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martes, 15 de enero de 2013

Del Nuevo Sol a ritos narco satánicos; El Cerro de la Estrella


Cuando el gobierno anuncia el rescate del Cerro de la Estrella, espera acabar con los vicios y ultrajes que se han cometido en el que fuera alguna vez un lugar sagrado para los Mexicas.

Armando Enríquez Vázquez

Lo de los perros fue el agua que derramó el vaso, y aunque las autoridades amagadas por las asociaciones protectoras de animales se nieguen a ver el foco rojo sanitario que representan los perros callejeros, la mirada se concentra ahora en las actividades que diferentes grupos humanos y organizaciones delictivas realizan en Iztapalapa y en especifico en el Cerro de la Estrella. Nada de ello es nuevo y podríamos decir que las autoridades de Iztapalapa conocen la problemática desde hace años.
El Cerro de la Estrella es un lugar de mucha importancia, en él los antiguos mexicas llevaban a cabo las ceremonias del fuego nuevo que implicaban el surgimiento de nuevos ciclos. En sus faldas se encuentra una zona arqueológica. En el cerro también existen más de sesenta cuevas que sirven de alojo, muchas veces, para ritos esotéricos y actividades delictivas.
El Cerro de la Estrella fue declarado en 1938 Parque Nacional por el entonces Presidente Lázaro Cárdenas, pero el poco cuidado de las autoridades y el crecimiento urbano lo convirtieron con el paso de los años en tan sólo un área natural protegida, administrada por el gobierno del Distrito Federal. Durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado ha sido lugar de asentamientos humanos irregulares ante la mirada indiferente y permisiva de autoridades de diferentes partidos políticos y facciones de los mismos. Lo cual ha causado no sólo el problema de depredación sobre las especies de flora y fauna que se pretendía proteger, sino una sobrepoblación, y la proliferación de grupos criminales en la zona. No hay que olvidar que Iztapalapa y los municipios colindantes del Estado de México son territorio de nadie y hogar de grupos del crimen organizado que compiten con los grupos ya establecidos en la Ciudad de México.
Como sucede con otras reservas naturales de la ciudad, en las que la vigilancia resulta insuficiente y se han convertido en nido de delincuentes que asaltan y violentan a paseantes de las instalaciones, los vecinos de la zona hablan de violaciones, consumo de drogas y ritos satánicos que se cometen en las cuevas del Cerro, en especial en una de ellas llamada la Cueva del Diablo. Hay grupos esotéricos que también llevan a cabo ritos en las cuevas, pero ninguna autoridad tiene un control de lo que sucede en la reserva.
Los más recientes crímenes están todavía en la memoria de todos, más que nada por la forma ilógica en la que fueron manejados. Hay quienes aseguran que los cuerpos los fueron a tirar al Cerro pero que los mataron en otro lado. Otros hablan de sectas. El final es, triste y absurdo, una famélica jauría se alimentó de los cadáveres y las autoridades pretendían dar punto final a los crímenes así.
Lo importante es resolver los asesinatos de estas personas y hacerlo de una manera transparente, ahora que tantas dudas quedan en la mente de los ciudadanos y los vecinos del lugar. No esta mal la inversión de cuarenta millones anunciada por el gobierno de la Ciudad para rescatar la Zona, algo que punto aparte debió de haberse hecho hace más de setenta años atrás, pero antes que nada se necesita una explicación convincente de lo que está ocurriendo en el Cerro de la Estrella, para que la ciudadanía que comienza a ver al gobierno de Miguel Ángel Mancera con ojos sospechosos, le de al gobierno de la Ciudad la confianza que esta necesitando.


Publicado en blureport.com.mx el 14 de Enero de 2013
Imagen: wikimexico.com

martes, 8 de enero de 2013

Perros ferales en el Distrito Federal.



Con la captura de una jauría de perros que al parecer cazó a 4 personas en Iztapalapa queda claro que la mayoría desconocemos un problema de la Ciudad de México.

Armando Enríquez Vázquez

No se trata de ser dramático, ni amarillista, solo se trata de reflexionar. ¿Cuántas veces vemos a gente en la calle con uno, dos , tres y hasta más perros? ¿Cuántas también vemos la irresponsabilidad de los dueños en forma de heces en las banquetas? ¿Cuántos perros callejeros vemos al día en nuestro trajinar? Hay que decir que la mayoría de perros de la ciudad carecen de una calidad de vida conforme a su especie ya sea que tienen que evadir patadas y automóviles o  viven confinados a balcones, departamentos y otros lugares que habitan los dueños.  Muchos de estos animales pierden su encanto o comienzan a significar mucha responsabilidad para sus dueños y entonces nada mejor que soltarlos a la ciudad.
En 2009 la UNAM calculaba que la población de Perros callejeros en nuestra Ciudad ascendía a dos millones y medio de animales, aunque el gobierno de la ciudad admite sólo un millón doscientos mil, a los cuales se suman anualmente unos 128,000 que nacen y el número incierto de los que son abandonados por sus dueños. Anualmente se atiende en la Ciudad a entre 16 y 18 mil personas por mordeduras de perro.
Yo no sé que piensen esos que desfilan por Paseo de la Reforma ridiculizando a sus mascotas con disfraces y clamando por los derechos animales, pero para mí siempre será más importante un niño, que un perro y si al menos un bebe y otras tres personas han muerto por ataques de una jauría, pues las cosas son claras. También sé que las jaurías que atacan seres humanos nos son cotidianas y es más se podría decir que es algo extraordinario. Pero la cantidad de perros callejeros representa  varios otros problemas para la salud de la ciudad. Con el cambio climático y las últimas temporadas de calor de la ciudad pueden presentar focos de rabia, las heces fecales al secarse y pulverizarse representa enfermedades para la población como conjuntivitis, salmonelosis y otros tipos de parásitos, hoy en día el gobierno calcula que unas 182 toneladas de heces fecales de perros callejeros al año, además esta este último que conocemos esta semana, donde se trata ya de atacar a seres humanos, por lo que pienso que es momento iniciar campañas para acabar con los perros callejeros de nuestra Ciudad y no cómo ha pasado a lo largo de nuestra historia ignorar el problema.  Yo sé que me van a saltar al cuello ONGs y locos maníacos que lejos de poder tener relaciones con otros humanos y platicar con ellos, tratan a los animales como lo que no son; Humanos.  Si las leyes en la ciudad tratan de ser más amigables con los animales también deben ser más severas con los irresponsables que los cuidan y crían. Pero también debemos de ser claros, si un animal vaga por la calle sin dueño que lo vista y lo proteja, hay que ponerlo a dormir. Y aquel que, nunca falta alguien así, salga a defenderlo que demuestre la propiedad y se haga responsable del animal. Por otro lado aquel que se le descubra infraganti siendo cruel con un animal o no haciéndose responsable de él, como lo es recogiendo sus heces que se le quite el animal. Yo sé que esto no va hacer la ciudad más segura, ni más habitable, pero al menos va a hacer más limpia para los que la caminamos y hará responsables a los dueños de perros, que de otras maneras claman por los derechos animales que en su mayoría no saben respetar.


Publicado en blureport el 8 de Enero de 2012
Imagen: lifeashuman.com