de otras latitudes de la nación.
Los publicistas y los funcionarios de la Ciudad fallaron al crear una publicidad basada en ocurrencias, olvidando mostrar que la Ciudad de México es un ente vivo y vibrante.
Porque si la ciudad es una que presume la inclusión y la diversidad que pululan en sus calles, ¿Cómo es posible que la publicidad sea tan arrogante?

publicado en roastbrief.com.mx el 8 de agosto de 2016

viernes, 14 de octubre de 2016

El Mejor Postor.



Pero la corrupción en la capital del país es rampante ahora con Miguel Ángel Mancera, a quien lo que menos le importa es el ciudadano de a pie. 

Armando Enríquez Vázquez

Miguel Ángel Mancera es sin lugar a dudas la máxima expresión de como el PRD ha ido a lo largo de más de dieciocho años en control de la Ciudad de México, vendiendo la capital de la República al mejor postor.
Desde tiempos del PRI, la ciudadanía chilanga era lo que menos importaba a los gobernantes de la Ciudad y lo realmente trascendente era mantener a grupos de ambulantes, ladrones disfrazados de taxistas ambulantes y grupos de choques contentos para poder utilizarlos en los momentos de tensión o en a lo largo de las elecciones. Marcelo Ebrard fue un artífice del control de esos grupos cuando desde su puesto de secretario de gobierno de Manuel Camacho Solís controló a ambulantes del Centro Histórico y puso a los microbuseros en su lugar, o mejor dicho bajo su mando. Desde esos años del salinismo, el después jefe de gobierno de la Ciudad de México ya estaba en oscuras negociaciones con grupos de choque de la Ciudad, los cuales vendió como capital político a los siguientes Jefes de Gobierno Perredistas.
Si quisiera creer que a lo largo de todos estos años de una Ciudad de México perredista existió un Jefe de Gobierno interesado por la ciudadanía, tal vez tendría que pensar en Cuauhtémoc Cárdenas, pero tampoco puedo ser tan ingenuo tras todos los corruptos que le heredó a la Ciudad de México y con quienes, queda claro desde el momento el llamado El Ingeniero, para diferenciarlo de los otros licenciados surgidos del PRI, formó parte de la comisión que redactó ese adefesio que Miguel Ángel Mancera presentó como borrador de la Constitución de la Ciudad y que promueve una serie de estupideces y barbaridades, sigue aliado.
Es claro que desde la jefatura de gobierno del PRD se han ido cometiendo cada administración peores fechorías, desde los favoritismos de Rosario Robles por el empresario Carlos Ahumada, el respaldo a la corrupción de López Obrador al defender a personajes como René Bejarano, a quien dio trato preferencial en una prisión de mentiritas, o las sospechas de corrupción que mantienen a Marcelo Ebrard fuera del país, huyendo de órdenes de aprehensión.
Pero la corrupción en la capital del país es rampante ahora con Miguel Ángel Mancera, a quien lo que menos le importa es el ciudadano de a pie. Le importa cubrir a los miembros corruptos de su gabinete, le preocupa vender proyectos a empresarios y le importa hacer de la CDMX (Marca Registrada) una de las más injustas, menos amigables, más contaminada y más opacas ciudades del país. Así como López Obrador, negaba la existencia de la inseguridad en una ciudad que llenó de familias de todas las clases sociales vestidos de blanco del Ángel de la Independencia hasta el Zócalo y a los que el tabasqueño con esos aires de superioridad que se da, calificó de pirruris burlándose de la ciudadanía, así Miguel Ángel Mancera se ha empeñado en negar la existencia de crimen organizado en la Ciudad, cuando todos los días desde que inició su gobierno los hechos se empeñan en demostrarle lo contrario.
El borrador de la Constitución que firmaron personajes siniestros del México moderno como Porfirio Muñoz Ledo o Alejandro Encinas propone estupideces como permitir y proteger a los ambulantes y a los ciudadanos en situación de calle, en este último caso, permitiendo que el gobierno de la tan cacareada CDMX (Marca Registrada) se desentienda de la protección de estos descastados quienes en teoría, sólo en teoría, deberían ser protegidos y cuidados por una importante de política social de cualquier partido de izquierda tiene entre sus propuestas. Un borrador que discrimina a sectores de la población, favoreciendo a otros y que no reconoce en su modernidad leyes para implementar el desarrollo y crecimiento económico para la entidad.
Poco a poco, los diferentes gobiernos del PRD han vendido la capital del país al mejor postor. Grupos de ambulantes, constructoras, concesionarios del transporte público, dueños de verificentros, taxistas piratas, etc. Y si el gobierno central de la capital permite toda esta corrupción que ha enriquecido a muchos miembros del PRD que son dueños de flotillas de taxis, de grúas, de departamentos, ni que decir de los enanos delegados de todos colores, que han hecho de sus delegaciones feudos y un PRD que temeroso de perder más de lo que ya ha perdido en confianza ciudadana los protege a la más patética usanza priísta. Y ese es el último postor al que un hombre sin escrúpulos, ni postura ideológica como lo es Mancera, ha vendido la CDMX (Marca Registrada); al PRI. Porque no hay otra manera de explicar el actuar de Mancera al permitir que una asamblea constituyente, que a ningún chilango nos importa, que sólo es un asunto de corrupción y politiquería barata, esté compuesta por una gran cantidad de priístas, un partido que en la Ciudad de México no es querido, ni votado. Pero para Mancera eso no importa, no protestó por este hecho como ahora lo hace por el recorte presupuestal que le impide seguir su cadena de corrupción.
Habría que decirle a Mancera que nuestra Ciudad, siempre desde su fundación se ha llamado Ciudad de México, qué además de descubrir el hilo negro, él no ha hecho nada más que vender la ciudad y sus espacios. El sólo ha promocionado la ilegalidad y el ecocidio. El sólo ha funcionado como escudo de funcionarios corruptos y punta de lanza de un grupo de empresarios de la construcción. Incapaz o indolente para actuar en problemas de la seguridad en la ciudad, de mejorar el transporte público, de crear una verdadera infraestructura para la ciudadanía, Mancera se ha limitado a decirnos cuanto trabaja por sus amigos y a llorar lágrimas de cocodrilo frente al SCHP, pero nos gustaría verlo sacar la casta y pelear por sus gobernados, por la ciudad y no doblar las manos ante las condiciones de Peña Nieto, con tal de tener dinero en las arcas de la Ciudad.
¿Dónde quedó la Izquierda mexicana? ¿Sí esa que con mayúsculas enfrentaba y denunciaba los excesos del poder priísta? No se trata de una pregunta retórica o nostálgica acerca de líderes o ideólogos que fueron devorados por la avaricia y ambición de personajes resentidos que vieron en la oposición una forma barata disfrazar sus frustraciones. Si no de un cuestionamiento que debemos hacernos acerca de la política mexicana. Nuestra izquierda no evolucionó, pero tampoco se estancó en ideas comunistas, simplemente desapareció devorada por oportunistas como Porfirio Muñoz Ledo, un priísta amargado, que hoy juega a ser de izquierda y que no tuvo empacho en el 2000 con jugar de lleno con Vicente Fox en la derecha. O López Obrador, un stalinista trasnochado que señala con dedo flamígero a los corruptos que como él defienden a otros corruptos y se rodea de golpeadores como Martí Batres, Ricardo Monreal o Gerardo Fernández Noroña. ¿Dónde quedó esa facción ideológica necesaria en cualquier país que proponga verdaderas políticas sociales? ¿Qué abogue por el bienestar de todos en la sociedad, no sólo de grupos clientelares y minorías facciosas? ¿Qué tenga dignidad y no se venda al mejor postor?

publicado en blureport.com.mx el 4 de octubre de 2016

jueves, 2 de junio de 2016

Silbatos inútiles, mujeres ejemplares.




Junto con el silbato de Mancera, el peor insultó que le podemos hacer a una mujer hoy es subestimarla, no reconocer su valorJunto con el silbato de Mancera, el peor insultó que le podemos hacer a una mujer hoy es subestimarla, no reconocer su valor.

Armando Enríquez Vázquez.

Nada más absurdo que ser parcial cuando se es autoridad. Nada más peligroso que en aras de defender a los llamados grupos vulnerables crear la posibilidad de empoderar sin evaluar a las personas.
En una vieja lectura de Jorge Ibargüengoitia encontramos el caso de una mujer que, en la fila del supermercado, accidentalmente o no se pone entre su compra unos chamorros que el escritor compró, al tomarlos el escritor. La mujer se limita a decirle que no se atrevería a hace eso si fuera hombre. A lo cual Ibargüengoitia en una de los más claros ejemplos de cordura se limita a irse del supermercado.
Hace tan sólo unas semanas al subirme al camión tomé asiento y mientras esperaba que este saliera de la base, observé subirse a otros pasajeros, entre ellos a una joven de amarillos audífonos que se sentó en los asientos delanteros del camión. Poco antes de que este iniciara la marcha ocupó el asiento contiguo un hombre mayor. Al poco tiempo la muchacha se levantó hecha una furia y maldiciendo. Caminó el pasillo del autobús y antes de llegar a la fila de los últimos asientos que era donde yo estaba sentado, le arrancó unas copias fotostáticas de la mano a una pasajera y me las aventó al grito de: ¡Ponte a leer!
No fue el interés de la mujer por mi instrucción lo que llamo la atención, sino que después de que se arrellanó en uno de los asientos pegados a las ventanas del autobús, se levantó y le arranco la pinza de pelo a la misma mujer que había sido sacada de forma violenta de su lectura y señalándome le gritó: ¡Defiéndete, que te está agrediendo!
Recordé entonces a Ibargüengoitia y viendo un asiento vacío al frente del autobús me cambié a él. Minutos después al bajarme en mi parada sopesé lo que podría haber pasado si hubiera contestado de cualquier forma a la mujer en cuestión o si no me hubiera cambiado de asiento. En una sociedad como la nuestra por lo menos me hubiera llevado un par de puñetazos de otros pasajeros que realmente hubieran creído en la palabra de la chica y en el peor de los casos ya veo al conductor del camión parando una patrulla con un final digno aquella historia de la infancia de Alfred Hitchock en que sin saber porque se veía detenido. Entendí la tragicomedia que vivió uno de nuestros grandes escritores en esto de la lucha de los sexos.
Hoy que el ingenioso Doctor Mancera, piensa que una de las mejores armas que puede dar a una mujer a punto de ser agredida o que en el peor de los casos ya lo fue, es un silbato, resulta perturbadora la idea de que una desquiciada como la que me topé aquel día pueda tener uno de estos silbatos que le da un poder sobre muchas situaciones y que en verdaderas situaciones de peligro casi puedo apostar que el silbato es tan inútil como llevar una caja de serpentinas.
Ya sabemos que Mancera piensa de una manera peculiar; salvar a gente de ser atropellada por autos que corren en la CDMX (Marca Registrada) a gran velocidad, para hacernos morir a todos ante los altos niveles de contaminación a los que nos enfrentamos durante este mes, es el más claro ejemplo de esta reducción al absurdo del pensamiento del Jefe de Gobierno.
Hace poco también vimos en redes sociales como una mujer golpeó al sujeto que intentó manosearla en el metro, lo cual, si no es loable, si habla del hartazgo de las mujeres ante la gandulería, falta de educación y prepotencia de muchos hombres que andan por la vida demostrando su estúpida mentalidad machista. Hoy en día a diferencia de la mujer del texto de Ibargüengoitia no hay ya una distinción de género para que a uno le partan la madre.
Y nos habla también de una mujer empoderada, que sale a trabajar a luchar y que a diario la vemos en las calles, las oficinas, las construcciones, taxis, universidades y otras actividades intelectuales y físicas demostrando una competencia a la par de cualquiera. Existen Millones de madres que levantan hogares y dan carreras a sus hijos a falta de un hombre que irresponsablemente las abandonó y se desentendió de su parte económica. De eso no hablan los políticos, que se creen los grandes protectores del sexo femenino promoviendo leyes fútiles para madres solteras. Con vergonzantes campañas como la del Partido Verde que parece promover a las jóvenes madres solteras, lo que fomenta el circulo de pobreza extrema y no una política de educación sexual y promoción del uso del condón.
Junto con el silbato de Mancera, el peor insultó que le podemos hacer a una mujer hoy es subestimarla, no reconocer su valor, pretender como lo hacen los partidos políticos que en el hablar de equidad de género están consecuentando con dádivas a la mayoría poblacional de nuestro país.
Mancera debería estar trabajando de la mano de Eruviel Ávila, en un problema tan grave como es la desaparición y asesinato de mujeres en el Valle de México, recordemos que hay más mujeres asesinadas en el Estado de México de lo que jamás hubo en Ciudad Juárez, en lugar de regalar silbatos que como le ha pasado a lo largo de su gobierno le puede salir más caro el caldo que las albóndigas.

publicado el 27 de mayo de 2016 en blureport.com.mx

sábado, 28 de mayo de 2016

La nueva realidad; el doble no circula.



Vivir en el albur de quien no circulará al día siguiente debe sumarse a las causas que minan la salud de los habitantes del Valle de México.

Armando Enríquez Vázquez

En el último mes ya se ha vuelto un acto común que la autoridad de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) decrete la contingencia ambiental en el Valle de México, incluso los dos fines de semana pasados. Desde un inicio de esta nueva época de contaminación de la capital del país que engloba a la CDMX (Marca Registrada) y varios municipios densamente habitados del Estado de México, se ha insistido de manera vehemente en la culpabilidad del parque vehicular de la zona metropolitana, poniendo un énfasis desmedido en culpar al transporte particular y sin querer tocar a transportistas, transporte pesado, a las constructoras que generan polvo sin ton, ni son se lleva a cabo en la CDMX (Marca Registrada) y mucho menos a la industria de los municipios del Estado de México aledaños a la capital que no están ni regulados ni controlados.
Vivir en el albur de quien no circulará al día siguiente debe sumarse a las causas que minan la salud de los habitantes del Valle de México que de por si nos vemos bombardeados por el Ozono y otros gases y partículas que dañan la salud, cosa que al Jefe de gobierno parece tenerle sin cuidado.
Más allá de ese razonamiento grosero que culpa a los automóviles, debemos recordar que desde el gobierno de CDMX se gestó una ley de tránsito que tanto especialistas de la UNAM como del Politécnico Nacional, han señalado como una más de las causas de la elevación de los índices de contaminantes en la Ciudad, algo que no porque lo niegue el Jefe de Gobierno deja de ser verdad.
Como tampoco debemos olvidar la política que Miguel Ángel Mancera y sus secretarios han impuesto en materia de tala desmedida de árboles en la ciudad, así como la casi nula reforestación de la ciudad. La política de corrupción de SEDUVI que permite la construcción a diestra y siniestra de edificios, pero no promueve la creación de nuevas áreas verdes para la ciudadanía. Como tampoco desde el gobierno de Miguel Ángel Mancera exista la voluntad de revisar las políticas y reglas que regulan un transporte público concesionado obsoleto y contaminante, que, además, pone en peligro la vida de los ciudadanos, como no existe la intención de hacer de la recolección de basura algo que como en otras partes del mundo y de la República se haga por las madrugadas sin entorpecer el tráfico.
Parece que sólo los miembros del gobierno perredista de la CDMX (Marca Registrada) son insensibles a lo que pasa en la ciudad que dicen gobernar. Los príistas desde la Comisión Ambiental de la Megalópolis, son quienes deciden cuando y quienes circulamos. Los habitantes de la Ciudad que nos propusimos expulsar a los corruptos priístas de nuestra demarcación, hemos sido acorralados a lo largo de 19 años por perredistas cada vez más corruptos, más ineptos, más ciegos y en el caso de Miguel Ángel Mancera, menos proactivo de todos ellos. A Mancera lo único que le importa es ese sueño guajiro en el que se ve con la banda presidencial.
Mientras los capitalinos nos vemos día a día observando las cifras que publica la CAME y esperando que en el sorteo de los colores y los números el auto pueda circular. En unas semanas cuando se hagan publicas las medidas que habrán de regir nuestra nueva realidad, habremos de saber si la CAME obliga a Mancera y Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México y otro irresponsable que se sueña con la banda presidencial, a entrarle de lleno al asunto de transportistas y transporte público concesionado, algo que hace falta la zona metropolitana de la CDMX (Marca Registrada) y que involucra a ambos mandatarios, incluso en materia de tarifas y unificación de vehículos que muchas veces son más peligrosos a su interior que el riesgo que corremos todos al caminar y verlos competir por el pasaje.
Igual será importante ver si la CAME obliga a las autoridades de la CDMX (marca Registrada) a crear un numero mínimo de metros cuadrados de áreas verdes cada determinado número de manzanas o cuadras de construcción. Que penalice más severamente a los que dañen a los arboles y desaparezca esos escuadrones de la muerte que se componen de cuadrillas trabajadores que talan en lugar de podar los árboles de mayor tamaño de nuestra ciudad.
Es una vergüenza que alguien a quien poco le importan sus gobernados, alguien a quien la vida humana le parece prescindible, declare a los cuatro vientos con una frivolidad que sorprende querer ser presidente.

publicado el 24 de mayo de 2016 en blureport.com.mx