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viernes, 23 de noviembre de 2012

Texas para los texanos



Secesionista por tradición; uno de los mayores estados de la Unión Americana pide ahora su derecho a formar una nación nueva e independiente de los Estados Unidos o por lo menos 116 mil texanos y contando comienzan a exigirlo.
Armando Enríquez Vázquez

Al concluir las pasadas elecciones presidenciales en los Estados Unidos, muchos de los que votaron por Mitt Romney se sintieron más que decepcionados por los resultados. Los americanos empiezan a sentir el declive del Imperio y la llegada de las recesiones a todos los niveles, tal vez por eso es que en menos de una semana más de veinte estados de la Unión Americana iniciaron la recolecta de firmas a través del sitio de internet de la Casa Blanca, llamada We The People, para lograrar la separación de sus estados de manera pacífica de los Estados Unidos. De acuerdo con la constitución de Estados Unidos una petición de este tipo tiene un mes para recolectar 25,000 firmas y entonces obtener una respuesta de del gobierno, en este caso de Barack Obama líder de los demócratas y presidente de los Estados Unidos. La fecha límite para poder recolectar las firmas es el 9 de diciembre.
El primer estado en subir la petición de separación fue Luisiana, Texas fue el segundo y otros 18 estados siguieron en menos de una semana. Hoy los cincuenta estados que forman a los Estados Unidos han subido peticiones similares.
Las propuestas han sido hechas por ciudadanos, no por organizaciones, ni por movimientos políticos.
Lo sorprendente no es que la derecha extrema reaccione con este tipo de acciones, aquí hemos visto casi la misma intransigencia de parte de algunos representantes de la izquierda mexicana. Lo realmente extraordinario es que Texas haya ya recolectado más de 116,000 firmas.
Las razones que utiliza Micah Hurd, el ciudadano que subió la petición para la separación son que el gobierno federal ha olvidado su responsabilidad para con los ciudadanos en cuanto a reactivar la economía, así como respetar su derechos civiles, además considerando que Texas es la 15 economía mundial, es por tanto capaz de sostenerse y mantener al estado de manera autónoma a los Estados Unidos, razones similares dan los otros estados que piden ser considerados para su separación.  La verdad es que lo que queda de manifiesto es que “la democracia perfecta” de los Estados Unidos ya no es vista como tal, ni como ejemplo para el mundo por muchos de los ciudadanos de aquel país.
El estado de Texas tiene alrededor de 26 millones de habitantes. 116,000 de estos no representan ni el .5% de la población sin embargo habrá que ver si al llegar la fecha límite para firmar la petición Texas alcanza cuando menos un 1%.  Lo llamativo también es que ninguno de los otros estados se acerca de ninguna manera a las cifras logradas por los texanos. Georgia, Luisiana y Florida tienen arriba de 31,000 firmas, otros que lograron ya más de las 25,000 firmas son Alabama, Tennessee, y Carolina del Norte, y con más de 20,000 están Arizona, Arkansas, Carolina del Sur, Colorado e Indiana.  En el recuento de todos los ciudadanos que piden la separación de sus estados de los Estados Unidos se calcula en más de 700,000. Las firmas se han recolectado por medio de Internet y tienen que tener el nombre y la dirección del firmante.
Los gobernadores y representantes oficiales de los estados han rechazado las propuestas y la separación de su país. Sin embargo, Rick Perry el gobernador de Texas había jugado con la idea en un pasado no muy lejano en 2009 en un discurso del famoso Tea Party. El mensaje es claro sea de derecha, de la clase media que se está viendo perjudicada por el gobierno de corporaciones que maneja hoy al país que se cree el más poderoso del mundo, de grupos radicales. La democracia norteamericana no funciona más y el colapso que está por suceder en la confianza de la gente por su gobierno se ve desde estos intentos  de separación, hasta los diferente movimientos de indignados, de los somos el 99% al abstencionismo electoral.
La democracia o el sistema bipartidista de los Estados Unidos es sólo una muestra más de la decadencia de la nación americana y un claro reflejo de que no importa quién da la cara como gobernante son otras entidades y corporaciones las que se encuentran dirigiendo los destinos de los ingenuos votantes.
Una de las preguntas que quedan en el tintero es: ¿Veremos en los próximos años la balcanización de los Estados Unidos?

Publicado en blureport.com.mx 22 de noviembre de 2012
imagen: medicaresupplement-texas.com

miércoles, 20 de junio de 2012

Democracia y elecciones



Pareciera que hablar de democracia es equivalente a procesos prístinos y casi inmaculados con personas más allá de lo común para gobernar un país. Uno más de los mitos melodramáticos de nosotros los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

Estamos a escasos días de ir a las urnas, hemos visto ya dos debates; tanto de candidatos a la presidencia, como de jefes de gobierno del DF, En los estados los debates de los candidatos a gobernador. Hemos oído hablar de la “Guerra Sucia” y hemos escuchado por boca de los candidatos, así como de los medios innumerables adjetivaciones, para bien o para mal, de los candidatos. De sus equipos de campaña. Estamos insatisfechos con el proceso, con los candidatos, con la actuación parcial de los medios, con todo lo que hemos visto y oído hasta ahora.
¿Cuando queremos hablar de democracia en México de que queremos hablar en realidad? ¿De debates acartonados con más reglas que algún extraño juego de mesa? ¿De una competencia “civilizada”, con tazas de café y servilletas para limpiarse los labios? ¿De un intercambio de ideas o de insultos sin pasión? ¿Cuál es la “Guerra Limpia” que tanto queremos ver? ¿O de democracia? Las elecciones son en sí una guerra y como dice la vieja frase “En la guerra y en el amor todo se vale”, son también esas actitudes y formas de actuar las que ganan adeptos para los candidatos.
Yo no sé qué tan sucia y apestosa sea la verdad, pero es la verdad y a eso no se le puede llamar Guerra Sucia; qué un candidato no cumpla, qué como obra de teatro este patrocinado por una televisora. Qué otro apoye a gente de tan poco honor con Martín Esparza o que el simple hecho de disfrazarse de intelectual trasnochado de los ochenta para tratar de desviar la corrupción que esconde Nueva Alianza, decir esto con todas sus letras no es guerra sucia por donde lo quieran ver. Qué a la candidata oficial le falte el valor para deshacerse de los indeseables impuestos por el presidente como Cordero y Zavala, no es guerra sucia es la triste verdad.
Alardeamos de demócratas y nos sorprende el movimientos estudiantil ciudadano que muchos quieren desvirtuar, minimizar o infiltrar con la habitual prepotencia de aquellos que quieren a como dé lugar la primera magistratura o de sus subalternos o de los medios a su servicio. Somos demócratas pero acusamos al movimiento 132 de haberse politizado. Siempre ha sido un movimiento político, pero no sabemos escuchar, el apartidismo es ante todo una postura política y el oponerse a un candidato lejos de ser una posición partidista es ante todo una posición política. Como lo es el voto nulo. Y de acuerdo a las reglas de la democracia todos tenemos derecho a una posición política.
Hemos escuchado la palabra fraude mucho antes de que el primer voto sea depositado en una urna y en esa visión de los viejos políticos que cree que democracia y dictadura son sinónimos porque empiezan con la letra “D” se pretende que se firme un acta de confianza ciega en un Instituto Federal Electoral que desde la presidencia de Leonardo Valdés ha sido todo menos parcial, transparente y acertivo.
No, los mexicanos no sabemos de democracia, ni queremos saber, nos gustan las películas de Pedro Infante y los gags obsenos de Platanito. Todo tiene que ser blanco y en buen tono, bueno hasta un alburcillo por vulgar que sea tiene cabida en las buenas conciencias mexicanas, por eso los consejeros electorales creen que somos lo suficientemente lerdos para explicarnos por enésima vez como se llena una boleta electoral. Hace ya muchos años Mario Vargas Llosa llamó a México y al PRI la dictadura perfecta, hoy lo mexicanos vivimos en la tiranía perfecta dictada por tres partidos igual de corruptos. Seguimos siendo títeres de los partidos políticos y su discurso, de lo que los medios nos quieren hacer creer que es justo y equilibrado. Pero la vida y mucho menos la política son justas, al menos como maniqueamente entendemos la justicia.
La democracia es por definición una utopía y según Aristóteles una de las formas corruptas de gobierno, como la tiranía. Pero en México, pareciera mucho más que eso. Leyes y políticos pasan por encima de la Constitución, que dice que todos los mexicanos debemos votar y podemos ser votados, sin embargo, las candidaturas ciudadanas no están permitidas. El triunvirato partidista que nos gobierna no permite la llegada de nadie. Se empeñan como buenos Sátrapas en hacernos creer que no existen otras ideas, otras propuestas de gobierno que esa mezcla hecha de lo mismo pero con diferentes saborizantes y colorantes que ellos nos ofrecen. Creo que la democracia va más allá de las elecciones y tiene que ver con el día a día. Con nuestra relación con los demás.
En unos días cuando estemos frente a la boleta, recordemos que somos nosotros y no ellos, partidos, IFE y medios de comunicación, los que podemos acercar nuestras formas de convivencia, respeto y tolerancia a esa idea tan abstracta llamada democracia. Nunca jamás ellos.

Publicado en blureport.com.mx el 20 de Junio de 2012
Imagen Sipse.com

viernes, 25 de mayo de 2012

Inofensivas encuestas tan temidas.

Durante los últimos procesos electorales nos ha hecho creer en el valor y autoridad de las encuestas, sin embargo las encuestas dependen de quien encueste y a quien encueste.

Armando Enríquez Vázquez
 
En los últimos procesos electorales de nuestro país, se ha pretendido que las elecciones estén resueltas aun antes de ir a votar y con este fin se nos hace creer que las encuestas son las que previo a emitir nuestro voto han elegido con antelación a los ganadores; que son la voz y mandato de los mexicanos. Y sin embargo, los hechos y las mismas encuestas nos han demostrado que nada de esto es cierto. En el año 200, el PRI aun contaba con todo el aparato estatal para mover las piezas de información como se le daba la gana, las encuestas siempre dieron como ganador a Francisco Labastida, tal vez en casos por márgenes muy cortos,  en otros esos márgenes eran mayores, pero ganador al fin de cuentas. La realidad fue otra muy distinta. Una apabullante victoria del PAN, celebrada de manera multitudinaria en la calle por los mexicanos. Y nadie se acordó de la falsedad de la mayoría de las encuestas.
En el 2006, cuando las encuestas en un principio daban como ganador a Andrés Manuel y decían que nadie lo podría alcanzar,  conforme se acercaban las fechas de los comicios la brecha se fue reduciendo. Al Final la percepción de un gran fraude electoral marcó las acciones de aquellos que lejos de aceptar la democracia prefirieron gritar complot. Las encuestas no habían servido absolutamente para nada, sólo para enfrentar y dividir a los mexicanos.
Hoy se nos muestran las encuestas que los empresarios partidarios del PRI y el partido quieren que veamos, pero en estas fechas la percepción de muchos mexicanos ya no depende de una barra de colores con un tanto por ciento en su extremo.
                    

Inofensivas encuestas tan temidas.

 Una encuesta es sólo una fotografía de lo que piensa o prefiere un segmento de la población en un momento determinado. Sabemos que las encuestas pueden tener preguntas sesgadas que den resultados, ambiguos no del todo ciertos, no del todo falsos y que el encuestador manipula de acuerdo a su criterio, sus intereses o su falta de escrupulos. Pero lo más importante; que las encuestadoras que están más a la vista el día de hoy, han sido contratadas por grupos empresariales interesados en que gane Peña Nieto. De las encuestas que nos muestran los medios hoy en día, no sabemos nada acerca de los criterios con los que han sido aplicadas. ¿Entre que sectores, sociales, de género, edad, de la población?, ¿Cuántas personas han sido entrevistadas?, ¿En qué regiones del país?
Hay otras preguntas mucho más subjetivas pero que son válidas y debemos hacernos, estas preguntas pueden hacernos dudar más de las casa encuestadoras y hacernos pensar que los muestreos de dichas encuestas están perfectamente estudiados y seleccionados por los mañosos encuestadores. Dos principalmente muy sencillas: ¿Cuándo fue la última vez que fuimos participantes de una encuesta? ¿A cuántos de nuestros familiares y amigos han encuestado en los últimos meses?
¿Cómo creer que un candidato, en este caso Enrique Peña Nieto, goza de más del 40 por ciento de las preferencias electorales si hemos visto cómo es percibido en las redes sociales?, ¿Cuándo vimos cómo fue recibido en la Universidad Iberoamericana y las negativas de su equipo de campaña de exponerlo a otros estudiantes de cualquier universidad? ¿Cuándo sus actos de campaña están planificados bajo la dirección de cámaras y escena de uno de los medios de comunicación de este país?
Pensemos que estos hechos tampoco engloban al universo de mexicanos, no todos somos estudiantes de la Ibero, no todos tenemos acceso a redes sociales. Pero existen otros dos hechos recientes, que si bien son igual de manipulables al final del ejercicio, son curiosos y lo medios no quieren que uno conozca. El primero, fue la encuesta aplicada después del debate por el portal de Uno Noticias elaborada por María de las Heras en las que la intención del voto de los encuestados en ocho ciudades del país daban un 36% a Andrés Manuel López Obrador y el último lugar lo ocupaba Enrique Peña Nieto con un 15% de esa intención de voto. El otro fue el simulacro de elección que se llevó a cabo en la UNAM, donde se instalaron 28 casillas electorales en las diferentes escuelas de la Universidad, cada una de ellas con quinientas boletas electorales. El resultado no fue sorpresivo pero si contundente López Obrador contabilizó más del 85% del voto y su más cercano adversario fue Peña Nieto con tan sólo el 5% de los votos.
No quiero decir que estos dos ejercicios marquen la pauta general de las preferencias de los mexicanos, pero si quiere decir que las otras encuestas no son ciertas, que  están sesgadas y que se nos olvida un factor principal: de acuerdo a esas mismas encuestas, en este momento lo que las encuestas reportan como indecisos pueden darle el voto triunfador a cualquiera de los tres principales candidatos. Que hoy nada está escrito y que si hay un resultado diferente al presentado por los mañosos encuestadores nadie debe sorprenderse, ni gritar fraude.
Lo otro es  que en caso de que las encuestas están manipuladas. Sí las condiciones en las que se llevan a cabo no son lo suficientemente claras al momento de publicarlas, ¿Dónde están el IFE y su consejero Presidente para sancionar? Seguramente viendo ad infintum repeticiones de la edecán pasar con las preguntas.

Publicado en blureport.com.mx 25 de Mayo 2012

jueves, 10 de mayo de 2012

Eterno sueño de ser presidente.



Nada más atractivo que el poder, nada más seductor que el poder, nada para vernos más ridículos que la obsesión por el poder.

Armando Enríquez Vázquez
 
En la historia, pero hablemos en concreto de la de nuestro país, nada puede asemejarse más al canto de las sirenas que el poder. Y muchas veces al tenerlo la obsesión por mantenerlo es tan grande que ha provocado un sinfín de guerras intestinas, entre hermanos. En nombre de la ambición del poder se han enarbolado lemas y causas que para todos suenan justas aunque al final resulten sólo eso; lemas, que se olvidan, se archivan se traspapelan.  En esta enferma ambición se han enterrado los sueños de la nación, la pierna de Santana y el brazo de Obregón.
Pero más extraño es el caso de aquellos que obsesionados por el poder, jamás lo consiguen, ni por las buenas, ni por las malas y su insistencia los retrata como patéticos, excéntricos en el mejor de los casos, hombrecillos que deambulan por nuestra historia.
Así es la historia de un Zacatecano que soñó toda su vida con ser presidente de México. Su nombre Nicolás Zúñiga y Miranda que nació en 1865, vino a la Ciudad de México donde estudió la carrera de Leyes, aunque demostró también gran interés por la geología y en especial por los sismos. Incluso llegó a anunciar en 1887 haber inventado una máquina para predecir los terremotos.  Ese mismo año predijo un temblor de tierra, que resultó cierto, tras lo cual se apresuró a declarar que el 10 de Agosto de ese mismo año un temblor muy fuerte acabaría con la capital del país y provocaría la erupción del Popocatépetl y del Cerro del Peñón, a pesar de que la Ciudad cuenta con algunos volcanes, el Xitle por ejemplo, el Cerro del Peñón es eso, un cerro. Por lo que Zúñiga ya iba con puntos menos.
Sin embargo en lo que eran cerros o volcanes, los habitantes de la Ciudad, organizaron peregrinaciones a la Basílica, y los que pudieron salieron de la ciudad la víspera de aquel 10 de Agosto. Como suele suceder en este tipo de casos el 10 de Agosto de 1887, no pasó absolutamente nada y Nicolás Zúñiga y Miranda fue objeto de las burlas de los mismos ciudadanos que el día anterior lo miraban con recelo y respeto.  A partir de ese momento Zúñiga se dedicó a ejercer su profesión, no sin dar dos muy fallidos escarceos con el periodismo y publicar dos periódicos que tan sólo tuvieron un número publicado cada uno. Además se vio involucrado en manifestaciones antirreeleccionistas en contra de Porfirio Díaz y pot lo mismo fue encarcelado. Tal vez, de este incidente  le surgió la idea de postularse como candidato de oposición en las elecciones de 1892, al final del proceso Zúñiga se proclamó vencedor y acusó al gobierno de Díaz de fraude y al dictador lo llamó usurpador. Por supuesto que Zúñiga terminó en la cárcel de nuevo condenado a confinamiento solitario por 25 días.
Cuatro años después en 1896, y cuatro después en 1900, en 1904 y en 1910 Zúñiga volvió a postularse y en cada una de las elecciones se declaró ganador de las mismas, “apoyado y elegido por el pueblo”. A Díaz, Zúñiga le causaba gracia, al mismo tiempo al presentarse en cada contienda electoral validaba la supuesta democracia existente en el país. Sin embargo la participación de Nicolás Zúñiga en la vida de México y en especial de la Capital del país iba más allá de los procesos electorales, Zúñiga se mando a hacer una banda presidencial , se presentaba como presidente legitimo de la nación y muchos con ganas de reírse poco o mucho a sus costillas lo invitaban a diferentes convites como Presidente de la República. Siempre vestido impecable de frac, sombrero de copa, guantes monóculo y pipa. Disfruto de la gloria del loco del pueblo. En 1911, tras el inicio de la Revolución, Zúñiga envió una carta a Porfirio Díaz, en la que proponía servir de intermediario entre el gobierno, ¿pues no que usurpador y gobierno falso?, y los revolucionarios. No se sabe si Díaz le contestó algo a Zúñiga porque unos días después zarpó en el Ipiranga rumbo al exilio.
Zúñiga, volvió a las andadas en 1917, en 1920 y en 1924 contra de Carranza, Obregón y Calles, quién al parecer fue el único que se molestó con el candidato independiente y lo mando amenazar de muerte, el sonorense no tenía ningún sentido del humor y mucho menos de la democracia como se vería con el correr de los años.
Zúñiga murió en la pobreza total y mendingando por las calles de la ciudad en 1925. Por haber sido un personaje tan singular en el México de finales del siglo XIX y principios del XX, Diego Rivera lo inmortalizó en el mural “Sueño de un domingo en La Alameda”.
Ha habido otros que se han llamado presidentes legítimos; Vasconcelos, Andreu Almazán, Clouthier, López Obrador, pero de ellos hablaremos en otra ocasión.
Para Rosalba por la sonrisa.

Publicado en blureport.com.mx 10 de Mayo de 2010
 

viernes, 27 de abril de 2012

La Cristiada mal contada en un mal momento.


Con el estreno de la película La Cristiada, se quiere contar la historia de un México qué, como madre abnegada de melodrama de Ismael Rodríguez y Pedro Infante, pretende cobrar agravios inventados  a un sistema que hace muchos años dejó de existir. Pero además se pretende hacer campaña política.

Armando Enríquez Vázquez

¿Quiénes mejores para distorsionar la Historia y la Realidad que la Iglesia Católica y Hollywood? La historia sucede en la década de los veinte del siglo pasdo.Son los años de consolidación de la Revolución de 1910, los sonorenses gobiernan el país y ven aún a la Constitución de 1917 como la ley máxima de la nación. Esa misma Constitución que decidió renovar los ideales de Juárez y alejar a la iglesia del gobierno, por los muchos daños y males causados a los mexicanos por quellos que se autonombran “representantes de Dios.” “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. Lo malo es que desde tiempos de los Borgía la Iglesia cree que el dicho se refiere a César Borgia  y por tanto a la misma Iglesia.
Lo que Juárez expropió y defendió, con el pasar de los años, por debajo del agua y con la sonrisa de su  esposa, Porfirio Díaz lo devolvió a los curas. El mismo Porfirio Díaz que había luchado en la Guerra de Reforma. Pero la revolución de 1910 volvió a cuestionar la función de la institución religiosa y decidió al plasmar las leyes máximas de la nación el carácter laico del estado y de la educación en México. La clase media mexicana siempre sintiéndose la clase alta que nunca ha sido, se convirtió la defensora del Estado Vaticano;  decidió, con ciertas presiones de indulgencias, presentar una oposición de palabra a los caudillos máximos de la Revolución. Pero una vez estalladas las confrontaciones entre clero y gobierno, la clase media y sus fanfarrones lidercillos dieron un paso atrás. No así, los campesinos y gente humilde del centro del país, que engañados por los curas que tomaban su chocolate sin ensuciarse las manos ni correr peligro alguno desde los pulpitos los exhortaban al sacrificio. La fe mueve montañas y el dinero la boca de la clase media.
La Cristiada no fue una tropelía del gobierno, ni una persecución de curas. Fue un movimiento que intento acabar con guerrillas religiosas que desde Roma intentaban derrocar al gobierno Mexicano, o por lo menos como siempre desestabilizarlo.  Carranza, Obregón y Calles cada cual a su manera enfrentaron la soberbia de los curas. Pero la guerra la peleó Calles de 1926 a 1929. Ante las presiones de la Iglesia reacia a reconocer a la Constitución y tras un atentado en contra de su propia vida en 1925, por parte de una fanática católica, Calles prohibió la libertad de culto; los pobres de Jalisco, Colima, Guanajuato, iniciaron una guerra de guerrillas arengados por los curas locales. Hasta que la Iglesia se pudo hacer de un mercenario para tratar de dirigir y organizar sus tropas; el general Enrique Gorostieta, al que apodaban “Gorra Prieta”. Lo curioso es que a la iglesia no le importó contratar a un masón y agnóstico para dirigir a sus huestes.
La Cristiada terminó en 1929, meses después del asesinato del presidente electo, Álvaro Obregón por parte de miembros de la iglesia católica. La Cristiada costó más de setenta y cinco mil vidas, en una lucha que defendía el estilo de vida de unos cuantos privilegiados. Hoy se nos quiere hacer ver como una injusticia de los gobiernos priístas. En los siguientes gobiernos los enfrentamientos continuaron y se agudizaron esta vez en el sureste del país y en la capital, con la llegada al gobierno de Tabasco de Tomás Garrido Canabal y a Veracruz de Adalberto Tejeda y Gonzalo Vázquez Vela. El gobierno federal  encabezado por el General Lázaro Cárdenas, fue siempre atacado por la iglesia católica. Durante casi más de cincuenta años la Iglesia Católica Apostólica y Romana permaneció en el sitio que le daba nuestra Constitución: Lejos, muy lejos, al menos a simple vista, de la vida política del país, a pesar de tener presidentes muy creyentes como Manuel Ávila Camacho. Hasta que como siempre un presidente encaprichado, olvidó qué el gobierno de nuestro país es constitucionalmente laico y se le ocurrió en 1979, traer al Papa a México. Ese presidente, López Portillo, que se jactó de culto y de conocer la historia de nuestro país, decidió olvidar el daño y las afrentas que los gobiernos y el pueblo de México a lo largo de su historia han sufrido por parte de El Vaticano. El PRI creó las instituciones actuales de nuestro país, el PRI fue el gran constructor de la nación y con el paso de los años el destructor de su mismo proyecto. Tanto nuestra Revolución, como nuestra Constitución estaban cimentadas en una fuerte responsabilidad social. Misma que hace cuarenta años el PRI olvidó.
¿Por qué hoy que el PAN ha demostrado su incapacidad para gobernar, permite el estreno de una película que pretende de manera maniquea contar una de las historias más infames que la propia iglesia católica ha provocado contra sus fieles?
¿Por qué hoy, justo cuando el PAN parece a punto de perder la presidencia, quiere hacer pasar a los priístas como ateos “comeniños”? Cuando todos sabemos que la mayoría de los pederastas se encuentran escondidos tras las sotanas de la iglesia católica apostólica y romana.

Publicado en blureport.com.mx el 27 de abril de 2012

martes, 6 de diciembre de 2011

Back to the future: Silbatos, gorras y acarreados.

Si todavía a alguien le quedaba alguna duda, el domingo 27 de Noviembre los Dinosaurios aparecieron y en su mejor tradición coronaron al rey. ¡Tengamos miedo, mucho miedo!

Armando Enríquez Vázquez

El 27 de Noviembre el ex gobernador del Estado de México, con paso firme, dando muestras de la escuela de oratoria con la que en la primaria ha de haber declamado “soy siervo de la nación” y luciendo su copete engominado que lo hace ver como estudiante modelo de la primaria “Benito Juárez” inscribió su candidatura a la presidencia por su partido el de la revolución Institucional.
Recuerdo a Carlos Salinas hace 24 años, otro domingo por la mañana siendo llevado a ese mismo enorme escenario, lleno de los mismos personajes, con distintos rostros, ambiciosos, mezquinos serviles, aplaudirle hasta sangrar las manos, mientras que en San Ángel, Sergio García Ramírez escondido tras los muros de su casa, observaba a los reporteros que se habían tragado el “borrego” de que él era el bueno. Las dos caras de la moneda. Tras un teatro de marionetas, que Miguel de la Madrid montó para hacernos creer que ya no había dedazo en México.
Hoy como entonces, el acto fue multitudinario, como calcado, por un lado, pareciera como si, uno de los requisitos para poder registrar una candidatura en dicho partido fuera poder demostrar la capacidad de derroche. Ahí estaban todos, tal y como se esperaba de un candidato de unidad, el Presidente de la Cámara de Diputados, El líder del partido, gobernadores, diputados, senadores, personajes funestos en la historia del partido como Arturo Montiel y Alfredo del Mazo. Todos estaban ahí hasta los acarreados, de quien uno de los acarreados dijo: “Como les íbamos a impedir venir.” Hasta las frases. Los lugares comunes. En el centro del acto como un dios ungido, el candidato, el único, que levanta la mano y saluda, que sonríe con una sonrisa Colgate, que hace caravana y reverencia ante todos aquellos, que él espera, hagan caravanas y reverencias cada vez que entre en un salón, cuarto o auditorio durante los próximos siete años.
Confeti, música, matracas, porras, aplausos fáciles, marcados dentro del guión y un discurso que no dijo nada, vacío. Un agradecimiento al senador Beltrones por declinar a favor de él. Al parecer una nube negra se cierne en el futuro del país.
Me sorprende como las cuentas de vidrio nos siguen siendo tan llamativas, el brillo del oropel nos deslumbra. En la calle la gente saborea el triunfo de Peña nieto como si fuera propio y los más se limitan a decir a mí la política no me importa. ¿Entonces para que piden a gritos democracia?
La añoranza de un PRI de carro completo, del saqueo de la nación, de las frases hechas y de lugares comunes, de doble moral. Eso es lo que queremos. Así es como nos gusta vivir.
Doce años de gobiernos del PAN solamente han servido para acabar con la esperanza de que algo mejor puede pasar en nuestro país, elegimos el cambio y no quisimos ser partícipes de él. Hablamos de la ciudadanía, esperando otro rey que nos llevara por buen camino. Hablamos de democracia y se nos olvido exigirla. Manoseamos la palabra justicia y permitimos los mismos abusos de siempre, las mismas personas de siempre, las mismas transa de siempre. Entonces instalados en nuestro eterno papel de víctimas nos hemos dedicado al rumor, al chisme y a la calumnia vil, sin pruebas ni fundamentos. Al rencor.
Todo se olvida con los silbatos y la alegría fingida en un acto que encamina al país a más de lo mismo pero peor. ¿Qué podemos esperar tras el inicuo discurso de Enrique Peña Nieto?
Ninguna democracia funciona, eso es muy claro. Hay las que simulan hacerlo de mejor manera y otras que a las que ni siquiera les preocupa el que dirán, durante setenta años vivimos en esa situación en el lado del proteccionismo de derechas y el argumento era me eligió la gente para hacer lo que yo quiera porque son brutos, incultos, necesitan un guía. Otros doce, los hemos pasado en me eligió la gente para hacer lo que yo quiera, porque ellos si saben lo que les conviene.
Parece que estamos listos para elegir la primera formula de nuevo, ya sea con el PRI o con el PRD.
Y al final sólo queda la pregunta de Manlio Fabio Beltrones: ¿Unidad para qué?
Publicado en blureport.com.mx del 6 de Diciembre de 2011