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lunes, 16 de abril de 2018

Premios y políticas públicas en CDMX.



La falta de políticas públicas a futuro en la Ciudad de México es una de las consecuencias de la política clientelar y corrupta de los gobernantes de la capital del país.

Armando Enríquez Vázquez.

En una ciudad asentada en lo que alguna vez fue un lago, el fracaso de los gobiernos del siglo XX y lo que va del XXI por recuperar el agua de lluvia o la de los escurrimientos naturales que llegan de las sierras que rodean al Valle de México, parece imperdonable, como lo es también la estupidez de los gobernadores del Estado de México que de hace muchas décadas a la fecha han permitido y continúan ciegos antes los asentamientos humanos que se dan al oriente del valle y que cada año dejan millones de damnificados por las inundaciones naturales de la cuenca del Valle de México.
La falta de políticas públicas a futuro en la Ciudad de México es una de las causas de que el problema del agua se haya agudizado. Resultan más importantes la avaricia de SEDUVI, la ambición de los diferentes delegados como los de Benito Juárez, Cuauhtémoc, Tlalpan y Coyoacán que han doblado la mano frente a constructores que hacen lo que quieren y como quieren en estas delegaciones, sin olvidar tampoco el papel que en estas corruptelas juega el INVEA.
La construcción en la Ciudad de México es muchas veces innecesaria, sobretodo en el caso de oficinas, donde la oferta supera a la demanda, pero si la tendencia como era el interés personal de Miguel Ángel Mancera y probablemente del próximo jefe de gobierno o gobernador de la CDMX, sigue siendo el desarrollo inmobiliario, entonces se están olvidando de uno de los principales y más apremiantes problemas de la capital; el agua. El mismo López obrador prefirió construir segundos pisos para los automovilistas que desarrollar sistemas de agua para Iztapalapa.
Iztapalapa es una de las delegaciones más grandes y más inseguras de la Ciudad de México y por extensión de las más olvidadas por el gobierno de la capital, los políticos sólo atribuyen valor a Iztapalapa, por el número de personas que viven en esa Delegación. La visitan únicamente en tiempos electorales. La cantidad de habitantes y la extensión territorial de la delegación es un verdadero botín para los partidos, esas mismas características demandan un abasto y distribución de agua que los políticos han preferido ignorar, las condiciones geográficas de la delegación dificultan el suministro de agua. Además de la lejanía de la delegación de los principales distribuidores de agua que abastecen primero a otras delegaciones de como Cuajimalpa, Miguel Hidalgo, Benito Juárez.
Hoy que uno de los temas mundiales es el valor que un futuro no muy lejano va a tener el vital líquido, incluso los más pesimistas, así como los mezquinos y ambiciosos comienzan a hablar de un problema apocalíptico relacionado con el agua potable, la Universidad Nacional Autónoma de México como siempre tiene ya propuestas, incluso una de ellas ganó un premio internacional ya. Pero esperemos que encuentre el eco necesario en las autoridades.
El más reciente ejemplo de esto es el proyecto de un parque hídrico que permita la recuperación de agua de lluvia y su reintegración al manto freático en una de las zonas más necesitadas de agua de la CDMX, un proyecto ganador de un importante premio internacional por su visión.
El premio otorgado por la fundación LafargeHolcim consta de 2 millones de dólares y el jurado estuvo presidido por el arquitecto chileno Alejandro Aravena.
El proyecto elaborado por Loreta Castro Reguera directora del Taller Capital, una firma de arquitectura y diseño dedicada a mejorar la vida y el paisaje urbano en la CDMX, y Manuel Perló Cohen, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la máxima casa de estudios y quien tiene un doctorado en Planeación Urbano-Regional por la Universidad de Berkeley, pretende crear un parque hídrico en un terreno de Iztapalapa conocido como La Quebradora.
El parque hídrico contempla utilizar un predio del gobierno conocido como La Quebradora a las faldas de la sierra de Santa Catarina y cercana a los límites de la Ciudad de México con el Estado de México. El proyecto que promueve la recolección de agua de lluvia, el filtrado de esta al manto acuático de la ciudad que se calcula sería mayor a los 60,000 metros cúbicos anuales, así como una captación de agua pluvial de aproximadamente 5,600 metros cúbicos para ser reutilizada en el riego del mismo proyecto. Pero además crear un área recreativa para la comunidad con canchas deportivas y zonas comerciales y culturales integradas a un proyecto sustentable.
El desarrollo y construcción de proyectos como el del parque hídrico de La Quebradora no pueden, ni deben quedarse en el papel, por la apatía o intereses creados de gobierno y funcionarios públicos. Es necesario que aquellos que aspiran a administrar la ciudad o las delegaciones están interesados en un verdadero desarrollo sustentable de la ciudad, o si buscan tan sólo incrementar sus ahorros a partir de proyectos inmobiliarios que resulten atractivos para ellos y las constructoras e irremediablemente se conviertan en problemas a futuro.
Es nuestra obligación pugnar como habitantes de la ciudad por una mayor y mejor reforestación de la ciudad, los árboles ayudan a la precipitación pluvial, a crear un mejor microclima y a mantener los ecosistemas de la ciudad. Basta de funcionarios como Claudia Scheinbaum quien en su momento fue una de las grandes promotoras de la tala de árboles en la ciudad para la construcción de vialidades o de la actual Secretaria del Medio Ambiente Tania Mueller quien permite con su silencio cómplice la tala y poda indiscriminada de millones de árboles de la ciudad en beneficio de empresas como Total Play y Axtel que tiran cables aéreos y limpian la zona de arboles de la misma manera que CFE.
De cualquier manera, queda en nosotros exigir a los funcionarios el construir y llevar a la realidad estos proyectos, promover el desarrollo de más proyectos como este para la capital del país y que no sólo se queden en un premio y buenas noticias.


publicado en blureport.com.mx el 9 de abril de 2018

martes, 15 de enero de 2013

Del Nuevo Sol a ritos narco satánicos; El Cerro de la Estrella


Cuando el gobierno anuncia el rescate del Cerro de la Estrella, espera acabar con los vicios y ultrajes que se han cometido en el que fuera alguna vez un lugar sagrado para los Mexicas.

Armando Enríquez Vázquez

Lo de los perros fue el agua que derramó el vaso, y aunque las autoridades amagadas por las asociaciones protectoras de animales se nieguen a ver el foco rojo sanitario que representan los perros callejeros, la mirada se concentra ahora en las actividades que diferentes grupos humanos y organizaciones delictivas realizan en Iztapalapa y en especifico en el Cerro de la Estrella. Nada de ello es nuevo y podríamos decir que las autoridades de Iztapalapa conocen la problemática desde hace años.
El Cerro de la Estrella es un lugar de mucha importancia, en él los antiguos mexicas llevaban a cabo las ceremonias del fuego nuevo que implicaban el surgimiento de nuevos ciclos. En sus faldas se encuentra una zona arqueológica. En el cerro también existen más de sesenta cuevas que sirven de alojo, muchas veces, para ritos esotéricos y actividades delictivas.
El Cerro de la Estrella fue declarado en 1938 Parque Nacional por el entonces Presidente Lázaro Cárdenas, pero el poco cuidado de las autoridades y el crecimiento urbano lo convirtieron con el paso de los años en tan sólo un área natural protegida, administrada por el gobierno del Distrito Federal. Durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado ha sido lugar de asentamientos humanos irregulares ante la mirada indiferente y permisiva de autoridades de diferentes partidos políticos y facciones de los mismos. Lo cual ha causado no sólo el problema de depredación sobre las especies de flora y fauna que se pretendía proteger, sino una sobrepoblación, y la proliferación de grupos criminales en la zona. No hay que olvidar que Iztapalapa y los municipios colindantes del Estado de México son territorio de nadie y hogar de grupos del crimen organizado que compiten con los grupos ya establecidos en la Ciudad de México.
Como sucede con otras reservas naturales de la ciudad, en las que la vigilancia resulta insuficiente y se han convertido en nido de delincuentes que asaltan y violentan a paseantes de las instalaciones, los vecinos de la zona hablan de violaciones, consumo de drogas y ritos satánicos que se cometen en las cuevas del Cerro, en especial en una de ellas llamada la Cueva del Diablo. Hay grupos esotéricos que también llevan a cabo ritos en las cuevas, pero ninguna autoridad tiene un control de lo que sucede en la reserva.
Los más recientes crímenes están todavía en la memoria de todos, más que nada por la forma ilógica en la que fueron manejados. Hay quienes aseguran que los cuerpos los fueron a tirar al Cerro pero que los mataron en otro lado. Otros hablan de sectas. El final es, triste y absurdo, una famélica jauría se alimentó de los cadáveres y las autoridades pretendían dar punto final a los crímenes así.
Lo importante es resolver los asesinatos de estas personas y hacerlo de una manera transparente, ahora que tantas dudas quedan en la mente de los ciudadanos y los vecinos del lugar. No esta mal la inversión de cuarenta millones anunciada por el gobierno de la Ciudad para rescatar la Zona, algo que punto aparte debió de haberse hecho hace más de setenta años atrás, pero antes que nada se necesita una explicación convincente de lo que está ocurriendo en el Cerro de la Estrella, para que la ciudadanía que comienza a ver al gobierno de Miguel Ángel Mancera con ojos sospechosos, le de al gobierno de la Ciudad la confianza que esta necesitando.


Publicado en blureport.com.mx el 14 de Enero de 2013
Imagen: wikimexico.com