Mostrando entradas con la etiqueta Cobre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cobre. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2011

África Roja

Mientras la economía china pasa a ser la segunda a nivel mundial, sus ojos ya están puestos de manera más que definitiva y definitoria en África.

Armando Enríquez Vázquez
Curiosamente a través de la lectura de una novela llegue a este descubrimiento, los chinos están en África y llegaron para quedarse. A diferencia de los japoneses a finales del siglo XX, cuando se les veía a lo largo y ancho del planeta con sus cámaras fotográficas y en grupos recorriendo el mundo, los chinos están empezando a poblar el mundo y a invadir las diferentes economías.África siempre ha estado más lejos de todos nosotros que la misma China y hablar de África es como pasar un rasero sobre un enorme continente y pensar únicamente en la exótica África negra. Pero África es como todo continente un gran número de países con diferentes historias, razas, religiones, orígenes, idiomas, tradiciones y desarrollo. A lo largo de las últimas décadas algo nos han rebelado los extraordinarios textos de Kapuscinski. Sin embargo, África continúa siendo un misterio, el lugar donde la corrupción y el VIH son los amos. El lugar donde habitan leones y elefantes y uno de los lugares más exóticos para vacacionar.Desde siempre África ha sido un continente de donde Occidente ha tomado bienes para satisfacer la avaricia europea y más tarde la norteamericana. La justificación racista de la iglesia católica para permitir las atrocidades de la esclavitud fue muy sencilla; los negros no tienen alma. Más tarde y cansado de exportar y explotar seres humanos vino la utilización de las riquezas naturales de África, no sólo maderas, minerales, caucho, sino el marfil y las pieles que siempre han llamado la atención de los europeos a donde quiera que han llegado. La gran mayoría de los pueblos africanos pasaron el siglo veinte liberándose del colonialismo europeo para caer en manos de dictadores y “emperadores” locales sangrientos y corruptos, siempre al borde de l esquizofrenia. Presidentes que se han perpetuado en el poder, clanes antagónicos cobrándose antiguas rencillas a machetazo limpio. Tanto europeos, como norteamericanos, no han más que continuado su guerra por controlar África para explotarla, sin importarles y menospreciando en todos los sentidos a la población originaria del continente. Por más ideologías con las que se intente disfrazar los conflictos en África, detrás sólo existe la más pura y vil mezquindad. La doble moral de los gobiernos Europeos y norteamericano, quienes siempre invocan a la “democracia” y los derechos humanos pero han vuelto a África no sólo su cajón de recursos, sino el gran laboratorio humano donde se han puesto a prueba y en practica medicina sobres seres humanos, donde se han vendido armas en aras de la libertad, se ha comercializado con placebos como efectivas medicinas. Endeudando a los gobiernos africanos a través del Banco Mundial y los demás organismos usureros de Occidente. A occidente sólo le interesa hacerse de los bienes africanos a la brevedad y entonces ha perpetuado la leyenda “negra” de África y sus habitantes.Durante la primera década de nuestro siglo, un nuevo jugador ha ido tomando posiciones estratégicas en África, se trata de China. Los chinos han llegado a África con dinero y pobladores, se habla ya de más de un millón de chinos distribuidos por el territorio africano, de hecho para 2006, en Nigeria existían ya más chinos viviendo en ese país, que el número de ingleses que lo habitaron durante el auge del imperio inglés.China es hoy en día el principal socio comercial de África y sus inversiones sobrepasan los cien mil millones de dólares anuales. Sus principales socios comerciales son Angola, Sudáfrica, Nigeria, Zambia, Sudán, Guinea Ecuatorial.Oro, petróleo, cobalto, coltán, madera, pero también territorio por poblar para una población que rebasa los mil millones de seres humanos y es que el desarrollo económico de China, el gigante de Asia enfrenta hoy grandes tensiones sociales, sobretodo en las áreas rurales, pues la desigualdad social entre los habitantes de las zonas urbanas y las rurales comienza a ser muy marcada, la prueba está en las recientes manifestaciones que han seguido a las del mundo árabe.Hay quienes ven en las relaciones entre China y los países africanos una nueva colonización del continente y comienzan a preocuparse ante el hecho. Lo cierto es que la pérdida de negocios y el debilitamiento de los organismos económicos como el FMI en esas regiones son la preocupación principal de los occidentales. Por otro lado, para los países y los líderes africanos la disyuntiva entre China y los países occidentales no ha resultado difícil. El hecho y el recuerdo de la explotación y la doble moral con la que europeos y norteamericanos han tratado a los africanos, es razón más que de peso para que la llegada de la inversión china y las relaciones con la potencia Oriental se fortalezcan. La llegada de un capital que al parecer no conlleva las grandes cargas de intereses características de los organismos occidentales y el hecho de que los chinos que llegan a África trabajan brazo con brazo con los nativos crea una empatía entre africanos y chinos.Después de la revolución maoísta, China inicio relaciones con diferentes naciones africanas. Que se fortalecieron en la década de los sesenta. Y se cimentaron con mayor fuerza cuando en los ochenta y noventa con el fin de la guerra fría los diferentes ejes del poder desaparecieron y dejaron a África en el olvido. Hoy la inversión China esta en la mayoría de los países importantes del continente y entre sus principales asociados se encuentran hombres como Robert Mugabe presidente de Zimbabwe desde 1980, Joseph Kabila, presidente de la República Democrática del Congo y quien lleva en el poder diez años, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo presidente desde 1979 de Guinea Ecuatorial, Omar al Bashir de Sudán, obviamente a los chinos los derechos humanos no les importan a la hora de hacer negocios, como tampoco a los occidentales quienes escandalizados por los socios de China tratan de recuperar su negocio en África acusando a los orientales de falta de respeto a los derechos humanos y a la democracia. La corrupción y la ilegalidad siguen siendo el marco para hacer negocios en la mayoria de los países africanos, pero los chinos han sabido vender su ambición en África disfrazándola de cooperación y asistencia. La venta de armas chinas es igual de inescrupulosa como lo fue en su momento la venta de armas de Norteamérica.China va ganado terreno en África, a pesar incluso de cierta oposición de los africanos menos beneficiados por los préstamos de dinero o de las inversiones multimillonarias y que ven sus fuentes de ingreso amenazadas por la oleada de chinos que llegan a sus países.El futuro del continente negro comienza a volverse rojo y la olas migratorias chinas que han tomado Indonesia comienzan a cruzar el Océano Índico para llegar a las costas africanas como uno de los claros síntomas de que los tiempos y la economía mundial esta por cambiar.
Publicado en Blureport.com.mx 7 de Marzo de 2011

lunes, 12 de julio de 2010

El espejismo del bienestar

Armando Enríquez Vázquez

El futuro de Afganistán puede parecer brillante pero en realidad sus problemas parecen sólo estar por comenzar

Hace apenas un par de semanas se anunció que los depósitos minerales en Afganistán pueden tener un valor comercial de más de un billón de dólares. Expertos del Pentágono y geólogos consultores del organismo militar declararon que Afganistán tiene ricos yacimientos minerales que pueden dar un giro total a la economía del país del medio oriente. La existencia de estos depósitos puede apartar a los afganos más pobres de las manos de la guerrilla y darles los satisfactores que cualquier occidental desearía tener en casa.


Durante los últimos seis años y a partir de una serie de viejos mapas hechos en tiempos de la intervención rusa encontrados en la biblioteca de geología de Kabul, se ha investigado el territorio afgano en busca de yacimientos minerales. Geólogos y expertos del Pentágono realizaron estudios especializados en las áreas que los mapas indicaban. Según los datos obtenidos Afganistán posee enormes yacimientos de hierro y cobre que lo pueden convertir en el principal productor de ambos minerales a nivel mundial. Además existen también grandes cantidades de oro, cobalto y litio.
Un oficial del pentágono ha llegado a declarar que “Afganistán puede convertirse en la Arabia Saudita del litio.” Las reservas afganas son muy superiores a las bolivianas, que tiene el primer lugar, señala el estudio. El litio es un mineral indispensable para las baterías de celulares y computadoras portátiles.
La noticia parece sacada de los periódicos nacionales de finales de los 70’s cuando en México, nos disponíamos a administrar la riqueza. Los afganos al igual que nosotros en aquellos años, enfrentan altísimos niveles de corrupción en su gobierno, amiguismo y una legislación poco clara, a eso hay que sumarle otros factores cómo la división entre los diferentes jefes tribales y señores de la guerra a lo largo y ancho del territorio afgano, las áreas de clara influencia Talibán y la guerra que aún se libra. La inestabilidad política en un país con recursos por explotar está demostrado que engendra largas luchas civiles, entre más recursos, más larga y encarnizada la lucha.

La economía afgana se basa en el cultivo de opio y el narcotráfico, su experiencia en el terreno minero es nula y se limita a algunas minas “artesanales”, como las definen los geólogos participantes en el estudio.
La noticia ha puesto tanto al gobierno afgano como a compañías trasnacionales a frotarse las manos. El gobierno afgano prepara ya una serie de conferencias en Londres para fijar las licitaciones de explotación de los yacimientos. Sin embargo, existe un grupo de escépticos que ponen en claro que la explotación correcta de las minas y el generar ganancia a partir de ellas pueden llevar entre 15 y 30 años. Otros ven como el mayor beneficiario de estos descubrimientos al gobierno chino, quién debido a su poca preocupación por las condiciones laborales, ecológicas y su indiferencia a la transparencia y corrupción, como ha quedado demostrado en Zambia, donde las condiciones de trabajo han llevado a la muerte a algunos mineros y otros han sido asesinados por protestar. El año pasado, el ministro de minas del gobierno de Amid Karzai fue acusado de corrupción por agentes del gobierno norteamericano por aceptar un soborno de 30 millones de dólares para conceder a China los derechos para explotar una mina de cobre. El ministro fue relevado de su puesto, pero los chinos continuaron con sus trabajos en la mina. La noticia de la cantidad de yacimientos seguramente despertará la ambición china, como ya lo hizo con las compañías occidentales lo cual puede terminar en enfrentamientos entre el gobierno de la casa Blanca y el de Pekín. Otros países como Rusia querrán, sin duda, su tajada del pastel.

El Banco Mundial ayudó al gobierno de Kabul a crear una legislación sobre la explotación minera en el país, tratando de conciliar los intereses de Kabul y los de las provincias. Sin embargo, la ley no ha sido llevada a la práctica y los asesores del Banco Mundial creen que debido a la situación política de la nación afgana esta pueda ser impuesta. Esto sin contar que también el Talibán puede reaccionar de una manera más violenta para proteger los yacimientos que se encuentran dentro de los territorios que tiene dominados.
La semana pasada, en su noticiero estelar, CBS presentó un reportaje con un hombre que se hizo llamar “terrorista financiero”, quién con gala de cinismo, explicó cómo los préstamos del Banco Mundial y del FMI son sólo maneras para crear oligarquías, promoviendo la corrupción y creando compromisos de los países en desarrollo para que los organismos internacionales, el gobierno de Estados Unidos y las grandes trasnacionales se apoderen de estos países, a partir de deudas que nunca se podrán pagar ya que los préstamos siempre terminan en la bolsa de las familias en el poder, mientras las deudas son adquiridas por las naciones. Nada nuevo, pero siempre impactante de ver tanto cinismo tratado tan a la ligera en televisión abierta de Estados Unidos. Desafortunadamente para los americanos, parece que los chinos ya llevan camino andado en Afganistán lo que enfurece al gobierno de Obama.
A diferencia de la explotación petrolera donde una vez cavado el pozo los resultados son inmediatos, lo mismo sucede con la extracción de diamantes, sin embargo, muchos de los minerales que abundan en el subsuelo afgano requieren de complejos procesos para su obtención que demandan una fuerte inversión, hay que tener en cuenta que los precios de los minerales fluctúan constantemente y que su incremento en precio nominal no es siempre equivalente al valor real. Por ejemplo, el oro rompió el año pasado la barrera de los mil dólares la onza por primera vez en la historia. En 1980 su valor era de ochocientos setenta y tres dólares la onza, que a valor real de hoy equivaldría a dos mil trescientos dólares, y por muchos años se mantuvo en quinientos dólares la onza. Nadie asegura que el precio de los diferentes minerales, el litio por ejemplo, sea igual de atractivo dentro de treinta años. A esto hay que sumar que la infraestructura para llegar a los lugares y explotarlos es inexistente y la seguridad que se deberá proveer por lo próximos 20 años. Los estudios norteamericanos demuestran que la riqueza mineral del país esta esparcida a lo largo y ancho de su territorio.

En el 2001, se hablaba ya de los intereses comerciales de los Estados Unidos que se ocultaban tras la invasión de Afganistán, hoy todas esas sospechas parecen confirmarse, los nueve años de invasión y los que sigan serían autofinanciables para el gobierno de Washington si los yacimientos fueran fácilmente explotables, cosa que parece improbable, como algunos miembros del Pentágono reconocen.
Sin embargo a nadie parece realmente importarle la población afgana, entonces toda esa riqueza es tan sólo otro espejismo para los miserables habitantes del devastado país de Medio Oriente.

Publicado en Blureport.com.mx julio 12 2010